Iglesia Evangélicade Cuajimalpa

2 Corintios 11:16-332 CorintiosNathan Díaz

Características de un verdadero apóstol

Transcripción

Repaso: características de un falso apóstol

Muy bien, como ya mencionaba Jonatán el domingo pasado, vimos la primera mitad del capítulo 11 y tenía que ver con características de un falso apóstol. Veíamos en el versículo 13 del capítulo 11: "Los tales son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es de extrañar, pues aun Satanás se disfraza como ángel de luz. Por tanto, no es de sorprender que sus servidores también se disfracen como servidores de justicia, cuyo fin será conforme a sus obras". Entonces veíamos varias características de los falsos maestros el domingo pasado, y veíamos que una de las cosas que Pablo advierte en el versículo 4 es que van a enseñar una doctrina incorrecta acerca de Jesús, que por lo tanto nos va a llevar a una doctrina incorrecta acerca del Espíritu Santo, y que por lo tanto nos va a llevar a una doctrina incorrecta acerca de qué es el evangelio. Y al final puede sonar muy parecido, puede ser que usen el nombre de Jesús, pero al final —versículo 15 que leímos— "su fin será conforme a sus obras".

Entonces, hay una condenación fuerte, y para Pablo esto es muy serio; no es un asunto negociable, porque él justamente le está atribuyendo a los falsos maestros el poder de Satanás. Es Satanás quien opera detrás de ellos, no Dios. Y veíamos que en Mateo 7 Jesús advirtió especialmente sobre señales y prodigios y cosas milagrosas que pudieran engañar a la gente; no nada más que los que los siguen piensan que son de Dios, sino que ellos mismos piensan que son de Dios. Están sorprendidos de que Jesús les diga: "Nunca los conocí". Entonces, esto es muy serio. Lo que está hablando Pablo es la diferencia entre salvación y condenación.

La diferencia entre entender correctamente el evangelio y un evangelio que le da la honra y la gloria siempre a Dios de todo: Dios es el que hace la obra. Por eso, cuando hacemos lo de la celebración de la Reforma en octubre y ponen estos pendones aquí en la iglesia, son las cinco solas. Estas cinco solas son un recordatorio de que es obra de Dios y exclusivamente de Dios nuestra salvación. Solo por fe, solo a través de la gracia de Dios, solo en Cristo; solamente a Él le pertenece la gloria, y por lo tanto nos basamos solamente en lo que Él nos ha revelado en las Escrituras. Eso es lo que creían los reformadores, y eso también es lo que creía el apóstol Pablo.

Ironía y sarcasmo en la carta

Entonces, vamos a ver hoy del versículo 16 al 33, y son cuatro puntos que creo que se muestran en este pasaje, que son características de un verdadero apóstol. Este es un capítulo, y no sé si han notado algo aquí a partir del capítulo 10 de 2 Corintios: es un poco difícil leer esta parte de la carta, porque la manera de hablar de Pablo es un poquito engañosa a veces. Tienes que captar la ironía y el sarcasmo que está utilizando en algunas de estas frases para realmente entender el texto. Y por eso puede ser confuso, porque cuando tú lo lees la primera vez te confundes acerca de por qué diría Pablo eso. "Eso suena tan raro. Es más, eso suena tan contrario a lo que Pablo normalmente diría". Pero una vez que nos damos cuenta de que está usando ironía y está usando sarcasmo dentro de su carta, hablando hacia los falsos apóstoles —o sea, ellos son los que él está tratando de confrontar con este sarcasmo—, una vez que vemos eso, tiene más sentido.

Así que vean el versículo 16. Ya habló de estos falsos apóstoles, y luego dice: "Otra vez digo que nadie me tenga por insensato; pero si ustedes lo hacen, recíbanme aunque sea como insensato, para que yo también me glorie un poco. Lo que digo, no lo digo como lo diría el Señor, sino como en insensatez, en esta confianza de gloriarme. Pues ya que muchos se glorian según la carne, yo también me gloriaré. Porque ustedes, siendo tan sabios, con gusto toleran a los insensatos. Pues toleran si alguien los esclaviza, si alguien los devora, si alguien se aprovecha de ustedes, si alguien se exalta a sí mismo, si alguien los golpea en el rostro. Para vergüenza mía digo que en comparación nosotros hemos sido débiles. Pero en cualquier otra cosa que alguien más sea osado —hablo con insensatez—, yo soy igualmente osado".

Entonces, ¿entienden a qué me refería cuando dije que es difícil entender esta parte, este lenguaje que está usando Pablo? Sí, es difícil, es raro, porque está hablando como si él fuera otro tipo de personaje; o sea, se está poniendo en la posición de los falsos maestros y hablando como ellos, está bajando a su nivel.

Principios para la vida cristiana

Entonces, mi primer punto acerca de los verdaderos apóstoles que creo que Pablo va a mostrar es que un verdadero apóstol… Y miren, al decir "verdadero apóstol", de hecho no estamos usando la palabra "apóstol" en un término exclusivo de los apóstoles, del ministerio apostólico del Nuevo Testamento, el don de apóstol, sino que, de hecho, sí estamos expandiendo muchos de estos conceptos a la vida cristiana. ¿Qué significa ser cristiano? ¿Qué significa ser un verdadero cristiano? Aunque aquí está hablando de estos supuestos apóstoles, falsos apóstoles —los superapóstoles, como les llamó—, aunque está haciendo eso, son principios de la vida cristiana.

Responder al necio según su necedad

Entonces, ¿qué está diciendo Pablo aquí? Miren lo que dice Proverbios 26:4-5: "No respondas al necio de acuerdo con su necedad, para que no seas tú también como él". Entonces es muy, muy interesante ese proverbio: "No respondas al necio de acuerdo con su necedad". Y luego el versículo 5 de Proverbios 26 dice: "Responde al necio según su necedad se merece, para que no sea sabio ante sus propios ojos". Entonces decimos: "Bueno, ¿le respondo al necio o no? Acá dice que no, luego dice que sí". Bueno, hay un momento para responder al necio. Hay un momento para decir: "No, ya he dicho lo que tenía que decir, no hay más que hablar". Pero hay un momento, especialmente cuando consideras los riesgos que pueden estar implicando las palabras de un necio, en donde es necesario confrontar al necio.

Y eso creo que es lo que está haciendo Pablo. Y al mismo tiempo le está hablando a los apóstoles —los superapóstoles, lo ven aquí, los falsos apóstoles—, pero al mismo tiempo le está hablando a los que siguen a estos supuestos apóstoles, y pone responsabilidad y carga sobre ellos también. Es decir, no es que nada más es responsabilidad de los que se creen líderes por estar engañando a la gente; también es responsabilidad de la gente por dejarse engañar. Y quiere que lo vean ustedes: qué tan fácil se dejan. Esa es la exhortación de Pablo hacia los corintios.

¿Quién tiene más culpa: los falsos predicadores o la gente que sigue a esos falsos predicadores? Bueno, sí tienen mayor responsabilidad ellos, al estar al frente; pero nosotros tenemos la Palabra de Dios. Dios nos ha dado Su Palabra, y si una iglesia supuestamente tiene la Palabra de Dios, debería ser responsabilidad de la gente que está ahí discernir, buscar en la Palabra de Dios si lo que están diciendo es cierto, y hay responsabilidad ahí. O sea: "Ay, es que me engañaron, y yo no sabía la verdad". Bueno, busca la verdad. Yo podría estar inventando algo y mintiendo acerca de lo que la Biblia enseña. Ustedes tendrían la responsabilidad de verlo, discernirlo, detectarlo, decir: "Creo que esto no es lo que nos enseña la Palabra de Dios".

Entonces, ¿qué va a hacer Pablo aquí? ¿Cuál es este ejercicio interesante que está haciendo? Dice: "Voy a hablar como un insensato". Es decir, yo voy a hablar de una manera contraria a lo que yo normalmente haría. No voy a actuar como un verdadero apóstol por un momento, ya que les encanta este tipo de lenguaje de jactancia. Les dice: "Denme chance de yo entrar en este juego, aunque va contrario al carácter cristiano. Yo no lo haría, nunca lo haría y no debería de hacerlo, pero lo estoy haciendo nada más para que ustedes vean cómo se ve esta dinámica de jactarse, por lo menos de estos hombres". Matthew Henry dice: "Es tan contrario a su naturaleza que un hombre orgulloso reconozca sus debilidades, como lo es que un hombre humilde se alabe a sí mismo". Y eso es justamente lo que va a pasar ahorita.

Es contra naturaleza lo que está haciendo Pablo, el lenguaje que va a usar. 2 Corintios —este mismo libro—, 2 Corintios 4:5. Recuerden, esta es la esencia de la vida cristiana y la esencia del ministerio apostólico; ya lo vimos: "Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús como Señor, y a nosotros como siervos de ustedes por amor de Jesús".

Un verdadero apóstol no se jacta según la carne

Entonces, número uno: un verdadero apóstol, y también un verdadero cristiano, no se jacta según la carne, porque si se jacta según la carne no está siguiendo el ejemplo de Jesús. El momento en que nosotros nos empezamos a jactar según la carne, estamos siguiendo otro camino diferente al que Jesús nos puso como ejemplo, que fue el de servir. Jesús hizo eso. Jesús se encarnó; es el Hijo de Dios encarnado, no para ser servido, sino para servir. Y ustedes vean todo este lenguaje que Pablo usa en el versículo 20: "Toleran si alguien los esclaviza, si alguien los devora, si alguien se aprovecha de ustedes, si alguien se exalta a sí mismo, si alguien los golpea en el rostro". O sea, los humilla. Estas personas simplemente están tratando de sacar provecho de ustedes para su beneficio. No están para servirlos a ustedes; ellos quieren que ustedes les sirvan a ellos.

Eso es lo que está diciendo acerca de eso. Y oyen la ironía en todo lo que está diciendo Pablo ahí, ¿no? Cómo habla con un tono irónico. Y el versículo 21 me encanta, porque dice: "Para vergüenza mía digo que en comparación nosotros hemos sido débiles". O sea, nosotros ni siquiera somos tan inteligentes como ellos como para manipularlos de esa manera. "Aunque quisiera, yo no podría manipularlos como ellos lo hacen", dice Pablo. "No me debería dar pena que no los estoy tratando a ustedes —como soy débil— como ellos los tratan a ustedes. Ustedes están encontrando fuerza en ser esclavizados. Nosotros somos demasiado débiles para explotarlos de esa manera".

¿Ven? Pablo es bueno con las palabras aquí. Cómo usa un juego de palabras, un tono de ironía, para manifestar lo que realmente está pasando entre los falsos apóstoles y los corintios: esclavitud. Creo que la esclavitud que tiene en mente Pablo, de la que está hablando, es la que es motivada por lo que haces por Cristo cuando crees que eso es lo que te hace justo. Es decir, cuando estás tratando de ganarte la aprobación de Dios. Eso es esclavitud; eso es verdadera esclavitud. Y Pablo, creo, detecta que estos falsos apóstoles más bien están esclavizando a la gente con un montón de cosas que no son el evangelio, bajo las cuales ellos están tratando de vivir.

El currículum de los falsos apóstoles

Ahora, ¿cuántos de ustedes han escrito un currículum para conseguir un trabajo? Y Pablo va a empezar esta sección aquí, en el versículo 22, escribiendo su currículum al estilo de los falsos apóstoles. Eso es lo que va a hacer. Pero lo que es interesante —recuerden—: esto es un currículum espiritual. Ustedes van a poder entender perfectamente cómo está Pablo escribiendo su currículum aquí, porque así es como nosotros lo escribiríamos si quisiéramos conseguir un trabajo. No empezamos diciendo cosas malas de nosotros; no empezamos diciendo: "Bueno, mi experiencia laboral es que me han corrido ya de varios trabajos, y llego tarde, y la verdad es que soy medio flojo". No empezamos un currículum así; nunca decimos cosas negativas acerca de nosotros mismos en un currículum.

Siempre vamos a buscar qué es lo más impresionante que he logrado, empezando por la escuela, empezando por la gente que me ha contratado, y mis referencias, y "cuando trabajé en este lugar logré todo esto, y cuando trabajé en este lugar logré todo esto". Así es como lo escribiríamos. Así es como Pablo va a empezar, versículo 22, diciendo: "Yo voy a escribir mi propio currículum al estilo de los falsos maestros". "¿Son ellos hebreos? Yo también. Luego, ¿son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? Yo también. ¿Son servidores de Cristo? Yo más". Ese es el juego que ellos juegan: a ver, ¿quién tiene el pedigrí más alto en la iglesia? Imagínense que así es como recibiéramos a un hermano: "Ay, tú eres cristiano; ay, bienvenido a la iglesia. Bueno, pero yo soy más cristiano que tú". Así está hablando Pablo.

Pero vean, vean aquí el paréntesis. Justo cuando dice: "¿Son servidores de Cristo? —Hablo como si hubiera perdido el juicio—". O sea, hablo como un loquito. Aquí está tratando de asegurarse de que esto no es él hablando; es él haciendo una parodia de los falsos apóstoles. Eso es lo que está haciendo. Así es como él está tratando de explicarlos y exponerlos. Él dice: "Yo tengo la identidad étnica, tengo el lenguaje, tengo la cultura, tengo la identidad religiosa porque soy fariseo, tengo la identidad del pacto, donde pertenezco a todas las promesas que se han hecho al pueblo de Israel, a los descendientes de Abraham, que tienen que ver con el pacto de Dios con Su pueblo". Y es de lo que habla en Filipenses 3.

Ahí lo tienen, en Filipenses 3:4-6: "Circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo". Ahora, ustedes recuerdan cómo usa esa descripción de sí mismo en Filipenses: no sirve de nada, lo tengo por basura. Todo eso nada más lo pone como un ejemplo de lo que no le ayuda en nada a él como cristiano. Entonces les dice: "¿Son servidores de Cristo? Yo más". Porque ellos ni siquiera son en realidad servidores de Cristo; son servidores de Satanás. "Por supuesto que yo más". Entonces, un verdadero apóstol no se jacta según la carne.

Un verdadero apóstol se jacta en su sacrificio

Número dos, la segunda mitad del versículo 23. Aquí es donde hay un cambio, ¿no? Es interesante que esté a la mitad del versículo, porque a veces eso nos desubica, cuando pensaríamos que un cambio de tema debería ser el inicio de un nuevo versículo. Pero no, los que dividieron los versículos no estaban inspirados por el Espíritu Santo. Yo hubiera hecho un mejor trabajo —hablando de jactarse—, ¿no? Aquí, a la segunda mitad del versículo 23, ahora sí, ahora ya no va a hablar como loquito, ahora ya no va a hablar con insensatez, que es como se ha estado escribiendo. Todo esto hasta ese punto es así. "No funciona; así es como ellos hablan. Yo podría hablar así si quisiera, pero entonces yo no sería un verdadero apóstol si hablara así".

Si yo me la pasara presumiendo mis logros, entonces probablemente no soy de Cristo, porque un verdadero servidor de Cristo siempre le da la gloria a Él y apunta a la gente hacia Él. Así que esto es: "Si me voy a jactar en algo, ahora sí voy a escribir mi currículum real de apóstol, y este es mi currículum: en muchos más trabajos, en muchas más cárceles, en azotes un sinnúmero de veces, con frecuencia en peligro de muerte. Cinco veces he recibido de los judíos treinta y nueve azotes. Tres veces he sido golpeado con varas, una vez fui apedreado, tres veces naufragué, y he pasado una noche y un día en lo profundo. Con frecuencia en viajes, en peligros de ríos, peligros de salteadores, peligros de mis compatriotas, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre los falsos hermanos; en trabajos y fatigas, en muchas noches de desvelo, en hambre y sed, con frecuencia sin comida, en frío y desnudez".

Ya tienen más o menos el panorama. Este es el verdadero currículum de un verdadero apóstol. Y esto está diseñado para, ahora sí, ser un contraste completo con los falsos apóstoles, porque esto no es de lo que ellos se jactaban. Ellos se jactaban de cómo sabían hablar delante de la gente, sus clases de oratoria, dónde fueron a la escuela. Dice Pablo: "Eso les suena como estas personas que están entre ustedes. Ahora yo les estoy dando una nueva categoría completamente de lo que sí es un verdadero apóstol". Un verdadero apóstol no está hablando de triunfalismo, sino de sacrificio. Nos gustan los versículos de triunfalismo, ¿no? De ser más que vencedores, y "yo te voy a hacer cabeza y no cola". Ese sí me gusta. Normalmente esos son los versículos que nos motivan y nos hacen sentir bien acerca de nosotros mismos.

Las obras del divino Augusto

Es muy interesante este pasaje, porque cuando lo estaba estudiando estaba leyendo a algunos comentaristas hablar acerca de algo que es parte de la historia romana: una inscripción de treinta y cinco párrafos llamada Res Gestae Divi Augusti, o "Las obras del divino Augusto". Y esto es algo que se ponía en diferentes estatuas del Imperio romano, en diferentes edificios del Imperio romano. Treinta y cinco párrafos escritos por César Augusto, que estaban diseñados como para hacer un discurso de elogios para su funeral. O sea: "Esto es lo que yo quiero que digan sobre mí cuando yo me muera". Todos estos párrafos eran sobre "por qué yo me amo a mí mismo". Y era una lista muy detallada de todas las cosas que César Augusto había logrado como emperador del Imperio romano: sus batallas ganadas, sus logros políticos.

Y una de las funciones sociales de esta Res Gestae es que César Augusto está estableciendo su autoridad sobre la gente en el Imperio romano al ver sus logros a favor de ellos. Entonces, muchos comentaristas han visto que esto es paralelo en el tiempo en que Pablo está escribiendo 2 Corintios. Esto es lo que era sumamente popular, lo que estaba sucediendo a nivel político, y que se sabe hoy por estudios arqueológicos e históricos. Entonces, muy interesante, porque parece ser que ahora Pablo —o sea, Pablo consciente de esa realidad— está haciendo una parodia de los párrafos de la Res Gestae de César Augusto, pero es el completo contraste, lo contrario, en lo que Pablo está diciendo.

¿Cuál es la diferencia entre César Augusto y Pablo? La diferencia es que Pablo se está jactando en sus debilidades y en sus aparentes derrotas, mientras que César Augusto está haciendo lo contrario. Pablo y Augusto son similares en que están tratando de mostrar los grandes sacrificios que ellos han hecho por su gente. Entonces es muy probable que los corintios, siendo parte de una colonia del Imperio romano, estaban muy familiarizados con esto y habrían reconocido esta parodia de los estándares públicos de César Augusto.

Lo que no nos sale natural

Otra vez, si somos honestos, nos damos cuenta de que esto no es natural para nosotros: hablar de las cosas que nos salen mal, hablar de las cosas donde las cosas no salen como nosotros quisiéramos que salieran. No es lo que naturalmente nos sale. Y siempre nos tientan al orgullo cuando hablan acerca de nosotros y cuando tratan de reconocernos por diferentes cosas. Yo voy a predicar a otras iglesias, y por lo regular estoy predicando en otro lugar; alguien me presenta y ahí tienen una lista de mis logros, algunas veces más larga que otras. Pero nunca me han presentado con algo como esto, donde lo que sea más evidente es el dolor, el sufrimiento, el sacrificio que yo he pasado por causa del reino.

Porque no es fácil hablar de eso, porque la mayoría de nosotros no hemos pasado mucho sacrificio por causa del reino. Entonces, ¿qué van a decir? "Pobre Nathan, no viaja en primera clase siempre que viaja". O sea, yo no me puedo quejar de cómo me tratan en diferentes lugares. No puedo decir: "Ay, esos hermanos casi me matan ahí apedreado porque se enojaron de algo que dije". No, ese es el tipo de lenguaje que está usando Pablo aquí. ¿Por qué? Nada más quiero que piensen esto un momento. ¿Por qué? Porque para Pablo esto es lo más importante acerca de las características de un verdadero apóstol.

Porque el cristianismo bíblico está siendo mejor representado cuando las cosas no salen bien para nosotros. El cristianismo bíblico es mejor representado cuando las cosas no salen bien para nosotros.

Trabajos, cárceles y peligros de muerte

Vamos a hacer el recorrido brevemente junto con Pablo. Dice: "Muchos trabajos". Por supuesto, tener en mente, aquí en el versículo 23, lo que representa estar en el ministerio, comprometido con el ministerio veinticuatro horas al día, siete días a la semana, pensando en el ministerio, buscando cómo desarrollar el ministerio para el reino de Dios. Luego dice: "Muchas más cárceles". Antes de 2 Corintios solamente sabemos sobre su encarcelamiento en Filipos, de Hechos 16, y aquí ya menciona en plural varias veces que ha sido encarcelado. Entonces, nada más quiero que vean que el libro de Hechos es selectivo sobre los sufrimientos de Pablo. No nos da todo lo que Pablo pasó, y eso lo sabemos porque mucho de lo que Pablo aquí menciona no está en Hechos.

Entonces, vamos a ver algunos de estos ejemplos. Luego dice: "Azotes". Ahorita vamos a ver más detalles de estos azotes, que los explica en un momento. Dice: "Un sinnúmero de veces, con frecuencia en peligros de muerte". En peligros de muerte: muchas veces casi murió. Probablemente se acuerdan, cuando estábamos en Hechos, del evento que hubo en Listra, Hechos 14. Se enojaron con Pablo, lo apedrean, piensan que lo mataron, lo sacan arrastrando, y ya se recupera. No estaba muerto, pero ellos pensaban… imagínense, para que piensen que te habían matado. Pero no; luego se recupera y vuelve a entrar para seguir predicando otra vez. Entonces, Pablo experimentó varias veces casi morir. Y, por cierto, ya vimos algo de esto en 1 Corintios 15; pueden volver a leer, ahí hay una lista parecida a esta.

Cinco veces treinta y nueve azotes

Luego dice: "Cinco veces he recibido de los judíos treinta y nueve azotes". Esto sí, esto es bueno. Deuteronomio 25: no podías darle más de cuarenta azotes a alguien como castigo. Entonces lo habían reducido a treinta y nueve, para asegurarse de no pasarse de los cuarenta. Pero imagínate esos treinta y nueve azotes, amarrado de las manos a dos columnas, boca arriba. O sea, la tradición es que les daban en el pecho y luego los volteaban: veintiséis en la espalda. Y cinco veces le pasó eso. Eso es en manos de los judíos, porque esto está hablando de los judíos, de las sinagogas. Esto es como sería el castigo en una sinagoga.

Y no hay registro de estos azotes de los judíos en Hechos ni en ningún otro lugar. Entonces, aquí otra vez tenemos a Pablo mencionando muchas más cosas de las que podríamos saber acerca de él nada más de leer todas las cosas que vivió en el libro de Hechos. Pero miren, pensamos en por qué habrían azotado los judíos a Pablo, cuál sería la razón de castigarlo de esa manera. Bueno, probablemente tenía que ver con una determinación de parte de los judíos en la sinagoga de que Pablo estaba blasfemando. Probablemente tenía que ver con que Jesús es realmente el Mesías esperado de los judíos, murió y resucitó, y eso siempre hacía enojar a los judíos.

Decían: "¿Cómo te atreves a decir que nuestro Mesías podría haber muerto de esa manera? Eso no. La ley dice: 'Maldito aquel que es colgado de un madero'". Entonces ellos rechazaban esta idea de que Jesús fuera su Mesías, y especialmente hablando de Su divinidad, de Jesús como Dios, ellos lo habrían visto como una blasfemia, así como pasó también durante el ministerio de Jesús: lo consideraban como una blasfemia cuando Él se hacía igual a Dios. Pero bueno, Pablo parece estar en buena salud, suficiente como para aguantar que cinco veces le pase esto.

Pero hay una ironía aquí también: Pablo recibió lo mismo que dio, porque cuando él perseguía a los cristianos, él los torturaba. Y ahorita van a ver cómo Pablo, creo, tiene esto en mente hacia el final de esta lista: esta transformación que Dios hizo en él, del hombre que era y del tipo de ministerio que él pensaba tener en ese tiempo, y ahora el tipo de hombre que es.

Golpeado con varas por los romanos

Luego dice: "Tres veces he sido golpeado con varas". Entonces, eso es con los judíos, pero ahora tiene en mente a los gentiles. Es decir, este es un castigo romano. Hechos 16: ahí ven una de estas instancias donde fue golpeado con varas. La diferencia entre los romanos y los judíos en cuanto a este tipo de castigos: ahí con los romanos no había límite de cuántos golpes te podían dar.

Ahí no se detenían en treinta y nueve; podían seguirse y podían pegarte en cualquier parte del cuerpo.

Naufragios, viajes y peligros

Luego dice: "Una vez fui apedreado" —bueno, eso se acuerdan—. "Tres veces naufragué, y he pasado una noche y un día en lo profundo". Fíjense: "tres veces naufragué", y cuando escribió esto todavía no había sucedido Hechos 27, que es cuando naufragó y terminó en la isla de Malta. Entonces, por lo menos sabemos que cuatro veces naufragó, y que una de esas veces, como lo describe aquí, pasó la noche en el mar —todo un día y toda una noche en el mar—, tratando nada más de no ahogarse, y que al final también hubiera podido sobrevivir.

Luego, versículo 26: "Frecuencia en viajes, en peligro de ríos", salteadores, compatriotas, gentiles, ciudad, desierto, mar. Eso es interesante, porque realmente nada más está diciendo: "Miren, donde sea que voy he corrido peligro". Era diferente viajar en ese tiempo de lo que es hoy. Sí involucraba un verdadero peligro viajar, y especialmente —lo hemos estado leyendo en esta carta— que lleva dinero para las iglesias, y una cantidad probablemente considerable de dinero, lo cual incrementaba exponencialmente el riesgo de ser asaltado. Y Pablo está consciente de qué tan difícil es realmente viajar. En ese tiempo era un verdadero reto moverse de un lado a otro, muy, muy diferente a como es hoy. En todos los lugares geográficos posibles está corriendo peligro.

Pablo también habla acerca de cómo los judíos, su propia gente, quieren matarlo: "Peligro, mis compatriotas". Estaba viendo esto, lo busqué: los judíos planearon matar a Pablo en el libro de Hechos, en Hechos 9:23, en Hechos 9:29, en 13:45, en 14:9, 15:6, 17:5, 18. Todos esos son eventos en Hechos en que los judíos quieren matar a Pablo. Entonces, por eso está incluyendo esto: "Mis propios compatriotas me quieren matar".

Peligros entre falsos hermanos

Pero de todas esas cosas, vean el último punto que dice, y creo que lo deja hasta el final porque probablemente es una de las cosas más difíciles, de hecho, para él: "Peligros entre falsos hermanos". Peligros entre falsos hermanos, gente que no es realmente cristiana. Estas son oposiciones externas que vienen a él, cosas que están sucediendo que él no tiene control. Y una de las cosas que más le duele es cuando la gente dice que son cristianos y realmente no lo son. Y eso es una carga enorme para él; trae mucho dolor a su vida. Pablo no usa a la ligera esta palabra, "falsos". Por cierto, hoy en día sí se usa muy fácil: "Ah, es un falso maestro", porque algo no me parece de él. Pablo está usando de una manera muy seria este término.

Pero también menciona aquí algunas cosas que creo que son voluntad propia; no son externas necesariamente, simplemente son parte de lo que para él representa servir a Dios, cuando habla de trabajos, fatigas, noches de desvelo, hambre y sed, sin comida, en frío y desnudez. O sea, algunas de estas circunstancias son simplemente porque Pablo está comprometido con el ministerio. Entonces, el desvelo no necesariamente es algo que nos obligan a hacer siempre. Y ustedes saben que yo me desvelo seguido; esto es parte un poco de mi vida, no me puedo quejar demasiado, pero si yo quisiera no desvelarme, no me desvelaría y podría ser más organizado. Pero parece ser que Pablo escoge esto también simplemente por poder maximizar su servicio a la iglesia. Y lo de hambre y sed: si está viajando, probablemente viaja más de lo que tiene dinero para pagar a veces, y por eso es que a veces tiene que pasar hambre.

Miren, hermanos, cuando estoy leyendo esto, nada más lo que quiero que piensen es: qué tan fácil nos quejamos nosotros de nuestras circunstancias. Realmente esto pone en perspectiva las cosas, ¿no? Todo nos molesta. O sea: "Ay, ya tengo hambre, ya se tardó mucho el sermón, porque ya tengo hambre y ya no me puedo concentrar", o "ya hace demasiado calor y ya me estoy quedando dormido". Esas son nuestras tribulaciones aquí. Vean las tribulaciones que pasó Pablo.

La preocupación por todas las iglesias

Y ahora viene el versículo 28, donde él va a poner la parte más difícil de todas: "Además de tales cosas, está sobre mí la presión cotidiana de la preocupación por todas las iglesias". Este es el peor de todos, dice Pablo. "Encima de todo eso que vivo… yo puedo aguantar esas cosas. Al final sobreviví, no me mataron, puedo aguantar. Pero ¿saben lo que significa para mí la carga de pensar en todos aquellos que han creído en Cristo Jesús, y de estar orando por ellos para que se mantengan en el camino, y para que no sean distraídos por falsas enseñanzas y falsos maestros, y no se desvíen de la fe? ¿Saben lo que eso implica para mi corazón? Es un verdadero sufrimiento en mi vida: pensar en otros".

El camino del cristianismo es un camino de sufrimiento

Hermanos, la Biblia está llena, llena de pasajes que nos muestran que el camino del cristianismo es un camino difícil y es un camino de sufrimiento. A Pablo se le dijo en Hechos 9: "Yo le mostraré cuánto debe padecer por Mi nombre". Aquí Pablo ya ha experimentado mucho de lo que se le profetizó a través de Ananías: "Tú vas a sufrir, Pablo". Y Pablo se lo repite una y otra vez a las iglesias. Filipenses 1:21: "Porque a ustedes se les ha concedido, por amor de Cristo, no solo creer en Él, sino también sufrir por Él". Romanos 5:3: "Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado, esperanza".

Gálatas 6:17: "De aquí en adelante nadie me cause molestias, porque yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús". Romanos 8:17: "Y si somos hijos, somos también herederos: herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con Él, a fin de que también seamos glorificados con Él". Parte de la vida cristiana es el sufrimiento, hermanos. Ahora, si yo solo digo eso, la gente va a decir: "Ay, qué masoquistas, que les gusta sufrir". Eso es Dios mostrándonos que no se deben de dormir.

¿Qué está haciendo Pablo? ¿Por qué está mencionando esta lista tan larga? ¿Está tratando Pablo de ganarse la simpatía y la lástima de la gente? "Ay, no, sí, pobre Pablo, cuánto sufre". ¿Eso es lo que está tratando de hacer? ¿No? Pablo quiere mostrarnos su debilidad y su humillación. ¿Por qué? Porque él está tratando de contradecir a los falsos maestros en Corinto, que insisten —porque esto es lo que creen y enseñan— en que las credenciales de un verdadero apóstol consisten precisamente en la ausencia del sufrimiento. Esto es lo que los falsos maestros en Corinto están diciendo: "Si tú realmente fueras apóstol, no pasarías por tantas tribulaciones. Pablo, nosotros… mira qué bien nos va: tenemos dinero, tenemos un estatus social dentro de Corinto, sabemos hablar, podemos cobrar por hablar, tenemos todas estas cosas que tú no tienes, claramente, Pablo".

Entonces, Pablo simplemente quiere ponerse en tanto contraste como pueda con estos falsos maestros, y está tratando de mostrar que como cristianos no es que estamos buscando sufrir, no es que "ay, nos gusta, nos encanta sufrir", sino que nos está mostrando: no se sorprendan cuando sufren. Porque: "Yo, Señor, yo, Tu siervo… ¿vas a dejar que Tu siervo sufra?". Sí. 1 Pedro 4:12: "Amados, no se sorprendan del fuego de prueba que en medio de ustedes ha venido para probarlos, como si alguna cosa extraña les estuviera aconteciendo". ¿Por qué nos jactamos en el sufrimiento como verdaderos cristianos? Porque es a través del sufrimiento que reflejamos la gracia de Dios y el evangelio de una manera más clara.

Un verdadero apóstol tiene un corazón pastoral

Versículo 29: "¿Quién es débil sin que yo sea débil? ¿A quién se le hace pecar sin que yo no me preocupe intensamente?". La siguiente característica de un verdadero apóstol es que un verdadero apóstol tiene un corazón pastoral. Y otra vez, no me estoy limitando nada más a apóstoles, no me estoy limitando a líderes; esto debería ser una verdad de todo cristiano. Todo cristiano debe de tener un corazón de amor por los demás. Y aquí es donde está planteando Pablo esta pregunta.

"Yo quiero identificarme con ustedes. Yo quiero vivir las experiencias que ustedes están viviendo, de tal manera que cuando alguien está abajo, cuando alguien está desanimado, yo también sienta el peso de ese desánimo y pueda caminar con él". ¿Qué pasa si alguien peca y si alguien se desvía? "Ah, sí, se lo merecía; eso le pasa". Oh: "Siento indignación y siento tristeza en mi corazón, y hay preocupación por alguien que ha pecado y que está alejándose del Señor". Este es el corazón de Pablo como un verdadero apóstol. ¿Se acuerdan de que en 2 Corintios 7 estaba hablando acerca de cómo, cuando envió a Tito con la carta a los corintios, estaba preocupado? "¿Cómo van a responder? ¿Cómo van a responder? ¿Se van a arrepentir? ¿Se van a enojar?". Y eso angustiaba el corazón de Pablo.

Fíjense en la angustia que encontramos en el Sermón del Monte: "Por nada estéis afanosos". No, no es ese tipo de afán el que tiene Pablo; no es "qué me voy a poner de ropa mañana" o "qué voy a comer", que es lo que dice Jesús: no se preocupen por eso. ¿Por qué se está afanando Pablo? ¿Por qué siente ansiedad en su corazón Pablo? No por él, no por su situación: por la situación de otros. Ese es el peso que él siente, como un padre con un hijo. ¿No es cierto que eso es, como papás, amamos a nuestros hijos, de tal manera que siempre, siempre nos preocupa cómo están, y que si algo les pasa, nosotros preferiríamos que nos pasara a nosotros que a ellos, como padres? Entendemos ese tipo de preocupación y amor, que es el tipo de amor que Pablo tiene por la iglesia de Corinto.

Por eso en 1 Tesalonicenses 5:3 dice: "Por eso también yo, cuando ya no pude soportar más, envié a Timoteo para informarme de su fe, por temor a que el tentador los hubiera tentado y que nuestro trabajo hubiera sido en vano". La agonía de Pablo es por otros. El corazón de un verdadero apóstol es un corazón pastoral que se preocupa por los demás, no por sí mismo principalmente. Ya lo dijo: "Miren, a mí me puede pasar lo que sea; y sí, es difícil, y casi me matan, y luego tengo hambre, y luego estoy con frío, pero eso no es mi mayor problema. Mi mayor problema, mi mayor preocupación, es qué está pasando con sus corazones, los de ustedes". Y esa es la principal característica que lo diferencia de los falsos apóstoles, que solo están pensando en ellos, lo cual nos lleva al último punto.

Un verdadero apóstol se gloría en su debilidad

El último punto, versículo 30: "Si tengo que gloriarme, me gloriaré en cuanto a mi debilidad". Un verdadero apóstol se gloría en su debilidad. Un verdadero cristiano se gloría, y se jacta, y se enorgullece de su debilidad. ¿Por qué? Aquí Pablo va a contar una pequeña historia que está en Hechos: "El Dios y Padre del Señor Jesús, el cual es bendito para siempre, sabe que no miento". Está jurando, haciendo un juramento delante de Dios de que está diciendo la verdad, porque esto les puede parecer fantasioso. Pero esto es muy importante para Pablo, este evento, y es interesante: aquí surge, ¿no? ¿No pensarías, de leer Hechos, que este sería un evento tan trascendente para Pablo? Pero aquí parece ser que Pablo considera este evento como un cambio radical dentro de su vida y de cómo Dios le mostró lo que quería hacer en él.

Bajado en un cesto por la muralla

Y es este evento. Dice: "En Damasco, el gobernador bajo el rey Aretas vigilaba la ciudad de los damascenos con el fin de prenderme. Pero me bajaron en un cesto por una ventana en la muralla, y así escapé de sus manos". ¿Por qué es tan importante para Pablo contarles esta historia? Aretas IV. Hay documentos históricos acerca de esta persona de la que está hablando Pablo. Está en Hechos 9. La hija de Herodes Antipas, el tetrarca de Galilea, se casó con él. Luego él se divorció, se casó con su cuñada. El gobernador bajo este Aretas, se ve que se había coludido con los judíos para buscar matar a Pablo, Hechos 9:23-25, probablemente relacionado a sus viajes evangelísticos o sus esfuerzos evangelísticos.

Pero este fue un punto muy bajo en la vida de Pablo. ¿Por qué? Porque acuérdense en qué momento sucedió esto. Él iba rumbo a Damasco como perseguidor de cristianos, con toda su gente, montado en un caballo, listo para conquistar como mensajero de Dios: "Yo voy a matar a esos cristianos", o "voy a encarcelar a esos cristianos". Y va con toda esta autoridad, todo este orgullo delante de él. Pero Jesús se le aparece en el camino. Ve a Jesús, transforma su percepción de quién es realmente este Jesús. Jesús lo humilla, lo deja ciego, tiene que ir con Ananías, y luego pasa todo esto: lo quieren matar. Y entonces hay un contraste grandísimo aquí.

Este evento destruyó lo que sea que hubiera podido quedar de orgullo en el corazón de Saulo de Tarso. Vino a la ciudad como cazador y salió como el que está siendo cazado. Entra como un héroe, sale como un criminal. Entra en el día, sale de noche. Entra por la puerta, sale por la ventana. Entra en un caballo y sale en una canasta.

La corona muralis

Y hay algo más, y esto fue superinteresante —no sabía esto—: algo de la tradición romana, y puede ser que esto Pablo lo tuviera en mente. Había un concepto que tenían los ejércitos romanos que se llamaba corona muralis. La corona muralis era un honor militar que se le daba al primer soldado que escalara una pared durante un ataque. Entonces, al primero que se subiera a la pared y pudiera escalar la pared se le daba un honor especial. Pero aquí Pablo no es el primero en subir la pared al estilo romano: es el primero en bajar por la pared. Y es probable que tenga esto en mente para contrastar justamente con lo que para el mundo romano, y el mundo grecorromano, significaba honor.

Dios lo puso de cabeza y le dijo: "Ahora esta es tu vida, Pablo. Tú no vives bajo los mismos principios de orgullo, de lo que antes era orgullo para ti. Ahora es un honor para ti ser humillado por causa de Mi nombre. Ese es tu honor".

Las debilidades, oportunidades para la gloria de Cristo

Hermanos, las debilidades son nuestras oportunidades para la gloria y el poder de Cristo, para que sean vividas y para que sean mostradas de una manera clara. Por eso nos gloriamos en nuestras debilidades. ¿Cómo vamos a mejor mostrar que dependemos de Dios en todas las áreas de nuestras vidas si no necesitamos a Dios, si todas las cosas están yendo bien para nosotros? La gente nos vería y diría: "Pues tu vida, la mía, es igual: tenemos los mismos valores, disfrutamos las mismas cosas, tenemos lo mismo". Pero cuando las cosas salen mal, y cuando estamos en una crisis y en una tribulación, y no tenemos ningún otro lugar adonde voltear, y nos agarramos de las promesas de Dios y del fundamento de Su soberanía en nuestras vidas, entonces el mundo puede ver que algo diferente está sucediendo. Hay prioridades y tesoros diferentes en nuestros corazones de los que hay en ellos.

Salmo 34:18 dice: "Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón, y salva a los abatidos de espíritu". Jactarnos en la debilidad, gloriarnos en la debilidad, no significa pasivamente ceder a cualquier obstáculo que entre a nuestra vida y decir: "Ah, pues que pase lo que pase y ya". "Vamos a ser mediocres en nuestra vida como cristianos, porque al fin y al cabo las cosas a veces no salen bien". Gloriarnos en la debilidad, como lo está explicando aquí Pablo, significa renunciar a nuestra capacidad de depender en nosotros mismos, con un triunfalismo de este mundo, para ahora depender en la fuerza de Cristo para lograr en nosotros y a través de nosotros lo que sea que lo glorifique a Él. Significa que con gozo pagamos el precio y abrazamos el estigma que va a venir con la piedad y con una vida de obediencia al evangelio de Cristo.

Romanos 15:18 —esta es la razón por la que nos gloriamos en nuestra debilidad—: "No me atreveré a hablar de nada sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, en palabra y en obra". Es decir, queremos reflejar el evangelio de cualquier manera posible. Y eso, hermanos, dice Pablo, va a ser a través de nuestras debilidades principalmente; Dios así será más glorificado.

Conclusión

Así que, hermanos, ¿cómo rompemos la ilusión de la autonomía humana y de la fuerza de determinación humana que puede haber dentro de nosotros? ¿Cómo rompemos eso? Lo rompemos al decirle: "Señor, ayúdame a gloriarme en mis debilidades". Hay más sobre esto. Esto es todo lo que Pablo ahora va a desarrollar en el capítulo 12, que vamos a empezar a ver la próxima semana. Puestos de pie. Vamos a cantar "Noble sostén de nuestra esperanza".

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