Iglesia Evangélicade Cuajimalpa

Rom. 12:1Nathan Díaz

Construye tu Vida sobre las Misericordias de Dios

Transcripción

Así que, hermanos

Y vamos a leer lo que dice el versículo. Y acuérdense de que los capítulos de la Biblia no fueron inspirados por Dios; esos se pusieron mucho, mucho tiempo después. Y en la carta original que leían en las iglesias, que envió Pablo, no había ninguna división; entonces la echaban de corrido, de principio a fin. Entonces, estas divisiones que nosotros estamos haciendo son un tanto artificiales, pero a veces ayudan a ir viendo cómo se va estructurando en temas. Dice el capítulo 12… pero acuérdense de lo que vimos hace dos domingos, de cómo terminó el capítulo 11. Ahora dice el capítulo 12: "Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional".

Hoy solamente vamos a hablar de la primera parte del versículo: "Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios". Solamente vamos a ver eso, y van a ver por qué solamente vamos a ver eso: porque hay mucho ahí. Y estos son algunos de los versículos más famosos de toda la Biblia, estos primeros dos versículos del capítulo 12, y hay mucha profundidad debajo de estos versículos, y mucho que aprender.

Así que, ¿qué quiere decir eso cuando decimos "así que"? Si un día me los encuentro en la calle y les digo: "Así que…", ¿qué más? ¿Qué me van a decir? "O sea, ¿aquí me perdí de algo? ¿O acabas de platicar con alguien más, o qué?". Eso es lo que ustedes me dirían, porque "así que" asume un contexto, algo que viene de atrás, siempre. En la Biblia de las Américas dice "por consiguiente"; es otra manera de decirlo. En la Nueva Traducción Viviente, que algunos de ustedes tienen ahí, dice "por lo tanto". A mí me gusta como lo puso ahí la Traducción Viviente, la Nueva Traducción Viviente: "por lo tanto", "por tanto". Creo que así es como hablamos normalmente, ¿no? Es "por tanto". ¿Y qué es lo que significa?

Por tanto, tenemos un techo

Miren, hace unos meses nos reunimos ancianos, diáconos, con pastores de alumnos, el consejo pastoral, y platicamos sobre una situación que había venido ya por muchos años. Dijimos: "Hemos tenido goteras, que cada vez son más, y tenemos que estar parchando, y luego tenemos que poner un palo de escoba para empujar la lámina, que no se sume". Y había muchas cuestiones que empezamos a comentar, y empezamos a platicar de las diferentes posibilidades que habría para arreglar esa situación. Después hicimos una cotización. Hablábamos de qué pasa si tapamos todo con una lona gigante, todo el edificio; o a lo mejor podríamos poner una estructura de una de esas lonas que están estiradas.

De hecho, hablamos; vinieron, vieron el lugar, luego nos dijeron que no porque ustedes son cristianos. Empezamos a hablar con diferentes personas. Rojas me dijo que conocía a unas personas de una obra que había habido, y vinieron, vieron el lugar, analizaron las dimensiones, nos hicieron un presupuesto. Nosotros lo planteamos a la iglesia; les dijimos: "Va a costar tanto poner un nuevo techo; ¿cómo ven?". Y se decidió: "Vamos a hacerlo", porque tenemos una cierta cantidad de dinero que hemos venido ahorrando ya por varios años, y es posible dar por lo menos un porcentaje importante de lo que va a costar. Y después las hermanas se organizaron, hicieron un bazar, y los hermanos empezaron a ofrendar dinero específicamente para ese proyecto.

Por tanto, tenemos un techo, ¿verdad? No es como que un día llegamos a la iglesia y todos nos sorprendimos porque de repente ya había un nuevo techo: "¿De dónde salió?". No. ¿De dónde vino? De años de ahorrar dinero, de por lo menos semanas de planeación y de esfuerzo, y de juntar dinero, y de buscar cómo se podía hacer, y de que vinieran estas personas y trajeran la estructura. Y pasamos por muchas tribulaciones y dificultades en el proceso, pero aquí está.

¿Vieron qué pasó aquí? Cuando yo dije "por tanto, tenemos un techo", ahora ya tienen un contexto de dónde viene este techo. No salió de la nada; no apareció de repente; no fue nada más porque nos lo imaginamos o porque dijimos "lo deseamos", y ahí está. Algo tuvo que pasar: hubo muchísimo trabajo, muchísima planeación, muchísimas pláticas, muchísimas conversaciones que tuvimos con respecto a todas las opciones y posibilidades que había. Y cuando el capítulo 12 dice "por tanto", nos está diciendo: viene algo detrás.

La sección de aplicación

Y el capítulo 12, hermanos, es donde comienza la sección de aplicación del libro de Romanos. Es donde empieza Pablo a tomar cosas muy específicas y a decir: "Hagan esto, hagan esto, hagan esto; no hagan esto; vean esto de esta manera; cuando convivan juntos como iglesia, hagan esto; ámense unos a otros, y oren juntos, perdonen a sus enemigos". Empieza a decir toda clase de cosas que vamos a ver en un momento; les voy a dar un panorama más o menos de todo lo que viene.

Si tú y yo hubiéramos escrito el libro de Romanos, hubiera sido un libro de cuatro capítulos: capítulos 12, 13, 14, 15 y 16. Dije cuatro capítulos, y hubiera sido esta sección. ¿Por qué? Porque así vivimos en nuestra sociedad: "A ver, al grano, ¿no? ¿Qué quieres que haga?". Ustedes llegan a la escuela —los que se van a ir a la escuela mañana—, ¿y qué es lo que les dicen en la escuela a los papás? "Este es el reglamento": 10 puntos o 15 puntos, no sé. ¿No? Ya dijo Roberto: "Traigan su uniforme; tienen que venir con uniforme". ¿Qué pasa si no vienen con uniforme? Se van; no pueden entrar. ¿Lo saben los alumnos? ¿Por qué? Porque les dijeron.

Así nos gusta, ¿no?: "Tú dime qué hacer. ¿Traigo uniforme? Vengo con uniforme. ¿Cuántas materias puedo reprobar? Bueno, ¿o cuál es el mínimo que tengo que sacar para pasar?". ¿No? Nos gusta que nos digan las cosas claras, objetivas, directas, al grano, sin tanto rollo.

El recorrido de Romanos

Entonces, cuando abres el libro de Romanos y empiezas en el capítulo 1… ya les dije que hemos recorrido todo el libro, pero no hemos estado juntos todos durante todo el libro. Pero en el capítulo 1 Pablo empezó a hablar acerca del evangelio, y de lo que era el evangelio, y de la manera en la cual la gente reprime la verdad que ha sido revelada a ellos, por lo cual Dios los ha entregado a pasiones; este ha sido el juicio que Dios ha establecido sobre ellos. ¿Qué dice Pablo en el capítulo 2? Ese juicio es sobre judíos, sobre gentiles; tiene que ver con la conciencia, tiene que ver con la ley. Y el quebrantamiento de la ley es algo de lo cual todos somos culpables.

A lo cual llega en el capítulo 3: "Por cuanto todos pecaron, y han sido destituidos de la gloria de Dios". Pero Dios ha provisto una justificación a esa culpabilidad por quebrantar la ley. Versículo 25: "Dios lo puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús". Y el capítulo 4 sigue hablando acerca de la manera en que Abraham también tuvo fe, y eso es lo que lo justificó delante de Dios.

En el capítulo 5 —vamos a llegar a eso en un momento también— habla de la manera en que Dios nos ha amado y murió por nosotros, también para justicia. Y después es una comparación entre Adán y Cristo, en la segunda parte del capítulo 5, en donde explica la diferencia entre la transgresión de Adán, lo que Adán hizo, y lo que vino a hacer Cristo: por un hombre hemos sido todos condenados; por un hombre hemos sido todos justificados.

Después: si la salvación y la justificación son gratuitas de parte de Dios, dice Pablo, entonces puedes pensar: "Pues puedo hacer lo que quiera; al fin no importa, porque Dios me justifica, y es libre Su salvación", ¿no? Pero dice el capítulo 6: no. Si realmente has nacido de nuevo, entonces no vas a visualizar el pecado como un estilo de vida.

Porque Dios cambia tu corazón; algo pasa cuando has sido justificado. En el capítulo 7 también sigue hablando de esto, y empieza a describir esta lucha que se da con el pecado, todo lo último del capítulo 7: cómo la carne y el espíritu están en una batalla constante para hacer la voluntad de Dios. Pero dice Pablo nuevamente, en el capítulo 8: "Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús". Y otra vez muestra cómo es que los que andan en el Espíritu van a ser guiados por el Espíritu y van a vivir de acuerdo a la voluntad de Dios para sus vidas.

Y después nos lleva a ver cómo eso nos lleva a la esperanza de la gloria futura que Dios tiene preparada para nosotros, y cómo podemos vivir en el presente a la luz de esa esperanza, y decir: "No importa lo que pase ahorita; no importa que me persigan, no importa que me maten, no importa que pierda mi casa, mi dinero, mi propia vida, porque tengo una esperanza gloriosa de que no hay nada que me pueda separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús".

Y después llega el capítulo 9, que ya es un poquito más reciente, y se van a acordar, en donde Pablo dice: "Pero podrían estarse preguntando: ¿entonces qué hay de los judíos, que se están perdiendo? Y Dios había dicho que los iba a salvar". "Y yo les he venido hablando de todas estas promesas que Dios les da a ustedes, y ustedes dicen: 'Bueno, pero si Dios no pudo cumplir Su promesa para con los judíos, de que eran Su pueblo, y ellos se están perdiendo, ellos rechazaron al Mesías, entonces, ¿qué esperanza tengo yo de que Dios cumpla las promesas para mí?'". Y el capítulo 9 empieza a hablar de eso: cómo no es un accidente que los judíos no crean en el Mesías, cómo Dios aún tiene el control y un plan para todas las cosas. Él escoge, Él decide, Él tiene misericordia del que Él tenga misericordia.

En el capítulo 10 sigue desarrollando este mensaje, y dice: "Ustedes vayan y prediquen. ¿Cómo oirán si nadie les predica?", ¿no? "Ustedes oren por la salvación de los judíos". Y el capítulo 11 vuelve a retomar eso, y vuelve a hablar acerca de cómo es que la incredulidad de los judíos forma parte del plan de Dios, a través del cual tú y yo somos salvos. Porque dice: a través de su desobediencia, a través de su rechazo, vino la salvación para los gentiles, entre los cuales están ustedes. Y sí hay una esperanza futura para Israel, y sí Dios va a volver a restaurar la fe de Israel en Cristo como su Mesías, de tal manera que al final todo Israel será salvo.

Y dice Pablo: si están un poquito abrumados por todo lo que les he estado diciendo, es lógico, porque esto es muy, muy difícil de entender. Nadie conoce la mente de Dios; nadie entiende cómo piensa. Él hace las cosas completamente diferente a nosotros. Pero sí sabemos una cosa, y es que de Él, y por Él, y para Él son todas las cosas. Y todo esto que les he venido diciendo es porque Dios quiere ser glorificado. Por tanto… ¿Se dan cuenta? Ya, así como les conté toda la historia del techo —no toda la historia, obviamente; se las resumí—, ya les conté toda la historia de Romanos 1 al 11, de lo cual viene: "Así que, hermanos…".

La doctrina, fundamento de una vida santa

¿Se dan cuenta? Pablo entiende una cosa muy importante: la doctrina es el fundamento de una vida santa. Debe de serlo; para la mente de Pablo, por lo menos, queda claro que necesitas Romanos 1 al 11 para ahora hacer las cosas que nos va a decir que hagamos. Y hoy en día, si ustedes hablan con personas de diferentes religiones, muchas veces el "por tanto" se quita. ¿A qué me refiero? Me refiero a que muchas conversaciones que ustedes pueden tener van a sonar así: "Lo importante es que seas una buena persona". ¿Han escuchado eso alguna vez? "Lo importante es que seas una buena persona. No importa de qué religión seas, no importa qué es lo que piensas acerca de Dios, acerca de Jesús; lo importante es que trates de ser un mejor ser humano, ayudar al prójimo, hacer lo que tú creas que es bueno, no hacerles mal a los demás. Eso es lo que importa".

Cuando alguien dice eso, ¿qué están diciendo? Están diciendo: el "por tanto" no importa. O sea, la parte del "por tanto" quítala; la puedes brincar. "Por tanto" no tienes que tener un fundamento detrás; no tienes que tener una razón por la cual haces lo que haces. Lo importante es que lo hagas. ¿Qué importa cuáles sean tus motivaciones? ¿Qué importa de dónde vengan tu conducta y las decisiones que tomas? No importa; hazlo, ya.

Pablo no está de acuerdo con esa filosofía, ¿no? Dice: sí importa de dónde viene lo que haces. Claro que importa. El objetivo de una vida santa es la gloria de Dios; por eso importa de dónde viene. ¿Qué dice el versículo 36, que vimos hace dos semanas? "Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén". Entonces, si tú dices: "No importa por qué hago lo que hago; lo importante es lo que hago. Entonces yo soy una buena persona, eso es lo que importa"… Y si el objetivo de una vida santa es la gloria de Dios —porque eso es lo que dice Pablo aquí, que todo es para la gloria de Dios—, entonces, ¿creen ustedes que importa la razón por la que hago lo que hago? ¿Creen que importa? Claro que importa.

Porque cuando tienes un "por tanto", tú haces todo porque es para la gloria de Dios. Y cuando tú lo haces para la gloria de Dios, ayudas a que la gente vea que es Dios el que está haciendo eso a través de ti, lo cual nos lleva a glorificar a Dios, que es el propósito. ¿Sí me entienden? El propósito no es que la gente nos vea y nos diga: "Ay, qué buenas personas son los cristianos; mira qué bien se portan, mira cómo ayudan a los demás". En Mateo dice que la gente vea sus buenas obras y glorifique al Padre: que cuando ellos vean lo que ustedes hacen, eso los lleve a glorificar a Dios, no a glorificarlos a ustedes, ¿no?: "Qué bueno el hermanito, cómo se porta; ya todos los que van a iglesias se portan súper bien".

Un "por tanto" en nuestras vidas

El punto es que, cuando ellos vean nuestras vidas, glorifiquen a Dios. ¿Cómo van a glorificar a Dios si no hay un "por tanto" en nuestras vidas, si no hay algo de lo que ustedes puedan decir: "Mira, esto; por tanto, esto"? ¿Entienden? "Oye, pero tú, ¿cómo le has aguantado en ese matrimonio con tu esposa? ¿Y cómo no se han divorciado? Y yo creo que todos los demás ya terminaron, y tienen problemas matrimoniales, y yo veo que ustedes están muy contentos". ¿Qué van a decir? "Ah, no, pues es que mi esposa… es bien fácil vivir con ella; es que yo escogí a la mujer correcta; por eso todo sale bien en nuestro matrimonio". ¿O van a decir: "No, es que, la verdad, yo soy muy paciente, y la verdad es que yo he tolerado muchas cosas, y yo aguanto, y yo siempre le estoy perdonando; la verdad es que yo he sacrificado mucho para que este matrimonio funcione"?

¿Eso van a decir? ¿Qué van a decir? "Algo hay en mi corazón. Algo he experimentado de parte de Dios, de Su gracia, Su perdón, de la justificación en mi vida, que ha hecho que yo vea las cosas de una manera diferente, y que ahora la relación que yo tengo con mi esposa sea un reflejo de la relación que yo tengo con Dios". Eso glorifica a Dios. A eso iba Pablo con todo esto.

¿Por qué?

Cuando ustedes… ¿quiénes somos los que tenemos hijos aquí? Bueno, no importa que no tengan hijos, porque todos también somos hijos de alguien; entonces todos vamos a entender esto. ¿Qué pasa a veces cuando yo le digo a mis hijos: "Haz esto"? Y él me dice… o, hablando de un ejemplo más concreto: "A ver, recoge tu cuarto, recoge tus juguetes". Una de las respuestas más comunes de mi hijo es: "¿Por qué?". ¿A poco nada más son mis hijos los que dicen eso? "Ay, ¿por qué?". ¿Qué es lo que a veces decimos como papás?

"Porque yo lo digo". Por eso. Ahora, es una de las respuestas más comunes que usamos. Eso es, es más, la teología malísima, malísima teología que les están enseñando a sus hijos, porque no están aplicando el "por tanto", ¿no es cierto? Están yendo directo a "haz esto, porque no importa por qué; no tienes que tener razón tú; nada más hazlo así". La Biblia no dice eso. La Biblia dice: sí tienes que tener una razón. Porque si no tienes una razón, entonces tus hijos lo único que hacen es seguir una lista de reglas, ¿no?: "Esto es lo que se hace; esto y esto y esto y esto no se hace. Esto no se hace… ¿por qué? No estoy seguro, pero dice mi papá".

Enseñar el "por tanto" a los hijos

Si quieres enseñarles a tus hijos bíblicamente, siempre dales una razón. Y que la razón no sea: "Porque si no, te pego". Esa no es la razón. La razón es: algo hay sobre una realidad que se llama Dios, y lo que Él ha revelado con respecto a Él mismo y a cómo se quiere relacionar con nosotros, que nos muestra la gravedad del pecado y lo que ese pecado significa cuando somos confrontados delante de Dios, cuando nos presentamos delante de Él. Por lo cual Él tuvo que enviar a Su Hijo a morir y a dar Su propia vida para pagar por ese pecado, lo cual significa que no es pequeña cosa cuando tú y yo pecamos, porque el mismo Hijo de Dios tuvo que morir por ese pecado.

Por tanto, cuando yo pienso en lo que Dios ha hecho por mí, y en lo que significa ese pensamiento o esa acción, o lo que sea que voy a decidir en ese momento, tengo que darme cuenta de que lo que yo voy a hacer dice algo con respecto a eso. ¿Entienden? Si yo tomo el pecado a la ligera y digo: "No importa, lo voy a hacer de todas maneras", entonces estoy minimizando el valor del sacrificio de Cristo por mí, y Su gracia, y lo que Él ha hecho en mi vida. Y pueden leer Romanos 6 y 7 para ver más acerca de eso.

Entonces, ¿cómo queremos que piensen nuestros hijos? ¿Queremos que cada vez que vayan a tomar una decisión saquen una lista y: "A ver, ¿qué dice la lista de mi papá de lo que puedo hacer y lo que no puedo hacer?"? ¿O quiero que piensen en relación al evangelio para la decisión que van a tomar? Porque, ¿cuál es una frase común de los jóvenes? "¿Qué tiene de malo?", ¿no? ¿Nunca les han dicho eso sus hijos a ustedes? "Ay, mamá, ¿qué tiene de malo?". ¿O no? ¿Queremos de veras que así piensen nuestros hijos: "No tiene nada de malo, nunca me has prohibido hacer eso", ¿no? ¿O queremos que piensen en relación a algo más profundo?

Es decir: "A ver, de Él, por Él y para Él son todas las cosas; a Él sea la gloria. Mi vida existe para la gloria de Dios; es el propósito por el cual Él me creó. ¿Cuál es la decisión que puedo tomar en este momento con respecto a esto que más va a cumplir con ese propósito?", ¿no? "¿Qué es lo que más va a glorificar a Dios?". Así quiero que piensen mis hijos. No quiero que piensen en qué les he dicho que no hagan, qué es lo que les he dicho que sí hagan. Yo quiero que piensen en relación al "por tanto": qué es lo que hay detrás de esa decisión, qué es lo que los está llevando a decidir; que ellos puedan decidir por sí mismos, en base a algo más profundo, un fundamento en sus vidas. ¿Entienden?

El "por tanto" es importantísimo para la educación, para las decisiones que tomamos, para todo, porque todo tiene algo detrás, y tenemos que detenernos a pensar qué es lo que hay detrás.

El matrimonio y el "por tanto"

¿Se acuerdan? Di un ejemplo hace dos semanas en relación al matrimonio y al divorcio, porque esa es una de las cosas que más nos preocupan como iglesia de lo que vemos en la sociedad hoy en día: la gente diciendo "ya no la amo, ya no siento nada por ella; por eso mejor nos divorciamos". Está ignorando completamente algo más que hay aquí en Romanos. ¿Qué es? Si Dios me ha perdonado un solo pecado, que es más grave que todas las ofensas y todos los pecados de mi esposa contra mí juntos, y Dios me tiene paciencia, y Dios ha estado ahí día tras día perdonándome, aceptándome, buscando la reconciliación, entonces, "así que", "por tanto"… ¿Cómo llenan ustedes esa parte? ¿Qué va a pasar? ¿Cómo va mi vida a reflejar la convicción y el entendimiento que yo tengo con respecto a quién es Dios en todas las acciones que hago?

Dios es glorificado cuando Jesús es el fundamento de nuestras decisiones, cuando Él es la razón por la cual hago algo o no hago algo. Eso es lo que más glorifica a Dios. No porque: "Ay, y si los hermanos me ven, ¿qué van a decir? No, mejor no". O: "Si es que me voy a meter en problemas, alguien me va a cachar; mejor no". ¿Cuál es una de las razones por las que no hay tanto adulterio como habría normalmente? El temor a que me cachen: "Y si sale a la luz… no, mejor no". No. Esa no es la razón: "porque te pueden cachar". ¿Esa es la razón? La razón es porque tú has experimentado algo con Dios que se refleja en las decisiones que tomas.

Y Dios dice: "Yo soy el único Dios, yo soy el único camino, y solamente a través de mí hay salvación, y yo no acepto otros dioses, porque soy un Dios celoso". Y el matrimonio es una institución que se supone que debe de reflejar eso. Por eso es un hombre y una mujer, y por eso no se acepta que andes con varias personas, porque eso refleja el tipo de Dios que tenemos, que dice: "Yo soy el único; ningún otro". Por eso, esa es una buena razón: porque estoy reflejando la clase de Dios que tengo. Cuando yo soy fiel a mi esposa, reflejo que Dios es fiel con nosotros. Y cuando yo no engaño a mi esposa con otras mujeres, reflejo al Dios que dice: "No quiero que tengas otros dioses delante de mí".

Ahora ya fuimos más profundo que nada más decirles: "No vayan a cometer adulterio, hermanos, que Dios nos castiga; si lo hacen, les va a ir mal, van a ver". Esa no es la razón.

No somos una iglesia de reglas

No somos, ni queremos ser nunca, una iglesia de reglas. Nunca hemos dicho aquí en la iglesia que está prohibido que fumen. Nunca hemos dicho en la iglesia que está prohibido que tomen. Nunca hemos dicho en la iglesia que está prohibido que vayan a fiestas a las que los inviten. Nunca hemos dicho en la iglesia que está prohibido que digan groserías. Nunca lo hemos dicho, y nunca lo diremos, porque esperamos que, al meditar y buscar en la Palabra de Dios qué es lo que más glorificará a Dios en nuestras vidas, todos ustedes tomarán esa decisión. Y no está en nosotros decirles qué pueden o qué no pueden hacer.

Que en todas sus decisiones, ya sea que coman o que beban, hagan todo para la gloria de Dios. Lo cual significa que a veces, como dicen: "¿Qué tiene de malo?". "No, no tiene nada de malo, pero prefiero no hacerlo, porque al hacerlo significa que estoy tomando la decisión que creo que menos glorifica a Dios". ¿Entienden qué tan importante es el comienzo del capítulo 12? El hecho de que Pablo asume un fundamento en sus lectores, y ahora nos lleva a toda clase de conclusiones con respecto a ese fundamento.

El resumen de Pablo: las misericordias de Dios

¿Cómo resume Pablo todo lo que ha venido diciendo en Romanos hasta este punto? ¿Cuál es su resumen? "Así que voy a apelar a algo; voy a rogarles". ¿Por qué? "Por las misericordias de Dios". Es la manera en que Pablo decide resumir todo lo que ha venido diciendo en el libro de Romanos hasta este punto: "A lo que voy a apelar de todo lo que vengo diciendo, una buena manera de resumir todo lo que he dicho, es: por las misericordias de Dios". Quiero que vean qué tan importante es para Pablo este concepto de las misericordias de Dios.

Porque creo que "las misericordias de Dios" resume en sí el objetivo que tiene Pablo, lo que él ve que Dios hace con Su misericordia. Vean lo que dice el capítulo 15, versículos 8 y 9. Dice: "Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia". O sea, ¿cuál es el propósito de la misericordia de Dios? Que glorifiquen a Dios. La misericordia de Dios lleva a glorificar a Dios.

Pablo tiene muy claro que algo hay: cuando experimentas ciertas cosas con Dios, cambian tu vida, transforman tu corazón, hacen que veas las cosas de una manera diferente, que tomes decisiones de una manera diferente. Entonces Pablo sabe dónde ha estado: en los capítulos 1 al 11, que han sido un mar de las misericordias de Dios —y ahorita vamos a llegar a eso—, para llevarnos a glorificar a Dios.

Una vida llena de misericordia

¿Cómo lo va a hacer? Los voy a llevar en un pequeño recorrido a lo largo de una sección aquí del capítulo 12, para que vean hacia dónde vamos con todo esto, y vean por qué Pablo dice "por las misericordias de Dios". Ustedes han experimentado las misericordias de Dios; son para que glorifiquen a Dios al final. Por lo tanto, su vida debe de ser una vida ¿de qué? De misericordia. La misericordia de Dios debe de ser la característica principal de la vida cristiana.

Vean el versículo 9 del capítulo 12: "El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros". Misericordia. "En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad". Misericordia. "Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis. Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran". Misericordia.

"Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión. No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres". Misericordia. "Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber". Misericordia. "Pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal".

¿Se dan cuenta? Pablo sabe que va en esa dirección. Pablo sabe que va a describir una vida llena de misericordia hacia los demás. Por eso dice: "Así que, por las misericordias de Dios". ¿Cuáles son las misericordias de Dios? "Os ruego por las misericordias de Dios".

Dos capas de misericordia

¿Se acuerdan del capítulo 5? Vean lo que dice el capítulo 5, versículos 6 al 8: "Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros". Se encuentran los dos tipos de misericordia aquí. "Cuando aún éramos débiles": pobrecitos de nosotros, no podíamos.

Si ustedes van caminando por la calle y se encuentran que está ahí tirado alguien a quien lo acaban de asaltar, ¿no?, está todo golpeado, y no es bueno… Al pararse, ¿qué sentirían por esa persona? Te sientes: "Pobre, ¿no? Yo no quisiera estar en su lugar; a ver si puedo ayudarle". Eso es lo primero que pensaríamos, y trataríamos de ayudarle, ¿sí o no? Entonces, ese es un nivel de misericordia: ahí está alguien en una situación mala, ¿no?, tenemos compasión de él, nos sentimos movidos a actuar, y lo hacemos.

Pero, ¿qué pasa si ustedes descubrieran… y les dicen: "Oye, pero ¿sabes qué? Ese cuate era un asaltante también. Él le hizo eso a muchas personas; de hecho, lo anda buscando la policía, no nada más por asalto, sino por violación y secuestro también"? Cambia un poco cómo se sienten con respecto a él a la hora, ¿no? "Pues a lo mejor no". ¿Por qué? Dicen: "A lo mejor no es tan digno de mi misericordia".

Pero esas son las dos capas de misericordia que vemos aquí en Romanos, en Romanos 5. Aun cuando éramos débiles, estábamos en una posición de desventaja, sí, una posición mala; sí, a su tiempo murió por los impíos. Por eso dice el versículo 7: "Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno", porque sentimos que el bueno sí merece las cosas que se le dan. Pero dice que ese no es el caso con Dios: "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros".

Esa es la otra capa de misericordia, el siguiente nivel, más profundo, de misericordia: cuando hay perdón en la misericordia, y cuando no ven lo que mereces, sino lo que te pueden dar, y dicen: "Te perdono aunque no lo mereces. Voy a tener misericordia de ti, aunque eres una mala persona, aunque me has tratado mal, aunque siempre que yo trato de hacer algo bueno por ti, tú respondes con mal, aunque parece que no eres agradecido con nada de lo que hago por ti. Aun así te voy a mostrar misericordia". ¿Por qué? Porque "Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros".

O sea, no es nada más ver a alguien que necesita algo y ayudarle. ¿Saben cuánta gente se conmueve cuando va a África y ve a los niños, o a la India, y ve a los niños que están muriendo de hambre? Muchísima gente. No es difícil sentir compasión por esas personas que están en una posición tan terrible. Pero cuando alguien te ha insultado, cuando alguien te ha hecho un daño, cuando alguien, tú sientes, no merece nada de lo bueno que tú podrías hacer por esa persona, entonces sí no es tan común, ¿verdad?

Reaccionar espontáneamente con misericordia

"Os ruego por las misericordias de Dios": la misericordia que ustedes han experimentado en su vida va a producir un fruto y un cambio que se va a manifestar de una manera sobrenatural, "y les voy a decir cuáles son esas maneras", dice Pablo. La mayoría de las veces, hermanos, actuamos espontáneamente sobre las cosas que nos suceden, ¿no? O sea, ustedes no han planeado ahorita qué es lo que les va a pasar mañana. Entonces, lo que les pase mañana va a causar reacciones espontáneas. Es cuando más necesitamos la misericordia de Dios, porque yo de repente me enojo, y ya no pienso con respecto al fundamento en mi vida que debería de causar otra clase de reacción; simplemente reacciono.

Entonces, la misericordia de Dios en mi vida, lo que dice Romanos 1 al 11, tiene que haberse asentado tan, pero tan profundo en mi corazón, que yo reaccione espontáneamente de acuerdo a esa misericordia. ¿Se dan cuenta? Tienen que seguir leyendo este libro. No importa que ya no lo estemos estudiando los domingos. "Ya no estamos teniendo Romanos, hermanos; ya no lo abran, ya no tienen que leer este libro". No. Sigan leyendo Romanos 1 al 11, porque entre más empapados estén de la misericordia de Dios y de lo que Él ha hecho en su vida, van a poder reaccionar más espontáneamente de acuerdo a Romanos 12, 13, 14, 15 y 16.

No van a tener que pensar tanto: "A ver, ¿qué quiere Dios que haga?". Van a saber qué es lo que Dios ha hecho por ustedes, y surge ya espontáneamente un deseo de ser un reflejo de ese Dios. Y ese es el tipo de testimonio de vida que hace que la gente que nos rodea glorifique a Dios. Esto es lo que hay debajo de Romanos 12. Que Dios nos ayude a ser una iglesia llena de las misericordias de Dios, una iglesia que, por las misericordias de Dios, vive de acuerdo a la voluntad de Dios, porque entiende que existe un "por tanto".

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