2 Corintios 12:1-102 CorintiosKevin Halloran
El Poder de Dios en Nuestra Debilidad
Transcripción
Presentación de Kevin
Bueno, también, para presentar a Kevin: ya tiene muchos años que nos conocemos. Fue a través de Coalición por el Evangelio, realmente, que empezamos a platicar, hace muchos años. Hicimos un video con Sugel acerca de la santificación. Le dije el otro día a Sugel: "¿Sí te acuerdas de este video que hicimos?". "No, no me acuerdo". Él ni se acordaba. Pero bueno, pueden buscarlo; muy útil el tema que tocamos esa vez. Pero de ahí empezamos a platicar, y hemos estado colaborando juntos en varias cosas a lo largo de los años. Y Kevin estuvo aquí en el 2019; entonces ya compartió aquí en la iglesia en esa ocasión.
Pero desde entonces también ha salido este libro que se llama Cuando orar es una lucha. Y este libro es sumamente práctico, sumamente útil en la lucha que todos tenemos en nuestras vidas de oración, que realmente es algo con lo que creo que todos podemos identificarnos. Sabemos que no oramos como deberíamos, no oramos tan frecuentemente, y por las cosas que deberíamos estar orando, a veces. Entonces, nada más ayudarnos a pensar en algunos ejemplos prácticos... Eso es muy práctico en ese sentido: ejemplos muy prácticos de cómo mejorar tu vida de oración. Y entonces Kevin usa varios recursos que cita, y también de su experiencia personal, en este libro.
Entonces nos hemos asegurado de que haya bastantes copias ahí en la librería, para que ustedes puedan comprar el libro, e inclusive esta es una oportunidad para que platiquen con Kevin acerca del libro si quieren. Entonces, muy, muy recomendado. La verdad es que, de los libros sobre el tema de la oración, creo que es uno de los mejores que he leído, y no nada más porque es mi amigo, pero en realidad, en mi propia vida, me ha ayudado. Entonces, por eso se los recomendamos. Y bueno, bienvenido, Kevin. Gracias por la visita, y gracias por la oportunidad también de poder aprovechar los recursos de Abre la Biblia, que es algo de lo que vas a comentar, ¿no?, ahorita. Gracias, Kevin.
El ladrón en la cruz
Buenos días, y gracias, pastor Nathan. Es un gozo estar con ustedes esta mañana. Como dijo el pastor, estuve aquí en 2019, y esta vez mi esposa está aquí con nosotros. Entonces, estoy muy agradecido de que ella esté aquí con nosotros. A ella le apasiona la evangelización de las niñas; entonces, si comparten este interés, deben hablar con ella después del servicio. Como ustedes saben, mucho ha cambiado desde 2019, ¿no? Pero lo que no cambia es nuestro Dios, y Su fidelidad, y Su gracia.
Y esta vez estamos aquí en la Ciudad de México para presentar la película que vimos anoche, El cielo: cómo llegué aquí, la historia del ladrón en la cruz. Y si no pudieron venir, o si un amigo no pudo venir, hay tarjetas de invitación en la librería, y pueden llevar una de esas y escanear el código atrás para ver la película. Y no es... no sé cómo se dice, pero no es de las piratas, como dijo el hombre anterior. Y lo mejor es que comparte que aun para piratas hay gracia y hay perdón en Cristo.
Y me encanta esta historia sobre el ladrón en la cruz, porque muchas veces, como dije anoche, leemos los evangelios y pasamos por alto, leemos muy rápidamente esta historia corta; solo pasan como cinco o seis versículos, pero nos enseña tanto. El ladrón sirve como un patrón de lo que sucede cuando alguien realmente confía en el Señor Jesucristo como Señor y Salvador. Y podemos resumir su historia en tres palabras, tres puntos.
El primer punto es voltearse. Mientras estaba siendo crucificado por sus pecados y delitos contra la sociedad, este ladrón se dio cuenta de cuán culpable era delante de Dios, y se volteó de su vida pecaminosa, se volteó de su rebelión contra Dios. Y la segunda cosa que hizo es que pidió a Jesús: "Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino". Esta es una petición extravagante para un hombre que solo merecía el castigo de Dios. Es una petición que pidió misericordia. Y la respuesta de Jesús es la razón por la cual hablamos de esta historia hoy. La respuesta de Jesús a este ladrón fue: "Amén, hoy estarás conmigo en el paraíso".
Entonces, el ladrón se volteó, pidió a Jesús, y también —la tercera palabra— confió en la promesa de Jesús. Y como vimos anoche, esto es algo que ustedes pueden hacer hoy, si no han confiado en Cristo como su Señor y Salvador. Es interesante que después de la conversión de este ladrón, después de dar su vida a Jesús, después de recibir esta promesa que cambió su eternidad, después de todo eso, este ladrón experimentó los momentos más dolorosos y más oscuros de su vida. Y hay algunas personas en este mundo que enseñan que cuando creemos en Cristo no hay sufrimiento y nunca hay tristeza, pero la Biblia no enseña tales cosas. Y como el ladrón, necesitamos confiar en Jesús y en Su promesa en estos tiempos.
Obstáculos en la oración
Entonces, en el mensaje de hoy vamos a ver lo que pasó en la vida del apóstol Pablo en un tiempo muy oscuro de su vida, y vamos a ver cómo él pudo confiar en la promesa de Jesús para seguir adelante con gozo. Entonces, por favor, abran sus Biblias a 2 Corintios, capítulo 12. 2 Corintios, capítulo 12. Y como dijo el pastor Nathan, en los últimos años he pensado mucho en los obstáculos que tenemos en la oración. Entonces, levanta la mano si no has sabido una vez qué decir en oración. Ese es uno de los obstáculos más grandes, creo. Levanta la mano otra vez si una vez has estado demasiado ocupado como para orar. Casi todos. O si has batallado para enfocarte en la oración.
Todos estos obstáculos son comunes, y quiero animarlos diciendo que hay esperanza, y que muchas veces hay soluciones sencillas que nos ayudan a seguir adelante en la oración. Por ejemplo, si oramos en respuesta a lo que leemos en la Biblia, esto nos ayuda en un montón de maneras, porque vamos a tener palabras para orar, porque Dios ya empezó la conversación, ¿no? Leemos lo que Él nos dice y podemos responder a Él. También esto nos ayuda a enfocarnos en la oración, porque seguimos lo que estamos leyendo; respondemos a cada versículo, a cada pasaje. Entonces, para muchas de nuestras luchas hay soluciones sencillas que nos van a ayudar a seguir adelante en la oración.
Pero quiero decir que hay otro obstáculo común, que es cuando no estamos seguros de que Dios nos escuche. Y esto es un poco más difícil de superar a veces, ¿no? Entonces, vamos a hablar hoy de este tema. Y este pasaje de 2 Corintios 12 habla de este tema, y también de muchas cosas muy interesantes. Este pasaje menciona una experiencia espectacular que Pablo tuvo del cielo; este pasaje menciona un ataque por Satanás en la vida de Pablo; menciona gran sufrimiento en la vida de Pablo; y también menciona cómo Dios puede usar aun ataques del enemigo para lograr Sus propósitos buenos en nuestras vidas.
Entonces, es un pasaje que nos da tanta esperanza y poder para perseverar a través de los sufrimientos grandes de la vida. Entonces, si estás sufriendo hoy, presta atención. Y si no estás sufriendo hoy, bueno, primero da gracias a Dios por eso, y después presta atención, porque necesitamos estas verdades.
El contexto: los "superapóstoles"
Entonces, el pasaje es 2 Corintios 12:1 a 10. Y voy a compartir el contexto de este pasaje un poquito. Yo sé que ustedes están estudiando este libro, y con el permiso de Nathan estamos adelantándonos un poco en esta serie, al capítulo 12. Pablo escribió este libro a la iglesia de Corinto para corregirla. Esta carta trata mucho de lo que es un ministerio verdadero del evangelio. Hay algunos maestros en esta iglesia que tienen el apodo de "superapóstoles". Ellos se glorían de sus fuerzas, de su elocuencia, de sus supuestas experiencias maravillosas de Dios. Ellos se glorían por razones mundanas, y ellos perdieron el enfoque verdadero del evangelio, y por eso...
Pablo los llama falsos apóstoles en el capítulo 11. Y Pablo escribió este pasaje que vamos a ver hoy para decir que él se gloriaba no en sus fuerzas, ni en su elocuencia, ni en sus experiencias —aunque tenía experiencias increíbles de Dios, como vamos a ver—, sino que Pablo se gloriaba en su debilidad, porque el ministerio verdadero del evangelio es un ministerio de debilidad. Y aquí Pablo se enfoca en sus debilidades, en su sufrimiento en el ministerio; pero hoy vamos a aplicar lo que él dice a nosotros mismos de manera más general, es decir, a todos nuestros sufrimientos en la vida cristiana.
Bueno, antes de seguir adelante, voy a orar y pedir la ayuda de Dios. Señor Dios, te damos gracias por esta mañana. Gracias por todas estas verdades en estas canciones, Señor, y en Tus Escrituras, Señor: que tenemos esperanza en Ti. Y pedimos esta mañana que nos enseñes, Señor, este pasaje; que nos enseñes cómo confiar en Ti en los momentos más oscuros de nuestras vidas. Ayúdanos a confiar en Tus propósitos, Señor, para el sufrimiento también. Y ayúdanos a seguir adelante en oración con gozo, Señor, aun cuando no sabemos lo que está pasando en nuestras vidas. Gracias, Señor, por este tiempo. En el nombre de Jesús, amén. Amén.
Una experiencia extraordinaria
Entonces, vamos a andar a través de este pasaje en cinco partes principales. Y la primera parte es una experiencia extraordinaria. Y vemos eso en 2 Corintios 12:1 a 6. Pablo escribe: "El gloriarse es necesario, aunque no es provechoso; pasaré entonces a las visiones y revelaciones del Señor. Conozco a un hombre en Cristo que hace catorce años —no sé si en el cuerpo, no sé si fuera del cuerpo, Dios lo sabe— el tal fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco a tal hombre —si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe— que fue arrebatado al paraíso, y escuchó palabras inefables que al hombre no se le permite expresar. De tal hombre sí me gloriaré; pero en cuanto a mí mismo, no me gloriaré sino en mis debilidades. Porque si quisiera gloriarme, no sería insensato, pues diría la verdad; pero me abstengo de hacerlo para que nadie piense de mí más de lo que ve en mí u oye de mí".
Entonces, Pablo explica aquí que tuvo una experiencia extraordinaria del cielo. Pablo no quería gloriarse aquí; ni siquiera quería mencionar que era tal hombre, con esta visión maravillosa del cielo. Y vemos en el versículo 7 que Pablo habló aquí en tercera persona, pero es evidente que está hablando de sí mismo y de su experiencia. De manera humilde, él menciona esta experiencia maravillosa para poder responder a los falsos apóstoles según lo que valoraban ellos. Ellos enfatizaban las experiencias subjetivas para demostrar su autoridad. Pablo sabe que las experiencias muy especiales no son señales de un verdadero apóstol, pero Pablo quiere decir que, si fueran una señal, él tendría razón para gloriarse.
Y vemos en el versículo 4 que Pablo dice que fue arrebatado al paraíso y escuchó palabras inefables que al hombre no se le permite expresar. Pablo no sabía si estaba en el cuerpo o fuera del cuerpo en ese momento, pero no importa: tuvo una experiencia maravillosa de Dios. Y esto significa por lo menos dos cosas. Primero, significa que Pablo tenía una relación muy, muy, muy especial con el Señor. Y también significa que Pablo sabía que tenía una relación muy, muy, muy especial con el Señor. Y tener este entendimiento significa que sería fácil ser tentado por el orgullo.
Un paréntesis: los libros sobre ir al cielo y regresar
Y vamos a tomar una pequeña pausa aquí para hablar un poco sobre algo que está relacionado con este pasaje: estos libros, o estas películas, tan populares, de las personas que dijeron que han ido al cielo y regresado. No sé si han escuchado de algunos de estos libros; eran muy populares hace varios años. Pero creo que es bueno pensar en eso de manera bíblica aquí esta mañana. Entonces, la verdad es que nunca he leído ni una palabra de estos libros; no sé mucho de estos libros. Pero voy a compartir algunos pensamientos basados en las Escrituras para ayudarnos a crecer en discernimiento cuando pensamos en esos libros.
El primer punto es que no necesitamos estas historias, porque las Escrituras son suficientes. Y vemos esto en las enseñanzas del Señor Jesucristo. En Lucas, capítulo 16, Jesús compartió una parábola del hombre rico y Lázaro. Un hombre rico quería salir del infierno para advertir a su familia sobre el infierno, pero la conclusión de la parábola de Jesús era: "Si no escuchan a Moisés y a los profetas" —en otras palabras, si no escuchan a las Escrituras—, "tampoco se persuadirán si alguien se levanta de entre los muertos". Y para nosotros, podemos concluir que si alguien no escucha a las Escrituras, no importa si un niño u otra persona dice que ha ido al cielo, o ha ido al infierno, y regresado. No importa; las Escrituras son suficientes. Ese es el primer punto.
Y el segundo punto es que hay un contraste grande entre los autores de estos libros y la actitud de Pablo. Dice este pasaje que Pablo esperó catorce años para siquiera mencionarlo, y dijo que cuando estuvo ahí, en el cielo, escuchó palabras inefables que al hombre no se le permite expresar. ¡Qué contraste, hermanos, con los autores de estos libros populares! Porque ellos se apresuran a ganar dinero contando su experiencia extraordinaria del cielo, y comparten su experiencia en libros y conferencias, y ellos ciertamente tienen mucho que decir. ¡Qué contraste!
El tercer punto es que necesitamos saber lo que las Escrituras dicen sobre el cielo. Y no tenemos tiempo para desarrollar una teología completa del cielo ahora, pero voy a compartir una crítica importante sobre algunos de estos libros. Y esto es algo que John MacArthur compartió en una reseña de uno de estos libros. Y es que este libro no mencionó la gloria del cielo como la Biblia la describe. Y según MacArthur, este libro, que fue escrito por un niño y su padre, compartió más detalles que parecen salir de la imaginación de un niño que algo que esté alineado con la descripción del cielo que vemos en la Biblia. En otras palabras, habla más de lo que el hombre carnal quiere escuchar que de lo que la Biblia dice.
Pablo dice en 2 Corintios, capítulo 11, versículos 13 y 14, que hay obreros fraudulentos que se disfrazan como servidores de Cristo, "y no es de extrañar, pues aun Satanás se disfraza como ángel de luz". Y voy a compartir un ejemplo. Un niño llamado Alex Malarkey. Y su nombre es un poco irónico, si saben el significado de malarkey en inglés, porque es como "mentira"; entonces, Alejandro Mentira. Pero este niño dijo que tenía una experiencia del cielo, y escribió un libro con su padre titulado The Boy Who Came Back from Heaven, El niño que regresó del cielo. Y en 2000... él escribió el libro en 2010, pero cinco años después compartió un artículo en el internet que dijo que todo era una mentira; todo era malarkey. Pero gracias a Dios que este niño dijo la verdad, ¿no?
Entonces, mi conclusión, pensando en todo eso, sin saber realmente mucho de estas historias, es que debemos evitar estas historias y enfocarnos más en lo que podemos confiar: la Biblia. Porque, al final de cuentas, es mucho más seguro, y es mucho más animador, escuchar de Dios mismo sobre el cielo. Y me encanta lo que Pablo escribe en 1 Corintios 2:9. Él dice: "Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han entrado al corazón del hombre, son las cosas que Dios ha preparado para los que lo aman". Entonces, gracias por ir conmigo en este desvío pequeño.
Una espina dolorosa
Entonces, seguimos adelante en 2 Corintios 12. Antes de hacer esta pausa, dije que Pablo se sentiría tentado al orgullo después de tener una experiencia así. Y la segunda parte de la historia es una espina dolorosa. Y vemos en el versículo 7 lo que dice Pablo: "Y dada la extraordinaria grandeza de las revelaciones, por esta razón, para impedir que me enalteciera, me fue dada una espina en la carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca". Este versículo menciona algunas cosas difíciles. Pablo tenía una espina en la carne; no sabemos lo que era. Y creo que es una ventaja para nosotros hoy en día que no sabemos exactamente lo que era, porque podemos aplicar las verdades de este pasaje a muchas situaciones de nuestras vidas, muchas situaciones, incluyendo el sufrimiento físico, las dificultades emocionales y las dificultades espirituales que estamos experimentando. Entonces, gracias a Dios que hay mucha esperanza en este pasaje.
Dios tiene propósitos en el sufrimiento
Y en este versículo también vemos que Pablo reconoció el propósito de Dios en su sufrimiento. Dos veces dice que fue "para impedir que me enalteciera". Pablo entendía la tentación de ser un hombre muy orgulloso después de tener tal experiencia del cielo. Y tal vez esta historia de Pablo es una lección para nosotros: si solo estamos buscando grandes experiencias espirituales, es bueno recordar que a veces las espinas vienen después, porque las experiencias pueden tentarnos al orgullo también. Entonces, hermanos, no debemos menospreciar una vida normal y fiel de fe y obediencia. Y vemos aquí también que Dios odia el orgullo tanto que prefiere un ataque diabólico en nuestras vidas a que el orgullo crezca en nuestros corazones.
Entonces, Pablo entendía el propósito de Dios al permitir esta espina, pero nosotros no siempre vamos a entender el propósito de nuestros sufrimientos. Aunque no entendemos los propósitos, sabemos 100% que Dios sí tiene propósitos para nuestro sufrimiento. Ahí vamos a ver algunos ejemplos ahora. En Deuteronomio 8 —eso fue cuando Israel salió de Egipto—, anduvieron por el desierto por cuarenta años debido a su pecado y su incredulidad, pero Dios tenía un propósito. Y dice este pasaje: "Y te acordarás de todo el camino por donde el Señor tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no sus mandamientos. Él te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el maná que tú no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte entender que el hombre no solo vive de pan, sino que vive de todo lo que procede de la boca del Señor".
Entonces, Dios quiere que dependamos de Él y nos acordemos de Él en cada situación. Y vale la pena sufrir bajo la mano misericordiosa de Dios que tener una vida sin sufrimiento y andar en el pecado que nos llevaría al infierno. Entonces, ese es el primer ejemplo. Vemos un ejemplo en el libro de los Salmos también. El salmista aquí sufrió, pero pudo decir al final: "Bueno es para mí ser afligido". ¿Para qué? "Para que aprenda tus estatutos". También pensemos en José, del libro de Génesis. Fue vendido como esclavo, acusado falsamente y encarcelado. Y al final de la historia les dijo a sus hermanos, que lo habían vendido como esclavo: "Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios lo cambió en bien, para que sucediera como vemos hoy, y se preservara la vida de mucha gente". Entonces, Dios tenía un propósito para el sufrimiento de José.
Y el cuarto ejemplo, y tal vez es el ejemplo más grande de cómo Dios puede usar las dificultades, es la cruz de Cristo. El Hijo perfecto de Dios sufrió bajo la mano de pecadores en la cruz para tomar nuestro pecado sobre sí y ofrecer salvación a todo aquel que cree. Entonces, en las situaciones más difíciles de nuestras vidas, lo que John Piper dice es cierto: "Dios siempre está haciendo diez mil cosas en tu vida, y tú puedes estar consciente de tres de ellas". Bueno, tal vez tú dices: "Bueno, yo no puedo pensar en tres cosas que Dios está haciendo en mi vida ahora, en mis dificultades". Y yo te digo que siempre sabemos por lo menos dos cosas que Dios está haciendo en nuestras vidas, según Romanos 8.
Dice Romanos 8:28 a 29: "Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas" —aun nuestro sufrimiento— "cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito. Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo". Entonces, ¿vieron el propósito de Dios aquí? Dios está obrando en nosotros siempre para nuestro bien y para conformarnos a la imagen de Cristo. Dios siempre está santificándonos, siempre está preparándonos para estar en el cielo con Él en el futuro, y también para estar aquí en la tierra y para ser más útil para Él en nuestras vidas. Entonces, Dios obró en el sufrimiento de Pablo, y también obrará en nuestro sufrimiento.
Dios tiene control absoluto sobre el enemigo
Y otra observación animadora en este versículo 7 de 2 Corintios es que Dios permitió que un mensajero de Satanás atacara a Pablo. Dios permitió la espina. Tal vez el enemigo quería atacar a Pablo para que no diera tanto fruto para el evangelio, pero Dios usó las malas intenciones del… para cumplir Sus buenos propósitos. Y escuchen esto, hermanos: Dios tiene control absoluto sobre el enemigo y sobre la maldad. Él es como un perro con correa, y no puede hacer nada sin el permiso de Dios. Esta verdad nos da mucha esperanza en nuestro mundo oscuro.
Y el ejemplo clásico de las Escrituras es la historia de Job. En el libro de Job, Satanás le dijo a Dios que Job solo servía a Dios porque había recibido tantas bendiciones de Dios, y si Dios quitaría las bendiciones, Job maldecía a Dios. Y vemos que Dios le dijo a Satanás: "Todo lo que él tiene está en tu poder; pero no extiendas tu mano sobre él". Entonces, Satanás solo podía hacer lo que Dios permitía. Entonces, este versículo 7 nos da mucha esperanza en nuestras vidas. Sabemos que hay un propósito para nuestros sufrimientos; también sabemos que lo que el enemigo hace está bajo el control de Dios.
Y les cuento, hermanos, que hace tres años yo pasé a través de un tiempo de sufrimiento en mi vida. No era algo grande ni grave, pero tenía una herida pequeña, y fui varias veces a hablar con varios doctores y a hacer varios exámenes, y ellos no tenían una respuesta. Y yo no sabía por cuánto tiempo tendría que sufrir y padecer, y pensar: "Bueno, ¿cuándo, cuándo voy a estar bien otra vez?". Gracias a Dios que no fue una herida grave, pero fue difícil no saber. Y en mi tiempo de frustración recolecté varios pasajes de las Escrituras que comparten cómo Dios puede usar nuestro sufrimiento para bien. Y hay un artículo en abrelabiblia.org, como ven en la pantalla, que comparte estos pasajes: 31 propósitos del sufrimiento según la Biblia. Entonces, les invito a leer este artículo si quieren. También les invito a orar en respuesta a lo que dicen estos pasajes de las Escrituras, para aprovechar estos momentos difíciles en sus vidas.
Bien, aun sabiendo que Dios tenía un propósito para su sufrimiento, Pablo todavía tenía dolores, ¿no? Es bueno saber el propósito, pero hay que vivir con este dolor, hay que vivir con la espina. Y es posible que esta espina duró por años y años y años; no sabemos. Tal vez algunos de ustedes saben lo que es sufrir por años. Oran mucho, pero después de un tiempo paran de orar, porque no parece que Dios está contestando sus oraciones. Y si han estado en esta situación, Dios te entiende, y Dios quiere animarte.
Un apóstol desesperado
Entonces, seguimos a la tercera parte de la historia: un apóstol desesperado. Y vemos eso en el versículo 8 del pasaje. Pablo dice: "Acerca de esto, tres veces he rogado al Señor para que lo quitara de mí". Y esta oración de Pablo es natural, ¿no? Cuando hay sufrimiento, podemos y debemos clamar a nuestro Dios soberano para aliviar nuestros… y quitar la fuente de nuestro sufrimiento. Es interesante notar que Pablo oró tres veces para que Dios le quitara la espina, y Dios no contestó estas oraciones en la manera que Pablo quería ni esperaba. Hermanos, a veces pensamos que si no recibimos una respuesta específica de Dios en el tiempo que queremos... a veces pensamos que Dios no está escuchándonos. Pero la realidad es que Dios siempre escucha a Sus hijos; pero hay una diferencia entre escuchar y responder en la manera que nosotros queremos. Dios siempre contesta nuestras oraciones, yo creo eso. Puede ser con un sí, puede ser con un no, o puede ser con una espera. Y muchas veces la espera es la respuesta más difícil de escuchar, porque... pero hay que perseverar en la oración aun cuando no entendemos lo que está sucediendo.
Escuché una historia de una mujer cristiana que tenía un esposo inconverso, y ella oraba y oraba y oraba para que él se convierta al Señor y para ser un esposo piadoso. Este era el anhelo más profundo de esta mujer para su esposo, y ella hizo todo lo que podía para testificar de Cristo en sus palabras y en su vida. Y tristemente, esta mujer falleció sin ver la conversión de su esposo, sin disfrutar este matrimonio centrado en Jesús como ella había anhelado por años. Pero por la gracia de Dios predicaron el evangelio en su funeral, y al escuchar el evangelio de nuevo en el funeral de su esposa, el esposo creyó en Cristo y se arrepintió de sus pecados. Entonces, hermanos, no sabemos cómo Dios va a usar nuestras oraciones persistentes. No sabemos.
Tengo una pregunta para ustedes: ¿tiene Pablo hoy la espina? No, está en el cielo ahora, y no solo de visita, en el Señor Jesús. Nuestros sufrimientos tienen fechas de vencimiento. Es interesante ver los mandatos en el Nuevo Testamento sobre la oración. Tenemos mandatos generales de orar, pero no tenemos muchos mandatos específicos, como "deben orar cinco veces al día" o "deben orar una hora cada mañana". No hay tales mandatos. Y muchas veces los mandatos que sí tenemos están acompañados con promesas maravillosas, demostrando la eficacia y la gloria de la oración. Por ejemplo, en Mateo 7:7 Jesús dice: "Pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá". Y a pesar de que no hay muchos mandatos sobre la cantidad de nuestras oraciones, Jesús dio una parábola entera, en Lucas 8, con el propósito de enseñar que nosotros debemos orar en todo tiempo y no desfallecer.
Jesús también oró tres veces
Y al pensar en Pablo aquí: él oró tres veces, ¿no? Esto nos hace pensar en otra historia de la Biblia, otra persona que oró tres veces y no recibió la respuesta que quería. ¿Saben quién es? El Señor Jesús. La noche en que fue entregado, oró tres veces en el jardín de Getsemaní para que Dios le quitara la copa del sufrimiento que iba a tomar en la cruz. Pero gracias a Dios el Padre, que negó estas peticiones de Dios el Hijo, porque nosotros hoy podemos evitar lo que es peor que sufrir aquí en esta vida: sufrir por una eternidad separados de Dios y Su amor, en el infierno. Y gracias a Dios por lo que Jesús sufrió en la cruz por nosotros. Hermanos, yo estoy muy agradecido de que Dios no contesta cada oración en las maneras que queremos. También estoy agradecido por lo que Jesús le dijo a Pablo después de sus súplicas, en la próxima parte de la historia.
Un consuelo glorioso
En el versículo 9 vemos un consuelo glorioso. El versículo 9 dice: "Y él me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad". ¡Qué palabras sorprendentes, consoladoras, poderosas! "Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad". Yo muchas veces pienso que yo no tengo mucho que ofrecer a Dios, y a veces pienso que la única cosa que le puedo ofrecer es mi debilidad. Pero en la gracia de Dios eso está bien, y aun está mejor. Y aquí Pablo dice que ser un siervo de Dios no significa una vida sin problemas, sin debilidades. Significa que a veces Dios nos da debilidades para que podamos depender más de Él, porque cuando dependemos de Él le damos gloria, y Él demuestra Su poder en nuestras vidas.
Esta historia de Pablo me hace pensar en la historia de Gedeón, en Jueces, capítulo 7. El ejército de Israel en esta historia tenía 32 000 soldados para pelear contra el enemigo, de 135 000. Esto es más que cuatro veces más grande que el ejército de Israel. ¿Y qué le dijo Dios a Gedeón? "¿El ejército es demasiado pequeño para pelear?". No. Dios dijo: "El pueblo que está contigo es demasiado numeroso para que yo entregue a Madián en sus manos, no sea que Israel se vuelva orgulloso y diga: Mi propia fortaleza me ha librado". Y Gedeón redujo el ejército a 300 hombres. Esto es 450 veces más pequeño que el ejército del enemigo, pero en las manos de nuestro Dios Todopoderoso era suficiente para ganar la batalla, porque basta la gracia de nuestro Dios Todopoderoso.
Y cuando Jeremías escribió el libro de Lamentaciones, estaba bien afligido, y dijo en el versículo 18 del capítulo 3: "Se me acabaron las fuerzas, y mi esperanza que venía del Señor". No sé si ustedes han pensado de esta manera: "Se me acabaron las fuerzas y mi esperanza". Pero algunos versículos después se predicó a sí mismo de Dios: "Esto traigo a mi corazón, por eso tengo esperanza: que las misericordias del Señor jamás terminan, pues nunca fallan sus bondades; son nuevas cada mañana; grande es tu fidelidad". En tiempos de angustia podemos decir con Pablo: Su gracia es suficiente. Y "todo lo puedo en Cristo que me fortalece".
Y me encanta cómo el puritano Jeremiah Burroughs explicó lo que Dios hace en nuestra debilidad. Dice: "Cuando sentimos que nuestra carga se ha duplicado, podemos confiar en que Dios puede triplicar nuestras fuerzas. Gracias a la presencia fortalecedora de Dios, nuestra carga no será más pesada, sino más liviana que antes". ¿Cuántos de ustedes han experimentado las fuerzas triplicadas del Señor en sus vidas? ¿Quién puede decir amén? Amén. Las fuerzas que Dios provee no necesariamente cancelan nuestra debilidad, no, sino que nos fortalecen para seguir adelante con nuestros ojos en Él. Y podemos responder a las palabras de gracia de Jesús de la misma manera que Pablo respondió.
Una respuesta contraintuitiva
Ese es el quinto y último encabezado de este mensaje: vemos una respuesta contraintuitiva. Vemos la conclusión de la historia aquí, en el versículo 9, la segunda parte: "Por tanto, con muchísimo gusto me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo, porque cuando soy débil, entonces soy fuerte". Cuando estamos sufriendo y nos sentimos débiles, ¿qué es nuestra tentación? Tener una actitud mala, quejarnos en vez de agradecido. Pero el ejemplo de Pablo aquí es sorprendente: se goza. Y no dice: "Solo voy a sobrevivir con estas debilidades". No, dice: "Con muchísimo gusto me gloriaré".
¿Por qué puede gloriarse? Bueno, porque sabe que gloriarse en su debilidad es la manera en que el poder de Cristo mora en él. Pablo sabe que el mismo poder que creó el universo con solo hablar, el mismo poder que resucita a los muertos, el mismo poder que sostiene todas las cosas por Su palabra, este mismo poder puede obrar en él, a través de su debilidad, para lograr los buenos propósitos de Dios. Hermanos, ¿cuáles son las dificultades de sus vidas donde necesitan gloriarse en sus debilidades para ver la gracia y el poder de Dios en sus vidas?
Tal vez hay un joven aquí que se siente débil en este mundo que odia a Jesús y a Sus seguidores. Puedes gozarte en tu debilidad, porque Dios tiene gracia y fuerzas para ti. Tal vez hay un padre o una madre abrumado por su rol tan importante en la familia. Nosotros tenemos dos hijas pequeñas; entendemos, no es fácil, y uno se cansa. Puedes gozarte en tu debilidad, porque Dios tiene gracia y fuerzas para ti. Y tal vez hay alguien aquí sufriendo una enfermedad o dificultad de su salud. Puedes gozarte en tu debilidad, porque Dios tiene gracia y fuerzas para ti.
Lo que Dios hace con creyentes débiles
Quiero concluir este mensaje con una historia que ilustra lo que Dios puede hacer cuando hay un grupo de creyentes débiles que quieren ser usados por el Señor. Y ojalá que sea un ánimo para ustedes como iglesia, al pensar en cómo Dios quiere usar a la Iglesia Evangélica de Cuajimalpa. Hace 40 años, Dios usó a cuatro personas muy débiles para Su gloria en un campamento de refugiados de Camboya. Camboya es un país pequeño de Asia, entre, o cerca de, Tailandia y Vietnam. Y este campamento de refugio estaba lleno de miles de asesinos que cometieron uno de los genocidios más grandes del mundo. Eran tan malvados como los nazis.
El doctor deprimido
Y la primera persona que Dios usó era un doctor de los Estados Unidos, que era un doctor misionero. Él servía a los refugiados en un hospital, y después de algunos días de estar ahí se deprimió grandemente. Estaba tan deprimido que no quería hacer nada, pero tenía que trabajar como doctor. Y pensaba que Dios quería que compartiera el evangelio con cada paciente a través de un intérprete, porque él no hablaba ese idioma. Y él intentó hacerlo, pero muchas veces estaba tan deprimido que lo único que podía hacer fue preguntar a los asesinos si había pecado en sus vidas. Y por supuesto, dijeron que sí. Y dijo: "Bueno, mañana regresaré para compartir las buenas nuevas", ¿no? Pero muchas veces, cuando regresaba al día siguiente, los asesinos tenían sonrisas grandes. Los asesinos le dijeron al doctor que no pudieron esperar para escuchar las buenas nuevas del evangelio, entonces fueron a otro misionero, un misionero que entendía su idioma.
El misionero, el lector y el nuevo creyente
Y este misionero es la segunda persona débil de la historia. El misionero había pasado mucho tiempo en este país y no había visto mucho fruto en su ministerio. No tenía una personalidad muy interesante, pero sí hablaba el idioma, y sí había traducido el Evangelio de Juan a este idioma. Este hombre compartió las buenas nuevas de Jesús con muchos asesinos en el hospital.
Y otro hombre débil era el único asesino de este campamento de refugiados que podía leer; el único; los asesinos mataron a los demás. Y él era débil físicamente, porque estaba batallando por su vida contra la malaria y la neumonía, y él era tan débil que apenas podía salir de su cama del hospital durante el día. Pero en la providencia de Dios, cuando este hombre sí tenía fuerzas, se puso de pie y leyó el Evangelio de Juan que el otro misionero había traducido. Leyó el libro, todo el libro, en voz alta para los demás en el hospital, y él hizo eso muchas veces, y muchas personas escucharon el evangelio.
Y hay un cuarto hombre débil en la historia. Este cuarto hombre, que vivía en el campamento de refugiados, solo había creído en Cristo por tres semanas, y le dieron el trabajo de compartir el evangelio con los demás. Y los asesinos le advertían que iban a matarlo por su obra evangelística. Y este creyente nuevo temblaba de temor y ansiedad al pensar en estas amenazas de los asesinos y en esta obra imposible de evangelizar a miles de ellos, pero seguía adelante predicando el evangelio.
Tu debilidad, tu oportunidad
Entonces, en esta historia vemos cuatro hombres con cuatro debilidades gigantes. ¿Y saben lo que Dios hizo a través de ellos? Había un gran avivamiento, y miles y miles y miles de asesinos en este campamento de refugiados creyeron en Cristo. Y no solo creyeron en Cristo: plantaron iglesias. Había un gran movimiento de la Palabra de Dios y del Espíritu de Dios en sus corazones. Había una gran cosecha de asesinos que ya no eran asesinos a los ojos de Dios, ¿no?, pero ahora son hijos amados.
Hermanos, cuando confiamos en la soberanía de Dios y le ofrecemos nuestras debilidades, no hay límite de lo que Dios puede hacer en nosotros y a través de nosotros. Tu debilidad más grande puede ser tu oportunidad más grande de testificar de Jesús y de Su gracia infinita. Entonces, animo a ustedes a sacar el jugo y aprovechar de sus debilidades y sus sufrimientos para la gloria de Dios.
Oremos. Gracias, Señor, por Tu gracia. Gracias que Jesucristo y Su gracia basta, Señor; es suficiente, Señor. Gracias que Tú tienes propósitos para las dificultades en nuestras vidas, Señor. Y hoy te pedimos por fe, Señor, para seguir adelante, para perseverar en las pruebas que tenemos en la vida, Señor, y más que todo, para amarte más, de todo corazón, y confiar en que Tú eres bueno para con nosotros siempre. Señor, bendice a esta congregación; bendícenos hoy, en el nombre poderoso del Señor Jesucristo. Amén. Amén.
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