Pérgamo: Resistencia a la opresión y tolerancia del pecado
Transcripción
La carta a Pérgamo
Y al continuar viendo las cartas que existen en el libro de Apocalipsis, en los capítulos 2 y 3, ya vimos Éfeso, ya vimos Esmirna, y hoy vamos a estar viendo Pérgamo. Dice el versículo 12 del capítulo 2 de Apocalipsis: "Y escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos dice esto: Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás. Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñan a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación. Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco. Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe".
La ciudad de Pérgamo
La iglesia de Pérgamo. Nuevamente les recuerdo, en este mapa, cómo estamos ubicados, y que el orden de estas cartas es el orden geográfico de las ciudades. Haciendo esto, entonces: Éfeso, Esmirna, Pérgamo, y en las que siguen va a empezar a regresar hacia abajo. Pérgamo está un poquito más hacia adentro que Éfeso y Esmirna; Éfeso y Esmirna, como ciudades portuarias, donde eso era parte del comercio. Y entonces, algunas de las características que encontramos de esto históricamente... Y esto me encanta acerca de las cartas que leemos aquí: son lugares que conocemos hoy en día, sabemos dónde están; existieron, históricamente hablando, todas estas ciudades.
Entonces no es como otros libros, como el Libro de Mormón, donde no hay ninguna referencia geográfica de los lugares que describe; o sea, fuera de ese libro no hay ningún apoyo histórico. Y sin embargo, cuando leemos acerca de estas ciudades, vemos que sí fueron ciudades que realmente existieron, ciudades donde estaban iglesias físicamente presentes, a las cuales se les están escribiendo estas cartas. Todos estos lugares fueron lugares reales. Hoy en día es la ciudad de Bergama, en Turquía, Pérgamo.
En Pérgamo tenían templos dedicados a Atenea, a Esculapio (creo que está mal; en un momento vamos a ver), Dionisio y Zeus. Y entonces esto no es diferente a lo que vimos con Esmirna. En realidad, todas estas ciudades tenían muchos templos y muchos dioses, pero Esmirna y Pérgamo eran muy parecidas en esto. Ya vimos que en Éfeso estaba el templo de la diosa Diana, y en Esmirna habían construido un templo al emperador, a la diosa Roma. Aquí tienen un templo, el principal, a Zeus. A Zeus lo han escuchado muchísimo, de la mitología griega.
Y en realidad se consideraba Pérgamo como la capital de Asia; era el lugar principal de Roma en donde ejercían la función de una ciudad capital, desde donde se hacían los asuntos de Roma. Pero esto también implicaba que la influencia de Roma era extremadamente fuerte, especialmente en términos religiosos. Roma tenía muchísima influencia en todas estas ciudades, pero Pérgamo probablemente más que las otras; vamos a ver por qué en un momento.
Pergaminos y medicina
Y también era un centro cultural, un centro académico. Les gustaba leer, les gustaba estudiar mucho. Tenían una biblioteca enorme, una de las más grandes conocidas de ese tiempo, que albergaba 200,000 volúmenes. Ahora, puede ser que no suene como tanto, a lo mejor, porque puedes ir hoy en día a muchas bibliotecas que tienen por lo menos miles y miles de volúmenes, y hay bibliotecas en todas partes. Sin embargo, en este tipo de bibliotecas, en este tiempo, cada uno de estos volúmenes fue escrito a mano, porque todavía no existía la imprenta. Entonces era mucho, mucho más complicado, mucho más difícil, tener una colección de este tipo en un lugar como Pérgamo en esta época, y habían hecho un esfuerzo considerable por tener todos estos volúmenes a su disposición en una biblioteca.
De hecho, en el tercer siglo antes de Cristo, el gobernador de Pérgamo trató de atraer al bibliotecario de Alejandría. En Alejandría es donde estaba la biblioteca más grande, y entonces se trató de jalar al bibliotecario de Alejandría, pero el gobernador egipcio no lo dejó salir, y se lo prohibió. Y como represalia a Pérgamo, prohibió que se siguiera exportando papiro a esta ciudad: "Ahora, como ustedes nos quieren ganar en nuestras bibliotecas y cantidad de información, ahora no les damos papel, para que ya no tengan dónde hacer sus libros".
Pues muy listos los de Pérgamo, dijeron: "No importa, no nos den papiro; nosotros vamos a hacer nuestras propias hojas donde podamos escribir". Y entonces inventaron un pergamino. Los pergaminos existían mil años antes, ya en la cultura egipcia, pero los de Pérgamo empezaron a usar estas pieles de animales tratadas para hacer pergaminos, y ellos fueron los que en realidad popularizaron su uso en el mundo antiguo. Y espero que noten ahí la similitud en las palabras: Pérgamo; de ahí viene "pergamino". Eso es parte de la historia de esta ciudad.
Además de que era un centro cultural y académico, también era conocido como un centro médico, un lugar donde iban a estudiar medicina. Se mezclaba (en un momento vamos a ver eso), se mezclaba también con creencias religiosas. Pero, por ejemplo, Galeno, que es el más destacado médico de la antigüedad después de Hipócrates, nació y estudió en Pérgamo. Entonces era un lugar conocido también por el desarrollo de la medicina y del avance en esta área, y por personajes como Galeno, que popularizaron ciudades como Pérgamo.
Entonces esto es parte del contexto histórico: una ciudad pues extremadamente importante, el equivalente de vivir aquí en la Ciudad de México, probablemente. Aquí pasa todo; bueno, no todo, la mayoría de cosas importantes que tienen que ver con nuestro país están concentradas aquí, porque el gobierno tiene concentrado aquí al presidente y a muchas otras áreas del Gobierno Federal, en la Ciudad de México. Y Pérgamo sería una ciudad de ese tipo de influencia. Entonces no nada más era eso, sino también era la parte religiosa, la influencia religiosa muy fuerte que existía en esta ciudad.
Ese es el contexto histórico que quería darles de esta ciudad, para que puedan ir entendiendo hacia dónde va esta carta. Es muy útil saber; no está en la Biblia, pero lo sabemos por otro tipo de documentos históricos de estas ciudades. Entonces es bueno que estudien ese tipo de cosas, que tengan algunos libros de referencia sobre cultura e historia del primer siglo, del mundo antiguo.
El que tiene la espada aguda de dos filos
Ahora, Jesús se presenta de la siguiente manera. Dice: "Escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos dice esto". Bueno, eso es una referencia a lo que ya vimos en el capítulo 1, versículo 16. Ahí leímos descripciones acerca de Jesús, y en Apocalipsis 1 leímos que en la visión de Juan "tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza". Jesús aquí usa esta descripción en particular para hablar acerca de sí mismo.
Y es muy interesante ver no nada más esta descripción de Jesús, sino la relación que tiene con la misma ciudad. Dándoles un poquito más de contexto acerca de Pérgamo: esta ciudad era conocida, y era una de las ciudades vanguardistas en la aplicación del ius gladii, o sea, la pena capital, la pena de muerte. Entonces era el poder, la ciudad del poder de la espada. Jesús aquí usa esta misma figura de la espada para mostrarles una realidad con respecto a sí mismo. Dice: aquel que tiene la verdadera autoridad, la verdadera autoridad de la cual habla en el versículo 18 del capítulo 1, donde dice: "El que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del Hades".
Jesús es aquel que finalmente tiene la autoridad para decidir sobre la vida y la muerte; y no nada más la vida y la muerte física, como era el caso de estas ciudades romanas, sino que finalmente tiene la autoridad para declarar vida espiritual, y también tiene el poder y la autoridad para hacer juicio y condenación sobre la muerte espiritual. Ese es el tipo de autoridad de Jesús. Cuando le habla a la iglesia de Pérgamo, esta imagen sería muy clara para ellos, estando en la ciudad conocida como la ciudad del poder de la espada.
Donde está el trono de Satanás
Después vemos el número dos. ¿Tienen sus hojas? ¿Ya se les perdieron sus hojas, verdad? Después tenemos un diagnóstico de la salud espiritual de la iglesia, en donde Jesús les dice: "Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás". Y cuando estaba estudiando esto durante la semana, en algún momento, no me acuerdo cuál era el contexto, pero salió el tema de escoger dónde vivir. Estamos ayudando a los amigos a ver cuál ciudad tiene mejor calidad de vida, ¿no? Imagínense, esto es lo que está diciendo Jesús acerca de esta ciudad. Imagínense que su empresa, donde ustedes trabajan, les dijera: "Queremos que te vayas a vivir a una nueva ciudad: es la ciudad de Satanás". ¿Estarían muy emocionados de ir ahí?
Esta ciudad, Pérgamo, es la ciudad de Satanás; es donde tiene su trono, es donde la actividad de Satanás está más fuerte. Entonces la salud espiritual de esta ciudad, el diagnóstico, es: "Ustedes están resistiendo; ustedes están en medio de la ciudad más difícil de todas". Si viéramos las siete ciudades a las cuales se escriben cartas aquí en Apocalipsis, Pérgamo es la más difícil en la cual vivir, donde más oposición vas a encontrar, es donde más actividad demoníaca y satánica vas a encontrar, es donde vas a ser perseguido por tu fe de una manera más fuerte.
Asclepio, la serpiente
Ahora, ¿por qué? ¿Qué cosas había en esta ciudad que nos mostrarían una imagen del trono de Satanás? Bueno, una: Asclepio. Ese es el nombre: Asclepio era el dios de la sanidad, y su templo estaba en Pérgamo. ¿Y saben cuál era el símbolo de Asclepio? El símbolo de Asclepio era la serpiente. Era un dios serpiente, y era un símbolo usado para la ciudad, la misma serpiente. Ahora, cuando ustedes siguen más adelante en Apocalipsis, llegan al capítulo 12; vean lo que dice el versículo 9. Estas son imágenes, símbolos, que se siguen usando a lo largo de este libro. Apocalipsis 12, versículo 9, dice: "Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él".
Estas imágenes, estos símbolos que usa el libro de Apocalipsis... Imagínense: ustedes viven en la ciudad donde la gente adora a la serpiente, y Jesús les dice: "Pues sí, tu ciudad es el trono de Satanás, la serpiente antigua". Entonces imagínense esto; no es difícil de imaginar, porque tenemos todo este tipo de supersticiones hoy en día también. Pero si tú querías ser sano, ibas al templo de Asclepio, y entonces te metían en un cuarto lleno de serpientes. Te acostabas... No eran venenosas, no se preocupen; estoy seguro que no tendrían ningún problema. Y se acostaban ahí con las serpientes, y el hecho de que te tocaran era la manera de sanar; esta era la creencia.
Bueno, ese es el tipo de ciudad que era Pérgamo: con mucha superstición, con muchos dioses, y en especial este dios, que era el que sanaba. Por cierto, si ustedes ven el símbolo médico hoy en día, siguen usando ese símbolo; sigue siendo el símbolo de la sanidad que se usa para los doctores, los que practican medicina.
El trono de Zeus
La otra cosa que creo que es significativa acerca de Pérgamo es que tenían un altar en forma de trono para Zeus Salvador, en cuyo altar había serpientes. Y era un monumental patio con columnata en forma de herradura, de unos 37 metros por 34, con un estrado de casi 6 metros de altura. Entonces imagínense: en el templo de Zeus tenían el trono de Zeus; así era llamado este templo, el trono de Zeus, porque era el templo principal. Y Jesús aquí dice: "Donde está el trono de Satanás". Aquellos que adoran a Zeus, aquellos que van a ese templo, en realidad están adorando a Satanás.
La adoración al César
Pero no nada más eso, sino que creo que el trono de Satanás significa que ahí es donde él tenía el mayor poder para perseguir a la iglesia y para hacer batalla contra la iglesia. Y la principal oposición que vivían los cristianos era en relación a la adoración al César. Ese era el principal punto de conflicto en todas estas ciudades; ya lo estuvimos viendo con Éfeso, con Esmirna. En Pérgamo era exactamente lo mismo. El problema era que tenían, por ejemplo, un templo dedicado a Augusto, y de la misma manera tenían que hacer culto y adoración al César, y los cristianos decían: "No". Y eso implicaba muchas cosas para ellos; una de las cuales, por ejemplo en Esmirna, perdieron sus casas, su comida, su trabajo, por no querer rendir culto al César.
En esta ciudad también probablemente era la persecución más fuerte para aquellos que no lo hacían. Entonces existían, por ejemplo, estos gremios artesanos, como tipo sindicatos. Entonces, si tú hacías una cierta labor, pertenecías a uno de estos gremios, y cada uno de estos gremios tenía una deidad protectora de esa profesión. ¿Suena parecido? O sea, no está... Pensamos: "Uy, esto hace dos mil años, cómo era". No, sigue siendo igual hoy en día. Y entonces, si tú hacías ciertas cosas, entonces tú tenías tu deidad, y si pertenecías al gremio, entonces, adivina qué: hacían comidas dedicadas a estos gremios, digo, a estas deidades, por categorías.
Entonces, si tú eras, pues, un escultor, por ejemplo, entonces pertenecías a este gremio: tenías que ir a la comida, tenías que participar en la festividad dedicada a tu deidad. Si no lo hacías, entonces te sacaban del sindicato, te sacaban del gremio, y tú te las tenías que arreglar por tu propia cuenta. No era fácil. Ese era el tipo de oposición con la cual se encontraban los cristianos que vivían en Pérgamo.
Antipas, mi testigo fiel
Y Jesús les dice: "Ustedes retienen mi nombre y no han negado mi fe". Entonces la primera alabanza que vemos de parte de Jesús hacia la iglesia de Pérgamo es que han retenido el nombre de Jesús, que sí se han aferrado al nombre de Jesús, y no han negado la fe que aprendieron desde los apóstoles, y desde el testimonio de lo que Jesús es e hizo por ellos. El mensaje del evangelio seguía siendo la firme convicción de ellos, y estaban dando testimonio de esto.
Menciona un personaje aquí, Antipas, y es un elogio, una alabanza hacia esta iglesia. Dice: "Entre ustedes, en los días de Antipas, él fue mártir; él murió por causa de mi nombre". ¿Por qué? Porque ahí mora Satanás, y ustedes han sido atacados, y por eso lo mataron. Este personaje, Antipas, no sabemos nada de él, pero lo que sabemos es que murió por causa de su fe, por causa del nombre de Cristo. Pero lo que quiero que vean, que me encanta, es el adjetivo que le da, el título que le da a Antipas Jesús aquí. ¿Cómo le llama a Antipas? "Mi testigo fiel".
"Mi testigo fiel". Vayan al capítulo 1, versículo 5. Dice: "Y de Jesucristo", ¿quién es qué? "El testigo fiel". ¿Quién es el testigo fiel? Jesús es el testigo fiel. Sin embargo... Y de hecho pueden también verlo en la carta a Laodicea, que vamos a estar viendo más adelante, capítulo 3, versículo 14: "Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios". Jesús es el testigo fiel. Entonces, ¿qué mejor cosa hay en nuestra vida como cristianos que podamos ser llamados de la misma manera que se le llama a Jesús, por nuestra asociación con Jesús? Sigue a Jesús y serás como Jesús.
Jesús es el testigo fiel; si tú lo sigues a Él, tú serás un testigo fiel de la obra de Dios en tu vida también. Es el mejor complemento que podrías tener como cristiano, que Jesús diga: "Sí, este es mío, se parece a mí. Yo soy el testigo fiel; él es mi testigo fiel". "Fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás". Hablamos acerca de la persecución, hablamos acerca de morir por causa del evangelio la semana pasada; no voy a abundar mucho en eso. Pero vemos aquí las mismas características. La semana pasada vimos a Policarpo; en esta iglesia estaba este personaje, Antipas: personas que vivían con la firme convicción de que Jesús es mejor que la vida misma. De eso habla No desperdicies tu vida, el libro del que hablé hace un momento.
La doctrina de Balaam
Ahora continúa diciendo, y ese es el reproche. Ahora, esta iglesia sí tiene algunos problemas. En Éfeso vimos que era doctrina sin amor; en Esmirna vimos que no hubo ningún reproche a la iglesia, Jesús no dijo nada malo acerca de Esmirna. Pero ahora vemos en la iglesia de Pérgamo: "Tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñan a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación". ¿Cuál es la doctrina de Balaam? La explica aquí un poco, pero si ustedes van al Antiguo Testamento, al libro de Números, capítulos 22 al 25, van a poder leer toda la referencia histórica a Balaam, quién fue Balaam.
Y Balaam básicamente era un profeta que se vendía a sí mismo para hacer lo que quisieran, para que él dijera lo que ellos quisieran: profeta prostituto. Él dice: "Pues ustedes páguenme y yo digo lo que necesitan escuchar". Eso fue lo que pasó en la vida de Balaam. Balac, que estaba con los moabitas, creo, ya ha escuchado acerca de cómo los judíos han derrotado a los amorreos; tiene miedo, contrata a Balaam y le dice básicamente a Balaam: "A ver, te voy a pagar, y lo que quiero que hagas es que maldigas a Israel, que digas unas cuantas maldiciones contra ellos, pues para beneficiarnos a nosotros".
Y de hecho Balaam es el famoso personaje con el burro que habla; vamos a ver eso en un momento. Pero cuando él se encuentra con Jesús... bueno, vamos a ver eso en un momento. Pero cuando se encuentra con Dios, él se da cuenta de que él no va a poder decir nada más que lo que Dios le diga que diga. Entonces, de repente, en vez de maldecir a Israel, ¿qué hace? Los bendice. Entonces imagínense la frustración del que le está pagando para maldecirlos. Dice: "Estás haciendo exactamente lo contrario de lo que yo te estoy pagando para hacer. ¿Qué te pasa? No es el trato que teníamos". Entonces, una y otra vez, sigue bendiciendo a Israel; va supuestamente a maldecirlos y termina bendiciéndolos.
Entonces Balaam dice: "¡Ay!, bueno, mira, no está funcionando esto de maldecir a Israel, pero te voy a decir qué es lo que puedes hacer si tú quieres derrotar a Israel, si quieres que caiga: haz que tus mujeres vayan y seduzcan a los hombres de Israel, haz que se involucren con ellos sexualmente, y de esa manera los influencien con tu religión. Vas a ver: dentro de poco ellos van a estar adorando a los mismos dioses que ustedes". Y adivinen qué pasó: eso pasó. Los hombres de Israel fueron seducidos por estas mujeres moabitas y cayeron en la idolatría. Vamos a ver más sobre eso en Jueces también, muchos ejemplos de ese tipo de situaciones. Y Dios tuvo una condenación y un juicio fuerte sobre Israel cuando esto sucedió; más de 20,000 hombres, creo, murieron. Entonces fue una situación fuerte y trágica en el pueblo de Israel, lo que sucedió con Balaam.
Tolerar el pecado dentro de la iglesia
Entonces Jesús le está diciendo a Pérgamo: "Ustedes tienen la doctrina de Balaam". Bueno, no ustedes; fíjense bien cómo les dice. Ustedes no son los que tienen la doctrina de Balaam; ustedes se han mantenido firmes en la fe, o sea, ustedes saben lo que creen. ¿Qué es lo que están haciendo? No es que ellos tengan en sí la doctrina de Balaam, la cual tiene que ver con la idolatría y con la inmoralidad sexual, una mezcla de esas cosas. No es eso; es que toleran que haya gente entre ustedes que practica esas cosas. Ese es el problema.
No es la mayoría de la iglesia de Pérgamo. La mayoría de la iglesia de Pérgamo está bien, está viviendo y dando testimonio de Dios en sus vidas. Pero dentro de la iglesia hay gente que vive un estilo de vida inmoral y de idolatría, y no le están diciendo nada; están dejando que ahí estén: "Y sí, bueno, si así quieren vivir, pues es bronca de ustedes". Es esa indiferencia hacia la situación que hay dentro de la iglesia. ¿Qué tenemos que hacer como iglesia cuando entre nosotros hay alguien que persiste en pecado? No que peca, porque ahí estamos todos, sino que persiste en su pecado, que es: "Sí, yo sé que estoy mal, pero lo voy a seguir haciendo". ¿Qué hacemos, de acuerdo a este pasaje? Eso sería... si lo dejáramos seguir aquí, sería algo que Jesús tendría contra nosotros.
Y en Hechos capítulo 15 hubo un concilio, y hablaron acerca de estas cosas. Dijeron: "Pareció bien al Espíritu Santo y a nosotros no imponeros mayor carga que estas cosas esenciales: que os abstengáis de cosas sacrificadas a los ídolos, de sangre, de lo estrangulado y de fornicación. Si os guardáis de tales cosas, bien haréis". Hechos 15:28 y 29.
El sincretismo
Tolerancia del pecado y del sincretismo, que ustedes conocen muy bien en México: esta idea de "pues sí, sí soy cristiano, pero también puedo participar de algunas otras cosas que yo sé que a Dios no le agradan, pero pues no le hago mal a nadie; yo sé que es falso, yo sé que no es verdad". Ustedes pueden meter muchos ejemplos ahí. Y esa idea de que puedes como que mezclar en tu vida varias cosas, y que no tienes que estar de un lado o de otro, puedes estar en medio, que va a aparecer en la iglesia de Laodicea al final, ese concepto.
Pero hoy en día, ¿cómo es que nos vemos confrontados con la idea de que la gente no tiene un problema con que seamos cristianos, siempre y cuando participes con ellos de lo que a ellos les gusta también? "Tú con tu religión, está bien, cree en Jesús, pero no me digas que no vas a cooperar para el altar a la Virgen el 12 de diciembre". "Bueno, está bien, total, yo sé que nada más es un muñeco". ¿Se dan cuenta cómo puede entrar el conflicto, para quedar bien con la gente, y que no nos vean tan religiosos, no nos vean tan cerrados? Es difícil, es difícil vivir en una sociedad que está acostumbrada a mezclar cosas.
Yo subí a una pirámide en Celaya en donde el pueblo que estaba ahí, en el momento que nosotros subimos, estaban celebrando una misa católica al estilo azteca. O sea, vestidos con sus penachos, haciendo los bailes aztecas, con sus inciensos, pero con una cruz también, ¿no? Y haciendo una mezcla ahí, que a ellos les parecía más interesante, de sus tradiciones mexicanas con el catolicismo. Es su propia religión; inventaron su propia religión. Y eso es común en México; eso pasa todo el tiempo. Creo que la iglesia de Pérgamo se enfrentaba a algo parecido cuando estaban estos que promovían la doctrina de Balaam entre ellos: gente que tenía una manera de combinar doctrina pagana o prácticas paganas con su vida como cristianos. La mayoría de la iglesia de Pérgamo no era así, pero había unos que sí, y los demás no les decían nada.
Los nicolaítas
También habla de los nicolaítas. Dice: "Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco". ¿Se acuerdan de que los de Éfeso sí rechazaban a los que practicaban la doctrina de los nicolaítas? Ellos sí los rechazaban. Entonces probablemente la doctrina de los nicolaítas tenía que ver con lo mismo: el comer cosas sacrificadas a ídolos conscientemente: "Sí, esto se sacrificó a los ídolos y me lo como", y además participar en inmoralidad sexual. Probablemente había ese tipo de cosas dentro de la iglesia; no sabemos de seguro. En las diferentes deidades y templos que había, como ya les decía, no nada más estaba la celebración hacia estas deidades, sino que parte del ritual era participar con las prostitutas sacerdotisas del templo en actos sexuales como adoración a la deidad. Entonces no sabemos si eso es en lo que se estaban metiendo; parece que es algo así.
Pero creo que también hay un aspecto espiritual dentro de esto, que es el aspecto de que, cuando nosotros empezamos a buscar otros dioses en nuestras vidas, eso se llama adulterio para Dios. Eso es inmoralidad. Si tú vas detrás de otros dioses, Dios lo llama adulterio. Y creo que eso es lo que estaba pasando en la iglesia de Pérgamo: no nada más inmoralidad sexual a un nivel físico, sino a un nivel espiritual.
Arrepiéntete
Después tenemos una exhortación que está en el versículo 16. Dice: "Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé con ellos con la espada de mi boca". Arrepiéntete. Esta es la exhortación que Dios les hace. Siempre puedes arrepentirte; siempre hay una oportunidad de arrepentirse. Dios es lento para la ira y grande en misericordia, y el hecho de que tú y yo estemos aquí hoy quiere decir que Dios nos está dando tiempo para arrepentirnos, para seguir buscando su voluntad en nuestras vidas. Nos está llamando constantemente al arrepentimiento.
Y en este caso, ¿cuál era el arrepentimiento que tenía que tomar la iglesia de Pérgamo? ¿Cuál era? Arrepiéntete, y saca a esos que están en medio de ti. Santiago 4:4 dice: "¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios". Saca a los enemigos de Dios de tu iglesia. Es fuerte, ¿no? Tito 3:10 al 11 dice: "Al hombre que cause divisiones, después de la primera y segunda amonestación deséchalo, sabiendo que el tal es perverso y peca, habiéndose condenado a sí mismo".
"Y si tu hermano peca, ve y repréndelo a solas; si te escucha, has ganado a tu hermano. Pero si no te escucha, lleva contigo a uno o a dos más, para que toda palabra sea confirmada por boca de dos o tres testigos. Y si rehúsa escucharlos, dilo a la iglesia; y si también rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y recaudador de impuestos". Sácalo. Hay muchas de ese tipo de advertencias en la Biblia, y Dios quiere que seamos firmes en la pureza que existe dentro de la iglesia en cuestión del pecado, que no lo tomemos a la ligera. No seas tolerante con el pecado; es lo que le dice Jesús a esta iglesia.
La espada de su boca
Y después hay una advertencia. Esta advertencia es: "Pelearé contra ellos con la espada de mi boca". "Pelearé contra ellos con la espada de mi boca". ¿Cuál es la espada de la boca de Jesús? ¿Cuál es la manera de contrarrestar, y de tener el tipo de autoridad para en realidad expulsar de entre nosotros a aquellos que practican el pecado? La Palabra de Dios, ¿verdad? La espada de la boca de Jesús es aquella que nos da ese tipo de autoridad.
Ahora, es algo muy interesante, porque si ustedes ven en la historia de Balaam, tenemos lo que teológicamente llamamos una teofanía, una aparición de Dios, y específicamente, creo yo, por el paralelo que existe con Apocalipsis, una cristofanía: una aparición de Jesús, de la segunda persona de la Trinidad, en el Antiguo Testamento, en esta historia acerca del asno de Balaam. ¿Se acuerdan? ¿Por qué no se movía el asno de Balaam? Ahí estaba, y Balaam le pegaba, y quería que se moviera, y le gritaba, y no se quería mover. ¿Por qué no se movía el asna? Esto es Números 22:23: "Y el asna vio al ángel de Jehová, que estaba en el camino", ¿con qué? "Con su espada desnuda en su mano".
Este ángel de Jehová es una aparición en el Antiguo Testamento de Jesús, con su espada, que le dice: "No vayas a decir una maldición contra Israel; no te voy a dejar que lo hagas". Y ahora, en la iglesia de Pérgamo, les dice: "No les voy a dejar que ustedes caigan y dejen el error de Balaam en medio de ustedes tampoco. Y la manera en que voy a pelear contra ellos es con la espada de mi boca". Y encontramos en Hebreos 4:12 que esta espada de dos filos es llamada la Palabra de Dios. Dios tiene este tipo de autoridad. Su Palabra es la manera con la cual Él pelea entre nosotros contra la inmoralidad sexual, contra la idolatría y contra la falsa doctrina. Esa es la advertencia que hace.
Pérgamo y Esmirna hoy
Ahora, es interesante, pero la iglesia de Pérgamo... en realidad es una de las regiones, ahorita en Turquía, donde no hay iglesias, no hay cristianos. ¿Dónde están? Ha dejado de existir. Y no les dije esto la semana pasada, pero curiosamente, ¿saben en qué ciudad sí hay una iglesia cristiana, y sí hay un grupo de cristianos que está creciendo? Esmirna, esa iglesia que leímos donde Jesús no tiene ningún reproche contra ellos. Hoy en día hay una iglesia cristiana ahí en Turquía; es uno de los pocos lugares donde hay cristianos conocidos en toda Turquía.
¿No es interesante que no es nada más que lo que está diciendo aquí se haya cumplido en un contexto en ese tiempo, sino que hasta el día de hoy veamos el impacto generacional de las decisiones que tomaron cada una de estas iglesias? A mí se me hace sumamente interesante ver cómo esto se ve todavía reflejado hoy en día, en el hecho de que en la mayoría de Turquía no hay cristianos, no hay iglesias, pero en los pocos lugares donde sí hay, son los lugares donde la iglesia fue encomendada por lo que estaban haciendo bien.
El maná escondido
Ahora, por último, tenemos la promesa. ¿Cuál es la promesa? Dice: "Al que venciere, daré a comer del maná escondido". El maná escondido es la primera promesa: si ustedes vencen, si ustedes pelean contra esta ciudad que es el trono de Satanás, permanecen en su fe y no niegan mi nombre, entonces les daré del maná escondido. Y el maná escondido era... Vemos en la historia de Israel que había un maná que se había puesto dentro del arca; era el maná escondido. Había algo especial acerca del maná en el plan de Dios para la humanidad.
Y Jesús lo confirmó en Juan 6, versículos 48 al 51, cuando dijo: "Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. Este es el pan que desciende del cielo, para que el que coma de él no muera. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo también daré por la vida del mundo es mi carne". Así que este maná escondido evidentemente es Jesucristo mismo, dándose como la provisión espiritual que ellos recibirían como su recompensa. Jesús sería su recompensa, la satisfacción en Él. Todo lo que a lo mejor no tuvieron dentro de la persecución en esta vida, lo tendrían en la eternidad.
La piedrecita blanca
Y la otra cosa que menciona es muy interesante. Dice: "Y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe". Una piedrecita blanca con un nombre. Fíjense: el sagrado tótem de Cibeles que tenían en Pérgamo, la destacada diosa madre frigia, era una piedra negra. Eso está en contraste con esta diosa madre frigia, que es la que tenían en Pérgamo. Pero además, muchas cosas acerca de la piedra blanca... Hay mucha especulación, porque no sabemos exactamente cuál sería el simbolismo que querría traer a la mente de los de la iglesia de Pérgamo.
Pero una piedra especial se usaba como admisión a las festividades de la ciudad. Entonces era como tu boleto, digamos: "Esta piedra es mi boleto para poder entrar a la festividad". Y creo que parte de eso puede ser lo que está en la mente de Jesús aquí, que quería que vieran. Era: "Yo les daré el pase a la festividad en la eternidad, de la gloria de Dios".
Pero también había los tribunales, y la manera en que votaban en los tribunales, todavía más significativa, creo. La manera en que votaban los jueces era: absolución de un procesado, piedra blanca; condenación, piedra negra. Es muy interesante: esta es específicamente una piedra blanca, absolución completa. Así es como funcionaba en los tribunales, como votaban cuando decidían si alguien era culpable o inocente. Esos son algunos detalles interesantes.
Un nombre nuevo
Dice que tiene "un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe". Dice que Dios nos va a dar un nombre nuevo. Un nombre nuevo. ¿Quieren saber cuál es su nombre nuevo? Espérense a lo que sigue. Yo no sé cuál es, pero Dios les dará un nombre nuevo. Hay algo especial aquí en la relación que Dios tiene con cada uno de nosotros, y el énfasis está en la individualidad de ese nombre, que es muy específico. No es como que: "Ah, la iglesia de Cuajimalpa tiene un nombre nuevo". No, cada miembro de la iglesia de Cuajimalpa tiene un nombre nuevo.
Y hay muchas referencias en la Biblia de esto. En el Antiguo Testamento tenemos pasajes como Isaías 56:5, donde dice: "Les daré en mi casa y en mis muros un lugar y un nombre mejor que el de hijos e hijas; les daré nombre eterno que nunca será borrado". Y en Isaías 62, versículos 2 al 4: "Entonces verán las naciones tu justicia, y todos los reyes tu gloria", hablando de Israel, "y te llamarán con un nombre nuevo, que la boca del Señor determinará. Serás también corona de hermosura en la mano del Señor, y diadema real en la palma de tu Dios. Nunca más se dirá de ti: Abandonada, ni de tu tierra se dirá jamás: Desolada; sino que se te llamará: Mi deleite está en ella, y a tu tierra: Desposada; porque en ti se deleita el Señor, y tu tierra será desposada".
Esa es la clase de relación que Dios nos está prometiendo a nosotros, en la cual todas las cosas son hechas nuevas. Eso empieza ahora. Leemos en 2 Corintios 5:17: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí son hechas nuevas". Hay un aspecto de la relación que tú y yo tenemos con Dios en donde todo es hecho nuevo, y este nombre representa esa nueva relación que tú tienes con Dios. Un nombre nuevo, porque no eres la persona que eras antes de conocer a Cristo, que eres ahora. Y está una piedra con un nombre reservado en la eternidad para ti, que te será revelado algún día.
Esperanza en la gloria de Dios
¿No les emociona este tipo de cosas? Creo que hay algo especial, y que está diseñado para llenarnos de esperanza, y especialmente en este caso a los de Pérgamo, cuando se hablaba de este tipo de promesas. Es nuestra nueva identidad en Cristo lo que esperamos de una manera más profunda todos los días. Y más cuando vemos gente que está entre nosotros un día, y al siguiente día ya no está. ¿Qué clase de esperanza tenemos si esta vida es todo lo que hay, todo lo que tenemos? Pues no vale mucho la pena nada, porque nada es duradero; todo es temporal.
Pero si lo que promete Dios aquí realmente es cierto, entonces hay algo más profundo, algo más perfecto que está delante de nosotros, lo cual conoceremos algún día, y podemos empezar a prepararnos ahora para recibirlo. Podemos anticipar, podemos tener nuestro corazón lleno de gozo, esperanza y anticipación por la gloria de Dios y sus recompensas en gloria. Esto está diseñado para hacer eso entre nosotros. "El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias".
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