Iglesia Evangélicade Cuajimalpa

Apocalipsis 17ApocalipsisNathan Díaz

La mujer y la bestia

¿Quién es la mujer montada sobre la bestia en Apocalipsis 17? El estudio identifica a la gran ramera con el sistema político y económico de este mundo, y muestra las capas que están detrás de ella: la bestia y, más atrás, el dragón. También la contrasta con la otra mujer del capítulo 12, que es la iglesia.

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Transcripción

La madre menos ejemplar

Estaba viendo otras iglesias que conozco, y estaban anunciando: "Hoy vamos a predicar sobre las madres". Dije: "Híjole". Yo planeé esta serie de mensajes para el mes y quedó así; no había pensado sobre la fecha. Al estar estudiando, me di cuenta de que, si voy a predicar sobre una madre, no es la madre más ejemplar: es la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra. Entonces sí, feliz Día de las Madres; vamos a hablar sobre ese tema. Pero felicidades a las que no son como esta madre. Feliz día a las mamás que sí siguen el ejemplo de aquellas mujeres que buscan honrar a Dios con sus vidas e influenciar a sus hijos.

Juicios paralelos que llevan a la segunda venida

Así que, este capítulo 17... voy a explicar, para regresarme ligeramente. Hemos estado estudiando ya, digamos, no sé cuántos mensajes, pero más de 20 en el libro de Apocalipsis. Y si nos regresamos al capítulo 16, que fue lo que vimos el domingo pasado, vemos que hemos estado viendo una serie, una secuencia de juicios, una y otra vez, a lo largo de todo el libro de Apocalipsis. Y en particular tenemos siete sellos, siete trompetas y siete copas; y la semana pasada vimos las siete copas. Pero algo que quiero que traten de recordar —sé que muchas cosas que digo no se acuerdan, pero voy a tratar siempre, a lo largo de todos los mensajes, de hacer énfasis en aspectos que creo que son los más importantes, que sí deben de recordar—, y uno de ellos es que... uno de los énfasis que estaba haciendo es que el sexto sello, y sexto y séptimo sello —o sea, el seis y siete de cada juicio— son juicios que están apuntando hacia el juicio que sucede justo antes de la segunda venida de Cristo.

Entonces, cuando llegamos al sexto, hay un juicio final y un juicio más intensivo sobre todas las naciones, que lleva a la segunda venida, que es el séptimo de cada uno de ellos. O sea, en el séptimo sello encontramos la segunda venida, en la séptima trompeta encontramos la segunda venida y en la séptima copa encontramos la segunda venida de Cristo. Y estos juicios, esta serie de juicios, creo que están diseñados para ser paralelos, no lineales. Es decir, van así; podemos ver cómo coinciden los eventos que están narrando unos con otros. El orden de las visiones no implica que cronológicamente tengan que ir uno después del otro, sino que simplemente son descripciones de la misma cosa, de varios eventos muy importantes, como es el avance del evangelio a través de la iglesia, la persecución de la iglesia por las fuerzas de Satanás, y también el juicio final de Satanás y de las naciones, y la segunda venida, para venir a gobernar con su pueblo a este mundo.

Y eso se va a ver; todos esos eventos se van a ver desde diferentes ángulos. Entonces, el sexto y el séptimo son importantes, porque siempre es el clímax final de la historia de la humanidad y de la historia de la iglesia, y a lo que lleva, que es: Jesús regresa.

Los capítulos 17 y 18 amplían lo ya visto

Vamos a leer este capítulo. Y al estar estudiando este capítulo, siempre el reto... van a encontrarlo ahorita. Sí, esta es una de las primeras veces que, en el capítulo, estoy seguro de que se van a sentir abrumados por toda la simbología que hay aquí. Pero estoy orando al Señor y buscando la manera de hacer esto lo más sencillo posible, y la manera de explicar esto lo más sencillo posible. Y lo mejor que podemos hacer es mostrar cómo se conecta este capítulo con el resto de Apocalipsis, y después cómo se conecta con el resto de la Biblia.

El capítulo 17 y el capítulo 18 son una amplificación, o una explicación más profunda, de lo que pasa en la sexta y la séptima copa, y de lo que pasa en la sexta trompeta y la séptima trompeta, y de lo que pasa en el sexto sello y el séptimo sello. Tengan eso en mente: los capítulos 17 y 18 van a abrirnos el panorama sobre algo que ya hemos leído. Entonces, es una explicación más detallada sobre las características de los enemigos de Dios, y de las fuerzas que hay detrás de los enemigos de Dios, y de la manera en que Dios va a juzgar a sus enemigos. Entonces, estos dos capítulos están muy enfocados en explicarnos las realidades de quién es esta mujer, quién es la bestia y quién es el dragón, y cómo operan.

Lectura: Apocalipsis 17

Dice: "Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación. Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra.

Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro. Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será.

Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición. Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con Él son llamados y elegidos y fieles.

Dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. Y los diez cuernos que viste en la bestia, estos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que Él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios. Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra".

Ese es el pasaje que vamos a ver. No estoy demasiado preocupado por meterme en algunos de los detalles en los que originalmente pensé entrar hoy, porque el capítulo 18, que vamos a estar viendo en dos semanas —la próxima semana tenemos una sorpresa, una invitada especial que va a estar compartiendo con nosotros—, pero en dos semanas vamos a continuar con el capítulo 18, y el capítulo 18 todavía va a profundizar sobre algunas de estas cosas, específicamente sobre la gran Babilonia. Entonces, al final de este mensaje va a quedar un poquito abierto, así como "continuará": regresen, porque vamos a hablar más sobre esto. Como pueden ver, hay muchas cosas; voy a tratar de explicar esto lo más simple posible y lo más fácil para ustedes.

"Ven acá, y te mostraré"

Quiero que vean el versículo 1 del capítulo 17. Está este elemento de las visiones: hay tres de estas visiones donde a Juan se le dice: "Ven acá, y te mostraré" algo. La primera sucede en el capítulo 4, al principio del capítulo 4. Y básicamente lo que se le está enseñando a Juan ahí es un panorama de la historia de la iglesia, comenzando por la manera en que Jesús reina sobre el trono, la manera en que tiene la autoridad y el poder sobre la historia. Una vez viendo estos panoramas angelicales, se desarrollan estas tres series de juicios que hemos estado viendo, en donde estas tres series de juicios nos muestran todo el panorama de la historia de la iglesia.

Entonces, el capítulo 4, versículo 1, nos muestra la historia; el capítulo 17, versículo 1, nos muestra la decadencia de los enemigos de Dios al final de los tiempos; y en el capítulo 21, versículo 9, otra vez se le va a invitar a Juan a subir acá y ver otra visión, y esa visión tiene que ver con la gloria de la iglesia y de la esposa de Cristo, ya reinando juntamente con Él para siempre. Entonces, hay tres momentos en el libro en los que se marca de esta manera: "Ven acá, te voy a mostrar esto"; te voy a mostrar, en este caso, "la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas".

La gran ramera y los reyes de la tierra

Ahora, ya lo leímos, lo leímos hasta el final del capítulo, donde vimos que de hecho a Juan se le da la explicación de a qué se refieren todos estos símbolos de la visión. ¿Quién es la gran ramera? Bueno, vamos a verlo en un momento, pero la gran ramera es la gran Babilonia. ¿Qué significan "muchas aguas"? Son, versículo 15, "pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas". Ahora, lo que quiere hacernos ver la visión es que la gran ramera tiene de alguna manera dominio sobre todos los reyes de la tierra. O sea, es algo global: ella posee autoridad de alguna manera sobre todas estas naciones; todos le sirven a ella de alguna manera.

Y entonces, como vamos a ver más adelante, ya se nos va explicando: la gran ramera realmente representa el sistema de este mundo, el sistema político, el sistema económico, todas las cosas que hacen funcionar este mundo y que son gobernadas por gente que no es creyente, y que de hecho son enemigos de Dios. Y conforme nos acercamos al final de los tiempos, a la segunda venida, esta realidad se va a ver cada vez más clara. Entonces, no esperemos que nuestros futuros presidentes de México sean necesariamente mejores presidentes que los que hemos tenido. Yo sé que eso no es lo que quisiéramos decir; queremos siempre votar por el que nos parece mejor. Pero la realidad es que, entre más vaya avanzando la historia y nos vayamos acercando a la segunda venida, la Biblia nos apunta hacia que los sistemas políticos de este mundo se van a hacer más y más corruptos, y van a estar más y más en oposición hacia la iglesia y hacia todo lo que tiene que ver con Dios.

Esto es lo que representa este momento de la historia. La gran ramera representa todos los sistemas políticos, y todos los reyes, y todos los gobiernos de la tierra que tienen una relación con esta mujer: es su inmoralidad. "Y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación". Es decir, están anestesiados ante la realidad de su inmoralidad. O sea, no les parece malo; tienen una manera de justificar las cosas que hacen, y que creen, y que promueven. Dicen: "¿Qué tiene de malo? Yo no lo veo malo. La Biblia dice que es malo, pero para mí, yo creo que es bueno". Llamar a lo malo bueno es la definición de la rebeldía contra la ley de Dios. Y eso es exactamente lo que va a estar sucediendo.

Embriagados con el vino de su fornicación

No solamente... embriagarse con el vino de esta mujer, de la ramera, no solamente simboliza una indiferencia ante la realidad de la moralidad que muestra la Biblia y de la ley de Dios, sino también una manera de ignorar y de suprimir la verdad de un juicio venidero. O sea, por lo regular, alguien que se emborracha, se emborracha para disfrutar el momento, ¿no es cierto? O sea, dice: "La estoy pasando bien, me estoy sintiendo bien, ¿por qué no tomar un poco más?". Y casi nunca están pensando, ¿en qué? En el día siguiente. No estás pensando: "Híjole, mañana me va a doler la cabeza y voy a tener una cruda, y ¿qué me voy a tomar? ¿Qué licuado va a ser el que me va a ayudar a que se me pase?". No piensas en eso, porque, por definición, la embriaguez tiene que ver con la temporalidad del momento.

Y esta es la realidad de estos reyes: nada más están pensando en el ahora. No están pensando en que hay un Dios, y que ese Dios es juez y creador de todas las cosas, y que los va a juzgar. Dice: están embriagándose con el vino de su fornicación. "Y me llevó en el Espíritu al desierto" —en un momento vamos a ver un poquito de esto—; "y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos".

Las capas: el dragón, la bestia y la mujer

Estos siete que están sobre la bestia ya los leímos en el capítulo 12. O sea, quiero que vean la conexión: la mujer está sentada sobre la bestia; la bestia tiene siete cabezas y diez cuernos. Entonces, hay una asociación entre la mujer y la bestia. La bestia es la bestia del capítulo 13, que es la bestia de la tierra, versículo 11. Pero la relación que existe es que la bestia, esta bestia, obtiene su poder del dragón. Y el dragón está en el capítulo 12; ¿y recuerdan el versículo 3 del capítulo 12? "He aquí un gran dragón". ¿De qué color es el dragón? Escarlata. El escarlata está diseñado aquí para simbolizar la sangre de los santos, como vamos a ver en un momento. ¿Cuántas cabezas tiene el dragón? Siete cabezas y diez cuernos. O sea, esto significa que la bestia obtiene su poder, ¿de quién? Del dragón.

O sea, ¿qué es lo que está detrás de la bestia? ¿Ven cuántas capas hay aquí? El dragón está detrás de la bestia, y la bestia está detrás de la mujer. No es tan fácil de discernir esto; no es tan fácil ver que Satanás es el que está ahí, pero sí es Satanás. O sea, la gente ve: "Esos son nuestros presidentes, son nuestros gobernantes, están haciendo lo que piensan que es correcto". No necesariamente tienen cuernos y una cola y un pentagrama tatuado en su pecho, pero sí es Satanás el que está detrás de todo lo que están haciendo políticamente, económicamente; todo lo que hace que este mundo se mueva.

Y vean lo que dice el versículo 4; describe a la mujer: vestía de púrpura y escarlata, estaba adornada de oro, de piedras preciosas, de perlas; tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación. Y estas vestimentas están diseñadas para simbolizar su autoridad, su realeza, su importancia dentro del sistema de este mundo. "Y en su frente un nombre escrito, un misterio: Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra". Y como les decía, el color escarlata representa la sangre de los santos, que es la que ha estado tomando ella. O sea, estaba en contra de la iglesia de Cristo. Y hay una conexión aquí entre los santos, que son básicamente —dice— los mártires, son los testigos; es la palabra "testigos" de Jesús. ¿Quiénes son la iglesia? Los santos. ¿Y quiénes son los santos? Los que dan testimonio de Cristo. "Y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro". No sabemos por qué está asombrado Juan exactamente; en un momento vamos a ver por qué podría ser que está asombrado.

Dos mujeres: un diagrama

Pero quiero mostrarles este diagrama, porque esto les va a ayudar. Hasta ahorita, todo lo que estaba diciendo puede sonar un poco confuso, y puedes decir: "¿Qué? ¿Cómo? Escarlata, y piedras preciosas, y un nombre, y los diez cuernos, y las siete cabezas... y ya me perdí". Bueno, eso pasa en Apocalipsis, así que espero que esto les ayude. Recuerden que hay dos categorías de gente en todo el libro de Apocalipsis: son los que son de Dios y los que están en contra de Dios. No hay más. O eres de Dios o eres enemigo de Dios; eres de la bestia o eres de Cristo. Y entonces, lo que es interesante es cómo, como hemos estado viendo, el libro de Apocalipsis, con todo su simbolismo, ha usado a una mujer para representar a ambos. Y es lo único que quiero que recuerden: estas mujeres tienen ciertas características muy parecidas.

Hay una mujer en el capítulo 12, y esa mujer, cuando vimos el capítulo 12, representa al pueblo de Dios, al pueblo escogido de Dios; representa a la iglesia, y representa el trabajo de la iglesia de seguir avanzando el Reino e ir creciendo, hasta que regrese Jesús, a la cantidad de los escogidos que Dios ha determinado desde la fundación del mundo. ¿Cuáles son las cosas que tienen en común estas dos mujeres? Bueno, la mujer que es protegida por Dios, si ustedes recuerdan, ¿huyó a dónde? Al desierto. Y es justo en el desierto donde es sustentada por Dios, pero también es atacada por el dragón. Hay una guerra que se da entre la mujer y el dragón.

Pero esta mujer es la que representa al pueblo de Dios. De ahí, de Israel, el pueblo de Dios, viene el Mesías, que ya fue narrado en el capítulo 12; y también de la mujer viene la descendencia del Mesías, que tiene que ver con la iglesia. Entonces, habla de la mujer y su descendencia. Vean lo que dice el versículo 17: "El dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo". Es el mismo lenguaje que estamos leyendo en el capítulo 17.

Protegida en el desierto, juzgada en el desierto

Entonces, está la mujer que es protegida por Dios en el desierto y es sustentada en el desierto; y la mujer que es juzgada por Dios, que representa a los enemigos de Dios, es juzgada en el desierto también. Sí: ella va a hacer guerra contra el pueblo de Dios, pero ahí mismo donde hace la guerra contra el pueblo de Dios es juzgada por Dios. Por eso es que Juan es llevado, ¿a dónde? Al desierto: "A ver, Juan, ven aquí al desierto, donde la mujer que persigue al pueblo de Dios será juzgada".

Madre del pueblo de Dios, madre de rameras

Cuando leemos la descripción de ambas, en el versículo 17 leemos que ella tiene una descendencia, tiene hijos. La mujer del capítulo 12 es la iglesia; somos nosotros. Nosotros somos la descendencia de esa mujer, la iglesia, contra la cual hace la guerra Satanás. Entonces, ella es madre del pueblo de Dios, representa al pueblo de Dios. Pero, por otro lado, la mujer juzgada por Dios, dice, es madre de rameras; o sea, madre de todos los enemigos de Dios. La idolatría es simbolizada en el libro de Apocalipsis como fornicación, como adulterio, como relaciones sexuales; eso representa en el libro de Apocalipsis idolatría: el darle la espalda a Dios. Y a lo largo de toda la Biblia lo hemos leído; en el Antiguo Testamento, muchas veces. Por ejemplo, en el libro de Oseas es representada la infidelidad de Gomer, que representa la idolatría de Israel. Bueno, son imágenes que vienen en la Biblia.

Vestida de justicia, vestida de púrpura

Pero muestra otra vez aquí que la mujer protegida por Dios —en el capítulo 19 lo vamos a ver— está vestida de lino fino, limpio y resplandeciente, que son las acciones justas de los santos; está vestida de la justicia de Dios. Pero esta otra mujer no es una esposa, es una prostituta; y esta prostituta está vestida de púrpura y de escarlata y de piedras preciosas. Ahora, estas descripciones también se van a dar más adelante sobre el pueblo de Dios, en el capítulo 21. Pero, como vamos a ver allí, representan la manera en la cual a veces los enemigos de Dios se presentan de la misma manera que el pueblo de Dios. Entonces, se trata de vestir de la misma manera, porque también se va a describir que se viste de lino fino en el capítulo 18; vamos a verlo en dos semanas. Entonces, ahí hay algo donde están tratando de engañar sobre quién es esta mujer, y mezclarse con el pueblo de Dios. Pero, al final del día, es una prostituta; no es la esposa, es una prostituta.

Un nombre en la frente

Número 4: la mujer protegida por Dios... Ahora aquí brinqué un poquito; no estoy tomando directamente de la descripción de la mujer, pero sí estoy tomando de la descripción de lo que vimos que también representa al pueblo de Dios, que son los 144 000. Los 144 000 es otra manera en la cual Apocalipsis describe a los que son de Dios. Y ellos tienen el nombre del Padre escrito en la frente, versículo 1 del capítulo 14; ellos tienen el nombre del Padre escrito en la frente. Esta mujer tiene un nombre escrito en la frente también. Entonces, la mujer que representa al pueblo de Dios tiene un nombre en su frente; la mujer que representa a los enemigos de Dios tiene un nombre en su frente: es "Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra".

Eso viene de Daniel 4:30, ¿se acuerdan? Nabucodonosor: "¿No es esta Babilonia la grande?". ¿Y qué pasa en el momento en que piensa que todo eso es de él y para su gloria? Viene un juicio de parte de Dios. Y ese es el juicio sobre Nabucodonosor: hacer que actúe como una bestia. ¿Ven de dónde vienen estas imágenes? Babilonia en el Antiguo Testamento está representando aquí a todas las naciones que se rebelan en su arrogancia contra Dios.

Los que no se contaminaron con mujeres

Por cierto, esta cuestión de la fornicación y de la inmoralidad también se conecta con la descripción de los 144 000. Porque, si recuerdan, de los 144 000 dice, versículo 4, que son "los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes". Ahora, como les expliqué cuando vimos ese capítulo, eso no está ahí para que pensemos: "Ah, pues es más santo no casarse que casarse, porque Dios escoge usar aquí a aquellos que no se casan y que son solteros", como si hubiera algo más puro sobre no tener relaciones sexuales dentro del matrimonio. Pero, o sea, si ven estos paralelos en los símbolos, se dan cuenta de que no es lo que está hablando, de que se contaminaron con mujeres en general, como si estar casado fuera malo. No: está hablando de la fornicación de la ramera. O sea, no se han contaminado con la idolatría; no han cedido ante la presión de este mundo de tener los mismos ídolos que este mundo tiene. Eso es a lo que se refiere, que no se contaminaron con mujeres. Y por eso es que usa esta imagen de prostituta: todos los reyes de la tierra, toda la gente que se opone a Dios, de alguna manera se ha metido con ella, ha tenido relaciones sexuales con ella, y se han contaminado con la inmoralidad de su idolatría. Y toda la idolatría de este mundo está representada en lo que está dentro de esa copa que ella sostiene: la inmundicia de su fornicación. O sea, ¿ven qué tan fuerte es el lenguaje que usa aquí Juan? Está diseñado para causar shock en nosotros.

Un lenguaje diseñado para asombrar

¿No es cierto que la inmoralidad sexual es el más escandaloso de todos los pecados? Cuando escuchamos sobre cosas terribles que suceden, sobre abusos sexuales y sobre abuso de menores, y sobre toda clase de cosas de todo este tipo, es lo que más decimos: "Guau, ¿qué está pasando con nuestro mundo, y cómo hemos caído tan bajo?". Y el sexo está siendo usado en la Biblia para ilustrar no nada más la inmoralidad sexual, sino lo terrible de todo el pecado, que tiene que ver con la idolatría y la rebeldía contra Dios. Y es la imagen que usa la Biblia; pero está diseñado para causar asombro en nosotros. Y eso es lo que creo que termina pasando con Juan al final de esta sección, en el versículo 6.

Dos ciudades: Babilonia y la nueva Jerusalén

Pero miren, el último punto que quería señalarles es esta mujer: al final lo leemos, en el versículo 18. Ya está aquí explicado en el versículo 5: es Babilonia la grande, es una ciudad. Pero el versículo 18 lo vuelve a explicar; dice: la mujer es una ciudad. Y adivinen quién más es una ciudad también: la esposa de Cristo, capítulo 21, versículo 2: "La santa ciudad —la ve Juan—, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido". Esta mujer también es una ciudad. Pero el contraste está entre la gran Babilonia y la nueva Jerusalén. Babilonia y Jerusalén representan aquí en el libro de Apocalipsis: a los enemigos de Dios, Babilonia; al pueblo de Dios, Jerusalén. Y van a ver que las descripciones de la nueva Jerusalén son idénticas, prácticamente idénticas, a las descripciones de los 144 000. Vamos a llegar allá; no quiero adelantarme, pero es hacia dónde vamos.

Bueno, ¿ya memorizaron todo lo que he dicho? Este es el panorama que quiero que recuerden. No es tan complicado; nada más recuerden: existen estas dos categorías, y la Biblia está usando los mismos tipos de símbolos para mostrarnos los contrastes entre ambos.

¿Por qué se asombra Juan?

Ahora vamos a la parte más difícil del capítulo. Esa es la parte fácil; no es tan difícil interpretar lo que hemos visto hasta ahora, pero lo que viene es un poquito más complicado. Juan se asombra. ¿Por qué se asombra? No sabemos. Pues, sé que está en shock sobre su persecución: tanta sangre siendo derramada de los santos. Y como hemos visto —ya lo he mencionado antes—, el siglo XX es el siglo donde más sangre de cristianos se ha derramado. Es decir, en solo un siglo se derramó más sangre, y hubo más persecución de cristianos, que en 19 siglos juntos de historia de la iglesia. Entonces, esto no es tan difícil de visualizar: cómo es que cuando Juan ve esta imagen, y ve la cantidad de sangre que está siendo derramada por esta mujer, está en sorpresa. Es: "Guau, es muchísima violencia en contra de tu pueblo, Señor".

Pero creo que a lo mejor no es nada más eso, y parte de la respuesta viene en el versículo 7. A lo mejor también tiene que ver con la hermosura de esta mujer, la majestad de esta mujer, la manera en que se presenta con su ropa escarlata y púrpura, y sus perlas preciosas, o sea, y su cáliz de oro. O sea, hay algo impresionante acerca de esta mujer que asombra a Juan. Y este lenguaje que usa es el lenguaje que se usa para describir la manera en que los que siguen a la bestia ven a la bestia. Vean el versículo 8; este es el contexto inmediato. Dice: "La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a la perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será". El mismo lenguaje: Juan se asombró también de la misma manera —misma palabra— en que los moradores de la tierra se asombran de la bestia.

Sí. Entonces, parece ser que Juan mismo está sorprendido de qué tan bella y qué tan majestuosa es. Y antes de que caiga en la tentación de ser seducido por su belleza, el ángel le dice: "¿Por qué te asombras? No te dejes llevar por cómo se ve. Déjame decirte quién es realmente esa mujer; déjame decirte qué tan satánica es y qué tan trágico es su fin, para que no te dejes deslumbrar por lo que ahorita parece ser". "¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae".

El misterio

"Misterio": la mujer... Y fíjense —también mencionó esto; voy a brincar algunas cosas porque creo que las puedo decir en dos semanas—, pero "el misterio" también, si se fijan, dice en su nombre: "un nombre escrito, un misterio". Eso es una referencia a lo que leemos en Daniel, Daniel capítulo 2, que es cuando Daniel está recibiendo estas visiones sobre los reinos, y es un misterio. Y la razón por la que es un misterio es porque Daniel va a recibir revelación divina que penetra lo que no entendemos a plena vista; o sea, qué hay detrás. Por eso habla sobre misterio.

Y dice en el versículo 8: "La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir...". Y aquí nuevamente se repite la misma fórmula, al final del versículo 8: "y se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será". Ahora, está esta fórmula; decimos: "A ver, ¿cómo? ¿Era, no es, sí será?". Esta fórmula la vamos a acompañar; vamos a ver el paralelo que hay con lo que viene más adelante. Porque dice: "Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, y son siete reyes. Cinco de ellos han caído" —pongan atención a cómo usa el lenguaje—: "cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición. Los diez cuernos que has visto son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregan su poder y autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero; el Cordero los vencerá, porque el Señor... el Señor es Rey de reyes; y los que están con Él son llamados y elegidos y fieles".

El dragón juzgado en tres etapas

Bueno, puedo pasar un rato explicando esto, pero, más fácil, quiero mostrarles qué es lo que creo que está sucediendo aquí. Cuando vimos el capítulo 2 les mostré este diagrama —perdón, hermanos, es mucha información, pero espero que algo se les quede sobre la estructura—. Cuando vimos el dragón, vimos cuál es la historia del dragón a lo largo de la Biblia, y vimos que el dragón es juzgado en tres diferentes etapas. La etapa inicial tiene que ver con su rebeldía inicial contra Dios, y a lo largo de toda la historia del Antiguo Testamento está haciendo guerra contra Dios, y contra sus planes, y contra sus hijos. Pero en la primera venida de Jesús, cuando Jesús viene y empieza su ministerio, el dragón, en la muerte y resurrección de Cristo es derrotado de una manera decisiva. Realmente no deja de existir, no está completamente inmovilizado, pero sí es derrotado. Entonces, es un juicio. Pero nos muestra la Biblia que, justo antes de que Jesús regrese por segunda vez, este dragón, Satanás, será soltado para hacer una guerra final contra los santos. Y esa guerra final pasa muy rápido, pasa en un momento, y Dios lo aplasta junto con todos los reyes de la tierra y todos los que están con él. Y entonces hay un tercer juicio de Satanás, que es cuando ahora sí es entregado al lago de fuego para siempre, y ahora sí es condenado por toda la eternidad.

Se pueden ver esas tres etapas: donde el dragón es un acusador y un engañador; después, cuando es arrojado a la tierra y al abismo; y después, cuando es arrojado al lago de fuego. Esas tres etapas están, creo, siendo representadas aquí. Porque, acuérdense, ¿quién está detrás de los reyes de la tierra, y de la bestia, y de la mujer? Satanás. Entonces, el mismo patrón de la bestia es el mismo patrón que vemos en Satanás en cuanto a su historia. Porque no hay solamente una bestia, que es la bestia final; siempre ha habido bestias que representan los poderes políticos detrás de los cuales está Satanás.

Era, no es, y será

Así que este es un nuevo diagrama que les hice en base al capítulo 17. Es la fórmula sobre la bestia: la bestia era, no es y será. Es la fórmula. Cuando habla de que "será", en el versículo 8, se refiere a que "está para subir del abismo e ir a la perdición". Todos los que siguen a la bestia tienen la misma fórmula dentro de lo que les va a pasar a ellos también, y de cómo los vamos a percibir nosotros a ellos también. Entonces, si lo conectamos con la historia de Satanás, ¿qué vamos a encontrar? Número 1, lo que vimos en el capítulo 3 especialmente: que la bestia siempre está tratando de imitar a Dios, y está tratando de ser una parodia de Dios y de Jesucristo.

Y ya leímos cómo Jesús es descrito en el capítulo 1, capítulo 1:8; cómo se describe Jesús a sí mismo: "Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir". Suena un poco como la descripción de la bestia; algo hay ahí que está diseñado para hacer una parodia de quién es Jesús, o de qué es lo que ha hecho Jesús. Pero es un poquito diferente. ¿Por qué? Porque Jesús está incrementando en su autoridad y Satanás está decreciendo en su autoridad. Y el pasaje enfatiza muchísimo —y espero que lo vean—, enfatiza muchísimo qué tan breve es la autoridad final que se le va a dar a Satanás y a su gente: muy breve. Es descrito como una hora: el periodo más corto de tiempo que se usaba en el lenguaje en el que fue escrito este libro, para describir el periodo más corto de tiempo posible, es una hora. Entonces, está diseñado para decir: es muy breve.

Satanás atado durante la historia de la iglesia

Y quiero que vean cómo hay una conexión aquí: "era" representa una era pasada en la cual tenía más autoridad, ¿verdad?, como el engañador, el acusador. Pero "no es": algo pasó. La bestia ahora no es; ahora algo está restringiendo a la bestia, que es representado por Satanás siendo atado o siendo vencido en la primera venida de Cristo. Lo cual lo van a encontrar en el capítulo 20, versículo 3: "Y Satanás fue atado por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones". Eso es lo que entendemos que describe la era presente que estamos viviendo hoy. Hoy Satanás ha sido atado por el poder de Dios a través de Jesucristo, en su muerte y su resurrección: "Toda autoridad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos a todas las naciones".

Es decir, Satanás va a ser restringido por un periodo de tiempo llamado la historia de la iglesia, para que avance el Reino de Dios hasta donde tiene que avanzar. Y cuando haya llegado a donde tenía que llegar, entonces es soltado para hacer guerra mundial contra los santos, lo cual es descrito en el versículo 8: "está para subir del abismo e ir a la perdición". Es decir, sí, va a subir del abismo, va a ser soltado; pero el ser soltado solamente es para ser destruido junto con todos sus seguidores. Entonces, es suelto y derrotado.

Los siete reyes: ¿emperadores romanos?

Y vean cómo está conectado con la cantidad de reyes y de reinos. Cinco reyes han caído; o sea, cinco reyes son pasados. Representan a todas las naciones y todos los imperios del pasado que ha habido, que ya no están, pero que sí han sido de Satanás y que han perseguido a la iglesia. Algunos dicen: "Ah, bueno, podrías tú interpretar esto como emperadores romanos": está Augusto César, Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón. Y da la casualidad de que, si empiezas desde Augusto César, Nerón sería el quinto. Entonces podrías decir: "Bueno, entonces ya esos cinco pasaron cuando está siendo escrito Apocalipsis". Pero el problema es que no coincide con los siguientes números, porque después de Nerón le siguió... Galba, Otón, Vitelio. Entonces no dan siete ni ocho, que es la suma que viene aquí. Domiciano era el emperador en el tiempo en que fue escrito Apocalipsis, y él sería el doceavo. Entonces, algo no cuadra. No, no creo que son los emperadores.

Algunos otros han dicho: "Bueno, entonces estos imperios que han pasado representan los imperios de este mundo: Babilonia, Asiria, la nueva Babilonia, el Imperio medo-persa, el griego", que son los mismos imperios que están en el libro de Daniel. Pero nuevamente tenemos un problema para entender y encontrar cómo se cumple el número 7 y 8, por lo menos. Porque Roma sería el número 6, que sería el imperio presente para Juan; pero tendríamos que agrupar todos los imperios después de Roma en uno solo, que sería el séptimo. Lo cual es posible.

El simbolismo de los números

Pero creo que hay algo más importante aquí, y es el simbolismo de estos números. Es importante; es decir: el 5 representa el pasado; el número 6 representa el presente, sea quien sea el que está al frente en el momento en que tú estés leyendo esto. Para los judíos que estaban leyendo esto, es Roma. Y de hecho, el lenguaje que usa, de los siete montes, así se describía a Roma, sobre los cuales se sentaba. En el momento en que Juan escribe esto, esta sexta bestia es Roma; pero ahora ya no es Roma, ahora es otro imperio el que está, y todavía no es el fin. Así que el sexto imperio siempre representa el presente, el imperio presente; pero es el imperio que todavía no es el imperio final. Es decir, la bestia sí está operando hoy, sí, en la forma de nuestro sistema político, económico y social, sí; pero no es el final todavía. Habrá otro, y ese está representado en el séptimo.

Cuando llega el séptimo, del séptimo saldrá el octavo, que es la bestia también. O sea, hay un rey físico, y detrás de ese rey está la bestia operando y dándole poder, que es descrito como el octavo. El 8 era el número que representaba la resurrección para los cristianos, porque Jesús resucitó después del séptimo día. Y de alguna manera, otra vez, está apuntándonos hacia la parodia de lo que hace la bestia en relación a imitar a Dios. Y hemos visto en otras partes de Apocalipsis cómo imita a Dios, y cómo esta estructura está representada también en otras partes de Apocalipsis. ¿Se acuerdan? En el capítulo 11 son los dos testigos, los dos testigos tienen poder y autoridad para hacer su ministerio durante un tiempo, pero al final son asesinados por la bestia, y luego vuelven a la vida. Entonces, eso representa al pueblo de Dios siendo atacado por el sistema de Satanás, y al final otra vez siendo vindicado por Dios.

La herida mortal sanada

Pero más adelante, en el capítulo 13, ¿se acuerdan cómo es descrita la bestia? En el versículo 3 dice que vio una de sus cabezas —es la bestia del mar—, una de sus cabezas como herida de muerte; o sea, "no es". Pero su herida mortal fue sanada, y se maravilló toda la tierra. Y entonces esto, nuevamente, nos apunta hacia que es soltado. O sea, pensabas que ya estaba muerta, que ya había sido derrotada; parecía que el evangelio está creciendo y el Reino de Dios se está expandiendo. Pero va a haber un momento en la historia en donde este sistema, y Satanás, y todos los que lo siguen... parecía —imagínense—, parecía que estaban muertos ya. Hoy parecería que están muertos, comparado con cómo van a estar en el futuro.

Espero que eso les cause el mismo shock y el mismo asombro que le causa a Juan: ver cuánto poder y autoridad se le va a dar al final a lo que parecía una herida mortal. O sea, lo que parecía la derrota de Satanás y de sus huestes en la primera venida, donde ha sido atado, al final se va a revelar como que es suelto por un poco de tiempo, una hora: persecución final y global de toda la tierra.

El mismo patrón en todo el libro

Entonces, ¿ven este patrón? Estoy brincando muchísimo aquí en el libro de Apocalipsis, pero el propósito de hacer esto es para que vean que esto que están leyendo aquí está diseñado para ser paralelo con todo lo otro que hemos estado leyendo en Apocalipsis. Sí: la bestia fue herida con una herida mortal, pero va a regresar, y va a sorprender a las naciones de tal manera que lo van a seguir. Sí: Satanás fue atado por 1000 años, pero va a regresar, y va a regresar de tal manera que las naciones lo seguirán. Ese es el patrón de la historia de Satanás y de todos los que lo siguen. De tal manera que el "era" de Satanás es Israel, los pactos que están preparando el camino para el Mesías; el "no es" es el Reino de Dios avanzando, donde se completa el número de los escogidos; y el "será" es un poco de tiempo, una hora: persecución final, global, contra el pueblo de Dios.

Estoy brincando algunas cosas, pero está bien. "Esto, para la mente que tenga sabiduría". Requiere sabiduría, sí; así como requería sabiduría entender el número 666, dice Juan: "A ver, entienda". Lo que les estoy diciendo: si ustedes son del pueblo de Dios, saben que el pueblo de Dios va a crecer, va a avanzar; la iglesia prevalecerá. Será atacada, y será atacada de una manera final y decisiva, pero solamente para que los enemigos de Dios sean derrotados también de una manera final y decisiva.

No especulemos

No es tan difícil lo que estamos leyendo como a veces pensamos que es. No tenemos que adivinar qué emperador y qué reino es cada cosa, porque el texto no nos lo dice. Entramos en mucha especulación. Y de pronto, yo leía cosas todo el tiempo acerca de esto, y decían: "Miren, estos 10 reyes, estos 7 reyes...". Perdón: cuando se hizo la Unión Europea, había una corrección al 79... Pero el punto era que, al principio de este sistema económico de Europa, había una cantidad que se acercaba a esto. Entonces decían: "¡Allí está! Estos son los reinos de la bestia". No. Pero ahora ya hay como veintitantos; ya no funciona la fórmula. Pero eso es lo que empieza a pasar siempre que especulas demasiado: es que vas a tratar de encajar eventos modernos dentro del texto. Creo que no es lo que está diseñado para hacer. Está diseñado para apuntarnos hacia las verdades y los principios de lo que significa ser el pueblo de Dios, y de lo que nos espera; darnos esperanza.

Llamados, elegidos y fieles

"Estos tienen el mismo propósito, entregan su poder y su autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero, pero el Cordero los vencerá". Ya leímos eso en el capítulo 16 —digo, el 14—: "van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso". Y lo vamos a leer en el capítulo 20: subieron todas las naciones de la tierra; dice en el versículo 9: "Subieron sobre la anchura de la tierra, rodearon el campamento de los santos, la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió". ¿Por qué? Porque Él es Señor de señores y Rey de reyes, "y los que están con Él...". Y esta es la descripción de nosotros, hermanos: somos llamados, elegidos y fieles; los que no se contaminaron con mujeres, los que tienen el nombre de Dios sobre sus frentes, los que están dando el testimonio de Dios a las naciones, del evangelio. Triunfarán al final.

Voy a dejar esto abierto, porque no estoy concluyendo este mensaje todavía; vamos a continuar en dos semanas. "Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas". Entonces: "Y los diez cuernos que viste en la bestia, estos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que Él quiso". Ese es el principio del juicio de Dios sobre sus enemigos: "ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios".

¿Qué es Babilonia? Poder

Bueno, voy a resumir todo esto con unos principios muy simples sobre las realidades que están en este pasaje. ¿Qué es Babilonia? Babilonia es, número 1, poder. Claramente, porque Babilonia en el Antiguo Testamento representaba la cabeza de oro, ¿no es cierto?, en el sueño de Nabucodonosor. Babilonia siempre ha representado el sistema político de este mundo que se opone a Dios. Así que Babilonia siempre ha existido; pero tenemos la historia clara en el libro de Daniel de cómo se ve Babilonia: es orgullosa, quiere la gloria para sí misma, es idólatra y se opone al pueblo de Dios. Israel fue exiliado a Babilonia como el juicio de Dios; pero, al mismo tiempo, Babilonia representa a aquellos que serán juzgados por Dios por atacar al pueblo de Dios.

Siempre ha existido, y siempre va a ser el sistema en poder: político, económico, social, de entretenimiento. Y la pregunta entonces es: ¿quién está a cargo ahorita? ¿Quién está a cargo de nuestro país ahorita? Morena. No estoy diciendo que Morena es la gran Babilonia; pero sí, todos los sistemas políticos de este mundo son la gran Babilonia, porque al final todos los sistemas políticos serán juzgados por Dios. La pregunta es: ¿quién tiene el poder en este mundo? Y esa es Babilonia en toda la historia. Para los judíos que estaban leyendo esta carta, era Roma quien estaba a cargo; Roma era la gran Babilonia. Y de hecho estaba dividido en dos provincias... Pero el punto aquí es que el 7 y el 10 son utilizados como números que reflejan algo completo, y algo entero, y algo absoluto.

Entonces, siete reyes, diez cuernos: todo eso está apuntándonos hacia la totalidad del poder que tiene Babilonia sobre este mundo y sobre lo que está sucediendo, especialmente hacia el final. O sea, el sexto rey es el presente, pero el séptimo y el octavo son los que se les da poder absoluto sobre todos los reyes de la tierra y todos los sistemas políticos. Al final se globaliza lo que ahora es muy local. No ha habido una persecución global contra los santos hasta el día de hoy; todavía, en toda la historia de la iglesia, es local. Es por países; es por tribulación, sí. Al final será en todo el mundo, de una manera globalizada.

Persecución

Número 2: significa persecución. Es lo que estaba diciendo ahorita: ha habido discriminación desde el primer siglo hacia los cristianos. La audiencia original de este libro, recuerden, eran estas siete iglesias de Apocalipsis, y ellos experimentaban discriminación social y económica todo el tiempo. Porque existían estos sindicatos; y si tú eras carpintero, entonces tú perteneces al sindicato de los carpinteros, y si no ibas a la fiesta donde adoraban al dios de los carpinteros, entonces perdías tu trabajo, o no te daban trabajo; te discriminaban. Entonces, el ser cristiano representaba ser discriminado por el sistema.

Y eso siempre ha sido cierto, y creo que en México se experimenta en un cierto grado; pero se va a experimentar en más y más grado conforme nos acerquemos hacia el final. ¿Creen ustedes que este tema del homosexualismo, y todo eso que está creciendo, no se convierte en un tema de discriminación un día para nosotros, donde nos afecte y perdamos nuestro trabajo por causa de mantener una postura bíblica sobre lo que creemos? ¿Creen que a lo mejor algún día nos metan a la cárcel por no querer casar a dos personas del mismo sexo? Eso va a pasar con el sistema de este mundo: va a haber persecución hacia los cristianos.

Seducción

Número 3: Babilonia es seducción. Y creo que esto es representado en esta mujer; por eso es una mujer, y por eso es una prostituta, porque eso es lo que hace: seduce. Y no quiero que piensen... o sea, esta imagen de estar embriagados con su vino, el pensar solo en lo temporal, el pensar no en el mañana, sino en el hoy: "¿Cómo me siento hoy?". Pero constantemente, ¿no es cierto?, estamos siendo seducidos por el sistema de este mundo. O sea: "¿No te gustaría tener esa casa? ¿Qué tengo que hacer para tener esa casa? ¿No te gustaría manejar ese carro? ¿Qué tengo que hacer para tener ese coche? ¿No te gustaría tener ese trabajo que paga tanto? ¿No te gustaría ser reconocido como es reconocida esa persona? ¿No te gustaría tener una cuenta en el banco que tuviera esta cantidad de ceros? ¿No te gustaría estar con esa mujer?". Eso es la seducción de la pornografía: "¿No es la mujer con la que yo quisiera estar?".

Es la seducción de un sistema que está diseñado para alejarnos de Dios y para convertir cosas en ídolos; cosas que existen en este mundo, que las convierte en ídolos, para que quitemos nuestra vista de Dios, nos desviamos y empezamos a perseguir cosas temporales y cosas que no son eternas; y que nos afanemos y nos obsesionemos por esas cosas, y digamos: "Si tan solo...". Y es la frase, ¿verdad?: "Si tan solo...". Esa es la seducción.

Jezabel: la seducción desde adentro

Pero no nada más es la seducción que viene desde afuera; también es la seducción que viene desde adentro. Y si recuerdan, en el capítulo 2 vimos algo que se narró con respecto a la iglesia de Tiatira, 2:20. Dice: "Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación. He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella". Existe esa seducción desde adentro de la iglesia; existe desde adentro de la iglesia.

Y es interesante todos los paralelos que tiene la gran ramera con Jezabel. O sea: ambas estaban adornadas, ambas eran reinas, ambas seducían, ambas tenían inmoralidad, ambas estaban metidas en el ocultismo, ambas eran avaras y querían más, ambas persiguieron a los santos, ambas se opusieron al pueblo de Dios, ambas fueron juzgadas rápidamente y ambas terminaron siendo devoradas. Hay varios paralelos aquí entre Jezabel y la gran ramera, por los que tenemos que estar atentos dentro de la iglesia al tipo de enseñanza que justifica el vivir como el mundo; el tipo de enseñanza que dice: "Está bien, no es tan malo como Dios dice que es. Después de todo, vas a perder tu trabajo si no participas, y Dios quiere que seas responsable, y que hay problemas para tu familia; entonces, ¿por qué no participas? O sea, Dios conoce tu corazón. Entonces, tú externamente puedes estar ahí, pero tu corazón, pues, está diciendo: «Oh Dios, Señor, yo soy tuyo. Este... me estoy hincando externamente, pero por dentro estoy parado»".

Porque es lo que pudieron haber hecho Sadrac, Mesac y Abed-nego... No, no: "Señor... en el horno. Pero tú sabes nuestro corazón, tú lo conoces". Así que, ¿entienden el gran peligro que existe para la iglesia cuando empezamos a ceder y a comprometer nuestros valores como cristianos, y empezamos a justificar la manera en que actuamos para amoldarnos a este mundo? Eso es lo que representa la amenaza de la seducción interna de Jezabel.

Imitación de Dios

Babilonia es imitación de Dios. Ya lo hemos estado viendo: siempre está imitando lo que Dios hace. Quiere parecer como algo justo y piadoso y moral, pero realmente lo que hay detrás es completamente inmoral. Pero es imitación: Satanás imita todo lo que Dios hace.

Babilonia será destruida

Y por último —me encanta, y por eso quiero terminar aquí—: Babilonia será destruida. Vamos a seguir viendo eso en dos semanas, pero quiero que vean un detalle importante: cómo es destruida. ¿Qué hace Dios para empezar su destrucción? Algo va a pasar al final de los tiempos, cuando los mismos enemigos de Dios van a empezar a pelear unos con otros, y así comenzará su destrucción final. O sea, algo va a pasar internamente que primero va a hacer caer a la mujer. Y como vamos a ver en el capítulo 18, de pronto se van a dar cuenta de lo que han hecho, y ven a la mujer caer, y dicen: "¡Ay, qué hicimos! Nuestro sistema económico, nuestro sistema político está sufriendo, y ahora estamos más débiles que antes, por nuestra propia culpa, porque nosotros mismos nos estamos atacando entre nosotros". Pero a Satanás no le importa el bienestar de aquellos que lo siguen; está bien con que se peleen entre sus propios seguidores.

Pero, ¿quién está realmente detrás de esta pelea? Lo dice el versículo 17. ¿Por qué es que se van a pelear? ¿Por qué es que van a devorar a la mujer? "Porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que Él quiso". Dios los entrega a su propio pecado, de tal manera que su propio pecado los destruye. ¿Y no es así? El pecado nunca termina bien, nunca. No sean seducidos por el pecado, porque no hay manera en que haya algo bueno en el pecado. Pero, al final del día, Dios es soberano sobre el pecado, y Dios usará el pecado para sus propósitos, al derrotarlo de una manera final y absoluta, y al mostrar su gloria a través de ese juicio contra el pecado.

¿Cómo funciona todo eso? No sé. Pero esa es la realidad que vemos en la Palabra de Dios. ¿Es Dios soberano sobre el mal? ¿Es Dios soberano sobre el cáncer? ¿Es Dios soberano sobre los reyes de esta tierra? ¿Es Dios soberano sobre todas las cosas? ¿Está Dios realmente en control todavía? Y hasta el final lo seguirá estando, aunque parezca que el mundo está fuera de control. Si ustedes creen que el mundo está fuera de control ahorita, espérense y verán lo que es estar fuera de control. Espérense a tener que morir por causa de su fe; algún día sucederá, solo no sabemos cuándo. Pero Dios sigue siendo Dios, y nosotros siempre seguiremos siendo los llamados, los elegidos y los fieles. En dos semanas vemos el capítulo 18. Pues, de pie.

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