Apocalipsis 18ApocalipsisNathan Díaz
La Gran Babilonia parte 2
¿Qué significa «salid de ella, pueblo mío» en Apocalipsis 18? La segunda parte del estudio sobre la gran Babilonia recorre los tres mandatos del capítulo: salir de ella, el juicio que recibe y por qué el cielo se alegra de ese juicio. Incluye la advertencia de Lucas 17: puedes salir del mundo y dejar el corazón adentro.
Transcripción
Un recordatorio: la mujer y la bestia
El mensaje de hoy realmente es una continuación del mensaje de hace dos semanas, que tenía que ver con el capítulo 17, en el que veíamos a esta mujer y la bestia escarlata: una mujer montada sobre una bestia. Y veíamos quién está detrás de la bestia: Satanás, el dragón, y todas estas etapas, o todas estas capas más bien, que tienen que ver con la influencia y el poder de Satanás en el mundo. Y lo que vamos a ver hoy, que es el capítulo 18, tiene que ver nuevamente con esta mujer. Así que voy a darles nada más un recordatorio de hasta dónde estamos en relación a la descripción de Babilonia, o la descripción de la mujer: qué es lo que habíamos visto en el libro de Apocalipsis sobre esto.
Nada más este panorama, que empezó realmente en el capítulo 17, si recuerdan... Perdón, regresen todavía más: capítulo 14. En el capítulo 14, en el versículo 8, leímos esto, que fue la proclamación de uno de los tres ángeles. Y estas son diferentes secciones dentro del libro de Apocalipsis que tienen que ver con qué es lo que sucede justo antes de la segunda venida, qué es lo que sucede justo antes de que Jesús regrese, o que forma parte de su segunda venida, que tiene que ver con el juicio de las naciones. Y el versículo 8 dice: "Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación".
Entonces, este versículo que está aquí... se retoma ese mismo concepto en el capítulo 17, cuando leemos: "Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera". Entonces, es una amplificación sobre lo que ya habíamos leído en el capítulo 14: "la que está sentada sobre muchas aguas". Y veíamos que "muchas aguas" se refiere a gente de todas las naciones; versículo 15 del capítulo: "Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas".
Mantengan el panorama más amplio
Entonces, tenemos esta descripción. Y lo que veíamos hace dos semanas es que, si hay confusión en sus mentes sobre estos símbolos y sobre el lenguaje que usa Apocalipsis, mantengan el panorama más amplio en mente. O sea, traten de pensar en términos más generales sobre lo que están leyendo. El problema de Apocalipsis es cuando tratamos de enfocarnos solo en los detalles y de interpretar solo los detalles; ahí es donde se puede poner muy confuso, porque, bueno, no sabemos a veces a qué se refiere exactamente. Pero el panorama más amplio sí es claro.
¿Cuál es el panorama más amplio? Bueno, ya vimos que hay una trinidad satánica, que tiene que ver con el dragón y las dos bestias. Y esa trinidad satánica, que está operando sobre los imperios de la tierra y dominando sobre la tierra, está, de acuerdo al capítulo 17, dirigiendo o impulsando a una mujer. Y esa mujer representa, de acuerdo al final del capítulo 17, una ciudad; versículo 18: "Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra". Entonces, la gran Babilonia es una ciudad que es representada por una mujer que es madre de todas las rameras, o de todas las prostitutas.
Por otro lado, entonces, o sea, la trinidad satánica tiene su mujer, tiene su ciudad, y está construyendo esta ciudad que tiene influencia sobre todos los reyes, todos los gobiernos de la tierra. Y como veíamos, de hecho... si vemos por qué está usando este concepto, Babilonia, ¿de dónde viene esta idea de Babilonia? Bueno, podríamos regresarnos a Génesis capítulo 10 y 11, y veríamos que cuando se construye la torre de Babel, ahí es donde empieza Babilonia. La torre de Babel fue un acto de rebeldía contra Dios, fue un acto de humanismo, de independencia, de exaltar al hombre sobre todas las cosas; de decir: "Nosotros podemos llegar a Dios, porque nosotros tenemos la capacidad de hacer lo que nosotros queramos hacer". Y Dios viene y juzga ese acto con la división de las lenguas.
De Babel a Babilonia
Más adelante, en el libro de Daniel, encontramos cómo se desencadenó la idea de Babel a través de Babilonia y de Nabucodonosor, cuando Nabucodonosor ahora dice: "Yo... miren la gran Babilonia que yo he edificado con mis manos", Daniel capítulo 4, si recuerdan. ¿Y qué hizo Dios? Juzgó a Nabucodonosor, lo hizo actuar como una bestia. ¿Por qué? Porque Dios juzga esta clase de orgullo y esta clase de exaltación del hombre. Entonces, Apocalipsis está tomando el concepto de Babilonia para decir esto: "La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición". Es la bestia que está debajo de la mujer; Babilonia está montada sobre la bestia, y la bestia era y no es, y está por subir.
Entonces, veíamos que realmente Babilonia, aunque se va a expresar de una manera final, con mayor autoridad para perseguir a los cristianos y con mayor poder, al final de los tiempos... pero realmente Babilonia representa todos los gobiernos y todos los sistemas políticos que se oponen a Dios.
Dos mujeres, dos ciudades
Está esta mujer, y está esta otra mujer, que en el capítulo 19... el capítulo 12, es la mujer que da a luz un hijo; o sea, el pueblo escogido de Dios. A través del pueblo escogido de Dios, Dios trae al Mesías en el capítulo 12, y a través de esta mujer viene la descendencia de este Mesías, que es el pueblo de Dios, la iglesia, que es perseguida por el dragón en el capítulo 12. Entonces, tenemos la trinidad satánica con su mujer y su ciudad, y tenemos la Trinidad divina —o sea, Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo— con su mujer, que en el capítulo 19 va a ser una esposa vestida de lino fino, limpio, resplandeciente, para las bodas del Cordero; que es en contraste con la prostituta. O sea, por un lado es la prostituta, por otro lado es la esposa, limpia, pura.
Y también la mujer no nada más es una mujer —el pueblo de Dios representado con una mujer—, sino que también es una ciudad. Y vamos a llegar a eso: Dios también está construyendo su ciudad. Entonces, así como la trinidad satánica está construyendo su ciudad, que es Babilonia, Dios está construyendo su ciudad, que es la nueva Jerusalén. Entonces, piensen en esos términos más amplios, porque esos son los contrastes del libro de Apocalipsis. Eso es lo que les ayuda a no sentirse abrumados por los cuernos y las cabezas y las langostas y las ranas y todas las otras cosas que hemos estado leyendo. Esos son detalles que apoyan estos temas más grandes: dos pueblos, dos naciones, dos dioses, dos ciudades, dos mujeres.
Babilonia en todas partes
Pero ahorita el enfoque no está en la mujer que es de Dios, principalmente; el enfoque está en la mujer que es de Satanás, que es esta mujer, la gran Babilonia. Nuevamente, esta mujer representa todos los sistemas políticos, todos los gobiernos, todas las instituciones de autoridad que han puesto al hombre, y el orgullo, y la independencia de Dios como el centro de su función. Es decir, todos los sistemas que distraen de Dios, todas las cosas culturales que nos alejan de Dios, nos están siendo representadas en Babilonia, y es lo que vamos a ver hoy.
No hay ningún sistema de gobierno, ninguna ideología política y ninguna filosofía humana que no esté afectada de alguna manera por esta mujer. Está en todas partes. Y lo que vimos hace dos semanas es que ni siquiera la iglesia está a salvo de ella: todo el tiempo logra infiltrarse. Como veíamos, Jezabel también es otra imagen de esta mujer, y la advertencia contra las Jezabeles que hay dentro de la iglesia está conectada a esta idea de adulterio, de inmoralidad, de idolatría, hechicería, que son las cosas que van a ser desarrolladas aquí en el capítulo 18.
Pero cualquier sistema —piénsenlo bien, este es el panorama más amplio, es la idea de Babilonia, aquí está, y con esto concluimos la semana pasada—, cualquier sistema que tiene la tendencia, cualquier ideología, cualquier filosofía que tiene la tendencia a hacer a Dios más pequeño de lo que es, o al hombre más grande de lo que es, tiene la influencia de la gran Babilonia, la gran ramera. Babilonia, como vamos a ver en este pasaje. Por eso se pone como una mujer: porque es seductora, está tratando de seducir a las naciones, a los reyes, a toda la gente que quiera ser parte de su sistema; los trata de hacer caer.
Tentado en el desierto
Y hay algo interesante —y esto no se los dije la vez pasada, hace dos semanas—: recuerdan que el versículo 3 dice que Juan fue llevado en el Espíritu al desierto, y ahí es donde ve a la mujer. Y les decía que esto del desierto es significativo, porque en el capítulo 12 la otra mujer también está en el desierto: es llevada al desierto para ser sustentada. Pero además hay otro aspecto —y estaba meditando sobre esto anoche—, hay otro aspecto acerca del desierto. Y me estaba acordando: muy bien, Jesús fue tentado también en el desierto. Al principio de su ministerio, Jesús fue llevado al desierto precisamente para ser tentado, ¿por quién? Por Satanás. ¿Y qué es lo que le ofrecía Satanás? Todo lo que esta mujer ofrece.
Es decir, Jesús fue tentado directamente por el poder que está detrás de la gran Babilonia. Y todas las mismas trampas, todas las mismas seducciones que usa la gran Babilonia para tentar a los reyes, fue lo que usó para tratar de tentar a Jesús. Pero claro, Jesús, siendo Dios, y siendo Él el Hijo de Dios, perfecto en su vida y en su ministerio, resistió la tentación y dijo: "No, no voy a dejar que me seduzca lo que me ofreces". Bueno, esto solamente es un recordatorio.
Lectura: ha caído Babilonia
Ahora sí, capítulo 18. El contexto de dónde estamos, para ayudarles a ver hacia dónde vamos: "Después de esto vi otro ángel descender del cielo con gran poder". Después de esta imagen de la mujer, que tiene que ver con el capítulo 17, de la bestia, vi a un ángel descender con gran poder, "y la tierra fue alumbrada con su gloria". Claro, eso está diseñado para contrastar con la oscuridad que tiene que ver con el juicio que va a venir sobre la gran Babilonia: la gloria de Dios y su luz, en contraste con la oscuridad de Satanás.
Y dice: "Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites". En la seducción... Me encanta, porque hay una afirmación aquí: "Ha caído, ha caído la gran Babilonia". Y aunque todavía es... o sea, es una profecía, está anticipando lo que va a suceder, pero lo hace como una afirmación de certidumbre. Esta es la realidad acerca de esta mujer, acerca de esta ciudad: Dios la va a juzgar. Vamos a verlo en un momento.
Tres imperativos
Quiero enfocarme ahorita, primeramente, en el versículo 4, que dice: "Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades". Entonces, la imagen aquí es que está acumulando su pecado, su pecado... Y cuando llega el punto... nuevamente es esta imagen, ¿se acuerdan de la torre de Babel, que querían hacer? Bueno, es la misma imagen aquí: los pecados de esta ciudad están acumulándose hasta llegar al cielo. El orgullo de Babilonia ha llegado a un clímax en el cual dice: "Ahora es el tiempo de juzgar". Pero, antes de eso, tiene un imperativo, un mandato, ¿para quién? Para el pueblo de Dios.
Entonces, como vamos a ver a lo largo de este capítulo, va a haber tres imperativos a lo largo de este capítulo, tres mandamientos; así es como lo vamos a dividir. El primer mandamiento, "Salid de ella", tiene que ver con lo que Dios quiere para su pueblo. El segundo mandamiento, "Dadle a ella como ella os ha dado", tiene que ver con el juicio: cuál es el juicio de Dios. Y en el versículo 20, "Alégrate sobre ella" tiene que ver con un imperativo que nos explica la razón del juicio. ¿Sí? Es una estructura: primero tenemos un mandamiento para el pueblo de Dios en relación a Babilonia; después tenemos un mandamiento en relación al juicio de Dios hacia Babilonia; y después tenemos un mandamiento otra vez para el pueblo de Dios en relación a por qué es que Babilonia está siendo juzgada, y qué es lo que debe causar en nosotros este juicio.
Primer imperativo: "Salid de ella"
Bueno, número 1, dice: "Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas". Esta idea aquí tiene que ver con lo que siempre, a lo largo de la Biblia, es el mandamiento de santidad: de ser apartados por Dios; no conformarnos a este mundo, sino el renovar nuestra mente de acuerdo a la Palabra de Dios y a través del Espíritu que está trabajando en nosotros. Y miren, esta idea de "salid de ella, para que no seáis partícipes de sus pecados", ¿qué hay detrás de esto en el Nuevo Testamento? ¿De dónde viene esta idea?
Bueno, si recuerdan Lucas 17:32 —pero pueden verlo desde el 27—: "Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. Fue lo mismo que ocurrió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, construían; pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y los destruyó a todos" —van a ver esta imagen cuando hablemos del juicio—. "Lo mismo acontecerá el día en que el Hijo del Hombre sea revelado. En ese día, el que esté en la azotea y tenga sus bienes en casa, no descienda a llevárselos; y de igual modo, el que esté en el campo no vuelva atrás". Y aquí está la clave: "Acordaos de la mujer de Lot". Dice Jesús: "Acordaos de la mujer de Lot".
Acordaos de la mujer de Lot
¿Qué le pasó a la mujer de Lot? ¿Qué hizo? ¿Cuál era el mandamiento para ella? "No vayas a voltear". Ahora, esto es importante, porque tú puedes estar en un lugar físicamente, pero puedes estar en otro espiritualmente, ¿no es cierto? Y ese es el gran peligro que existe. O sea, cuando dice Jesús "salid de ella", no está diciendo: "Tienen que ser raptados, los tengo que sacar del mundo", o "Súbanse a un cohete y váyanse a la luna". ¿Es eso lo que está diciendo? No lo sabemos... Porque claro, esta fue la oración de Jesús en Juan 17. Le dijo al Padre: "Padre, no te pido que los saques del mundo, pero sí guárdalos del maligno". Ese es el mandamiento.
Y aquí es bien claro; dice: "para que no seáis partícipes de sus pecados". O sea, el salir de ella no es estar desconectado del mundo; es estar en el mundo, pero desconectado del pecado, desconectado de la maldad y de la idolatría que hay en este mundo. Entonces, cuando Dios le dijo a la mujer de Lot "no voltees", la razón por la cual le dijo "no voltees" es porque Dios sabía: tú puedes estar saliendo físicamente de Sodoma y Gomorra, pero el voltear representa que tu corazón todavía está ahí. Y de nada sirve que físicamente te salgas de Sodoma y Gomorra si lo que atesora, si lo que anhela tu corazón, es lo que Sodoma y Gomorra te ofrece.
Entonces, el juicio de Dios sobre la mujer de Lot fue: "Tu juicio, tu fin, va a ser el mismo que el de la gente de Sodoma y Gomorra. Vas a ser condenada igualmente, porque no importa que estés fuera de Sodoma y Gomorra: tú amas, tú atesoras las mismas cosas que ellos atesoran". Y eso es lo que representa el voltear atrás. Y esta diferenciación que se hace en Lucas 17... o sea, cómo hay una separación completa y absoluta entre dos categorías de personas. Después de que dice "Acordaos de la mujer de Lot", dice: "Todo el que procure preservar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la conservará". O sea, ¿qué es lo que valoras? ¿Cuáles son tus prioridades: las cosas materiales, las cosas temporales, o las cosas eternas? "Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; uno será tomado y el otro será dejado. Estarán dos mujeres moliendo en el mismo lugar; una será tomada y la otra será dejada. Dos estarán en el campo; uno será tomado y el otro será dejado". ¿En base a qué? Es en base al corazón, no a dónde estás. No es: "Ah, estás en la iglesia, entonces no te preocupes". Porque tú puedes estar en la iglesia, y tú puedes adorar físicamente a Dios, y que tu corazón esté lejos de Él; que tu corazón no atesore las cosas de Dios, sino las cosas de este mundo. Y la advertencia es precisamente contra esa clase de hipocresía. Y esa es la idea que hay detrás de este pasaje.
No estéis unidos en yugo desigual
Miren lo que dice Pablo en 2 Corintios 6:14: "No estéis unidos en yugo desigual con los incrédulos, pues ¿qué asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblas? ¿O qué armonía tiene Cristo con Belial? ¿O qué tiene en común un creyente con un incrédulo? ¿O qué acuerdo tiene el templo de Dios con los ídolos? Porque nosotros somos el templo del Dios vivo, como Dios dijo: Habitaré en ellos, y andaré entre ellos; y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por tanto" —es el mandamiento de Dios, que dice—, "por tanto, salid de en medio de ellos y apartaos, dice el Señor; y no toquéis lo inmundo, y yo os recibiré. Y yo seré para vosotros padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso".
¿Ven qué tan tajante es la Biblia en cuanto a esto? Vivimos en un mundo que culturalmente, pues, nos absorbe. Y es muy sutil la manera en la cual podemos ser tentados a ser parte de una cultura impía, de una cultura inmoral; de una cultura que ve ciertas cosas en la televisión, que escucha ciertas cosas en la música, que habla de ciertas maneras, que tiene ciertas actitudes con respecto a la vida; que se afana por tener más dinero, que se afana por el reconocimiento y el poder, que se afana por tantas cosas, que es tan fácil que seamos seducidos, porque nos rodea. Esa es la realidad que nos rodea, y todo está diseñado para querernos jalar en esa dirección.
Pero lo que está diciendo este pasaje es que no hay tal cosa como alguien que pueda tener los pies en los dos lados: el mundo y Dios. Uno de los puritanos escribía: decir "cristiano mundano" es como decir "demonio celestial". No se puede; o sea, o eres una cosa o eres la otra. Y es la clase de definición que Dios quiere marcar para su pueblo. Aquí es claro a quién está hablando: "Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados".
Donde está tu tesoro
Entonces, esta es la tensión que vivimos hoy en día como cristianos. Es: bueno, estamos en el mundo, pero no somos del mundo. ¿Cómo funciona eso? Bueno, funciona de la manera que dice Mateo 6:19: "No os acumuléis tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde los ladrones penetran y roban; sino acumulaos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran y roban; porque donde está tu tesoro, ahí estará también tu corazón". ¿Es malo tener cosas? ¿Es malo tener dinero? No. Lo malo es si eso es tu tesoro. Compren lo que quieran, pero no hagan de nada que ustedes compren o puedan adquirir, que es temporal, el tesoro que controla su corazón.
Y la verdad es que eso es como lo pone la Biblia: es qué estás pensando todo el tiempo, en qué te afanas. O sea, ¿qué es lo que ocupa tu mente? "Este trabajo...", "Híjole, es que no tengo suficiente...". ¿Qué es lo que te motiva? ¿Cuál es tu obsesión? ¿Qué es lo que te hace levantarte en la mañana? Ese es tu tesoro. Dice 1 Juan 2, versículo 15: "No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, la pasión de la carne, la pasión de los ojos y la arrogancia de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa" —eso va a quedar claro en este capítulo—, "y también sus pasiones; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre".
Libres de amar al mundo por la cruz
Es fácil decir esto: "No amen al mundo". Pero es mucho más difícil hacerlo. ¿Cómo podemos no amar al mundo? ¿Es algo que nada más nos decimos a nosotros mismos: "No, no, no, no te quiero amar"? ¿Cómo funciona esta dinámica en la vida cristiana? Bueno, funciona a través del evangelio. Es a través de mirar la cruz de Cristo, el gran valor que tiene Dios; es la manera en que el mundo va a perder peso y va a perder valor. Es: entre más valga Dios para ti, menos valdrá el mundo; pero entre menos valga Dios, más va a valer el mundo. Y es esta balanza en tu vida, que tienes que pesar todo el tiempo y darte cuenta hacia dónde se está inclinando. ¿Es Dios precioso? Significa que estoy valorando a Dios sobre todas las cosas, cuando empiezo a decir: "Trabajo, dinero, reputación... eso pasa; pero Dios nunca pasará". Entonces, ¿cómo se ve en mi vida esta balanza?
Y Pablo nos da una pista en Gálatas 1 —no les puse el pasaje aquí—, pero Gálatas 1:4, donde nos dice que "se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre". O sea, Él se dio a sí mismo por nuestros pecados para que seamos libres de amar al mundo. Y es lo que vuelve a repetir en Gálatas 6, versículo 14: "Pero jamás acontezca que yo me gloríe, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo ha sido crucificado para mí, y yo para el mundo". La razón por la cual la cruz es tan importante para Pablo es porque dice: es a través de la cruz que yo puedo estar crucificado para el mundo. Cristo se crucificó por mí para que yo pueda crucificar al mundo en mi vida.
¿Entienden esa relación que hay entre esas dos cosas? Y esa es la clave de la vida cristiana, y es lo que tratamos de recordarnos semana tras semana cuando celebramos la Cena del Señor: esto representa nuestra verdadera libertad, esto representa nuestra capacidad de salir y obedecer este mandamiento. Salir de la gran Babilonia solo es posible a través de la fe en Cristo Jesús. Bueno, eso es en cuanto a este primer mandamiento: "Salid de ella".
Segundo imperativo: "Dadle a ella"
Número 2: "Dadle a ella", versículo 6. Y aquí voy a recorrer esto un poco rápido, porque hay muchas cosas aquí, pero vamos a llegar hasta... ahorita del 6 al 19, viendo esta sección que tiene que ver con el juicio hacia la gran Babilonia. Y quiero que tengan en mente... quiero que aparten en sus Biblias Ezequiel 27, porque Ezequiel 27 va a ser el principal pasaje paralelo de Apocalipsis 18. Y los voy a apuntar hacia Ezequiel 27; no todos los versículos, pero algunos de ellos —no estoy seguro cuáles todavía—, pero nada más quiero mostrarles de dónde viene, porque todas las imágenes que hay aquí vienen del Antiguo Testamento, incluyendo Babilonia misma.
De hecho, por eso les puse aquí Isaías 21:9, porque Isaías 21:9 es esta cita sobre la caída de Babilonia. Dice: "Aquí vienen hombres montados, jinetes de dos en dos. Y uno respondió y dijo: Cayó, cayó Babilonia; y todas las imágenes de sus dioses están destrozadas sobre la tierra". Y a lo largo de todo el libro de Isaías van a encontrar... lean todo el libro si quieren, pero van a encontrar este juicio sobre Babilonia a lo largo de todo el libro. Entonces, Isaías anticipa... si recuerdan, ¿qué imperio siguió después del de Babilonia? El medo-persa. ¿Y quién era el principal líder del Imperio medo-persa? Ciro, ¿se acuerdan? Ahora, Isaías anticipa a Ciro como el personaje que va a venir y va a hacer la justicia sobre Babilonia como nación. Y de la misma manera como Isaías ve a Ciro como el personaje que va a venir a invadir y hacer caer a Babilonia, de la misma manera Juan toma esa profecía y la amplifica. Recuerden que Apocalipsis es un libro de amplificación profética. Entonces, donde teníamos Babilonia como una sola ciudad y un solo imperio, ahora tenemos todas las naciones de la tierra, como una cuestión global de lo que está sucediendo en todo el mundo. Y donde teníamos... bueno, Babilonia ahora es todo el mundo. Y ahora, donde teníamos a Ciro como el que dirige el imperio que va a invadir y hacer caer a Babilonia, tenemos a Jesús, que va a venir y hacer caer a Babilonia. De la misma manera, Ciro anticipa a Jesús.
Y de la misma manera como Israel era el pueblo de Dios en el Antiguo Testamento, y estaba hablándole a Israel, ahora le está hablando al nuevo Israel y al nuevo pueblo recibido por Dios a través de Cristo Jesús, que es la iglesia; y es la iglesia universal, en todo el mundo. Entonces, ¿ven esta amplificación de imágenes en el libro de Apocalipsis? O sea, Babilonia ahora es mucho más grande, pero ahora es mucho más grande en la persona de Cristo; Israel es ahora mucho más grande en la realidad de la iglesia. Pero de ahí viene la imagen del Antiguo Testamento.
El doble según sus obras
Entonces, mantengan su dedo ahí en Ezequiel 27, y quiero que vayan viendo conmigo algunas de estas imágenes. Dice: "Dadle a ella como ella os ha dado, y pagadle doble según sus obras; en el cáliz en que ella preparó bebida, preparadle a ella el doble". Ahora, esta imagen del doble no es más que una manera de decir: proporcionalmente a lo que está lleno su vaso. Que es lo que leímos en el capítulo 17, ¿se acuerdan? La mujer —versículo 4— estaba vestida de púrpura y escarlata, adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación. Está lleno de esto. Ahora, proporcionalmente —o sea, el doble— es el juicio de Dios sobre todo lo que hay dentro de ese cáliz.
"Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto". O sea, ella cree que está acompañada por el apoyo de los reyes y de todo lo que es la bestia; está sentada sobre la bestia. Y ella ignora y reta el juicio venidero: "Yo estoy bien, no tengo ningún problema". A pesar de que viene la amenaza del juicio de Dios, ella cree en su corazón que no va a tener ningún problema, que va a tener todo el apoyo que necesita, porque todas las naciones, los pueblos, los reyes la apoyan.
Pero, ¿cuál es la realidad? "Por lo cual en un solo día vendrán sus plagas: muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga". Esta imagen viene también de Isaías 47. No vamos a ir ahí, pero quiero nada más que vean, y piensen también en otras cosas que ha habido en Apocalipsis. No tengo tiempo de meterme en todo, pero en el capítulo 3, ¿se acuerdan cómo Dios le advirtió a la iglesia de Laodicea? Es: cuidado con confiar en tus riquezas; cuidado con confiar en que tienes todo lo que necesitas materialmente, porque es una seguridad tan frágil. El mismo tipo de seguridad que tiene esta mujer.
En una hora: reyes y mercaderes
Versículo 9: "Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio, parándose lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad de Babilonia, la ciudad fuerte; porque en una hora vino tu juicio!". Y el versículo 8 dice "en un solo día"; aquí dice "en una hora". Y esta imagen, nuevamente, viene del capítulo 17, versículo 12, donde dice: "Pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia". De la misma manera, así como lo temporal que es su poder sobre la tierra, así de rápido viene su juicio.
"Y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías: mercadería de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas, de lino fino, de púrpura, de seda, de escarlata, de toda madera olorosa, de todo objeto de marfil, de todo objeto de madera preciosa, de cobre, de hierro y de mármol; y canela, especias aromáticas, incienso, mirra, olíbano, vino, aceite, flor de harina, trigo, bestias, ovejas, caballos y carros, y esclavos, almas de hombres". Interesante, ¿no?, que pone a la gente con cosas, como productos. ¿Se dan cuenta de cómo son los valores de la gran Babilonia? Desprecia el valor de la vida humana, como si solo fuera un objeto. "Los frutos codiciados por tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas te han faltado, y nunca más las hallarás".
El trasfondo de Ezequiel 27
Primero tenemos a los reyes de la tierra, después tenemos a los mercaderes de la tierra, y al final vamos a tener a los navegantes, los pilotos, los marineros, que vienen en el versículo 17. Vayan conmigo a Ezequiel 27; nada más les voy a apuntar a ciertos versículos aquí. Ezequiel 27:33 —nada más quiero, para que tengan una idea; después lean todo el capítulo—, para darles una idea de dónde vienen estas imágenes: "Cuando tus mercaderías salían de las naves, saciabas a muchos pueblos; a los reyes de la tierra enriqueciste con la multitud de tus riquezas y de tu comercio". Aquí el paralelo es con Tiro. Ese es un juicio a Tiro, y es el paralelo que hay aquí con la gran Babilonia.
Después vean, más adelante, el versículo 28, por ejemplo... bueno, antes; el versículo 28 del capítulo 27 dice: "Al estrépito de las voces de tus marineros temblarán las costas". Este es el juicio sobre los marineros, los navegantes. Y en el versículo 2 —váyanse más atrás todavía—: "Tarsis comerciaba contigo por la abundancia de todas tus riquezas; con plata, hierro, estaño y plomo comerciaba en tus ferias. Javán, Tubal y Mesec comerciaban también contigo; con hombres y con utensilios de bronce comerciaban en tus ferias. Los de la casa de Togarma, con caballos y corceles de guerra y mulos, comerciaban en tu mercado. Los hijos de Dedán traficaban contigo; muchas costas tomaban mercadería de tu mano; colmillos de marfil y ébano te dieron por sus pagos. Edom traficaba contigo por la multitud de tus productos; con perlas, púrpura, vestidos bordados, linos finos, corales y rubíes venía a tus ferias". ¿Ven? O sea, pueden seguirlo leyendo; más adelante viene todo lo de hierro labrado, mirra destilada, caña aromática, ahí en el capítulo 27. Solo quería apuntarlos hacia allá, porque de ahí viene toda esta imagen.
Los navegantes
Dice: "¡Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas! Porque en una hora han sido consumidas tantas riquezas. Y todo piloto, y todos los que viajaban en naves, y marineros, y todos los que trabajaban en el mar, se pararon lejos; y viendo el humo de su incendio, dieron voces, diciendo: ¿Qué ciudad era semejante a esta gran ciudad? Y echaron polvo sobre sus cabezas, y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad, en la cual todos los que tenían naves en el mar se habían enriquecido de sus riquezas; pues en una hora ha sido desolada!".
Bueno, ¿cuál es la imagen aquí? La imagen es de tres cosas. Número uno: esta idea de "en una hora" o "en un solo día" tiene la idea de que es muy repentino. Número 2: todo esto tiene la idea de que es muy severo el juicio. Ya les estoy resumiendo aquí los conceptos, para no entrar en todos los detalles que hay. Nuevamente, pueden ir también a Ezequiel 16; ahí también van a encontrar un juicio contra Israel, también como una prostituta, y usa el mismo lenguaje. En fin, o sea, todo viene del Antiguo Testamento. Todas estas imágenes no están diseñadas para que ustedes vean hacia el futuro y digan: "Ay, 'todo piloto', pues seguramente también los pilotos de aviones, o quién será esto". No, no; es una imagen del Antiguo Testamento. No son imágenes que apuntan hacia el futuro —sí, es el futuro—, pero el simbolismo viene del Antiguo Testamento. Y ténganlo en mente, porque ahí es donde Apocalipsis se vuelve confuso, y se están imaginando: "Pues entonces, ahora ya no usamos esas cosas". O sea, ese ya no es el comercio que existe en el mundo: objetos de marfil, madera preciosa, cobre... Bueno, sí existe eso; pero esto es tomado de la antigüedad, del concepto del comercio de la antigüedad, para mostrarnos la realidad de un futuro que va a tener problemas de comercio, pero no son estas mismas cosas. Estas cosas vienen de Tiro, específicamente. Pero es repentino, es severo y es trágico.
El egoísmo de los aliados de Babilonia
Y vean la actitud de ellos, que está en contraste con el pueblo de Dios. La actitud de estas personas... no es porque están tristes... Porque están perdiendo dinero, ya les está afectando económicamente; por eso están tristes de que cae la gran Babilonia. Pero, ¿ven el egoísmo de la gente y de su alianza con Babilonia? O sea, no les preocupa Babilonia; no le preocupa a la gente la gran Babilonia. Lo que les preocupa es cómo les está afectando a ellos. Y aquí se está cumpliendo lo que ya habíamos leído en el capítulo 17, versículo 16: "Y los diez cuernos que viste en la bestia, estos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que Él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios".
Entonces, hay una traición. El reino de Satanás... recuerden: el reino de Satanás está dividido; no va a funcionar en armonía nunca. Es la realidad que estamos viendo aquí: se voltean unos contra otros, y todos están pensando en cómo les afecta a ellos. Y todos están siendo egoístas con respecto a cómo la caída de la gran Babilonia, que ellos mismos causaron, ahora está teniendo un efecto económico sobre sus vidas; y por eso están tristes, por eso están desolados y por eso están lamentándose. Hay varios pasajes a los cuales puedo apuntarlos, pero nada más quiero que vean que estos conceptos vienen del Antiguo Testamento y ya se han estado desarrollando en otras partes de Apocalipsis. Cuando dice aquí en el versículo 14: "Todas las cosas exquisitas y espléndidas te han faltado, y nunca más las hallarás", ahorita vamos a ver cuáles son esas cosas exquisitas y espléndidas, porque vienen en los versículos 21 al 23.
Tercer imperativo: "Alégrate sobre ella"
Así que vamos al último punto. Aquí tienen también... lean, lean todos estos capítulos, en particular estos tres... dos capítulos: Ezequiel 27 y Jeremías 51, porque quiero que vean todo aquí, de dónde viene el siguiente concepto. Dice el versículo 20: "Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, apóstoles y profetas; porque Dios os ha hecho justicia en ella". Entonces, es el tercer mandamiento. ¿De dónde viene esta idea de "alégrate sobre ella"? En Jeremías 51, versículos 48 al 49; 48 y 49 dice: "Los cielos y la tierra y todo lo que está en ellos cantarán de gozo sobre Babilonia".
Ahora, recuerden: Jeremías está viendo la Babilonia que llevó al exilio a Israel en el tiempo de Daniel; esa es la Babilonia que está viendo Jeremías. Pero ahora se cumple de una manera más profunda y más absoluta esto, porque dice: "Porque del norte vendrán contra ella destruidores, dice Jehová. Por los muertos de Israel caerá Babilonia, como por Babilonia cayeron los muertos de toda la tierra". Entonces, aquí está hablando de Israel. Pero, ¿a quién le está hablando en el versículo 20 de Apocalipsis 18? "Vosotros, santos, apóstoles y profetas". ¿Se ven cómo está esta amplificación de Israel en Jeremías? Es la misma idea: ahora toda la iglesia, todo el pueblo de Dios, hagan ahora lo mismo, pero ahora sobre la final gran Babilonia; no sobre la Babilonia temporal que llevó al exilio a Israel en el tiempo de Daniel, sino la final Babilonia, que habrá perseguido y habrá hecho guerra contra los santos.
La respuesta a la oración de los santos
¿Y de dónde viene todo esto? Del capítulo 6, versículo 10, donde pedían los santos la justicia de Dios. Decían: "¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?". Aquí está la respuesta; es una respuesta a esa oración. Y está diseñada para contrastar con lo que las naciones le hicieron a la iglesia en el capítulo 11, versículo 10. ¿Se acuerdan de los dos testigos? ¿Qué hicieron sobre los dos testigos? "Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra". Cuando vimos esto, veíamos que esto representa también al pueblo de Dios, la iglesia, que fue asesinada. Las naciones verán sus cadáveres por tres días y medio, y dice que cuando ven sus cadáveres se regocijan por su muerte. Ahora Dios les dice: "Ahora ustedes... ellos se regocijaban por haber hecho guerra contra ustedes; ahora ustedes regocíjense por el juicio que yo haré sobre ellos".
La piedra de molino
"Y un ángel poderoso tomó una piedra, como una gran piedra de molino, y la arrojó en el mar, diciendo: Con el mismo ímpetu será derribada Babilonia, la gran ciudad, y nunca más será hallada". Nuevamente, Jeremías 51, versículo 63, que dice... Aquí es lo que hizo Jeremías: le da un libro a alguien que está siendo exiliado hacia Babilonia, un libro que contiene los juicios para Babilonia. Jeremías se lo da a uno de los judíos; dice: "Ten, toma este libro, lleva este libro, que está lleno de los juicios que son para Babilonia". Y es la instrucción: "Cuando acabes de leer este libro, le atarás una piedra, y lo echarás en medio del Éufrates, y dirás: Así se hundirá Babilonia, y no se levantará del mal que yo traigo sobre ella; y serán rendidos".
Aquí nuevamente se retoma esta idea; también aparece en Ezequiel 26. No vamos a ir allí ahorita, pero pueden buscar Ezequiel 26:12, 21. Es esta idea también, nuevamente: los juicios de Dios siendo atados a una piedra cayendo dentro del agua, y manifiesta que así como están hundiéndose estos juicios, así se va a hundir Babilonia. Y así como tú estás haciendo que estos juicios bajen al agua, así de certero es el juicio de Dios preparado para ellos.
El fin de la gracia común
Y dice: "Y voz de arpistas, de músicos, de flautistas y de trompeteros no se oirá más en ti; y ningún artífice de oficio alguno se hallará más en ti, ni ruido de molino se oirá más en ti. Luz de lámpara no alumbrará más en ti, ni voz de esposo y de esposa se oirá más en ti; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; pues por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones. Y en ella se halló la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra". Aquí se está manifestando el final de lo que llamamos gracia común. Todas las cosas que disfrutan aquellos que no son creyentes tienen un límite de tiempo. Tienen bendiciones de parte de Dios aquellos que no son de Dios todo el día, todos los días: sale el sol, todos los días están disfrutando de bendiciones de parte de Dios.
Y aquí está mostrándonos algunas de estas realidades, como las realidades que, nuevamente, son las mismas cosas que se profetizan en Ezequiel 26, en Jeremías 25, en Isaías 24. De ahí vienen estas imágenes de la música, del matrimonio, de la luz, de toda esta clase de cosas, de bendiciones de parte de Dios; se acaban en este punto de la historia, porque dice: "Ahora sí serás juzgada por tu iniquidad; ya no hay más tiempo para arrepentirse". Entonces, cuando estamos viendo el mundo que nos rodea, y cómo disfrutan de las cosas que Dios nos ha dado —comida, belleza, sexo, relaciones y amistades—, todas esas cosas son bendición de Dios, aun para los que no lo conocen. Pero está limitado. Y llega el día en el cual el pecado se vuelve la realidad principal sobre la cual Dios juzga a cada persona: no en base a si fuiste lo suficientemente bueno, sino en base a si alguien ha pagado por tu pecado para que tú puedas ser perdonado por Dios; en base a eso.
Entonces, quiero terminar con esta idea sobre por qué se están alegrando, qué es este mandamiento, "Alégrate sobre ella", porque nos da la razón. No es nada más una cuestión de: "Ah, sí, qué bueno, venganza". Hay una diferencia entre eso y lo que vamos a estar viendo en dos semanas, que es cuando vamos a continuar otra vez con Apocalipsis —perdón por estas interrupciones—, pero en dos semanas vamos a seguir con el capítulo 9. Y ahí van a ver que la razón por la cual hay gozo en el cielo por el juicio de Dios es porque sus juicios son verdaderos y justos. O sea, están exaltando a Dios porque su justicia se está viendo manifestada, y eso glorifica a Dios, y es lo que trae gozo a los redimidos de Dios. No es nada más un deseo de venganza; es el hecho de que Dios está finalmente mostrando una justicia perfecta y final sobre todas las injusticias de la tierra.
Primera razón: la idolatría
Y aquí están enlistadas todas las razones por las cuales Dios está juzgando a estas naciones. Número 1: por su idolatría. Cuando habla de los mercaderes, versículo 23: "Porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra"; está hablando aquí del dinero y de la manera en que el dinero ocupó el lugar central para ellos. Era el enfoque: "¿Cuánto puedo tener? ¿Cuánto puedo obtener?". Y está apuntando hacia la idolatría de la gran Babilonia y de toda la gente asociada con la gran Babilonia.
¿Cuál es el antídoto para nosotros como cristianos en cuanto a la idolatría? La pregunta es: ¿qué es lo que adoras? O sea, ¿qué es lo que ocupa el principal lugar de tu corazón? Entonces, el antídoto a esta idolatría es la adoración. Y por eso es que vemos que el pueblo de Dios es invitado a adorar a Dios por su justicia, porque esa es precisamente la razón. O sea, el enfoque en Dios es precisamente la razón por la cual no fueron absorbidos por la idolatría de la gran Babilonia. ¿Entienden la conexión?
Segunda razón: el engaño
Número 2, dice: "por sus hechicerías"; "por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones". Aquí, hechicerías; y nuevamente, la inmoralidad sexual y la hechicería en la Biblia normalmente se agrupan como una sola categoría: idolatría. Y por lo tanto hay engaño. O sea, dice: las naciones han sido engañadas por ti, y el juicio es mayor para ti, que engañaste. Esa imagen de la piedra, por cierto, en el versículo 21: ¿se acuerdan qué es lo que dijo Jesús acerca de alguien que hace caer a uno de estos más pequeños? Mejor le hubiera sido que se atara una piedra de molino y echarse al mar. La misma imagen del juicio de Dios por engañar, por hacer caer a otras personas. Y tú, si eres causa de tropiezo, si tú estás haciendo caer a alguien, mira: el juicio de Dios es aún más severo sobre aquellos que tienen esta manera de jalar a la gente a participar del pecado junto con ellos.
¿Cuál es el antídoto a esto para nosotros como cristianos? ¿Cómo es que no vamos a ser engañados? Pues solo si conocemos la verdad; solo si podemos meditar en la Palabra de Dios y convertir la Palabra de Dios en el punto central y primordial, fundamental, de nuestras vidas, sobre el cual sepamos la diferencia entre el bien y el mal, sepamos la diferencia entre lo que Dios quiere para nosotros y lo que este mundo quiere para nosotros; que podamos discernir, a través de su Palabra, cuáles son las tendencias de nuestro corazón hacia el pecado.
Tercera razón: la injusticia
Y número 3, dice: "Y en ella se halló la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra". Es decir, ellos persiguieron injustamente a aquellos que eran de Dios. Y la idea aquí de la sangre tiene que ver con la injusticia de este mundo. ¿Es este mundo injusto? ¿Los buenos siempre ganan? Bueno, ¿hay buenos? Esa sería la pregunta. Pero, al final del día, sabemos que aun bajo nuestras leyes, aun bajo nuestras leyes que están diseñadas para traer orden a nuestra sociedad —y lo hacen, porque son autoridad puesta por Dios—, pero son tan imperfectas... Y aún vivimos en un mundo corrupto y caído, en el cual el pecado es la principal tendencia del corazón del hombre. Hay corrupción y hay injusticia.
Pero, ¿cuál es el antídoto para esa injusticia que está delante de nosotros? "Señor, yo creo que tú vas a hacer justicia un día". Entonces: "En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, oh Dios, me harás dormir confiado". ¿De qué me preocupo? Pero solo la fe puede ponerte en esa posición de tener confianza en que la justicia de Dios va a prevalecer al final. Porque hoy en día a veces es muy difícil verlo, ¿no es cierto? Hoy en día, a veces la injusticia que hay delante de nuestros ojos hace parecer que Dios no está en control, que Dios no está haciendo lo que tenía que hacer: "Señor, ¿por qué se sale con la suya?". ¿Se acuerdan del Salmo 73? "¿Por qué los malos prosperan, Señor? ¿Por qué yo, que te estoy buscando, y que estoy tratando de servirte, y que te amo, y que conozco el evangelio, por qué a mí es al que despiden del trabajo, y no a ese, que es un ratero y un corrupto?".
¿Se sienten así a veces? ¿Sienten la tensión de vivir en un mundo caído como cristianos, donde no tenemos la capacidad de ver la justicia en el presente? Porque el presente todavía no es el fin, y tenemos que confiar en que viene el fin, y que Jesús sí va a ser el juez justo y perfecto que anhelamos.
Tres maneras de vivir hoy
Entonces, esas son las dos... son las tres áreas por las cuales está siendo juzgada la gran Babilonia, y son las tres áreas por las cuales nosotros como cristianos podemos gozarnos hoy. Pero además nos gozaremos de una manera aún mayor en el futuro, cuando veamos cómo se consuma la verdad de la justicia de Dios. Así que, número uno: disfrutamos los regalos de Dios. O sea, ¿cómo contrarrestamos la idolatría? Disfrutando los regalos de Dios sin convertir los regalos de Dios en ídolos, sino en cosas que nos apuntan hacia Dios. Número 2: nos preparamos en la verdad, del conocimiento de la Palabra de Dios, para que no seamos engañados. Y número 3: esperamos el juicio certero y seguro sobre el pecado al final de la historia.
Un sentido de urgencia
Bueno, ¿cómo es que este pasaje nos trae un sentido de urgencia? ¿Sienten la urgencia de este pasaje? O sea, ¿sienten lo inminente que es esto? ¿En qué momento va a llegar este punto de la historia, en el cual ya no hay lugar de arrepentimiento, ya no hay más gracia común, ya no hay más oportunidad para las naciones? En un momento pasa. ¿Estoy... cómo estoy viviendo mi vida en el presente a la luz de esa verdad? O sea, se nos olvida. Y cuando entra el enfoque de lo que está diciendo Apocalipsis 18 a nuestra vida, entonces tienen que cambiar nuestras prioridades. Tiene que existir un sentido de urgencia sobre el evangelismo; tiene que venir a nuestras vidas un sentido de urgencia sobre las prioridades que hay en nuestras vidas todos los días, y cuáles son las cosas que realmente nos importan, y cuáles son las cosas pasajeras que realmente no importan. ¿Entienden?
Y ese es el punto central del pasaje para el pueblo de Dios. Es una advertencia: "Acuérdense, acuérdense: ustedes son el pueblo de Dios. Salgan de en medio de la gran Babilonia, no sean partícipes de sus pecados". 2 Corintios 6:2 —2 Corintios—: ese es el sentido de urgencia que tenía Pablo. "En el tiempo propicio te escuché, y en el día de salvación te socorrí. He aquí, ahora es el tiempo propicio; he aquí, ahora es el día de salvación". Hoy. No hay razón para esperar y decir: "Las cosas van bien, no tengo que preocuparme por las cosas espirituales todavía, no tengo que preocuparme por el juicio de Dios todavía; soy tan joven, tengo tanto por delante, me siento bien, me está yendo bien en todas las áreas".
Cuidado, porque esta es una advertencia para todos los que viven de esa manera, para todos los que viven con esa mentalidad sobre el presente. Cuando menos lo vean, todo aquello en lo cual ellos pusieron su confianza se desmoronará delante de ellos, como parte del juicio de Dios. Y será expuesto qué tan tonto es confiar en el hombre, qué tan tonto es confiar en aquello que no es eterno. En dos semanas continuamos Apocalipsis.
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