Apocalipsis 20:1-3ApocalipsisNathan Díaz
El reino milenial: Satanás es atado
¿Qué significa que Satanás es atado por mil años? Apocalipsis 20:1-3 no describe un futuro lejano, sino nuestro presente: Cristo lo ató en su primera venida para que no engañe más a las naciones ni detenga el avance del evangelio. El mensaje repasa las principales posturas sobre el milenio y explica hasta dónde llega esa limitación.
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Transcripción
Un capítulo difícil
Apocalipsis capítulo 20 es donde estamos. Apocalipsis es un libro difícil; es un libro difícil por el género también, el género literario, el género apocalíptico. Porque el género apocalíptico es, en su naturaleza, un género simbólico, no literal, y nos cuesta trabajo leer un pasaje de la Biblia y no pensar literalmente en lo que está diciendo. Entonces, en el libro de Apocalipsis creo que se dan muchos malentendidos con respecto a lo que este trata de comunicar, cuando queremos forzar lo que estamos leyendo dentro de una percepción literal de lo que está describiendo. Y ya lo hemos estado viendo a lo largo de todo nuestro estudio.
Y no quiero decir esto para desanimarlos, pero ahorita estamos empezando este capítulo, que es probablemente el capítulo más controversial de todo el libro, más, inclusive, difícil de entender en algunas de las cosas que nos está diciendo. Y en la historia de la iglesia se ha debatido muchísimo acerca de qué significa lo que está en este capítulo. Entonces, como una introducción, nada más les voy a dar un panorama de lo que históricamente la iglesia ha interpretado acerca de este pasaje. Y esto ya se los he mostrado en otros mensajes de escatología que hemos tenido. Para algunos esto va a ser algo nuevo; otros ya saben de lo que estoy hablando.
Hay por lo menos, por lo menos, cuatro perspectivas diferentes, en general, de cómo vemos que se desarrollan los tiempos finales de acuerdo a Apocalipsis y todo el Nuevo Testamento. Hay tres perspectivas diferentes con respecto a… principales; cada perspectiva tiene sus variaciones también, pero hay tres perspectivas diferentes sobre el capítulo 20 de Apocalipsis y lo que significa el reino milenial. Entonces les voy a dar una perspectiva. Y hay buenos maestros de la Biblia en cada una de estas áreas; no estamos diciendo que son falsos maestros los que están en alguna de las otras categorías. Pero ahorita vamos a llegar a cuál es el enfoque que tenemos nosotros al estudiar este capítulo.
El premilenialismo dispensacionalista
Número uno, tenemos lo que llamamos el premilenialismo, o premilenarismo —puede ser cualquiera de las dos maneras—, dispensacionalista: el dispensacionalismo. Y la razón por la que se llama así es porque tiene el concepto de las dispensaciones a lo largo de la Biblia. El problema con el dispensacionalismo es que tiende a fragmentar, en vez de unir, los conceptos bíblicos, como Israel y la iglesia; los tiende a fragmentar y tiende a dividir algunas de estas categorías. Por eso es que no soy dispensacionalista yo. Pero vengo de una escuela dispensacionalista; entiendo bien lo que enseñan, y son excelentes maestros los maestros dispensacionalistas, no digo que no lo son. Simplemente no estoy de acuerdo con la postura que enseñan, y hoy voy a explicar un poquito por qué.
Pero básicamente, si ustedes alcanzan a leer el diagrama aquí, van a ver que lo que ven acerca de los últimos tiempos, o el último periodo de tiempo, es que la inauguración, digamos, del final —que por lo regular se toma como siete años de tribulación final— es inaugurada con el rapto de la iglesia. Y este rapto es un rapto secreto; es decir, es un rapto que sucede de una manera en la cual hay confusión en el mundo, nadie sabe qué ha pasado, pero bueno, desaparecen todos los cristianos; desaparece básicamente la iglesia del mundo. Y durante esos siete años no hay iglesia; o sea, la iglesia no está. Es otro grupo de gente el cual Dios salva y usa dentro del periodo final.
Y claro que tienden a ser muy literales en cómo leen Apocalipsis. Entonces, los 144.000 son 144 mil, y son judíos; y los dos testigos son dos testigos, son dos personas; y los mil años que vamos a leer en Apocalipsis 20 son mil años literalmente, no hay vuelta; eso es lo que es. Y yo creo que en gran parte se ignora el género literario simbólico. Pero esa es una de las posturas; es una de las maneras en que podemos ver los eventos futuros.
Entonces está el rapto de la iglesia, siete años de tribulación; luego viene Jesús después de la tribulación, ahora ya con Su iglesia, habiendo ya celebrado las bodas del Cordero en el cielo durante los siete años. Regresa Jesús a la tierra y hace un juicio —no final, porque realmente en esta perspectiva hay otro juicio más adelante—, pero hace un juicio que es el que leímos hace dos semanas, ¿se acuerdan?, lo de Apocalipsis 19. Y aquí se inaugura un nuevo reino, que son los mil años. Entonces son 1000 años en la tierra, y estos 1000 años en la tierra por lo regular se conectan con algún tipo de restauración de Israel a su tierra. Entonces, Dios regresa a Israel a su tierra; las promesas del Antiguo Testamento encuentran su cumplimiento en este punto de la historia: "Aquí está su tierra; esto es lo que les pertenece a ustedes". Y Jesús reina desde Jerusalén durante mil años.
Estos mil años tienen ciertas características, especialmente tomadas de Isaías, en donde es una restauración parcial de las cosas. Porque, pues, todavía hay muerte; la gente todavía muere; todavía, en realidad, hay pecado en la tierra; todavía hay un cierto grado de sufrimiento y de dolor, aunque ya está más restringido. Ya Jesús está reinando sobre la tierra y está restaurando parcialmente las cosas; no completamente, sino solamente parcialmente.
Al final de esta era de mil años literales en la tierra hay una batalla, que es la batalla del capítulo 20, la batalla de Gog y Magog, en la cual otra vez Satanás es suelto nuevamente. Como vamos a leer hoy, lo que dice Apocalipsis 20 es que en el reino milenial Satanás es atado durante mil años —2000 años atrás—, y es parte de la razón por la que hay prosperidad en la tierra, porque este está restringido. Al final de este periodo, Satanás es suelto y reúne a las naciones para hacer guerra, a todas las naciones, contra Dios, y contra Jesús, y contra los santos; y son derrotados, y terminan con él siendo lanzado al lago de fuego. Y ahora sí es inaugurado el estado eterno. El estado eterno es una referencia a, ahora sí, cielos nuevos y tierra nueva, restaurados completamente por fuego, donde ahora sí ya no hay pecado, ya no hay dolor, ya no hay muerte, ya no hay sufrimiento. Entonces, están todas esas etapas, dos juicios, todas estas restricciones: así es como el dispensacionalismo presentaría los eventos finales.
Esta postura es la más nueva de todas; es decir, es la que menos cristianos han creído por menos tiempo en la historia de la iglesia. Surgió alrededor del final del siglo 19, y ahí es donde básicamente se presentó esta nueva idea, especialmente en relación al rapto de la iglesia antes de la tribulación. 2800 años de la iglesia, nadie creía esto ni nadie enseñaba esto. Y en estos últimos 150 años, casi 200 años, se ha popularizado mucho. Especialmente se popularizó por algunos maestros como Scofield, que era maestro… bueno, era presidente del Seminario Teológico de Dallas. Él escribió una Biblia de estudio, la Biblia Scofield, y él lo popularizó muchísimo; ahí es donde agarró mucho vuelo esta perspectiva. En general, iglesias pentecostales, iglesias de las Asambleas de Dios, iglesias carismáticas, todas sostienen esta postura hoy en día. Entonces se van a encontrar, creo, con mucha gente, la mayoría en muchas iglesias, que tendría esta visión. También se ha popularizado mucho por novelas y por películas: Dejados atrás, Como ladrón en la noche; estas películas han popularizado esta visión.
El premilenialismo histórico
La otra postura se llama premilenarismo histórico. El premilenialismo histórico es diferente al premilenialismo dispensacional, porque muestra el periodo de tribulación final no inaugurado por el rapto de la iglesia. Es decir, el premilenialismo histórico… y le llaman histórico porque históricamente el premilenialismo ha sido esta postura y muchos padres de la iglesia, a lo largo de los siglos, sostuvieron esta postura, que es: la tribulación final de los siete años incluye a la iglesia. No excluye a la iglesia, sino que la iglesia está presente durante la tribulación. Al final de la tribulación es que la segunda venida de Cristo y el rapto suceden al mismo tiempo; es un solo evento. Jesús viene a juzgar, y antes de juzgar a las naciones, la iglesia es llevada a las nubes, se encuentran con Cristo, para regresar a reinar a la tierra. Aquí es donde sucede la resurrección de los santos; eso lo vamos a estar viendo, la resurrección de los santos, el próximo domingo. Pero nuevamente, esto inaugura mil años en la tierra del reinado de Jesús, donde igualmente Satanás es atado.
Ahora, hay algunos premilenaristas históricos que tomarían los mil años como simbólicos; hay algunos que los tomarían como literales. Pero al final del día no importa; el punto es que ven que hay un periodo del reinado de Jesús sobre la tierra en donde por 1000 años reina y establece cierto grado de restauración. Cierto grado; y enfatizo esto mucho porque creo que es uno de los problemas de esta postura. Y al final de los mil años, a lo que se parece… se ve muy parecido al premilenialismo dispensacional: al final de los mil años, una batalla final de las naciones contra Dios, contra el Cordero; Satanás lanzado al lago de fuego, y viene el estado eterno.
Ahora, tengo que decirles que por muchos años yo creí y enseñé esta postura, el premilenialismo histórico. No siempre he estado en donde estoy hoy. Pero estudias, si lees, y estás abierto al Señor: "A ver, Tú muéstrame qué es lo que estás diciendo en Tu Palabra, y yo no me voy a aferrar a algo. Si yo veo que Tu Palabra dice algo, tengo que estar dispuesto y abierto a cambiar". Y todos debemos tener esa perspectiva, decir: "A ver, si estoy equivocado, estoy equivocado". No tiene nada de malo decir: "No entendí correctamente algo", ¿no? Y todavía estoy en esa postura de que no entiendo todas las cosas que están aquí. Estoy abierto y dispuesto a cambiar cosas en mi postura. Así es: si veo que la Biblia está diciendo algo diferente a lo que creo, voy a cambiar lo que creo. No voy a tratar de ajustar la Biblia a mi manera de pensar; voy a ajustar mi manera de pensar a la Biblia. Y eso debería de ser el deseo de todos nuestros corazones cuando llegamos a la Biblia: "A ver, Señor, Tú muéstrame qué está realmente aquí; demuéstrame qué es lo que dice realmente el texto". Bueno, premilenialismo histórico.
El postmilenialismo
Hay otra postura, que es la postmilenialista. También ha sido una postura sostenida por muchos, por muchos siglos, especialmente dentro del movimiento de la Reforma, especialmente dentro de ciertos periodos: cuando llegan los peregrinos a Estados Unidos, algunos de los avivamientos que se fueron dando a lo largo de los siglos. Los maestros han sostenido el postmilenialismo, que dice… el postmilenialismo… Y en general, entenderían ellos muchas de las profecías de Apocalipsis como profecías que ya se han cumplido en el primer siglo. Por eso marqué aquí "tribulación en el año 70 antes de Cristo", porque ellos ven que muchas de las profecías de tribulación, y de persecución, y de lo que leemos en Apocalipsis, tienen que ver con Israel, y con Jerusalén, y con lo que sucedió cuando se destruyó el templo en el año 70, que profetizó Jesús en Mateo 24. Y entonces ellos verían cómo eso ya se ha cumplido. Ahora, la tribulación es principalmente pasada, no futura, sino pasada; ya había sucedido.
Por lo cual, los mil años de los que habla Apocalipsis 20 son 1000 años de la historia de la iglesia. Pero ellos dirían: son simbólicos, pero representan, sí, una interpretación literal en cuanto al reinado de Cristo en la tierra. O sea, cuando dice que Jesús reina con los santos, desde el versículo 4, es realmente en tronos aquí, aquí en la tierra; está reinando en los tronos con los santos. A lo que se refiere eso es a que gradualmente el evangelio va creciendo y va avanzando a lo largo de la historia, de tal manera que el panorama político, inclusive cultural, de las naciones va a ir siendo poco a poco influenciado y gobernado por el evangelio.
Entonces, tiene una visión muy optimista del futuro, porque dicen: "La iglesia va a triunfar; la iglesia va predicando el evangelio, eso va a ir transformando el mundo, y vamos a entrar en una era de oro, digamos". Todavía no es perfección, pero sí es una era en la cual el evangelio triunfa, y el evangelio tiene dominio sobre toda la tierra, y entonces las naciones empiezan a ser transformadas por medio del evangelio. Y cuando ese periodo termine, entonces regresará Jesús. Entonces, sí, ellos ven estos mil años como un periodo de tiempo en el cual la iglesia empieza a conquistar a través del evangelio, y conquista de tal manera que se ven los cambios palpables. Pues Jesús no está gobernando físicamente en la tierra; está gobernando a través de Su iglesia sobre la tierra. En lo que viene después de la segunda venida, el postmilenialismo y el amilenialismo son iguales.
El amilenialismo
Entonces dejé hasta el final el amilenialismo. Y la razón por la que lo dejé hasta el final es porque es la postura desde la cual yo he estado predicando el libro de Apocalipsis. He estado predicando desde una postura amilenialista. Y si tienen la Biblia de estudio Herencia Reformada, es una Biblia amilenialista en sus apuntes, en las notas que tienen ahí; y por eso se las recomiendo todo el tiempo, porque me gusta cómo presenta esta sección del libro de Apocalipsis. Joel Beeke, que es el editor de esa Biblia, tiene un excelente comentario sobre Apocalipsis. Y creo que esta es la visión que mejor armoniza todos los eventos del final.
Y esta visión dice que estos 1000 años son simbólicos, como la mayoría del libro de Apocalipsis y los números en Apocalipsis, que son simbólicos; son simbólicos de un periodo de tiempo entre la primera y la segunda venida de Cristo. Y el reinado al que se refieren estos 1000 años es un reinado en el cielo con los santos. Y el próximo domingo vamos a ver esto; no lo vamos a ver hoy, pero es un reinado simbólico con los santos. Y hoy vamos a ver a qué se refiere que Satanás es atado durante estos mil años. Eso es lo único que vamos a ver hoy. Pero, además, quiero que entiendan cuál es el panorama, la estructura de la interpretación general que estamos haciendo.
Entonces: mil años del reinado de Cristo, no en la tierra, sino en el cielo. Y estos mil años de reinado concluyen con un periodo de tribulación intensificado hacia la iglesia. En eso estamos de acuerdo con los premilenialistas en general, pero en desacuerdo con los postmilenialistas, en que las cosas van a mejorar. Nosotros decimos: no, las cosas no van a mejorar; van a empeorar. Va a haber una tribulación final, y después de esa tribulación final es que va a regresar Jesús. Va a reunir a Sus escogidos de los cuatro vientos, va a hacer juicio contra Sus enemigos, contra todas las naciones.
Y aquí es diferente al premilenialismo, porque decimos: no hay un periodo futuro de reinado de Cristo parcial sobre la tierra. El reinado de Cristo, cuando Él regrese por segunda vez, ya es absoluto y completo. Es decir, va a terminar, abolir la muerte, como dice 1 Corintios 15. Ya no va a haber más muerte, ya no va a haber más dolor, ya no habrá más sufrimiento, y ya es el estado eterno. O sea, lo que los premilenialistas ven como algo que va todavía… "pasan mil años todavía después de que Jesús venga; mil años después ya va a estar todo perfecto". La postura amilenialista dice: cuando Jesús regrese, ya todo será perfecto. Él restaurará ya todas las cosas; no tenemos que esperar mil años todavía. Ya Él va a hacer juicio final y absoluto sobre todos. Entonces, para eso tenemos ahí puesta la resurrección de los impíos y la resurrección de los santos como un solo evento en este punto de la historia. Y la batalla final: de Armagedón, de Gog y Magog. La batalla de Armagedón es la del capítulo 16; en el capítulo 19 ya estudiamos otra batalla, que esta también es la misma; y Gog y Magog, que es la del final del capítulo 20. Todas son la misma batalla; no son diferentes batallas, porque todas reúnen a todas las naciones para hacer guerra contra Jesús y contra los santos; son descritas de la misma manera. Entonces creemos que es una sola batalla, una sola pelea. Eso lo vamos a ver más adelante.
Pero nada más esto les da una perspectiva de lo que estamos diciendo. Espero que no estén más confundidos que antes, pero es bueno entender que hay diferentes posturas y que hay diferentes maneras de leer Apocalipsis. De esa manera, cuando leen un libro, otro comentario, otro, no dicen: "¿Por qué?". Porque tienen diferentes perspectivas sobre lo que significan las diferentes cosas. Bueno, porque hay diferentes perspectivas, y la iglesia cristiana está dividida en varias posturas. Así es, ¿no? Históricamente, históricamente, el amilenialismo y el postmilenialismo son probablemente las que más han sido creídas y aceptadas. Pero en los últimos años, el premilenialismo dispensacional es el que ha tenido mayor auge y popularidad.
Pero nuevamente, recuerden: nuestra base no es qué es lo que es más popular, o qué es lo que crea la mayoría de la gente; nuestra base es lo que dice la Biblia. ¿Podemos basarnos en la popularidad de algo para determinar si es cierto o no? Si ese fuera el caso, entonces deberíamos ser católicos, ¿no? Lo más popular no necesariamente es la visión correcta de las Escrituras. Entonces… pero sí les doy un panorama histórico, un poquito, de qué es lo que la iglesia ha creído a lo largo de la historia. El amilenialismo… de hecho, si ustedes leen a San Agustín, San Agustín habría sostenido una postura amilenialista, y habría sido uno de los primeros teólogos en explicar claramente el simbolismo de los mil años.
Tres domingos para el capítulo 20
Y hoy, solamente tres versículos, que son estos primeros tres versículos. Vamos a ir despacio, pero yo sé que esto puede ser confuso para algunos, y yo sé que esto puede ser difícil de entender, porque lo es. Entonces vamos a tomarnos tres domingos para cubrir el capítulo 20. Hoy vamos a ver a qué se refiere que Satanás es atado. El próximo domingo vamos a ver qué es lo que dice sobre el estado intermedio y la resurrección. Después, dos domingos que no voy a estar; pero regresaremos otra vez a Apocalipsis, y los domingos en medio vamos a seguir hablando de la resurrección. Y después vamos a hablar sobre el juicio final, qué significa el juicio final.
Bueno, dice: "Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo".
Entonces, lo único que vamos a tratar de entender es qué está diciendo en estos tres versículos. Y lo que voy a tratar de mostrarles hoy es que lo que dice en estos tres versículos es la realidad del presente; es lo que estamos viviendo hoy. Es lo que yo creo: que hoy Satanás está atado para no engañar más a las naciones. Voy a explicar por qué lo creo: porque la Biblia lo dice. Y les voy a explicar hasta qué punto es que está atado; es decir, cuáles son las limitaciones que tiene Satanás. No está atado de una manera absoluta y final, porque eso viene hasta el final de los mil años, es decir, cuando Jesús regrese por segunda vez. Está atado de una manera parcial; está atado de la manera que describe el pasaje: es para no engañar más a las naciones. Así es: está limitado. ¿Y en qué sentido está atado? Está atado para no engañar más a las naciones. Y queremos entender a qué se refiere "no engañar más a las naciones".
Un libro cíclico, no cronológico
Entonces, quiero recordarles… me gusta la estructura aquí. Los premilenialistas dirían que el libro de Apocalipsis es un libro cronológico; es decir, tú puedes ir leyendo los capítulos, y en ese orden van a suceder los eventos. Y entonces, cuando hoy entra el capítulo 20, el capítulo 20 sucede después del capítulo 19, cronológicamente. Pero, como hemos estado viendo a lo largo del libro de Apocalipsis, Apocalipsis realmente no creo que es un libro cronológico; es un libro cíclico. Lo cual significa que lo que estamos leyendo son los mismos eventos, pero mostrados desde diferentes ángulos y con diferentes enfoques. Y eso me queda muy claro porque, bueno, Jesús regresa varias veces a lo largo del libro de Apocalipsis; hay una guerra de todas las naciones contra Dios muchas veces a lo largo del libro de Apocalipsis. Y entonces tenemos que entender eso: no es que se repita muchas veces el mismo evento, sino que es un solo evento visto desde diferentes ángulos.
Muy parecido a cómo lo haríamos, por ejemplo, con los evangelios. No es diferente, pero es parecido en algunas cosas. Porque si ustedes leen Mateo, Marcos, Lucas, Juan, ¿nos dicen: "Primero sucedió lo que dice Mateo, luego sucede lo que dice Marcos, luego sucede lo que dice Lucas, y luego sucede lo que dice Juan"? No; están narrando lo mismo, pero desde diferentes ángulos y con diferentes énfasis. Ya no es lo mismo, no es el mismo género literario que Apocalipsis, por supuesto; los evangelios son narrativa histórica. Pero podemos entender algo de eso, de cómo se ve cuando tú haces recapitulación. O sea, te regresas y dices: "Vamos otra vez hacia atrás; ahora se los voy a decir así". "Vamos otra vez hacia atrás; ahora se los voy a decir así". "Vamos otra vez hacia atrás; ahora se los voy a decir así".
Entonces, Apocalipsis es un libro que ha estado narrando no nada más eventos futuros, sino que, de hecho, ha estado narrando toda la historia de la iglesia: qué pasa en la primera venida de Jesús, y qué pasa en medio, y qué pasa en la segunda venida de Jesús. Entonces nos está dando ese panorama: cómo se ve la historia de la iglesia a lo largo de este periodo que estamos viviendo hoy. Jesús ya vino, Jesús murió, resucitó: ¿qué significa eso? ¿Cuáles son las bendiciones presentes de la iglesia? ¿Cuál es la seguridad presente que nos da Dios a la iglesia? ¿Y hacia dónde va todo? ¿Qué dice? Al final va a haber tribulación, al final va a haber persecución, al final va a haber una batalla; y regresa Jesús y hace juicio final y absoluto.
El orden de los personajes
Entonces, el panorama… si recuerdan, yo ya les había dicho esto, pero entendemos la manera en que está estructurado Apocalipsis. Entonces, no es cronológico. Y la manera en que han aparecido los personajes es el mismo orden en que desaparecen. Nuevamente, no es que sea cronológico; es que está estructurado así el libro, para mostrarnos primero cómo aparece Satanás, luego aparece la bestia, luego el falso profeta, luego la gran Babilonia, o la gran… Y luego, inmediatamente después, en el capítulo 17, es juzgada la gran Babilonia. Y luego el capítulo 19, que es lo que vimos la última vez: la bestia, el falso profeta. Y el capítulo 20, por último, Satanás.
Entonces, en el mismo orden en que aparecieron en el libro de Apocalipsis es el mismo orden en que son juzgados. Empezó con Satanás, termina con Satanás el juicio; no porque cronológicamente sea el caso, sino porque esa es la manera en que están estructuradas las visiones del libro. Entonces, cuando Juan dice "ahora vi esto", no está diciendo "y luego sucede esto", sino que está diciendo: "Este es el orden en que recibí las visiones". Es nada más eso. No tenemos que interpretar más de lo que está ahí. Juan recibió las visiones en un cierto orden; es todo.
Pero esas visiones no representan un orden cronológico, necesariamente.
Atado para no hacer guerra global
Punto número uno: ¿qué significa que Satanás es atado cuando dice "para no engañar más a las naciones"? Obviamente tenemos este conflicto, y este es el argumento premilenial, que creo que es un buen argumento. Es decir: ¿no está engañando Satanás a las naciones ahorita? Es decir, ¿qué nación es cristiana? Pues ninguna, realmente. Entonces, están siendo engañados por Satanás. Entonces parece ser eso suficiente argumento para decir: "Ah, no, entonces hay que cambiar de postura". Pero creo que vale la pena ver el mismo contexto del capítulo 20 para entender que hay un aspecto muy específico en el que está siendo restringido. Y este es el primero, que es el aspecto físico.
¿A qué nos referimos? Bueno, vayan más adelante, al versículo 7, cuando dice: "Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión". Y ya no está restringido. ¿Y qué es lo que hace? ¿Cómo engaña a las naciones? "Y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla". La batalla es una batalla específica, la batalla de Apocalipsis. "El número de los cuales es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió".
Entonces, ¿en qué sentido es que ahora engaña a las naciones? En el sentido de reunirlos para la batalla; es decir, un ataque global de Satanás y de las naciones contra la iglesia y contra Dios. Eso no ha sucedido en la historia de la iglesia todavía. Nunca ha habido un ataque global de todas las naciones contra Cristo y contra Su iglesia. Hay ataques locales, y hay gobiernos que se oponen al cristianismo y que persiguen a los cristianos; pero hasta el día de hoy todavía no ha habido un momento de la historia en el cual todas las naciones sean engañadas de tal manera que todas las naciones se opongan a Dios y a Su reino.
Nosotros hoy vivimos en México, que es un país que en general nos ha dado la libertad de ser cristianos y profesar nuestra fe, y de no ser perseguidos por nuestra fe, de hacerlo libremente. Va a haber un día en el cual eso ya no sea verdad sobre México, porque México será parte de estas naciones que harán guerra contra Dios, la guerra contra los santos, contra la iglesia. Pero no llegamos a ese punto. Entonces, ¿en qué sentido está atado Satanás? Para no hacer guerra mundial contra los santos. Dios lo está restringiendo. Puede hacer guerra local, sí: en países árabes, en China, en algunos otros países socialistas, en algunos países de África, en algunos países donde Dios le ha dado cierto nivel de control y de dominio a Satanás para hacer guerra; pero no a nivel global.
Entonces, estoy enfatizando esto porque es el primer paso para entender a qué se refiere: no puede engañar a las naciones para hacer guerra contra Dios y contra los santos. Pero sí lo va a hacer al final. Esta guerra es la guerra que leemos desde el capítulo 6, la guerra de Ezequiel 38, 39. Vamos a llegar a eso; vamos a volver a ver el punto de la guerra final. Pero Gog y Magog es descrito también como la batalla de Armagedón, y es descrito de otras maneras a lo largo del libro de Apocalipsis.
El quinto sello y el abismo abierto
Nuevamente, quiero mostrarles esta recapitulación a lo largo del libro. Cuando Satanás sea suelto va a pasar lo que leemos en Apocalipsis. Apocalipsis 6:9 dice: "Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos".
Entonces, al final de la historia hay un periodo de guerra contra los santos, de tal manera que los santos son martirizados, y están esperando a que ya termine. Y Dios les dice: "Miren, un poquito de tiempo nada más". Es este periodo en que Satanás es suelto. Sí, se va a soltar; va a hacer guerra contra ustedes, los va a vencer, los va a matar. Y eso es lo que leemos en el capítulo 9.
Vayan al capítulo 9. Y esto es interesante, porque aquí tenemos la descripción de lo que el capítulo 20 dice sobre el abismo. Dice: "Y un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo". Ahora, también quiero mostrarles que las palabras que usa son claramente simbólicas. Por eso es que, si queremos ser consistentes, los mil años son simbólicos. Porque, claro, no es que hay una llave física: "Aquí está la llave del abismo". Es la llave simbólica; el abismo es simbólico; la cadena es simbólica. No es que Satanás físicamente sea atado con una cadena. Satanás es espíritu; no puede ser atado con una cadena física. La cadena es simbólica de ser atado. O sea, está usando simbolismo el libro de Apocalipsis. Y claro: dragón, serpiente antigua, todo eso es solo simbólico para representar a Satanás. Entonces, la consistencia aquí del género literario nos lleva a decir: los mil años también son simbólicos.
Pero vean el capítulo 9. Como dice aquí, en el capítulo 20 se cierra el abismo; en el capítulo 9 se abre el abismo. "El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo". Entonces, en el capítulo 20 se cierra el abismo; en el capítulo 9 se abre el abismo. ¿Es simbólico de qué? Bueno, en el capítulo 9 se abre el abismo para que Satanás y sus huestes atormentan, específicamente atormentan, a aquellos que no tienen la marca de Dios sobre sus frentes, dice el versículo 4. O sea, los que no son de Dios, los enemigos de Dios.
Dos categorías de gente
Entonces, hay dos categorías en Apocalipsis. Si tú eres de Dios, tienes el nombre de Dios sobre tu frente. Si no eres de Dios, tienes el número de la bestia, 666, sobre tu mano, tu frente. Son las dos categorías de gente que hay; no hay otra. Y hoy en día son las mismas dos categorías de gente que hay: los que tienen la marca de la bestia y los que tenemos la marca de Dios. Somos de Dios o no somos de Dios. Este es el énfasis del libro de Apocalipsis.
Entonces, el abismo es abierto para que Satanás y sus huestes atormentan a aquellos que no son de Dios. Es muy importante: están atormentando a aquellos que no son de Dios. Lo cual es el mismo equivalente de cerrar el abismo para proteger a los que sí son de Dios, ¿entienden? Entonces, por un lado se abre el abismo, porque eso representa: "Tienes permiso". Pero tienes permiso solamente… lean otra vez el capítulo: de atacar a los que no son de Dios, de atormentarlos a ellos. Es cuando dice que desearán la muerte, y la muerte huirá de ellos. Es el tormento satánico sobre el mundo hoy, de aquellos que no son de Dios. Pero ahorita el abismo está cerrado para proteger a la iglesia, para que siga avanzando la predicación del evangelio y el reino de Dios a lo largo de todo el mundo. Entonces tienen los dos lados.
Vean, de hecho, creo… vean de dónde viene esto, y por qué es importante que lo conecten en Apocalipsis. Apocalipsis 1:18 ya nos dijo quién tiene las llaves: "Y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades". ¿Quién posee las llaves? Jesús.
¿Por qué las posee? Porque murió y resucitó. "Yo controlo esto; yo soy el Rey; yo decido lo que pasa".
Los dos testigos y la mujer en el desierto
Vean en el capítulo 11, versículo 7. ¿Recuerdan esto, lo que muestra acerca de los dos testigos? En el capítulo 11, versículo 7, encontramos aquí… y regresamos un poquito, porque quiero que vean: esta es la protección de los mil años, o sea, de los mil años, y lo que pasa al final. Estos dos testigos, versículo 4: "Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra". Y habíamos visto, cuando vimos esto, que representa a la iglesia. "Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera. Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran".
Entonces, esta es la perspectiva, acerca de los dos testigos, sobre cómo se ve cuando Satanás está atado. Está atado, lo cual significa: ustedes tienen poder sobre sus enemigos para vencerlos, iglesia. No es que literalmente sale fuego en esta boca, ¿verdad? No es eso; es que aquí es simbólico del poder de la Palabra de Dios que predicamos, y el poder purificador, y también de juicio, de lo que predicamos cuando predicamos el evangelio. Y tenemos el poder para derrotar a nuestros enemigos; ellos no van a poder contra nosotros. Pero, versículo 7: "Cuando hayan acabado su testimonio" —es decir, cuando se cumplan los 1000 años—, "la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará". ¿Entienden? Porque los dos testigos son la iglesia. Es lo mismo que está pasando en Apocalipsis 20, exactamente lo mismo. Es recapitulación, recuerden. Eso es lo que estamos viviendo.
Después, más adelante, vean en el capítulo 12. El capítulo 12 es otra imagen; es la imagen del dragón y la mujer. Y en esta, el dragón se para frente a la mujer que está por dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese. "Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones". O sea, ¿de quién está hablando? De Jesús; sabemos que eso es Jesús. "Y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono". Y esto es un resumen de la resurrección de Cristo: Él murió y resucitó. Entonces, nuevamente, recapitulación: nos está regresando el libro de Apocalipsis a la primera venida de Jesús. ¿Qué es lo que logra la primera venida de Jesús? ¿Qué es lo que logra?
La mujer huye al desierto. Pero huye al desierto… nuevamente, aquí la mujer representa al pueblo de Dios. Huye al desierto, "donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por 1260 días". Otra manera en la cual Apocalipsis… pueden recordar esto otra vez, si quieren, cuando vayan al sermón del capítulo 12. Pero 1260 días es otra manera de decir: es un periodo de tiempo establecido por Dios, que ahora en el capítulo 20 es representado por 1000 años. Pero es el mismo periodo de tiempo. No es que son 1260 días; es que es un periodo establecido por Dios en el cual es sustentada; es decir, protegida; es decir, Satanás está limitado en cuánto daño puede hacerle.
La batalla en el cielo
Y eso queda claro, porque vean cómo lo sigue escrito: "Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero". Entonces, ahora tenemos una nueva perspectiva: que aparentemente, hasta ese punto, Satanás engañaba al mundo entero. Pero algo pasa, ¿en qué momento de la historia? En la primera venida de Jesús. Algo pasa en la dinámica espiritual cuando Jesús viene por primera vez, y muere, y resucita. Pasa algo con Satanás. Bueno, lo vamos a ver en un momento; nada más tengan esto en sus mentes.
Llegan al capítulo 13, versículo 7, de Apocalipsis: "Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos". Es decir, Satanás es suelto. Hay un periodo al final donde es suelto. Y es lo mismo que sucede en el capítulo 12, el versículo 17: "Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella" —es decir, la iglesia—, "los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo". Entonces, al final, Satanás hace guerra; cuando es suelto, ya se le da autoridad para hacer guerra contra la iglesia. Lo hace. Lo que describe el versículo 7 del capítulo 3: "Se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad" ¿sobre qué? "sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación".
¿Entienden? En donde estaba la restricción, para no engañar más a las naciones; es decir: "Tú no tienes autoridad sobre todo pueblo, lengua, nación y tribu". Pero cuando sea suelto, Satanás sí tendrá autoridad sobre todo pueblo, nación, lengua y tribu para hacer guerra. ¿Sí? Entonces, lo que quiero que vean es que Apocalipsis 20 no es algo nuevo que el resto de Apocalipsis no nos ha dicho ya. Está regresando a conceptos que Apocalipsis ya nos había estado mostrando. Por eso es recapitulación. No es: "¿Mil años? ¿Mil años de Satanás atado? Nunca habíamos escuchado eso". No; es que ya lo hemos escuchado; ya sabemos a qué se está refiriendo.
La gran batalla
Y vean después, en el capítulo 16, versículo 14; vemos nuevamente aquí, en la sexta copa, cuando: "Vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas". Entonces, esto representa el mundo espiritual, los demonios. Y ahora salen: "Son espíritus de demonios, que hacen señales, y van" ¿a quiénes? "a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día". Es la batalla, claramente la batalla, una batalla: "la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso". Entonces, conecten eso con Apocalipsis 20: sí, eso es lo mismo que está pasando. Satanás es suelto, y ahora tiene la capacidad de reunir a todos para hacer batalla.
El capítulo 17, versículo 14, dice: "Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con Él son llamados y elegidos y fieles". Entonces, lo mismo que va a suceder al final del capítulo 20, cuando el Cordero los vence. En el capítulo 19, que es lo que vimos la semana pasada, tenemos la misma escena: "Vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos" ¿para qué? "para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra Su ejército". ¿Y quién gana? Ya lo vimos; no es misterio: gana Jesús.
Todo esto se los digo nada más para mostrarles este concepto: Satanás es atado físicamente. Es un sentido en el cual no tiene un dominio político mundial; no puede engañar a todas las naciones todavía. En ese sentido, Satanás está siendo atado ahorita. Pero parece estar diciendo el pasaje que antes tenía esa autoridad para engañar a las naciones, y ahora ya no la tiene, ¿no es cierto? Lo cual ahí sería un poco extraño; pensar: "Bueno, pero entonces, si nunca ha engañado a todas las naciones, ¿entonces cómo es que antes sí engañaba a las naciones?". Bueno, es que creo que hay otra dimensión de este pasaje que nos muestra la Biblia, que es el hecho de que Satanás también es atado espiritualmente. Y hay que ver más pasajes, así que tengan paciencia. Pero quiero que lo vean, porque esto es muy importante. No se trata de que me crean nada más porque lo estoy diciendo; se trata de que me crean porque está en la Biblia y ustedes lo vean en la Biblia. ¿Está atado Satanás, o no?
Atado espiritualmente: el hombre fuerte
Y yo he hablado con muchos que dicen: "No, claro que Satanás no está atado, porque mira, dice: 'Anda como león rugiente, buscando a quien devorar'. Y Efesios 6 nos advierte de estar preparados contra las asechanzas del diablo, con la armadura de Dios. Entonces, obviamente no está atado". Pero quiero… se aclara que sí hay una guerra real contra Satanás. Pero quiero que veamos qué es lo que pasó en la primera venida, que nos muestra la clara autoridad de Dios sobre Satanás, y qué es lo que creo que está diciendo el capítulo 20 cuando dice que Satanás es atado.
Primeramente, Mateo 12:29. Y si no les da tiempo de buscarlos, también pueden además escuchar lo que voy a leerles. Mateo 12:29 dice… y están acusando a Jesús de sacar demonios. Dicen: "Bueno, pues tú estás sacando demonios porque tú mismo tienes el poder de Satanás". O sea: "Estás operando bajo el dominio de Satanás, y por eso puedes sacar a los demonios". Y Jesús les dice: "¿Cómo puede alguien entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata? Y entonces saqueará su casa". Está diciendo Jesús: "Yo estoy saqueando la casa de Satanás, pero no es porque yo tengo el poder de Satanás; es decir, no estoy operando bajo el dominio de Satanás. Yo tengo poder sobre Satanás, y lo que estoy haciendo es entrando y atando a Satanás para saquear su casa. Es decir, yo soy lo contrario: yo vengo de Dios, y yo estoy atando los poderes de las tinieblas y las huestes de tinieblas en mi ministerio".
Esta palabra, "si primero no lo ata", es la misma palabra, "deō", en griego, que aparece en Apocalipsis 20. Entonces yo diría, si alguien dice: "No, Satanás no está atado"… No, sí está atado, porque Jesús dijo que está atado, que Él lo ató: "Y si yo entro en su casa, lo voy a atar, y eso es lo que estoy haciendo en mi ministerio: estoy atando a Satanás". Bueno, eso es solo una parte. Marcos 3:27 narra lo mismo.
Vi a Satanás caer del cielo
Vean lo que dice Lucas 10. Lucas 10:17 dice: "Los 70 regresaron con gozo, diciendo: Señor, hasta los demonios se nos sujetan en Tu nombre". Entonces, los apóstoles están contentos porque ven que están teniendo poder a través de Jesús sobre el mundo de Satanás y de los demonios. ¿Y qué dice Jesús? "Y Él les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño". Algo dijo Jesús en ese momento de Su ministerio. Dijo: "Miren, yo vi a Satanás caer del cielo como un rayo". Algo, algo le está pasando a Satanás ahorita en mi ministerio: está siendo arrojado del cielo; está siendo atado.
Cuando dice, Juan 12:31: "Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera". Dijo Jesús: "Ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si soy levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo". Es decir: "Él no va a ganar; yo voy a ganar. Yo voy a escoger a mi pueblo, y mi pueblo vencerá". Juan 16, versículo 7: "Pero yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré. Y Él, cuando venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio: de pecado, porque no creen en mí; de justicia, porque yo voy al Padre y no me veréis más; y de juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado". ¿Cuándo? En la venida de Jesús, en Su primera venida, fue juzgado Satanás.
Lo que lo detiene
Después leemos 2 Tesalonicenses; nos muestra este panorama de cómo se ve que Satanás está siendo atado. Pablo lo reconoce, porque él habla del anticristo, y dice que el anticristo está limitado ahorita, no puede operar. El anticristo, nuevamente, no refiriéndose necesariamente a una persona en particular, sino a un sistema controlado por Satanás. Y dice Pablo, en 2 Tesalonicenses 2:6: "Vosotros sabéis lo que lo detiene por ahora, para ser revelado a su debido tiempo. Porque el misterio de la iniquidad ya está en acción; solo que aquel que por ahora lo detiene lo hará hasta que él mismo sea quitado de en medio. Y entonces será revelado ese inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de Su boca, y destruirá con el resplandor de Su venida". O sea, cuando Pablo habla del anticristo, y del espíritu de iniquidad, o del hombre de perdición, del hombre de pecado, dice: "Ahorita él está en operación, sí, pero está siendo restringido; no tiene el poder que va a tener al final".
Dice 1 Juan 3:8: "El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo". No menospreciemos a Satanás, pero tampoco le demos demasiado crédito; ese es el punto. Satanás está muy, muy limitado en lo que puede hacer ahorita. No han visto nada todavía, y eso que hemos visto mucho. Viene algo mucho peor cuando Satanás sea suelto.
El acusador ha sido lanzado fuera
Entonces, quiero que lo entiendan a la luz de Apocalipsis. Apocalipsis 2, y nuevamente tenemos el dragón y la mujer, y la batalla del arcángel Miguel. Y quiero que vean; es un recordatorio de lo que ya vimos. Dice, versículo 9 del capítulo 12: "Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él". ¿Y cuál es la consecuencia de que sea arrojado? O sea, aquí leemos en el versículo 10 cómo es que ahora hay un cambio de perspectiva con respecto al triunfo de Dios sobre Satanás. Porque dice el versículo 10: "Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de Su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido" ¿por medio de qué? "por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte".
O sea, que ellos han triunfado sobre Satanás. ¿En qué sentido? No en un sentido físico, porque al final van a morir, van a ser martirizados. Pero han triunfado en el sentido de que ellos han sido comprados por la sangre del Cordero. Lo cual significa que Satanás, cuando fue lanzado del cielo, ahora ya no puede acusarlos delante de Dios. Ya no puede decir: "Míralo… míralo". No puede. ¿Por qué? Porque ha sido arrojado del cielo; porque ahora Dios ha provisto el evangelio de Jesucristo como un medio de reconciliación con Dios. El acusador ya no nos puede acusar. Esa es la perspectiva de lo que estamos viendo ahorita en Apocalipsis.
Y vean lo que dice Apocalipsis 3 —y recuerden, esto está escrito a las iglesias—. Apocalipsis 3, versículo 7, le dice a la iglesia de Filadelfia: "Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre". ¿Quién? Jesús. Él tiene las llaves; Él decide hasta dónde. Y la promesa es hecha a la iglesia: "Ustedes están con Él; ustedes tienen la seguridad de que nada les va a pasar que Dios no permita que les pase". Luego, en el capítulo 11, versículo 5 —claro, esto es otra vez en referencia a los dos testigos—, vemos la misma idea: "Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera". Esto es una referencia a una protección espiritual, principalmente, sobre el pueblo de Dios, para que ellos tengan la capacidad de predicar el evangelio de salvación a todas las naciones y triunfar en esa misión. Algo pasó en la primera venida; algo pasó, radicalmente profundo, en cuanto a Satanás.
Las naciones ya no pueden ser engañadas
Y es lo que Pablo dice en Hechos 14, si recuerdan. Dice: "Nosotros también somos hombres de igual naturaleza", porque los estaban confundiendo con dioses. Pero él les dice: "Él es el Dios que hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; el cual, en las generaciones pasadas, permitió que todas las naciones siguieran sus propios caminos". Es decir, que fueron engañadas. Pero ahora ya no. Dice Hechos 17, en el sermón de Atenas, en el Areópago; Pablo dijo: "Por tanto, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios declara ahora a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan; porque Él ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por medio de un hombre a quien ha designado, habiendo presentado pruebas a todos los hombres al resucitar de entre los muertos".
Ya resucitó Jesús; ahora aquí está la evidencia. Ya las naciones no pueden ser engañadas más; Satanás ya no puede engañar a las naciones. "¿Y sí les saben que las naciones… de los judíos nada más es nuestro Dios, ustedes no?". Ya, Satanás, esa mentira ya se acabó. Ya sabemos: no, Dios vino a salvar a gente de todo pueblo, nación, tribu y lengua. Porque nosotros estamos aquí hoy, y eso es evidencia de que Satanás no podía engañarnos en relación a la salvación en Cristo Jesús.
El triunfo de la cruz
Y vean lo que dice Colosenses 2, y esto es muy importante. Aquí está el énfasis, nuevamente, de qué pasó en la muerte y resurrección de Cristo: "Habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz. Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de Él". ¿Cuándo pasó eso? Cuando Jesús murió en la cruz. Triunfó sobre los poderes de Satanás; triunfó sobre los poderes y autoridades, y los expuso, los avergonzó: "Miren, ustedes no tienen ningún poder aquí. Yo soy el Rey; yo soy el que está en control".
Y es lo mismo que dice Efesios 2, ¿se acuerdan? Ustedes, en otro tiempo, estaban lejos de la ciudadanía de Israel, lejos de los pactos, lejos de las promesas; pero ahora, a través de Jesús, a ver, han sido acercados. Ahora ustedes son parte; ya se derribó la barrera que había entre ustedes de separación. Ustedes son parte del pueblo de Dios. Hebreos 2:14: "Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, Él igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo". ¿A qué vino Jesús? A anular el poder de la muerte que tenía él. "Ya no tienes poder, Satanás". A eso se refiere Daniel 12:4, cuando dice: "Guarda el secreto de las palabras hasta el tiempo del fin". Y dice: "Muchos correrán de aquí para allá, y el conocimiento aumentará". Yo creo que está hablando ahí de la predicación del evangelio: el conocimiento de Dios aumentará en toda la tierra.
Y por eso es que leemos en Mateo 16 que dijo Jesús: "Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Yo te daré las llaves del reino de los cielos; y lo que ates en la tierra será atado en los cielos, y lo que desates en la tierra será desatado en los cielos". O sea: "Satanás no está en control; yo estoy en control, y tú tendrás el poder para prevalecer". Y Mateo 24, por supuesto, nos dice… está la profecía de Jesús; Mateo 24 dice: "Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo, como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin". Sí, se va a predicar el evangelio en todo el mundo. Si Jesús dijo "se va a predicar en todo el mundo": "Yo me aseguraré de que eso suceda". ¿Y cómo me voy a asegurar? "Voy a limitar el poder de Satanás; voy a atarlo por un rato". Lo cual Apocalipsis describe como 1000 años, aunque hayan pasado dos mil años. No son mil años literales; es un periodo perfecto, establecido por Dios, completo, en el cual Dios tiene a Satanás…
El zoológico y el perro con correa
Miren, podríamos imaginarnos esto, diríamos: han ido a un zoológico, y hay animales peligrosos en el zoológico. Pero, ¿dónde están los animales peligrosos? Detrás de las rejas, normalmente, ¿no? Ahora, no quieres meter tu mano, si es la jaula de los leones; no quieres meter tu mano en la reja y ver: "A ver, a ver si sí es peligroso". Sigue siendo… tienes que tener cuidado. Pero por lo menos las rejas ya te dan la confianza de poder acercarte, decir: "Mientras no haga nada tonto, no me va a hacer nada", ¿no es cierto?
O, a lo mejor, es ciencia… ahorita que está muy de moda estos que pasean los perros, y allá andan con los perros, y todo el tiempo te encuentras a gente con… y ahora hasta en los centros comerciales puedes andar con tu perro, si quieres. Algunos, ay, pero los que dan mucho miedo, cuando los ves, ¿no?, pero no se ve muy amigable. Lo tienen con una correa, y entonces: "Bueno, no me voy a acercar; no voy a ver qué tan fuerte es su mandíbula metiendo mi mano". Pero tengo un cierto grado de confianza de que, mientras su dueño lo tenga en la correa, ese perro no puede ir a ningún lugar que el dueño no le permita ir. Entonces, ese perro no está completamente aislado, no está completamente encerrado, no está completamente restringido, pero suficiente como para que yo pueda andar por ahí con confianza, ¿no es cierto?
Es lo mismo aquí. "Satanás es atado" significa: nosotros tenemos toda la confianza de predicar el evangelio, porque Satanás no va a ganar esta batalla. O sea, tenemos la confianza de que él no puede prevalecer contra la iglesia. Va a haber un periodo de tiempo al final en el cual se iba a hacer guerra, y se iba a hacer un martirio colectivo y global sobre los santos. Pero ahorita todavía estamos en un periodo en el cual tenemos la confianza y la seguridad de que podemos ganar. Y de que, cuando tú predicas el evangelio… hazlo, hazlo, porque Dios está de tu lado, y Satanás no puede contrariarlo. Si Él quiere salvar a la gente, lo hará, porque Su iglesia todavía no está completa; el número de los santos todavía no está completo. Por eso es que Jesús no ha regresado todavía. Cuando el número de los santos se complete, entonces Jesús regresará nuevamente. Pero hasta ese día, nosotros tenemos que seguir predicando, predicando, predicando el evangelio, confiados de que Dios es el que sostiene las llaves.
Toda autoridad me ha sido dada
Y de esa manera, hermanos, termino, porque este es el punto central con el que entendemos cómo es que Satanás no tiene el poder que antes tenía. Cuando Jesús iba a ascender al cielo y se despidió de Sus discípulos, en Mateo 28, ¿qué les dijo? Y esto es muy importante. Y les dijo: "Toda autoridad me ha sido dada en el cielo" ¿y dónde más? "y en la tierra". Y después, o sea, con este concepto de "yo tengo toda la autoridad", con esa confianza y con esa fe de que "yo soy el que tiene la autoridad": "Vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo". Esa es la confianza presente que tenemos nosotros. Y es por eso que creo que Apocalipsis 20 se refiere a que Satanás está atado hoy, para que la iglesia pueda cumplir con su misión. El próximo domingo continuamos en Apocalipsis. Pues, de pie…
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