Iglesia Evangélicade Cuajimalpa

Apocalipsis 20:7-15ApocalipsisNathan Díaz

El Juicio Final

¿Qué pasará en el juicio final? Apocalipsis 20 describe la batalla final de Gog y Magog y el gran trono blanco, donde todos comparecen ante Dios y los libros son abiertos. El mensaje muestra por qué nuestras obras son evidencia y no causa de la salvación, y cómo puedes saber hoy si tu nombre está en el libro de la vida.

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Transcripción

Introducción

(La grabación comienza con el mensaje ya iniciado.)

…controversiales de Apocalipsis, y donde hay más debate sobre la interpretación de este capítulo. No hemos terminado todavía, pero tuvimos una pausa pequeña aquí en las últimas dos semanas, en donde realmente la idea era reforzar algunos de los principios que están aquí, para que ustedes vean que el libro de Apocalipsis no está solo en lo que está mostrándonos. Y eso es un principio muy importante: ver que no es solo aquí en donde encontramos la narración de estos eventos, sino que ya están en toda la Biblia. Y la interpretación que hemos estado dando de Apocalipsis 20 precisamente es una interpretación que armoniza con el resto de la Biblia.

Uno de los problemas que tengo con la interpretación de que los mil años de Apocalipsis 20 son años literales aquí en la tierra, que suceden después de que Jesús regresa por segunda vez, mil años después, en un reinado físico en la tierra… Uno de los problemas que tengo con esa interpretación es que separa Apocalipsis 20 del resto del Nuevo Testamento. Lo hace único; hace que no tenga ninguna conexión. ¿Por qué? Porque en ninguna otra parte de toda la Biblia siquiera se mencionan mil años. Sería el único lugar en toda la Biblia que mencionaría mil años literales sobre la tierra del reinado de Jesús, o de Dios. Y eso es un problema, porque entonces significa que Apocalipsis está aislado en gran parte del resto de la Biblia.

Cuando tomamos los 144 000 como un grupo literal de judíos, también les estamos desconectando al resto de la Biblia. No hay ninguna otra referencia a 144 000 judíos en ninguna otra parte de la Biblia. Y así iríamos, con problema tras problema, creo yo, de hermenéutica e interpretación de Apocalipsis, cuando desconectamos de esa manera estos pasajes.

Por eso es que hace tres semanas, hace cuatro semanas, estuve explicando en detalle, lo mejor que pude, por qué es que tomamos estos 1000 años no como 1000 años de nosotros aquí en la tierra, sino como 1000 años de Dios, que no sabemos cuánto tiempo es, pero es un tiempo ya determinado por Dios entre su primera venida y su segunda venida. Esos son esos 1000 años de Apocalipsis 20. Y el reinado de Jesús en los tronos con las almas no es un reinado físico en la tierra; es el reinado de aquellos que han muerto en Cristo, en el cielo. Ellos están hoy con Jesús. Y veíamos entonces que la primera resurrección no es una resurrección física; es una resurrección espiritual de la que nos habla la Biblia. Y la segunda resurrección, esa sí es una resurrección física. Esa es la interpretación que hemos estado viendo, y creo que es la que mejor armoniza con el resto de la Biblia en general.

Y hoy les voy a mostrar eso. Les voy a mostrar cómo desde el versículo 7 hasta el versículo 15, Apocalipsis está completamente conectado con todo el resto de la Biblia. Nos dice el resto de la Biblia cómo debemos interpretar estos pasajes. Y queremos ver entonces cómo hay todas estas conexiones, y voy a estar haciéndolas a lo largo del pasaje, y voy a tratar de ayudarles a ver. Son dos cosas que vamos a ver: una es la batalla final, y la segunda es el juicio final. Son dos cosas que van a ser narradas aquí. Entonces, ahí vamos. Este es el último sermón sobre Apocalipsis 20, el último de tres que hemos visto.

La batalla final

Entonces, número 1: la batalla final. Esta escena es una escena de dimensiones globales y de destrucción global. Estaba recordando que hubo un evento, creo que en los años 1920, donde decidieron una radioemisora en EE. UU. transmitir un radiodrama llamado La guerra de los mundos. Y aunque anunciaron al principio de la transmisión: "Esto solo es una dramatización, no es cierto, no es real", cuando empezaron a hacer la transmisión acerca de cómo los extraterrestres estaban invadiendo la tierra, y cómo tenían que hacer guerra contra estos seres que estaban invadiendo, causó pánico. Causó pánico entre la población; pensaron que realmente estaba sucediendo. Estaban escuchándolo en la radio; algunos no escucharon esa introducción que decía: "Esto es ficción lo que están escuchando". En medio están anunciando: "¡Los extraterrestres nos invaden!", y empezó a haber caos, y un problema económico que se generó dentro de EE. UU. cuando eso sucedió.

Bueno, este pasaje nos muestra una escena no ficticia, sino una escena real, de un escenario parecido: una guerra mundial, una guerra que se va a dar en todo el mundo, que describe el final de la era de la iglesia, describe el final de lo que nosotros vamos a experimentar como creyentes justo antes de que regrese Jesús. Entonces dice, dice el versículo 7: "Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión".

Satanás suelto de su prisión

Entonces, esta prisión, ¿cuál es? Ahora, y ahí es donde vemos el lenguaje simbólico que usa Apocalipsis: en el versículo 1 del capítulo 20 se describió como un abismo; ahora se describe como una prisión. "Saldrá a engañar a las naciones". Por eso fue encerrado: para no engañar más a las naciones. Y vemos que en la Biblia, en general, encontramos que esa atadura de Satanás sucedió en la primera venida de Cristo, cuando lo derrotó de una manera decisiva y le dio el poder a su Iglesia para avanzar el Reino de Dios y el Evangelio en todo el mundo. Ese es el sentido en el cual Satanás es atado: el Evangelio sí avanzará a todas las naciones y será proclamado a todas las naciones, como dice Mateo 24.

¿Está atado completamente Satanás? No. Pero sí está atado en cuanto a obstaculizar el avance del Reino de Dios. En ese sentido, sí: no puede engañar más a las naciones, a decirles que la salvación es de los judíos solamente. Él solamente puede atacar localmente a la iglesia, en algunos aspectos, pero no puede hacer una guerra global y mundial en contra de la iglesia hasta que esto suceda, hasta que los 1000 años se cumplan, el periodo que Dios ha establecido para que entre toda la plenitud de los hijos de Dios, de los gentiles, de los judíos. Entonces será suelto de su prisión.

Y bueno, y esta descripción de esto… ¿Qué es lo que lo detiene? 2 Tesalonicenses 2:6 al 7: "Ustedes saben qué es lo que lo detiene hasta ahora". Pero al final será suelto. "Y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió. Y el que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia, el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos".

¿Quiénes son Gog y Magog?

Esta descripción de los cuatro ángulos de la tierra —lo vamos a ver en un momento— obviamente se refiere a toda la tierra. Pero es descrito como Gog y Magog. Y ahora, ha habido mucha especulación acerca de Gog y Magog a lo largo de la historia de la iglesia. Muchos han tratado de adivinar qué es Gog y Magog. Ambrosio, cuando estaba en decadencia el Imperio romano, pensó que los que estaban invadiendo, los góticos que estaban invadiendo Roma, eran Gog y Magog. En el séptimo siglo se pensaba que eran los musulmanes, los ejércitos de los musulmanes que invadían la Tierra Santa de los judíos. En el siglo 13 se pensaba que era el kan mongol. Más adelante se pensaba que Gog y Magog eran el papa, los turcos, el zar ruso.

Y todavía más recientemente, especialmente una teoría propuesta por dispensacionalistas es: "No, Gog y Magog es Rusia". "¿Gog y Magog? Rusia". Ahora, la única razón… Y empezaron a especular toda clase de cosas. Decían: "Gorbachov", que era el líder en ese tiempo, en los ochentas, de Rusia, "va a juntar a los países árabes y va a invadir Israel". Sí, toda clase de especulaciones. Bueno, yo no creo que es Rusia, y creo que es una especulación falsa acerca de Gog y Magog. Y el pasaje es claro: es toda la tierra. Gog y Magog quiere representar a todas las naciones en los cuatro ángulos de la tierra; ese es el nombre que se les da. La razón por la que se decía Gog y Magog es porque suenan parecido a los nombres —el Ros— en Ezequiel 38, que es donde sale esto: "el príncipe de Ros". No lo apunten; se los voy a decir ahorita. Nada más es un tema de que suenan parecidos: "príncipe soberano", versículo 2 del capítulo 38, "contra Gog, en tierra de Magog, príncipe de Ros": Las Américas; van a encontrar eso. Entonces: "Ros es Rusia, Mesec es Moscú y Tubal es…", ¿cómo se llama?, una ciudad que suena así. Solamente es que suena parecido. No, no hay ninguna conexión entre Gog y Magog y Rusia, por donde lo quieras buscar. En la Biblia no hay realmente una conexión entre estos lugares y Rusia; solo es un sonido parecido, lo único. Pero de hecho se refiere a una zona al este de Anatolia, por lo menos en Ezequiel. No tiene nada que ver con Rusia.

Bueno, solo se los digo porque van a escuchar esta teoría mucho, y ya creo que no está en el texto. No, el texto no nos dice eso. Nos dice que Gog y Magog representa a los enemigos de Dios de todos los ángulos de la tierra.

Y quiero que noten, o sea, también la manera en que el texto lo narra: "Cuando los mil años…, Satanás será suelto de su prisión". "Suelto" nos muestra la soberanía del gobierno de Dios sobre Satanás. Dios decide hasta dónde llega Satanás, y cuándo, y cómo lo hace. El hecho de que se le da permiso es porque Dios lo hace, y Dios está en control. Y entonces: "A fin de reunirlos para la batalla". "La batalla": no una batalla, sino la batalla, y una batalla que es la de Apocalipsis, que es la batalla final. "El número de los cuales es como la arena del mar". Y como ven, rodean el campamento de los santos. Y es "como la arena del mar", o sea, son muchísimos.

Nuevamente, es un argumento en contra de un reinado de Jesús sobre la tierra durante estos mil años, porque pues no es un reinado muy exitoso que digamos si todas las naciones, al final, no les importa que Jesús está reinando y todos se rebelan contra Él. Creo que no encaja bien la idea de un reinado de paz, y de tranquilidad, y de prosperidad, que es lo que proponen los premilenialistas; no encaja con esta escena, que de pronto todo el mundo se está poniendo en contra de Dios. Entonces, creo que esto encaja mejor con nuestra era ahora: cómo sucedería ahora si el mundo se opusiera a la iglesia y a Cristo, si todas las naciones se reunieran en batalla contra Dios y contra sus santos. Y son descritos como la ciudad amada.

La misma guerra en todo Apocalipsis

Entonces, déjenme nada más resumir esto. Satanás sube del abismo. Cuando Satanás sube del abismo… Esto lo podemos encontrar; ya ha aparecido antes en el libro de Apocalipsis esta escena de ser suelto de su prisión. Sucedió en el capítulo 11, versículo 7. Esto es en referencia a los dos testigos, y es por eso que les decía que los dos testigos representan también a la iglesia. Dice: "Cuando hayan acabado su testimonio" —los dos testigos—, "la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará". Y luego, otra imagen… Es una imagen, los dos testigos; ahora es otra imagen: ahora es la mujer, capítulo 12, versículo 12: "Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar!, porque él ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo". Entonces, este es el periodo en el cual Satanás es suelto de su prisión.

Se le da autoridad para hacer guerra contra los santos: Gog y Magog hacen guerra contra los santos. Eso lo encontramos nuevamente en el capítulo 12, versículo 17: "Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella". Es el pueblo de Dios, y la descendencia del pueblo de Dios, la iglesia. "Se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo". Entonces, es la guerra final la que está siendo descrita en el capítulo 12.

Y en el capítulo 13, versículo 7, nuevamente otra narración del mismo evento de Apocalipsis 20: "Se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación". Ahora descrito en Apocalipsis 20 como Gog y Magog: todo pueblo, lengua, tribu, nación, de los cuatro vientos, como la arena del mar. Ese es el tipo de descripción que tenemos aquí.

El capítulo 16, versículo 12, dice: "El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de este se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente. Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos semejantes a ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van…" ¿a qué? ¿Adónde? "…a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos…" ¿para qué? "…a la batalla". "La batalla" es la misma descripción; es específicamente sobre una batalla. "La batalla" es la misma descrita en el capítulo 20: "…a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso". Y más adelante se describe también, en los versículos, como la batalla de Armagedón. Gog y Magog es la misma guerra de Armagedón. Son diferentes imágenes que vienen del Antiguo Testamento para mostrarnos las características de esta guerra. Es una guerra final.

Y en el capítulo 19 también ya leímos esta misma guerra, la guerra que sucede en el versículo 18… 17: "Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios, para que comáis carne de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carne de caballos, de sus jinetes, carne de todos, libres, esclavos, pequeños y grandes. Vi a la bestia, los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército".

Son los mismos; todos estos describen de la misma manera: es todas las naciones, todos los reyes, todos haciendo guerra contra Dios. Entonces, creo que es un error pensar que son diferentes guerras en diferentes momentos, porque son descritas exactamente igual. Y la Biblia solo conoce realmente una sola guerra final, una sola guerra final, entre este mundo y su sistema, y Satanás y sus huestes, contra Dios y contra el Cordero.

La ciudad amada

La ciudad amada, ¿qué es? Lo que ya se estaba diciendo; viene del capítulo 3, versículo 12. Y esto, recuerden, está escrito a las siete iglesias de Apocalipsis. Versículo 12: "Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de…" ¿qué? "…de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo". Entonces, el nombre de esta ciudad es el que identifica al pueblo de Dios. Lo que están haciendo es rodeando al pueblo de Dios. No significa Jerusalén literalmente, hoy en día, donde está Jerusalén. Creo que se refiere al lugar donde habita el pueblo de Dios: es la ciudad amada de Dios, y va a ser una guerra mundial contra ellos. Por si tienen duda de esto, vean lo que dice el Salmo 87: "Cosas gloriosas se dicen de ti, oh ciudad de Dios. Mencionaré a Rahab y a Babilonia entre los que me conocen; he aquí Filistea y Tiro, con Etiopía; en sus moradores se dirá: Este nació ahí. Pero de Sion se dirá: Este y aquel nacieron en ella, y el Altísimo mismo la establecerá. El Señor contará al inscribir los pueblos: Este nació allí". El Salmo 87, cuando habla de la ciudad de Dios, incluye a naciones gentiles. Les dice: las naciones gentiles forman parte de la ciudad de Dios. Y Pablo lo confirma en el Nuevo Testamento, Gálatas 4:26: "Pero la Jerusalén de arriba es libre; esta es nuestra madre". Sí, nosotros no vemos hacia la Jerusalén física. Y Adriana acaba de ir; ya vio la Jerusalén física. No es el enfoque de Dios; la Jerusalén espiritual es el enfoque de Dios para su pueblo, Gálatas 4:26.

Y de acuerdo a Hebreos 12:22 y 23: "Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sion". ¿Han ido al monte Sion? No al literal, no. Pero dice el autor de Hebreos que sí han ido al monte Sion: "…y a la ciudad del Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles, a la asamblea general e iglesia de los primogénitos que están inscritos en los cielos, y a Dios, el Juez de todos, y a los espíritus de los justos hechos ya perfectos". Entonces, ven cómo el Nuevo Testamento, de hecho, está dando un giro acerca de cómo interpretar estas cosas. Nos dice: no piensen sobre estas realidades de la misma manera que las veían en el Antiguo Testamento, porque en el Antiguo Testamento sí eran referencias a lugares literales, físicos, geográficos. Ahora ya no son así; ahora tienen una aplicación mucho más grande, mucho más profunda.

Cuando decimos Israel, ya no estamos diciendo Israel étnico; estamos diciendo Israel, la verdadera Israel, el verdadero pueblo de Dios. Ahora, eso es a lo que nos referimos cuando decimos Israel: el pueblo de Dios, en el cual estamos incluidos nosotros, porque somos hechos parte de las promesas. Y ese es el único y real que importa: el Israel espiritual, para Dios. Por eso en Apocalipsis encontramos que a las siete iglesias se les dice: "Esos que dicen ser judíos, pero no lo son, sino sinagoga de Satanás". Si tú no crees en Jesús como el Mesías, eres de Satanás; no me importa cuál sea tu linaje, cuál sea tu sangre, cuál sea tu herencia. Es lo que dice Apocalipsis.

Y entonces encontramos un juicio final sobre los enemigos de Dios, sobre todas las fuerzas que se oponen a Dios: todos los imperios, todos los gobiernos, todas las personas que rehusaron entregar su vida bajo la autoridad y el dominio de Cristo. "Serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos". Esto es una imagen muy poderosa. Viene en Mateo 8:29: los demonios, vemos, ya saben que este es el plan de Dios. Recuerden cuando sale a los gadarenos, y saca el demonio de ellos para enviarlos a los cerdos. ¿Pero qué es lo que los demonios le dicen a Jesús? Le dicen: "¿Qué tenemos que ver contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes del tiempo?". O sea, ya saben que serán atormentados. Sí, ellos saben que va a haber un juicio sobre ellos, y lo empezaron a experimentar en la primera venida de Jesús. Pero aquí se culmina esta etapa. Es la manera en que se ve este momento de la historia.

El juicio final

Y claro, vamos a encontrar en lo que viene ahora, que es el juicio del gran trono blanco, versículo 11, el juicio final. Y este juicio final es el juicio de todos, todos los seres humanos que han existido, desde el principio de los tiempos hasta el final de los tiempos. No hay nadie que está excluido de este juicio. Es el juicio que vamos a encontrar.

Y miren, van a encontrar este lenguaje —ya lo vimos hace tres semanas—: está hablando Juan de una primera resurrección, de una segunda resurrección, de una primera muerte, de una segunda muerte. Está hablando un lenguaje único en el libro de Apocalipsis, que no encontramos en ninguna otra parte de la Biblia. Pero entendemos, por lo que va a venir en el capítulo 21 —ya se los había mencionado—, cuando explica a qué se refiere "primero" y "segundo": "El primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más". "Ya no habrá muerte", versículo 4, "ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron". Es lo que tiene en mente Juan cuando habla de lo primero: es esta era, la que estamos viendo ahorita; estos son los primeros. "Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas". Es decir, esas son las segundas cosas. Era presente, lo primero; era por venir, lo segundo. Así es como habla Juan; así es como habla el libro de Apocalipsis.

Por eso es que decimos que la primera resurrección es algo que ya estamos experimentando en esta era: es de los que han muerto en Cristo, y han resucitado espiritualmente en Cristo Jesús. La primera muerte es la muerte física. La muerte física, la primera muerte, es lo que todos experimentamos aquí. Ya se los había puesto, pero es la idea: hay una muerte física que todos experimentamos, pero eso solo es de esta era. Va a haber una era en la cual ya no va a haber muerte física. Y hay una segunda muerte, que es la muerte espiritual. Y esa es una muerte que, aunque ya es una realidad ahorita —y todo esto empezó en el huerto del Edén, ¿se acuerdan?: "El día que tú comas del árbol, ciertamente morirás"; y claro, el día que comieron no murieron físicamente, murieron espiritualmente—, la realidad de ese juicio de muerte espiritual todavía no se ha completado, no se ha consumado.

La segunda muerte que vamos a estar viendo aquí se refiere al lago de fuego. El lago de fuego todavía no ha sido inaugurado por Dios; es inaugurado hasta el final, hasta el juicio final. Y esto se refiere a la segunda muerte, a la muerte espiritual, y es la consumación de ese juicio de estar muertos, separados de Dios, para siempre. Entonces, la segunda muerte es algo que va a suceder en su totalidad, de una manera más completa, cuando Jesús regrese y haga el juicio. Sí es una realidad ahora, pero no es el mismo tipo de realidad que van a experimentar en su segunda venida. Por lo cual no se habla de segunda muerte ahorita, necesariamente, de la misma manera que se habla aquí.

Vamos a verlo. Capítulo 1, versículo 18, dice: "El que vivo, y estuve muerto; y he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de…" ¿qué? "…de la muerte y del Hades". Es lo que está sucediendo aquí: Jesús está cumpliendo lo que está diciendo: "Yo controlo lo que la muerte hace". Y la muerte física es una realidad para todo ser humano, pero va a llegar el momento en el que "Yo voy a abrir las puertas de la muerte y del Hades para que todos los que han muerto físicamente sean resucitados físicamente". Y cuando ellos sean resucitados físicamente, entonces tienen que comparecer ante mi trono, como es descrito esto en otras partes de la Biblia: el juicio final.

Y miren, yo ya experimenté esto poquito, pero muchos saben más sobre esto: puede ser muy intimidante presentarse delante de un juez, ¿no? Aunque seas inocente. Porque dices: "Híjole, soy inocente, pero otra persona va a decidir qué va a pasar conmigo". Puede ser algo muy aterrador presentarte delante de una persona con esa clase de autoridad. Imagínense un juez perfecto, perfectamente justo: presentarse delante de Él para que Él determine el destino que tú tendrás por toda la eternidad. Pero, como vamos a ver en un momento, nosotros, si estamos en Cristo, no tenemos nada que temer.

Un gran trono blanco

"Vi un gran trono blanco". Y esta imagen es importante. Nos dice "blanco" porque quiere que entendamos quién es el que está sentado en este trono. El que está sentado en este trono ya lo vimos en el capítulo 14, versículo 14: "Miré, y he aquí una nube blanca". Entonces está en una nube blanca. Capítulo 19: está sentado sobre… versículo 11, 19:11: se ha sentado sobre un caballo blanco. Y ahora está sentado sobre un trono blanco, que representa… Esto representa su santidad, representa su justicia, representa su majestad. ¿De quién estamos hablando? De Cristo, como es descrito en Apocalipsis 1:7: "He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén". La próxima vez que Jesús venga a esta tierra, todo mundo sabrá quién es. No habrá duda de su majestad, de su santidad, de su poder y de su justicia.

"…y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego".

De dónde viene esta imagen

Entonces, para tener una mejor idea de qué es esto que estamos leyendo, hay que ver de dónde viene esta imagen. Está en muchos lugares de la Biblia. No piensen que este es el único lugar donde se encuentra en toda la Biblia. Ya hemos estado leyendo sobre este momento de la historia. Y empezamos con Daniel capítulo 7, versículo 21. Ya estudiamos Daniel, esta imagen. Y de ahí: "Este cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía, hasta que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino". Es la misma descripción de lo que Daniel más adelante va a mencionar en el capítulo 12. "En aquel tiempo…", capítulo 12, versículo 1: "En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro". Entonces, vean todas las similitudes, de dónde vienen las imágenes del juicio del trono blanco: de aquí viene, de este momento de la historia.

Y en Mateo 25… Esto es muy importante, este paralelo en Mateo 25, porque creo que este es Jesús hablando del mismo evento. Jesús lo describe, Mateo 25:31: "Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos". Pues las ovejas de un lado, los cabritos de otro lado. "Y pondrá las ovejas a su derecha, los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo". Y vayan más adelante, en el versículo 41; continúa la descripción, ahora del otro lado. Dice: "Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el… y sus ángeles". Esto es; da el resumen, versículo 46: "E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna".

Pues quiero que vean que ambos están siendo presentados juntos. Es la división de este mundo en dos categorías: ovejas y cabritos; condenación eterna, vida eterna. No separo los juicios, no separo las resurrecciones, porque el resto de la Biblia los pone juntos.

Dos resurrecciones al mismo tiempo

Vean lo que dice Juan 5, Juan capítulo 5, versículo 22: "En verdad, en verdad os digo que viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que oigan vivirán", en el versículo 25. "Porque así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le dio al Hijo el tener vida en sí mismo; y le dio autoridad para ejecutar juicio, porque es el Hijo del Hombre. No os admiréis de esto, porque viene la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz, y saldrán: los que hicieron lo bueno, a resurrección de vida, y los que practican lo malo, a resurrección de juicio". Estas dos resurrecciones no están separadas por mil años. Suceden juntas, al mismo tiempo: es el juicio del trono blanco, para justos e impíos, ambos.

1 Corintios 15:25 —ya lo estudiaron el domingo pasado— habla acerca de la cronología en el plan de Dios. "Cristo debe reinar", versículos 25 y 26, "hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies". O sea, por mil años; esa es la conexión con Apocalipsis 20. "Y el último enemigo que será abolido es la muerte". Ese es el momento en el cual la muerte es vencida de una manera final y decisiva. Romanos 16:20 dice: "El Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de vuestros pies". Entonces, ¿ha sido derrotado ya Satanás? Sí, pero hay una derrota todavía más final y más decisiva, que es esta, en donde ahora Satanás es puesto debajo de nuestros pies, porque está siendo juzgado de una manera final y absoluta. 2 Timoteo 4:1: "Te encargo solemnemente, en la presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, por su manifestación y por su reino".

Entonces, empezamos a ver este patrón. Esto es de lo que habla 1 Tesalonicenses 4:16: el rapto de la iglesia. Este es el momento en el que sucede: todos seremos resucitados, primero los que han muerto en Cristo, y después los que hayamos quedado, los que estemos vivos en este momento. Entonces seremos transformados en un abrir y cerrar de ojos, y nos encontraremos con Él en las nubes, para reinar con Él para siempre. Es más simple de lo que creen, cómo armonizamos todos estos pasajes.

Juzgados según sus obras

Lo que es interesante aquí, y quiero que lo noten, es que dice que son juzgados en base a ¿qué? El versículo 12: abre los libros. ¿Y cuál es el juicio? Las obras. ¿De quién? De todos. Todos están siendo juzgados aquí. No hay nadie que se va a escapar de ser juzgado por sus obras: "pequeños y grandes". Esa es la frase; ya ha aparecido esta frase antes, ¿se acuerdan? Capítulo 6: mismo evento. No es otro evento; es el mismo evento. Capítulo 6, versículo 14, dice: "Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió en su lugar. Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono" —cuál, el trono blanco—, "y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?".

Pues bien, como está recapitulando aquí Apocalipsis estos eventos: Después, en el capítulo 11, leímos acerca de los dos testigos. Pero después, versículo 11: "Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron. Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube; y sus enemigos los vieron". Esta es la iglesia siendo resucitada en el gran día. Versículo 18, y aquí está el otro lado. O sea, no piensen que porque el juicio del trono blanco, en el capítulo 20, habla solo de los que son lanzados al lago de fuego… porque específicamente lo dice: los que son lanzados al lago de fuego. No piensen que son los únicos que están siendo juzgados. El énfasis está en ellos, pero también los santos están siendo juzgados. Y es de lo que habla el versículo 18 del capítulo 11: "Se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos". Entonces, es el momento… Hay un momento en la historia de juzgar a los muertos; no muchos momentos, un momento de juzgar a todos los muertos. "…y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y destruir a los que destruyen la tierra". Nuevamente, es el mismo evento de Apocalipsis 20, el juicio del trono blanco. Este es el momento de hacer juicio contra todos.

Creo que es difícil… O sea, honestamente —voy a estar haciendo una exposición pública, un debate público con otros hermanos y teólogos que van a explicar otras maneras de entender Apocalipsis, el 24 de agosto; vamos a tratar de explicar estas diferencias, cómo es que vemos diferencias en el texto—, y honestamente, me cuesta trabajo generar tantos eventos que la Biblia describe de la misma manera. Creo que es más fácil ver cómo se armoniza todo en una sola cosa, en un solo momento de la historia, porque así es como habla la Biblia; es el lenguaje que usa la Biblia.

Los libros fueron abiertos

Entonces, los libros se abren. Y estos libros contienen las obras de ¿quién? De todos. ¿Somos salvos por obras? Vamos a ser juzgados de acuerdo a nuestras obras; ¿somos salvos por obras? No pueden decir con confianza: "¿Qué está pasando aquí?". Porque somos juzgados por nuestras obras, si no somos salvos por obras. Vean lo que dice en estos pasajes. Mateo 7:20, ¿qué dijo Jesús? "Así que, por sus frutos los conoceréis". ¿Y saben en qué contexto está Mateo 7? En el contexto del juicio final. Ese es el contexto. Por eso dice: "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos".

Entonces, va a ser muy fácil: estos libros son libros de los frutos. ¿Cómo van a conocer que somos creyentes? Por nuestros frutos. No somos salvos por obras, pero las obras son la evidencia de que somos salvos. La Biblia es muy clara sobre eso. Si no hay obras en tu vida, no eres salvo. ¿Por qué? ¿Tienen duda de eso? Lean Santiago: sin obras es muerta. Una fe muerta, una fe que no salva. Una fe que salva hace una transformación interna que produce el tipo de vida que Dios quiere que vivamos.

Lucas 12, versículos 2 y 3: "Nada hay encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de saberse. Por lo cual, todo lo que habéis dicho en la oscuridad se oirá a la luz, y todo lo que habéis susurrado en las habitaciones interiores será proclamado desde las azoteas". Cada cosa que tú y yo hemos hecho, y que cada ser humano ha hecho, desde el principio de la historia hasta el final de la historia, está registrada en la memoria eterna de Dios, y será revelada. Ahora, la diferencia es que, para nosotros, lo que se ha revelado es revelado para mostrar que Jesucristo ya pagó por ese pecado en nuestras vidas. Y entonces, lo que se evalúa es nuestro galardón, que es lo que leímos en el capítulo 11. Es nuestro galardón: qué recompensa vamos a recibir los santos cuando seamos enjuiciados. Y eso es lo que vamos a estar viendo en el capítulo 21. El capítulo 21 se enfoca en los santos y en su recompensa, el próximo domingo.

Pero solo quiero que vean entonces que nuestros frutos son importantes para Dios; nuestras obras son importantes para Dios, porque son evidencia de la obra de Dios en nuestras vidas. Romanos 2:5 dice: "Mas por causa de tu terquedad y tu corazón no arrepentido, estás acumulando ira para ti en el día de la ira". Es un día, el día de la ira "y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras". Es lo que dice Pablo: "…a los que por la perseverancia en hacer el bien buscan gloria, honor e inmortalidad: vida eterna". Entonces, Pablo dice que en ese día de la ira de Dios serán recompensados los santos. "…y a los que son ambiciosos y no obedecen la verdad, sino que obedecen a la injusticia: ira e indignación".

Hebreos 4:13 dice: "No hay cosa creada oculta a su vista, sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta". Todos rendiremos cuenta de cada segundo, cada minuto de nuestras vidas: ¿estaba bajo el señorío y la autoridad de Dios? ¿Estábamos realmente haciendo lo que nosotros pensábamos que era mejor para nosotros? Así como Eva vio el árbol del huerto y dijo: "Ah, me parece bueno eso para mí", aunque Dios dice que no. Y todas esas cosas serán evaluadas delante del trono de Dios.

El libro de la vida

Hay un libro, un libro que se abre. ¿Cuál es? ¿Cuál? El libro de la… Este libro ya ha aparecido antes en Apocalipsis. Vean lo que dice el capítulo 13, versículo 18… versículo 8, perdón: "Y le adoraron todos" —es la bestia que sale del mar—, "le adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo", o "desde la fundación del mundo". Esta es una referencia; puedes verlo por varios ángulos. Se podría traducir que el Cordero fue inmolado, en el plan de Dios, desde antes de la fundación del mundo; o se puede traducir como que el libro de la vida fue escrito antes de la fundación del mundo. Y ambos son verdad. Nuestros nombres ya estaban escritos en un libro antes de la fundación del mundo. No sabemos quiénes son los que están en ese libro, pero hay un libro, hay un libro.

Y se vuelve a mencionar en el capítulo… El versículo 8 dice: "La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será". Entonces, el énfasis, así como en estos pasajes, el énfasis en este pasaje está en los que no están escritos en el libro de la vida; es decir, en los que van a ir a condenación y juicio eterno, que es el lago de fuego, la muerte segunda.

Entonces sí, si lo ven en el orden en que sucede aquí en Apocalipsis: es juzgada la tierra, las naciones en general; y el enfoque está en el juicio sobre ellos en el capítulo 19, sobre las dos bestias, o sea, la bestia y el falso profeta; y en el capítulo 20, sobre Satanás. Son diferentes enfoques. ¿Nuevamente suceden en diferentes momentos? No, creo que todos suceden al mismo tiempo. La bestia, el falso profeta, Satanás y todas las naciones son juzgados simultáneamente; nada más que están siendo descritos en diferentes puntos del libro. No es tan difícil de ver eso.

Este libro también, el libro de la vida, fue mencionado por Daniel. Daniel 12, versículo 1: "Todos los que se hallen escritos en tu libro serán libertados". Entonces, esta idea de un libro que tiene registro del plan eterno de Dios sobre la salvación de la humanidad está a lo largo de toda la Biblia.

¿Está tu nombre en el libro de la vida?

Cuando llegamos a este evento de la historia, está diseñado para hacernos pensar seriamente en nuestras propias vidas. Porque la mayoría de nosotros sí vamos a experimentar la primera muerte. Si Jesús viene antes, no vamos a experimentar la primera muerte. Pero probablemente sí vamos a experimentar la primera muerte, si vamos de acuerdo a todo lo que otros cristianos de otras generaciones han experimentado hasta el día de hoy: todos vamos a morir físicamente. Pero eso no es la muerte que tenemos que temer. "No teman al que mata el cuerpo", dice Jesús. Teman, ¿a quién?, ¿a quién? Al que mata el alma, que puede echarlos en el infierno; a Él teman. Entonces, no hay ninguna pregunta más importante que esta: ¿está tu nombre en el libro de la vida? Y tú puedes saber si está. Tú puedes saber con toda seguridad si está, porque, de acuerdo a la Biblia, los que están en el libro de la vida son los que han puesto su fe y su confianza en Cristo Jesús.

Y no nada más una confianza de saber que ahí está, en algún lugar está Jesús, y puedo hablar con Él cuando yo quiera, o que existió en algún momento de la historia. Es el tipo de confianza que dice: "Realmente esto es lo más importante para vivir. Es lo que realmente necesito. Es el tesoro de mi existencia; es la razón por la cual vivo todos los días, y hacia dónde voy. Él es mi Salvador; Él es quien pagó; Él es mi sustituto delante de Dios. Él es el que vivió la vida que yo no podía vivir, y murió la muerte que yo tenía que morir, y a través del regalo de Dios que se llama gracia, me está dando la oportunidad de ser reconciliado con Dios". Cuando yo digo: "Señor, perdóname, perdóname por mis pecados, por haberte ofendido, por haber quebrantado tu ley. Yo quiero ser reconciliado contigo a través de la sangre de tu Hijo".

Y cuando tú empiezas a ver la vida de esa manera, y empiezas a depositar tu fe, tu confianza en Él, y en Él solamente, puedes saber con toda seguridad que tu nombre está escrito en el libro de la vida. Y no hay ningún lugar mejor en todo el universo donde podrías estar, en ese libro, porque hay una garantía y una seguridad aquí para los creyentes. Y antes se lo dijo a las siete iglesias: "Yo no borraré tu nombre del libro de la vida". Si eres mío, no tienes que temer que tu nombre va a desaparecer. Está ahí desde la fundación del mundo y por toda la eternidad.

Pero la respuesta sobre esto es entender qué tiene que ver conmigo hoy. ¿Qué estoy…? ¿Dónde está depositada mi confianza hoy? ¿En qué estoy descansando hoy para mi vida? ¿Qué es lo más importante? ¿Cuáles son mis prioridades? ¿Se trata de Cristo, y de su plan, y en su manera de glorificarse a través de mí, o se trata de lo que yo quiero hacer, lo que yo pienso que es mejor para mí? Esas son las preguntas más importantes que se puede hacer cualquier ser humano.

Dos salmos

Y la respuesta la encontramos en estos dos salmos, creo yo, acerca de esta realidad. Dice el Salmo 32, versículos 1 y 2… "Sacrificio y ofrenda de cereal no has deseado; has abierto mis oídos; holocausto y ofrenda por el pecado no has requerido. Entonces dije: He aquí, vengo; en el rollo del libro está escrito de mí". Perdón, es el Salmo 40, versículo 6. "En el rollo del libro está escrito de mí. Me deleito en hacer tu voluntad, Dios mío; tu ley está dentro de mi corazón". "Se gocen y se alegren en ti todos los que te buscan; que digan continuamente: ¡Engrandecido sea el Señor!, los que aman tu salvación. Por cuanto yo estoy afligido y necesitado, el Señor me tiene en cuenta. Tú eres mi socorro y mi libertador; Dios mío, no te tardes". "¡Cuán bienaventurado es aquel cuya transgresión es perdonada, cuyo pecado es cubierto! ¡Cuán bienaventurado es el hombre a quien el Señor no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño!".

Estas son las verdades que nos esperan, hermanos. Cuando más nos sintamos acorralados, cuando más nos sintamos atacados, cuando este mundo se empieza a cerrar sobre la Iglesia de Cristo, miren sus ojos hacia arriba: nuestra redención está cerca. En el peor de los momentos de la historia será el fin de la historia para aquellos que son enemigos de Dios. Y en ese momento, todo el pueblo de Dios y todos sus hijos serán vindicados para siempre. Y vamos a seguir estudiando sobre esto el próximo domingo. Puestos de pie.

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