Daniel 12:1-4DanielNathan Díaz
La cuarta visión: El reino eterno
¿Cuándo será la resurrección de los muertos y quiénes resucitarán? Daniel 12:1-4 anuncia que muchos de los que duermen en el polvo despertarán, unos para vida eterna y otros para vergüenza perpetua. Recorriendo Isaías, Ezequiel, Juan 5, 1 Tesalonicenses 4 y Apocalipsis 20, el mensaje sostiene que habrá una sola resurrección final y plantea la pregunta decisiva: ¿está tu nombre en el libro de la vida?
Escuchar el audio de esta predicación →
Transcripción
Introducción: siempre ha habido anticristos
(La grabación comienza con el mensaje ya empezado.)
… que están apuntando a otros personajes futuros que representan el otro lado, el lado que va en contra de Dios y que se opone a Dios. Por lo tanto, como dice Juan, siempre ha habido anticristos. El anticristo no es un tema futuro solamente; es un tema que existe de toda la historia: siempre ha habido anticristos. Antíoco Cuarto es uno de ellos; Tito, el emperador Tito romano, que destruyó el templo en el año 70 después de Cristo, es otro. Y mucho de la profecía bíblica está enfocada a ver cómo se cumple.
Y en el libro de Daniel es que se cumplen 22 cosas futuras para Daniel, pero pasadas para nosotros: uno, Antíoco Cuarto, y dos, la destrucción de Jerusalén en el año 70. Ya vimos cómo Daniel habló acerca de eso en el capítulo 7, en el capítulo 9. Especialmente en el capítulo 9 se mencionó todo esto acerca de la aparición del Mesías, que "confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda". Y después tenemos la aparición del anticristo, que sería Antíoco —perdón, Tito—, después de Jesús: "Vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y todo lo que está determinado se derrame sobre el desolador". Entonces, no creo que el capítulo 9 esté apuntando al anticristo futuro necesariamente, sino que primero tiene su cumplimiento en Tito, y después en un anticristo futuro.
Eso lo vamos a ver el próximo domingo, porque en la manera en que concluye el capítulo 2 se retoma todo esto de Antíoco IV, del anticristo y de todos estos eventos superconfusos —que podrían parecer confusos— en la profecía bíblica. Y donde, miren, no hay un consenso entre las iglesias cristianas y entre los maestros cristianos sobre cómo interpretar exactamente muchos de estos pasajes. No existe; hay muchas posturas de muchos maestros bíblicos muy respetados, que tienen diferentes ideas sobre cómo interpretar estos pasajes. Entonces, yo voy a estar tratando de explicar una postura; yo estoy tratando de explicar cómo entiendo estos pasajes y por qué entiendo estos pasajes como los entiendo.
Entonces, ustedes tienen que estar muy atentos y discernir con mucho cuidado todo lo que digo, porque mucho de lo que diga no necesariamente lo vamos a tomar como dogma, es decir: "Esto es, y así es". Ustedes vean lo que estoy tratando de decirles y lo que yo he aprendido en el estudio de la Palabra. Eso estoy tratando de comunicar, para que ustedes vean también en sus Biblias, disciernan ustedes lo que están viendo y empiecen a tratar de conectar todas estas cosas. La profecía bíblica está aquí por una razón. ¿Creen ustedes que está de sobra y que nos la podemos brincar? "Profecía bíblica, qué flojera; a lo mejor algo más entretenido, o algo más fácil de entender". ¿Creen que está de sobra? ¿Podemos estudiarlo? ¿Debemos estudiarlo? Sí.
Cuatro versículos que se conectan con Apocalipsis
Y llegamos a este punto en el libro de Daniel. Hoy vamos a empezar a ver el capítulo 12, en lo que vemos como el reino eterno. Es decir, Daniel ha tenido una visión que, el domingo pasado yo les mostré cómo concluye realmente la visión con estos primeros cuatro versículos del capítulo 12. Pero el domingo pasado solo les di una introducción muy breve, muy superficial, a estos versículos, nada más como un punto final. Quería terminar con eso porque quiero que vean que hacia allá, ahí va la visión del capítulo 11, y va hacia todo esto que narra en el versículo 1 al 4.
Vamos a leerlos, porque hoy nada más vamos a ver los versículos 1 al 4, solo cuatro versículos. Y de esa manera podemos dedicar todo el próximo domingo a entender qué es lo que está pasando desde el 5 hasta el 13. El capítulo tiene 13 versículos solamente; hoy vamos a ver cuatro, el próximo domingo vamos a ver los otros, que son ocho versículos. Vimos muchos más versículos el domingo pasado en el capítulo 11, pero vale la pena detenernos aquí. Les voy a decir por qué: porque todo esto del capítulo 12 especialmente —creo que tanto el capítulo 9 como el 12, de todos los capítulos de Daniel, son los que más están conectados con el libro de Apocalipsis y que tienen sus paralelos en el libro de Apocalipsis—.
Entonces, vale la pena detenernos y ver bien qué está diciendo Daniel y cómo se conecta con Apocalipsis, y eso va a ser nuestra introducción a Apocalipsis. Entonces, dentro de dos semanas empezamos en Apocalipsis, y ya van a tener todo este contexto del libro de Daniel. Y cada vez que lleguemos a estas secciones que hablan y tienen estos símbolos, como los que hemos estado leyendo en Daniel, se van a acordar y van: "Sí, así, Daniel, Daniel: esto que está diciendo Juan también lo vio Daniel". Van a empezar a ver estas conexiones. Pero toma tiempo, hermanos; paciencia. Ninguno de estos temas se puede ver en un solo domingo, en una sola clase. Vale la pena hacerlo con calma. Y si tienen dudas, acérquense después y platicamos. ¿Está bien?
Lectura de Daniel 12:1-4
Así que, como les he estado diciendo, versículos 1 al 4 de Daniel: "En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro. Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad. Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará".
Eso vamos a analizar hoy, porque hay mucho aquí. De hecho, esto es como una parte de esta cuarta visión, que reside en el proceso de estos primeros cuatro versículos; o más bien, todo el capítulo 11 junto con estos cuatro versículos encierra esta primera parte de la visión. Como van a ver, en el versículo 5 parece ser que hay un cambio pequeño aquí en el mensaje, o en el enfoque de la visión, en los últimos versículos del capítulo 12. Entonces, no hagan mucho caso a la división de los capítulos; la división del capítulo 12 rompe un poquito ahí lo que estaba sucediendo, pero realmente fluye de lo que vimos el domingo pasado del capítulo 11.
Tres preguntas
Bueno, el énfasis, el énfasis que quiero hacer en este pasaje, en nuestros cuatro versículos: tres cosas. Quiero que nos hagamos tres preguntas y tratemos de contestar estas tres preguntas. Número uno, vamos a tratar de contestar: ¿cuándo será la resurrección de la que está hablando aquí? Está hablando de una resurrección de los muertos: ¿cuándo va a ser? Está en el pasaje una pista, pero en otras partes de la Biblia está más claro cuándo va a ser. La segunda pregunta es: ¿quiénes van a resucitar, y cómo identificamos estas categorías de gente que están aquí? Porque nuevamente aquí están más o menos mostradas, pero otras partes de la Biblia nos explican un poco mejor quiénes son los que resucitan. Y por último, vamos a ver al final —ya es obvio—: al final vamos a ver cuándo es el fin. Entonces tenemos cuándo será la resurrección, y cuándo es el fin; pero también queremos ver cuáles son las características del fin que rodean el evento de la resurrección.
¿Cuándo será la resurrección?
Entonces, ahí está. Número uno: ¿cuándo será la resurrección? Este tema es muy importante, hermanos, y no tengo ningún problema con dedicar todo un domingo a solo hablar de la resurrección, porque es un tema central de la fe cristiana. O sea, si dejamos de hablar de la resurrección, estamos dejando de hablar de parte del mensaje del Evangelio. Si se excluye la resurrección, ya no tienes ese Evangelio. La muerte de Jesús no es todo el mensaje del Evangelio; Su muerte y Su resurrección son el mensaje del Evangelio, y la manera en que esas dos cosas van juntas, no las puedes separar. Porque en Su resurrección Jesús comprobó que efectivamente el precio que había pagado en la cruz había sido aceptado por Dios el Padre. Y en Su resurrección nos mostró claramente que la esperanza que nos estaba ofreciendo Él en Su muerte era real. Si tú quieres tener verdadera esperanza, tienes que saber que Jesús resucitó. Eso es. Y si Él no resucitó, entonces no hay esperanza para nosotros; no existe esperanza. Y Pablo lo dijo: si la resurrección de los muertos no existe, perdemos nuestro tiempo; esto es una pérdida de tiempo. Somos de los que más debe de tener lástima la gente, si es que lo que estamos creyendo no es cierto. Entonces, por eso quiero detenerme y dedicar tanto tiempo a esto.
Y estaba leyendo sobre Stephen Hawking. ¿Han escuchado de él? Stephen Hawking es un físico; estaba en una silla de ruedas, estaba como parapléjico —es la palabra—, y no podía ni hablar bien; tenía que hablar a través de una máquina. Ya falleció. Y él decía que el concepto de la vida después de la muerte no es más que un cuento de hadas para la gente que tiene miedo de la oscuridad. Esa era su definición: cualquier cosa que piensen después de la muerte es un cuento de hadas para, ya saben, esa gente que tiene miedo de la oscuridad; o sea, que no quiere enfrentar las cosas que no conoce, entonces se inventan esas cosas. Es lo que él creía.
Y aquí Daniel está describiendo algo: ¿es cierto?, ¿es falso esto? Dice el versículo 2: "Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua". Entonces, ¿cuándo será esto? Hay una pista en el versículo 1. Dice: "En aquel tiempo". En aquel tiempo, ¿cuál tiempo? Lo que vimos el domingo pasado, el capítulo 11: Antíoco Epífanes, ya les dije. Y luego, en el versículo 36, empezamos a leer sobre otro personaje que no encaja exactamente con Antíoco Epífanes. Y aunque tuviera su cumplimiento parcial en otro personaje de la historia, sabemos que también, como les decía, es figura de un personaje futuro.
En aquel tiempo: tribulación y liberación
Entonces, parece ser que Daniel está viendo en todas estas etapas cumplimientos de profecía, y una de esas etapas de cumplimiento de profecía tiene que ver con el final de los tiempos, cuando habrá un anticristo que será el anticristo final. Y en ese tiempo, en aquel tiempo, habrá una guerra, y habrá una tribulación, y habrá angustia cual no hubo jamás hasta entonces. Nuevamente, la tribulación que vivieron los judíos alrededor del año 70 después de Cristo era una tribulación que no habían vivido nunca los judíos a esa intensidad. Entonces, por un lado tiene su cumplimiento en ese momento, y creo que sí, en ese momento tiene parte de cumplimiento todo lo que hemos estado leyendo.
Pero más allá de esa etapa vemos que hay otra etapa, todavía más adelante —y vamos a ver eso el próximo domingo—, en la cual nuevamente hay persecución y hay tribulación y hay angustia, pero no solamente para Israel, sino para la iglesia también, para los cristianos. Los cristianos también van a seguir enfrentándose a más y más y más y más tribulación, y las cosas se van a poner peor y peor y peor antes de que se pongan mejor. Entonces, ese es el periodo de tiempo, creo, al que está apuntando Daniel y la visión que está recibiendo Daniel.
Y la razón por la que digo que va más allá del año 70 es porque precisamente dice: "En aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen…". Aquí, aquí ya se abre el panorama, porque ya te das cuenta: no está hablando más de Israel. "Todos los que se hallen escritos en el libro". Vamos a ver quiénes son estos del libro cuando veamos quiénes son los que resucitan, pero eso ya le está abriendo el panorama. Hay un periodo más adelante de gente que va a ser libertada por Dios. Y cuando eso suceda, "muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua". ¿Sí? Entonces vemos: todo está apuntando hacia un futuro en el cual habrá una resurrección. ¿Ya fue la resurrección? No, todavía. Los que han muerto no han sido resucitados. Entonces, sabemos que esto tiene su cumplimiento en un futuro todavía, por lo menos parte de lo que está diciendo aquí Daniel.
¿Está la vida después de la muerte en el Antiguo Testamento?
Ahora, yo estaba escuchando a un judío muy famoso ahorita en Estados Unidos, que hace comentarios políticos sobre muchos temas, y él es un judío muy religioso del judaísmo, su religión como judío. Y vi ahí en internet una entrevista que le hicieron, donde decía por qué él rechaza el cristianismo. Y algo me llamó la atención, y dije: "Quiero escucharlo", porque lo he escuchado hablar de política y es muy bueno cuando habla de política. Pero dije: "Quiero escuchar qué dice, por qué rechaza el cristianismo". ¿Y saben por qué dice que lo rechaza? Porque dijo él en la entrevista: "Yo, como un judío ortodoxo, no reconozco que el concepto de la vida después de la muerte esté presente en el Antiguo Testamento. Eso es un invento de los cristianos y del Nuevo Testamento: la vida después de la muerte".
Y yo dije: "A ver, a ver, a ver, ¿qué?". O sea, ¿de veras? Yo me pregunto, cuando lo estaba escuchando: "¿Ya has leído tu Antiguo Testamento?". Yo he leído en muchos lugares en el Antiguo Testamento sobre la vida después de la muerte. No es un concepto del Nuevo Testamento; está en el Antiguo Testamento. Y ese era su argumento para rechazar el cristianismo: "Yo, como judío ortodoxo, rechazo el cristianismo porque esos son inventos de ellos; eso ni siquiera está en mi Antiguo Testamento". Me habría encantado tener una conversación con él en ese momento, pero bueno, no lo conozco.
Quiero mostrarles aquí cómo es que, primeramente, tenemos pasajes del Antiguo Testamento que reflejan lo que está diciendo aquí Daniel. Ahora, Daniel, sí, este versículo es probablemente el más explícito de todos, pero quiero que vean otros. Por ejemplo, Isaías 26:19: "Tus muertos vivirán, sus cadáveres se levantarán. ¡Moradores del polvo, despertad y dad gritos de júbilo!, porque tu rocío es como el rocío del alba, y la tierra dará a luz a los espíritus". Isaías 26. Vean lo que dice Ezequiel 37. Es una visión que tiene Ezequiel, y aunque tiene todo este simbolismo espiritual, también contiene realidades físicas: "Y sabréis que Yo soy el Señor cuando abra" —este versículo 13— "cuando abra vuestros sepulcros y os haga subir de vuestros sepulcros, pueblo mío. Pondré mi Espíritu en vosotros y viviréis, y os pondré en vuestra tierra. Entonces sabréis que Yo, el Señor, he hablado y lo he hecho —declara el Señor—".
La resurrección en los Salmos
Y en los Salmos hemos visto también mucho esto. Lo vimos cuando los apóstoles, en el libro de Hechos, citaban los Salmos para hablar de la resurrección, y específicamente de la resurrección de Jesús. Salmo 16, versículo 9: "Por tanto, mi corazón se alegra y mi alma se regocija; también mi carne morará segura, pues Tú no abandonarás mi alma en el Seol, ni permitirás a Tu Santo ver corrupción". Y los apóstoles reconocieron esto. Cuando Pedro retoma estos versículos, dice: de hecho, David sí vio corrupción, y su alma sí se quedó, o sea, su cuerpo sí permaneció en el sepulcro; pero hay uno que no, y Él es a quien estaba apuntando este versículo: aquel a quien Dios no permitiría que viera corrupción, y lo levantó de los muertos: Jesús. Entonces, entendemos que hay esta conexión entre el Antiguo y el Nuevo Testamento en el concepto de la resurrección.
Vean Salmo 73, versículo 23 —y les estoy poniendo todos estos versículos porque creo que vale la pena que los apunten y que los tengan ahí como una referencia de este tema de la resurrección—. Dice: "Sin embargo, yo siempre estoy contigo; Tú me has tomado de la mano derecha. Con Tu consejo me guiarás, y después me recibirás en gloria. ¿A quién tengo yo en los cielos, sino solo a Ti?". ¿Sí hay algo, no?, una esperanza aquí del salmista, que está apuntando a algo más allá de esta vida, cuando está diciendo: "Sí, tengo una esperanza de lo que viene después". No entendían todos los aspectos de lo que estaban hablando, pero ahí estaban siendo revelados por medio del Espíritu Santo. Oseas 6:2: "Nos dará vida". Y esto es una figura que aparece en Oseas, y fíjense en el detalle que tiene aquí: "Nos dará vida después de dos días; al tercer día nos levantará, y viviremos delante de Él". ¿Aquí a qué creen que está apuntando eso? A la resurrección de Jesús. Está apuntando hacia algo que encontraría su cumplimiento en la resurrección de Jesús, una esperanza que encontraría su cumplimiento en la resurrección de Jesús. Todo esto es Antiguo Testamento. Si conocen a un judío, hablen con él sobre el concepto de la vida después de la muerte que está aquí.
La resurrección en las palabras de Jesús
Pero para empezar a aclarar todo esto, y para empezar a conectar todo esto con Apocalipsis, ahora vamos al Nuevo Testamento. Quiero que vean qué tan prominente es este tema. Así es: si está en el Antiguo Testamento, es verdad; está más en el Nuevo todavía. ¿Por qué? ¿Por qué está más en el Nuevo Testamento que en el Antiguo? Una respuesta muy sencilla: porque Jesús ya fue manifestado. Ya se ve claramente cómo se cumple la esperanza de la resurrección. Sin Jesús todavía resucitado, es difícil ver cómo Dios va a hacer estas cosas. Pero una vez que Jesús ha sido manifestado, entendemos: Él ya nos puso el ejemplo. Así como Él resucitó, así nosotros seremos resucitados. La misma esperanza que tenemos en que Él efectivamente salió de la tumba es la misma esperanza de que nosotros también seremos levantados del polvo algún día. Entonces, hay una conexión más clara para los apóstoles, y en el mismo ministerio de Jesús.
Quiero que vean aquí Juan capítulo 5, porque esto es Jesús hablando, y Él retoma este concepto de Daniel. Vean desde el versículo 25 —yo puse, creo, aquí 28, pero vean desde el 25 del capítulo 5 de Juan—: "De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán. Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo; y también le dio autoridad de hacer juicio". Ahora, hay una conexión aquí con un juicio que hace el Hijo, "por cuanto es el Hijo del Hombre". Entonces, ahí está la conexión. Y ahora es donde describe qué pasa en el juicio del Hijo. Dice: "No os maravilléis de esto" —no nos sorprenda—, "porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán Su voz; y los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación". Entonces, aquí junta nuevamente, dice Jesús: cuando sea la resurrección, todos los muertos resucitarán, unos para vida eterna, otros para condenación.
Mateo 24: la trompeta y los escogidos
Luego, vean más adelante, en Mateo 24. Ahora, en Mateo 24 es un poco más sutil la referencia, pero está ahí, y les voy a mostrar por qué en un momento. No solo quiero que lo lean; el próximo domingo —les adelanto—, el próximo domingo nos vamos a meter mucho más a fondo en Mateo 24, porque este capítulo está altamente relacionado con el capítulo 12 de Daniel. Pero ahorita quiero que vean nada más el concepto de resurrección. Dice el versículo 29 de Mateo 24: "E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días…". O sea —y eso para que lo conecten con lo que está diciendo Daniel—: hay una tribulación, hay angustia; sí va a haber… va a incrementar el poder del anticristo, y va a incrementar la persecución a la iglesia. Y dice: "Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará Sus ángeles con gran voz de trompeta" —ahorita vamos a ver más sobre esta trompeta— "y juntarán a Sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro".
Pero yo creo que esto es una descripción del rapto de la iglesia en los Evangelios. Y creo que esto es una descripción de la resurrección de los santos en los Evangelios, que está haciendo Jesús mismo: después de la tribulación de aquellos días. Entonces, enviará a Sus ángeles con trompeta de Dios, juntará a Sus escogidos. Tengan eso en mente.
1 Tesalonicenses 4 y 1 Corintios 15
Y ahora vayan a 1 Tesalonicenses 4, versículo 16, y vean lo que dice ahí. 1 Tesalonicenses 4:16: este es un pasaje muy conocido, y aquí vean, vean los paralelos que hay con lo que acabamos de leer en Mateo 24. Dice: "Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios…". Ahí están las mismas características de Mateo 24, al final de Mateo 24. "…descenderá del cielo". Reunirá a Sus escogidos: eso es lo que decía Mateo 24. "Y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor". Entonces, la esperanza del cristiano es: Jesús va a regresar, y nos va a transformar a todos, y va a resucitar a todos los muertos, y hacer un juicio final. Estamos juntando todos los eventos ahora que estamos viendo a lo largo de estos pasajes.
Y vean lo que dice 1 Corintios 15. Y aquí es importante que nuevamente conecten estas cosas con otros pasajes: 1 Corintios 15, versículos 22 y 23: "Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados". Y aquí es donde lo explica: "Pero cada uno a su debido orden". Entonces dice: "Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en Su venida". Y entonces ya Pablo está conectando estas cosas: cuando regrese Jesús, entonces resucitaremos. Si hemos muerto, resucitaremos.
Pero vean un poco más adelante en el mismo capítulo, el versículo 50, y aquí explica más. Dice: "Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción. He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados". O sea, no todos van a morir, pero sí todos serán transformados a cuerpos glorificados. "En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final". Entonces, ¿vieron? Mateo habla de una trompeta, Mateo 24; 1 Tesalonicenses 4 habla de una trompeta; y ahora 1 Corintios 15 habla de una trompeta. "Porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo".
¿Ven la fuerza de la esperanza aquí? Todo esto está diseñado para darnos la esperanza y para mostrarnos el plan que Dios tiene de regresar algún día. Jesús regresará algún día, y cuando Él regrese resucitará a todos los santos; y no nada más a los santos, sino a los impíos también. Y aquí es donde voy a llegar al siguiente punto, porque esto es parte de lo que está describiendo Daniel. Daniel dice: cuando sea la resurrección, unos serán para vida eterna, otros para condenación.
¿Quiénes van a resucitar?
Entonces, eso nos lleva a la siguiente pregunta, que es: ¿quién va a resucitar? ¿Quién va a resucitar cuando Jesús regrese? Todos van a resucitar. Y aquí es donde entramos en diferencias de escatología. Hay unos que dicen: "No, unos resucitan cuando viene Jesús en el rapto, antes de la tribulación; otros resucitan en la segunda venida, después de la tribulación; otros resucitan después del milenio". Entonces, hay tres resurrecciones para algunos. Yo creo que solamente hay una resurrección, porque es lo que veo en nuestros pasajes: una resurrección en la que todos resucitan, impíos y santos. Ahí está: van juntos, parejos todos, y es el juicio final. Dios establece Su reino, y, como leímos en 1 Corintios 15, la muerte es derrotada final y absolutamente cuando Jesús regrese. Ahí se acaba todo. Cuando lleguemos a Apocalipsis 20 voy a explicarles más sobre eso, porque no creo en mil años después de la segunda venida de Jesús en donde la gente sigue muriendo físicamente. Porque dice 1 Corintios 15 que cuando Jesús regrese la muerte será derrotada; ya nadie más puede morir, de acuerdo a 1 Corintios 15, después de que Jesús regrese.
Pero bueno, algún día llegaremos a eso y seguiremos desarrollando este tema. Es fácil para mí adelantarme a cosas y empezar a meterme en cosas que todavía no… No quiero confundirlos, no quiero que digan: "¿De qué está hablando?". Entonces, vamos por partes. ¿Quién va a resucitar? Todos.
El libro
Y aquí está la clave: hay un libro. Dice también: hay un libro. Y en base a este libro es que se hace el juicio de cómo se dividen las cosas de esta resurrección. El libro es algo sobre lo que encontramos… de hecho, aparece también en el Antiguo Testamento este concepto de un libro. Aquí les pongo algunos pasajes. Por ejemplo, Isaías 4:3 dice: "Y acontecerá que el que sea dejado en Sion y el que quede en Jerusalén será llamado santo: todos los que están inscritos para vivir en Jerusalén". Inscritos, ¿dónde? Ya empiezas a ver. No sabemos siempre a qué se están refiriendo estos pasajes; parece ser indicaciones de que sí hay algún tipo de listas o de registros.
Y, por ejemplo, en Éxodo, en Éxodo 32:32, leemos: "Pero ahora, si es Tu voluntad, perdona su pecado, y si no, bórrame del libro que has escrito. Y el Señor dijo a Moisés: Al que haya pecado contra mí, lo borraré de mi libro". ¿Cuál libro, Señor? ¿Tienes un libro? Aparentemente, en el Antiguo Testamento ya está dando este tipo de explicaciones, como la que hace Malaquías 3:16: "Entonces los que temían al Señor se hablaron unos a otros" —el versículo 16—, "y el Señor prestó atención y escuchó, y fue escrito delante de Él un libro memorial para los que temen al Señor y para los que estiman Su nombre. Y ellos serán míos —dice el Señor de los ejércitos— el día en que Yo prepare mi tesoro especial, y los perdonaré como un hombre perdona al hijo que le sirve. Entonces volveréis a distinguir entre el justo y el impío, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve". Entonces, ¿se dan cuenta cómo nuevamente se junta esta categoría de que, de acuerdo al libro, se define quiénes son los de Dios y quiénes no son de Dios? Esa es la división categórica que se crea.
Mateo 25: las ovejas y los cabritos
Vamos al Nuevo Testamento. ¿Qué dice el Nuevo Testamento sobre el libro? Ahora sí, Mateo 25. Y aquí es donde quiero que vean que Mateo 24 y Mateo 25 están íntimamente conectados en cuanto a lo que están hablando. Lo vamos a ver el próximo domingo; nuevamente les menciono esto para que no se pierdan el próximo domingo. Mateo 24 es una combinación de profecías futuras para nosotros y pasadas para nosotros. Y aquí es donde he hablado brevemente de este preterismo y futurismo en la interpretación bíblica: cosas que ya se cumplieron, cosas que todavía no se han cumplido. Mateo 24 contiene elementos acerca de la destrucción del templo que se cumplieron en el año 70 después de Cristo. Por eso es que Jesús dijo que no pasaría esta generación sin que se hayan cumplido estas cosas, porque hay aspectos de Su profecía en Mateo 24 que no faltaba mucho para que se cumplieran, y ya se cumplieron. Y otros aspectos de la profecía de Jesús tienen un cumplimiento futuro, que todavía no hemos experimentado, que tiene que ver con la segunda venida, que es el fin de todas las cosas.
Pero después, en Mateo 25, quiero que vean lo que dice el versículo… Ahora, dense cuenta de que están conectados estos dos. Dice Mateo 24:31 —o más bien, Mateo 24:30 y 31— es la aparición del Hijo del Hombre sobre las nubes del cielo. Ahora se retoma ese concepto en el capítulo 25, y dice Jesús: "Cuando el Hijo del Hombre venga en Su gloria, y todos los santos ángeles con Él, entonces se sentará en Su trono de gloria". Ahora, ¿cuándo será esto? La segunda venida. Es lo que ya leímos en el capítulo 24; Jesús regresa a ese tema, y ahora nos va a explicar más sobre lo que va a pasar en ese momento. "Y serán reunidas delante de Él todas las naciones" —todas las naciones— "y apartará los unos de los otros, como pondrá el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a Su derecha, y los cabritos a Su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de Su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo". ¿Quién es? La iglesia, la esposa de Cristo. Esa es la que recibe la heredad, juntamente con el pueblo de Israel que haya creído en Jesús como su Mesías.
"Porque tuve hambre, y me disteis de comer…". Y aquí ustedes recuerdan todo esto. Pero vean más adelante, en el versículo 40… perdón, en el versículo 45, porque aquí nuevamente regresa a este tema. Dice: "Entonces les responderá diciendo…" —a estos, los que no; son los cabritos, los que están siendo condenados por Dios—: "De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí me lo hicisteis. E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna". ¿Se parece a Daniel 12? O sea, no podría ser más parecido a Daniel 12. Lo que estamos leyendo es exactamente el mismo evento, las mismas cosas que se están describiendo aquí en Mateo 25. Entonces, ¿cómo se conecta toda la Biblia? Daniel 12, Mateo 24 o 25, 1 Tesalonicenses 4, 1 Corintios 15. Y vamos a ver en un momento, vamos a ver en un momento un poquito más sobre esto, ahora sí en Apocalipsis.
El libro de la vida
Pero primero quiero mostrarles Filipenses 4:3. Evodia y Síntique, de las que está hablando Pablo —lo estudian en Filipenses los jóvenes, ¿verdad?—, recordando esto que dice Pablo: "En verdad, fiel compañero, también te ruego que ayudes a estas mujeres que han compartido mis luchas en la causa del evangelio, junto con Clemente y los demás colaboradores míos", dice, "cuyos nombres están en el libro de la vida". Pues nuevamente esta categoría de gente es una categoría de gente que está en un libro.
Apocalipsis 20: las almas que vivieron y reinaron
Ahora sí, Apocalipsis. Apocalipsis 20, versículos 13 al 15. Describe la primera parte… Vamos a leer la primera parte, porque aquí no lo apunté, pero véanlo. Algún día vamos a llegar a Apocalipsis 20 y vamos a regresar; entonces va a haber más claridad en el futuro, espero. Pero voy a tratar brevemente de explicar qué es lo que veo aquí en Apocalipsis 20. Yo creo que Apocalipsis 20 está describiendo la segunda venida de Jesús, y que en Su segunda venida hay una resurrección. Nuevamente, aquí está. Dice en el versículo 4: "Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años".
Entonces, estos son una categoría de cristianos que han muerto por causa del nombre de Jesús, que creo que está siendo descrito aquí: el estado intermedio, o sea, lo que está sucediendo entre la primera y la segunda venida de Jesús. Por eso dice que son las almas, las almas, los que todavía no tienen cuerpos, los que están reinando con Cristo. Yo creo que mis papás están en esta categoría que está siendo descrita ahorita en Apocalipsis 20. Son aquellos que han muerto en Cristo Jesús y hoy reinan juntamente con Él. Los tronos en Apocalipsis siempre son en el cielo; siempre, en todo Apocalipsis, han estado siendo narrados como tronos en el cielo. Pero vean lo que dice. Dice: "Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años" —de este periodo perfecto de tiempo—. "Esta es la primera resurrección". O sea, todos estos que han estado muertos por mil años son los que han sido partícipes de lo que la Biblia llama la primera resurrección.
La primera resurrección y la segunda muerte
Y conecta la primera resurrección con otra cosa. Dice: "Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre estos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con Él mil años". Entonces, esta es la conexión que quiero que vean, porque habla de una segunda muerte. ¿Cuál es la segunda muerte? Hay una primera muerte, que es la muerte física. Sí, nos morimos físicamente; muchos de nosotros experimentaremos eso. Pero hay una segunda muerte, que es una muerte espiritual. Ahora, Juan conecta la primera resurrección con la segunda muerte, y dice: si tú experimentaste la primera resurrección, entonces la segunda muerte no tiene poder sobre ti. Lo cual significa que, si hay una primera resurrección, significa que hay una segunda resurrección, ¿no es cierto?
Por eso dice: es primera resurrección y segunda muerte. La primera muerte es física; la segunda muerte es espiritual. Lo cual probablemente nos está indicando cómo funcionan las resurrecciones también: hay una primera resurrección, que sería espiritual, porque corresponde a la segunda muerte; y hay una segunda resurrección, que es física, que corresponde a la primera muerte. ¿Entienden? A lo mejor no, pero un día veremos Apocalipsis 20 nuevamente. Lo que quiero que entiendan aquí es que entonces estos que han estado viviendo por mil años han experimentado la primera resurrección. Jesús dijo: "El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá". Esta es la primera resurrección, una resurrección espiritual; corresponde a la segunda muerte, que es una muerte espiritual. No han muerto espiritualmente, porque Jesús les ha dado vida espiritual.
Pero hay una segunda resurrección, que es una resurrección física, cuando se cumplan estos mil años, que yo entiendo son representativos del tiempo entre la primera y la segunda venida —y lo vamos a ver cuando veamos Apocalipsis—. Cuando se cumplan esos mil años, entonces habrá una resurrección física, y empieza a ser descrita en el versículo 13. Lean el versículo 13 de Apocalipsis 20: "Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego". Entonces, los que han muerto espiritualmente son condenados también físicamente en la resurrección segunda.
La Biblia es un solo libro
¿Queda claro? No sé. Hoy les estoy dando algo para empezar a estudiar, y espero que esto los anime, a que Apocalipsis viene y que vamos a estar meditando sobre todas estas cosas, y vamos a ver cómo se conecta todo. Yo creo mucho en que la Biblia es un solo libro. No son muchos libros; es un solo libro, y todos los libros están diseñados para ir juntos. Apocalipsis no es un libro aislado del resto de la Biblia; está totalmente conectado con todos los demás libros de la Biblia. Y todo lo que está en Apocalipsis ha aparecido en otras partes de la Biblia antes. Y cuando ustedes empiecen a leer Apocalipsis, empiecen a ver dónde aparecieron ya estos conceptos antes. Por ejemplo, en Juan 5 Jesús habló de la resurrección; ya dijo: "Cuando Yo regrese van a resucitar unos para vida eterna, otros para condenación". Ya nos explicó. También ya lo dijo Pablo, ya lo explicó también. Entonces, cuando llegan a Apocalipsis y empiezan a leer de la resurrección, debe darse una conexión entre esta resurrección de la que está hablando aquí y lo que ya hemos visto en otras partes de la Biblia.
Apocalipsis 21, versículo 26. Otra vez: ¿quiénes participan de la resurrección? ¿Quiénes se benefician de la eternidad? Dice: "Y llevarán la gloria y la honra de las naciones; no entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero". Entonces, la resurrección para vida eterna es una separación de acuerdo a un libro, en la cual existen dos categorías de personas. Nomás hay dos, no hay más. O sea, o eres parte de la iglesia o no eres parte de la iglesia. Yo no creo que el plan de Dios para Israel es diferente al plan que Dios tiene para la iglesia, sino que quiere juntar a ambos como un solo pueblo y una sola nación, y Su esposa, para habitar con Él por toda la eternidad. Y eso es lo que vamos a estar viendo más adelante, cuando estemos viendo todos estos pasajes. Bueno, ¿quieren que repita todo? Ahí está grabado.
¿Cuándo es el fin?
Entonces, por último, es la última pregunta que nos hacemos: ¿cuándo es el fin? ¿Cuándo sucederán estas cosas? Esto es importante, porque también está en el 12, está en conexión con todo lo que hemos estado leyendo. Daniel 12 dice en el versículo 4… y vamos a darle al 3 y al 4, quiero, porque hay una conexión muy, muy, muy fuerte entre estos dos versículos. Dice: "Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad". En 1 Juan dice Juan que nosotros, cuando aparezca Jesús, seremos como Él. 1 Juan 3:2: cuando aparezca Jesús, seremos como Él. Dice Apocalipsis 22:16: "Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana". Suena como el versículo 3: "Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad".
Hay una imagen aquí acerca de la manera en que nosotros reflejamos la misma gloria de Dios por toda la eternidad. Es majestuoso esto; va más allá de nuestra capacidad de entendimiento, de nuestra imaginación. Todo lo que ustedes puedan imaginarse no llega ni al principio de lo que significa. Pero aquí está esa parte de lo que Dios le está revelando a Daniel. Y luego dice el versículo 4: "Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin". Ahora, esto es muy interesante, porque Dios le dice a Daniel: "Sella la visión, no la abras hasta el tiempo del fin". ¿Cuándo es el fin? Aparentemente, en el tiempo de Daniel todavía no es el fin, ¿no es cierto? ¿No les suena lógico? Dios le está diciendo que no es el fin. Así que, todo en los momentos de esta profecía: ¿cuándo es el fin? Ahí es donde queremos tratar de definir eso.
El fin comenzó con la primera venida de Cristo
Es muy importante, hermanos, porque creo que la Biblia lo define de esta manera: el tiempo del fin es inaugurado en la primera venida de Cristo y concluye en Su segunda venida. Entonces, todos los cristianos que han vivido desde la primera vez que fue manifestado Jesús están viviendo el fin. O sea, hace 2000 años ya estaban viviendo el fin; estamos aquí, 2000 años después, estamos viviendo el fin. No sé cuánto más tiempo falta, pero este es el fin: ¿cien años más, doscientos años más? No sé; probablemente menos que eso. Pero ya estamos cerca del fin. Y quiero que vean por qué les digo que desde la primera venida de Jesús ya es el fin. Porque justamente, miren: en 1 Pedro 1:12 se dice que todos los profetas del Antiguo Testamento estaban profetizando y querían ver hacia adelante cómo es que se iban a cumplir las cosas que estaban diciendo, y no entendían la manera ni la forma en que se iba a cumplir. Pero nosotros ya podemos ver hacia atrás y decir: "Sí, así es como se cumplió".
"No selles las palabras": lo que Daniel selló, Apocalipsis lo abre
Y de hecho, otra vez, un paralelo con Apocalipsis. Ya los estoy preparando; este día es la introducción. Ya estamos más metidos en Apocalipsis que nada, pero espero que esto les ayude a ver estos paralelos. Apocalipsis 22 dice cuándo, o algo muy parecido, con Juan; pero a él se le dijo lo opuesto de lo que se le dijo a Daniel. Dice Apocalipsis 22:10: "Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca". Es decir, lo contrario de lo que recibió Daniel. A Daniel se le dijo: "Sella las palabras de la visión, átala, la profecía, ahí, porque es para el fin". Pero a Juan se le dice: "Ahora sí es el fin. Ahora sí, no selles la visión, estas visiones, para todos los que están de ahora en adelante escuchándola, porque ya el fin está cerca. Ahora sí es para ustedes lo que están leyendo".
Es decir, todo lo que Daniel aquí sella se reabre en Apocalipsis. Todo lo que a Daniel le dice "todavía no es para ahorita", en Apocalipsis regresa para decirle a la iglesia de Cristo: "Ahora sí, esto es lo que pueden esperar, y esto sí es para ustedes". Entonces, hay un aspecto aquí muy importante acerca de cómo desde la primera venida de Jesús se desató esta revelación: de que si Jesús era el cumplimiento de todas las cosas, entonces todo tiene que ver con Él, y estamos viendo hacia Su segunda venida y el cumplimiento de todo esto que llamamos el fin de los tiempos.
¿Se acuerdan del sermón de Pedro en Pentecostés, cuando les dijo que lo que ellos estaban experimentando era el cumplimiento de la profecía de Joel? Y si se dan cuenta, en esa profecía de Joel que cita Pedro, parte de esa profecía no se ha cumplido todavía. "Y en los postreros días", dice. Y Pedro dice: "Y ya aquí se está cumpliendo delante de ustedes: vuestras hijas profetizarán, y recibirán visiones y sueños". De verdad. Y empieza a escribir una visión apocalíptica del fin de los tiempos que no sabemos cómo se cumplió en Pentecostés, pero dijo: "Pero ya se está cumpliendo". ¿Por qué? Porque eso era el principio del fin. O sea, Pedro ya lo reconocía: "Estos son los postreros días, estos son los últimos días; ya se inauguró". Ya estamos experimentando cómo Dios está desarrollando Su plan para culminar en la venida de Su reino, la resurrección de los santos y el establecimiento de la perfección en todas las áreas de la creación.
Muchos correrán de aquí para allá
Bueno, eso es lo primero que quiero que vean sobre el fin. Lo que quiero que vean en este versículo 4 es que hay un poquito de descripción de parte de Daniel sobre el fin. Dice: "Cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará". Es más confirmación de lo que les estoy diciendo. ¿Cuándo es el tiempo del fin? Cuando corran de aquí para allá, y cuando la ciencia se aumente. Ahora, ¿de qué está hablando? Bueno, "muchos correrán de aquí para allá" es una expresión que se usa a lo largo del Antiguo Testamento en varios pasajes: 2 Crónicas 16:9; Jeremías 51, 49, 32, 82; Zacarías 4:10. Todos estos se pueden traducir como "de aquí para allá", cuando se describe cómo es que Dios, por ejemplo, está viendo toda la tierra, y estaba viendo de aquí para allá, y en todo Jerusalén de aquí para allá. Y siempre que aparece esta expresión en el Antiguo Testamento se refiere a algo global, algo que tiene que ver con movimiento en todo el mundo.
No nos vamos a meter en detalles sobre eso porque no tenemos tiempo, pero solo quiero que escuchen la explicación que les estoy dando: "de aquí para allá" es una referencia, creo yo, a cómo el tiempo del fin se desata con la expansión del reino de Dios en toda la tierra. Hechos 1:8: "Me seréis testigos en Jerusalén, en Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra". Es la manera en que se cumplió el "de aquí para allá": en toda la tierra habría movimiento.
Y la ciencia se aumentará
¿Acerca de qué? Acerca de un conocimiento que ha aumentado, algo que ahora tenemos que antes no teníamos: "La ciencia aumentará". Y cuando decimos ciencia, no estamos hablando de biología y física y matemáticas y cosas así, que es lo que normalmente asumimos que ciencia... ¿Qué significa ciencia? Conocimiento: es todo lo que significa. Es un conocimiento; ciencia es el conocimiento, lo que sabemos. Y cuando hemos visto que Jesús ya ha sido revelado, entendemos que cuando dice "la ciencia aumentará"... Vean, por ejemplo, lo que dice Amós 8:12: "Vagarán de mar a mar" —y aquí se conectan los dos, lo de andar en toda la tierra; pero aquí todavía es Israel sin un entendimiento del Evangelio, vagando de mar a mar—, "y del norte hasta el oriente andarán de aquí para allá en busca de la palabra del Señor, pero no la encontrarán". No tendrán el entendimiento que necesitan. Es una profecía sobre Israel.
Pero ahora dice Hechos 17, en el sermón de Pablo en el Areópago: "Por tanto, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia…". Así es como lo describió Pablo. O sea, los tiempos en los que les faltaba conocimiento: eso es ignorancia, cuando te falta conocimiento. "Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios declara ahora a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan". Ese es el conocimiento nuevo que no existía antes: que ahora, a través de Jesucristo, existía el perdón de los pecados. Cristo manifiesto es la proclamación que se esparciera por la tierra. Y ese conocimiento aumentará y aumentará y aumentará. Como dice Juan 17:3: "Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Yo te glorifiqué en la tierra, habiendo terminado la obra que me diste que hiciera". Jesús vino a revelar este conocimiento a toda la humanidad.
"Sed sobrios" —1 Corintios 15:34—, "como conviene, y dejad de pecar, porque algunos no tienen conocimiento de Dios. Para vergüenza vuestra lo digo". ¿Cuál es este conocimiento de Dios, esta ciencia de Dios? El Evangelio. Colosenses dice: "…como es digno del Señor, agradándole en todo, dando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios". ¿Cómo se cumple esto? La ciencia aumentará: la gente conocerá más acerca de Dios en todo el mundo. Daniel no entiende esto bien; nosotros entendemos esto ahora mejor, porque hemos visto cómo se manifiesta en el Nuevo Testamento el cumplimiento de estas cosas.
Conclusión: ¿está tu nombre en el libro?
Estas tres preguntas, espero que las hayamos contestado. Nuestra esperanza es clara. ¿Cuál es? Resucitaremos. Hay una gloria futura y eterna en la presencia de Dios; habrá un juicio final. Y cada uno de nosotros tenemos que entender que el conocimiento del Evangelio ha sido revelado a través de la iglesia. La Biblia nos muestra el Evangelio; la iglesia ha predicado este mensaje. Es el conocimiento de Dios que se ha esparcido por toda la tierra. Y cuando nosotros escuchamos ese mensaje y vimos lo que significaba este conocimiento, creímos en Jesús por fe, nos arrepentimos de nuestros pecados, le pedimos perdón a Él para ser reconciliados con Dios. Y ahora nuestra esperanza es clara, porque sabemos que estamos en un libro que tiene Dios. No sabemos cómo es ese libro, dónde está exactamente, qué tan grande es, pero hay un libro. Y la pregunta más importante que puedes hacerte esta mañana es esta: ¿está tu nombre ahí? Porque en base a eso es la esperanza futura de la que está hablando aquí Daniel. Pónganse de pie.
Escúchanos
Ven un domingo
Predicamos así cada semana, a las , en Av. México 319.
Qué esperar si vienes →