Daniel 12:5-13DanielNathan Díaz
La cuarta visión: El reino eterno
¿Qué significan los 1290 y 1335 días de Daniel 12 y la expresión tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo? Este estudio los conecta con Antíoco, con la destrucción del templo en el año 70 y con el anticristo final, mostrando que los tres años y medio marcan una tribulación limitada en la que Dios sostiene a los suyos. Cierra con la promesa de descanso, resurrección y herencia eterna.
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Transcripción
Introducción: el último domingo en Daniel
(La grabación comienza con el mensaje ya empezado.)
… a la Palabra de Dios, y que la gente tenga acceso a la Palabra de Dios y pueda leer la Biblia, tener una Biblia en su casa. Entonces, ahí platiquen.
Bueno, hoy es el último domingo en el libro de Daniel. Ahora, tengo que disculparme con aquellos que a lo mejor no han estado durante los últimos meses y no han escuchado todo este contexto, porque puede ser un poquito difícil escuchar sobre el final. Es como cuando ves una película y solo ves el final, y dices: "¿Y cómo llegamos aquí?". Entonces, eso es un poquito de lo que vamos a estar haciendo hoy: cerrando, concluyendo este libro. Y el capítulo 12 lo empezamos a ver el domingo pasado; hoy vamos a concluirlo.
Pero hay muchísimo aquí, y especialmente el capítulo 12. De todos los capítulos de Daniel, probablemente el capítulo 2 es el que más contiene cosas que están conectadas con otras partes de la Biblia. Y como vamos a estar viendo Apocalipsis en los próximos meses, estamos tratando ya de empezar a hacer esas conexiones: dónde están los paralelos, dónde están las cosas que son iguales en Daniel y en otras partes de la Biblia. Entonces, hoy vamos a estar haciendo un recorrido por esta última sección de Daniel, tratando de hacer muchas conexiones, tratando de prepararnos para lo que viene de profecía bíblica. Va a estar un poco intenso, se los advierto desde ahorita: si se duermen, ya no van a entender nada, aunque sean unos diez minutos nada más.
¿Cuándo es el fin?
Entonces, es todo esto. Quiero, en todo esto del capítulo 12, regresarme tantito, nada más para que vean de dónde venimos el domingo pasado y hacer esta conexión, que es con los versículos 3 y 4. Hablamos acerca de la resurrección, que está en el versículo 2; del versículo 3 del capítulo 12 y del versículo 4 hablamos acerca de este versículo. Y también el miércoles, aquí, traté de mostrarles varias cosas y hacer conexiones con Apocalipsis. Hoy vamos a volver a hacer algunas conexiones con Apocalipsis 20 y otras partes de Apocalipsis.
Pero la pregunta era: ¿cuándo es el fin? Y quiero que vean —vamos a leerlo; no son muchos versículos, entonces varias veces a lo mejor vamos a leer estos versículos—, pero quiero que vean dónde está el énfasis de este pasaje. Dice: "En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro. Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad. Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin". Ahí está; véanlo, márquenlo: este es el tiempo del fin. "Sella la visión hasta el fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia aumentará".
"Y yo Daniel miré, y he aquí otros dos que estaban en pie, el uno a este lado del río, y el otro al otro lado del río. Y dijo uno al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río: ¿Cuándo será el fin —aquí está— de estas maravillas? Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo. Y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas. Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿cuál será el fin —otra vez, este es el énfasis— el fin de estas cosas? Él respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin". Otra vez está ese énfasis del fin. "Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán. Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hacia la abominación desoladora, habrá 1290 días. Bienaventurado el que espere, y llegue a 1335 días. Y —otra vez— y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días".
El tiempo del fin ya fue inaugurado
Entonces, ven: el énfasis es muy claro. El énfasis del capítulo 2 es el fin: ¿dónde es el fin?, ¿dónde terminan estas cosas? Pero yo les mostré el domingo pasado —esto no lo vamos a repasar mucho—, el domingo pasado les mostré que el tiempo del fin es inaugurado en la primera venida de Cristo. Creo que la primera venida de Cristo inaugura esta era del fin, que llaman la era de los postreros días. Empiezan cuando Jesús vino por primera vez y resucitó, y Su iglesia está establecida; ahí empieza esta era que estamos viviendo hoy. Pero empieza en la primera venida y concluye en Su segunda venida.
Entonces, veíamos cómo en el capítulo 12, cuando dice "muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia aumentará", yo les mostré cómo es que creo que esas dos explicaciones del fin tienen que ver con el avance del Evangelio. Algunos comentaristas dicen que lo que está diciendo ahí de "muchos correrán de aquí para allá" es que hoy en día ya volamos en aviones y vamos en coches, y entonces nos movemos mucho más que antes; y que "la ciencia aumentará" es que la tecnología avanza, y ahora tenemos celulares y toda clase de aparatos, internet, todo este tipo de cosas. Pero creo que es mucho más profundo que eso. Creo que esa explicación se queda muy corta de lo que realmente está tratando de decir Daniel en esta visión. Creo que "muchos correrán de aquí para allá" es la expansión del Evangelio en todo el mundo, y "la ciencia aumentará" es el conocimiento de Cristo siendo predicado en todo el mundo.
Ahora lo digo —y creo que no hice esta conexión el domingo pasado, por eso me regreso—, porque el versículo 3 dice: "Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad". Entonces, hay una categoría de gente que son los resucitados, los que participan de la resurrección, y tienen estas dos características. Son los entendidos, que está conectado, creo, con "ciencia": los entendidos son los que tienen esta ciencia de la que está hablando Daniel, que se aumentará. Esos son los entendidos; por eso están los dos conceptos juntos. Y luego, enseñan la justicia a la multitud; entonces, evidentemente están enseñando a mucha gente. Entonces, eso de "la multitud" está conectado con "correrán de aquí para allá", o sea, se globalizará esto, que es la expansión del Evangelio. Yo creo que todo esto nos muestra cómo la primera venida y la segunda venida es lo que marca la era final de la historia de esta tierra como la conocemos.
Un recorrido por las visiones de Daniel
Bueno, ahora sí: eso es más un recordatorio del domingo pasado. Y llegamos a esta parte, esta última parte, esta última visión, con estas cosas muy raras que le dice el ángel a Daniel. Ahora, no hay manera de explicar esta última parte de Daniel sin antes hacer un pequeño recorrido de lo que han sido estos últimos seis capítulos, porque creo que ahí está la clave para ver qué está pasando en el capítulo 12. Entonces, anoche —esto ya se me ocurrió muy tarde, entonces espero que haya sido buena idea— hice este diagrama. Y en este diagrama ustedes van a ver que traté de recorrer nuevamente todos estos 26 capítulos, y traté de mostrarles la estructura de estas visiones del libro de Daniel, desde el capítulo 6 especialmente. Aparecieron antes también algo de estas visiones futuras y un poquito del anticristo, pero creo que el libro, realmente todas estas visiones están enfocadas en estos cuatro… cinco aspectos. Número uno: Antíoco Epífanes, que se manifestó en el año 168 antes de Cristo. Número dos: la primera venida del Mesías. Número tres: Tito, en el año 70. Número cuatro: el anticristo escatológico, que es lo último que está él tratando; y cuando digo escatológico es un anticristo futuro. Y el Mesías en Su segunda venida. Y eso es cómo estaría estructurado a lo largo del libro de Daniel.
El anticristo escatológico, en el capítulo 7, que es la primera visión, si se acuerdan, comienza en el versículo 7: comienza con el anticristo futuro, que es este cuerno pequeño, y empieza a narrar desde el versículo 7 todas estas cosas terribles acerca de él y del cuerno pequeño, hasta el versículo 8. Después, en el versículo 9, tenemos al Mesías en Su segunda venida, y tenemos una descripción del Anciano de Días, si se acuerdan, de todo eso, versículos 9 al 18. Y luego tenemos, en el versículo 19 al 21, otra vez —porque, si se acuerdan, Daniel dice: "Deseé saber la verdad acerca de la cuarta bestia, que era tan diferente de todas las otras, espantosa en gran manera"—; entonces empieza otra vez Daniel a preguntar acerca de este personaje, y desde el versículo 19 hasta el 21 otra vez se narra acerca de este anticristo. Otra vez, en el versículo 22, habla acerca del final de los tiempos, de la segunda venida del Mesías. Y luego otra vez, en el versículo 23 al 25, otra vez es el anticristo, y otra vez el Mesías en el versículo 26, en Su segunda venida; así concluye, 26 y 27 —y me faltó el 27, pero bueno—.
Anticristo y Mesías a lo largo del libro
Ven qué es lo que está pasando en el capítulo 7: el reino del anticristo, el Mesías, el anticristo, el Mesías; está yendo y viniendo entre estos dos. Después, en el capítulo 8, vimos el reinado de Antíoco en los versículos 9 al 27. Y luego, en el capítulo 9, versículos 24 al 27, vimos una descripción del Mesías en Su primera venida, en donde leímos acerca de estas 70 semanas "para terminar la prevaricación, poner fin al pecado, expiar la iniquidad, a traer justicia perdurable, sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos". Y luego entonces empieza a explicar que hay 70 semanas "desde la salida de la orden para restaurar y edificar Jerusalén" —que esto es el cumplimiento de los 70 años de exilio— "hasta el Mesías Príncipe".
Y luego dice: "Se le quitará la vida al Mesías". Y más adelante narra: "Por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda". Yo creo que ahí sigue hablando del Mesías, no del anticristo. Pero al final de este versículo: "Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador". Eso nuevamente es anticristo, pero no el anticristo futuro; este es el anticristo que se da dentro de esta primera generación después de la muerte de Jesús —vamos a ver eso en un momento—, que sería Tito en el año 70. Versículo 27 del capítulo 9, después de un recorrido rápido de resumen.
Después, en el capítulo 11, nuevamente tenemos a Antíoco Epífanes, que es descrito a partir del versículo 21 hasta el versículo 35. Se acuerdan: aquí es lo de la rebelión de los macabeos, y la Janucá de los judíos celebra este momento en el que pudieron vencer a Antíoco Epífanes, o Antíoco Cuarto. Y después vimos que en el versículo 36, desde el versículo 36 al 45, ya no encaja con Antíoco Epífanes, y hay toda clase de especulaciones sobre quién podría ser este personaje. Sin embargo, creo que en estos versículos —perdón, aquí lo puse mal; debería de ir en anticristo escatológico; les digo que es muy tarde en la noche—, anticristo escatológico debe ser desde el 36 hasta el 45.
Claro que, miren, no se preocupen demasiado de tener 33 categorías, porque recuerden que comparten las mismas características. Entonces, muchas veces es difícil diferenciarlos, porque tienen las mismas características: tanto Antíoco Epífanes como Tito como el anticristo futuro se rebelan contra Dios y atacan a los escogidos de Dios, a los santos. Entonces, todos comparten esas características.
Daniel 12 y la batalla de Miguel
Pero luego, aun así, ya llegamos al capítulo 12. Quiero que vean que el capítulo 12 es el único capítulo que, creo yo, comparte cada una de las cinco categorías en algún momento. Creo que en el capítulo 12 comenzamos con lo que es la primera venida: "En aquel tiempo" —o sea, el tiempo del fin— "se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo". Ahora, ¿por qué digo eso? Lo digo porque en Apocalipsis capítulo 12 tenemos esta misma explicación de parte de Juan, donde el arcángel Miguel es descrito, en el versículo 7 de Apocalipsis 12: "Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo".
Creo que esto es una descripción de una batalla que se da en el cielo, simultánea a la victoria de Cristo en la tierra, en Su muerte y Su resurrección. "Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él". Ahí hay un cierto castigo hacia Satanás en este momento de la historia que creo que es paralelo —o sea, es el mismo evento— que está narrando Apocalipsis 20, versículos 1 al 3: "Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso sus sellos sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un tiempo".
Satanás atado y desatado
Entonces, hay algo que sucede con Satanás, donde por un periodo de tiempo es restringido para no poder engañar más a las naciones. ¿En qué sentido? Número uno, en el sentido de que la salvación es para los judíos solamente; en ese sentido, porque ahora Cristo ha revelado Su plan específico, que es a través de la cruz y la fe en Él. Y número dos, para hacer una batalla global contra los santos. Pues no puede hacer eso Satanás ahorita. Ahorita Satanás está atado para no hacer una batalla global contra los escogidos de Dios. Lo hace localmente, en algunos países y en algunas áreas de la tierra, pero todavía no puede hacer una batalla a escala global contra toda la iglesia de Dios. Creo que a eso se refiere este atamiento, que es el mismo del capítulo 12, y que culmina con ser desatado por un tiempo; y cuando es desatado, entonces sí hace guerra contra todos los santos y contra la iglesia.
Entonces, creo que eso es lo que está pasando aquí. Y cuando dice Daniel: "Y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces", entonces hay un brinco a esta última etapa, cuando es desatado. Entonces tenemos una guerra contra él, donde es atado, y otra etapa en donde es desatado, y ahora sí hace una guerra global contra los santos. Vamos a ver eso en un momento, pero quiero que vean que hay un brinco entre la primera y la segunda venida aquí, creo, en la visión de Daniel.
Bien, yo nada más les estoy mostrando lo que he estado viendo en los pasajes. No quiero declarar nada de esto muy dogmáticamente, porque nuevamente hay muchas interpretaciones, muchas maneras de ver y analizar estos pasajes, y yo les quiero explicar por qué creo lo que creo sobre esto. Dice: "En aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro". Versículo 2: ahora sí está narrando parte de la segunda venida, ¿verdad? La resurrección es la segunda venida. Y luego nuevamente, cuando tenemos el versículo 4, estamos hablando de la primera venida del Mesías. Por eso aquí puse —ahorita no, aunque me regrese—, por eso puse: 12:1a, primera venida; 12:1b, segunda venida; y versículo 4, primera venida; versículo 3, segunda venida. ¿Está con más claridad ahora? No. Pero la razón por la que no hay claridad —y eso es lo que quiero que vean— es porque, a lo largo del libro de Daniel, hemos tenido pedazos grandes del libro que están desarrollando alguna sección, o sea, Antíoco Epífanes, o la primera venida del Mesías, o Tito en el año 70, o el anticristo escatológico, o la segunda venida; y han sido secciones más grandes. Pero aquí, al final de Daniel, en el capítulo 12, estamos compactando todo nuevamente, y hay unos brincos mucho más rápidos entre eventos del fin, de todo, del fin, que ya resumen todo lo que hemos estado viendo en el libro de Daniel hasta ahora.
Entonces, Daniel: esto ya es lo último de la visión, y ahora tiene toda clase de piezas del rompecabezas, que van a ver: no entienden; también no las entiende. Y entonces es nuestro trabajo encontrar dónde encajan, buscar dónde mejor se acomodan. No sabemos exactamente cómo se acomodan, pero tratamos de acomodarlas. Yo, en este diagrama que hice aquí, estoy tratando de acomodar las piezas del rompecabezas para ver dónde encajan.
El paralelo de Mateo 24: dos preguntas
Ahora, este mismo brinco entre lo que pasa cerca de la primera venida y lo que pasa cerca de la segunda venida no es raro en la Biblia. ¿Me siento cómodo haciendo estos brincos tan olímpicos, estar brincando 2000 años para acá y 2000 años de acá para acá? Sí. ¿Por qué? Porque lo mismo sucede en Mateo 24. Quiero que vayan conmigo a Mateo 24, y aquí está un poquito de la clave de cómo leemos Daniel 12, porque tienen un paralelo muy importante. Número uno: que tanto en Daniel 12 como en Daniel 24 hay dos preguntas que son formuladas y dos preguntas que son contestadas. Entonces, estos dos brincos tienen que ver con contestar dos preguntas diferentes.
En Mateo 24 dice: "Estando Él sentado en el monte de los Olivos…". Ahora, no, me voy a regresar un versículo, perdón. Dice, cuando salió del templo —este es el versículo 1—: "Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron Sus discípulos para mostrarle los edificios del templo". Ahora está el templo de Jerusalén ahí; le dicen: "Mira, Jesús, el templo". "Respondiendo Él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no será derribada". Pongan mucha atención a lo que está pasando aquí. Jesús dice: este templo será destruido. ¿Ahorita está el templo en Jerusalén? No. Entonces ya sabemos cuándo sucedió esto que dijo Jesús: fue en el año 70.
Pero entonces los discípulos formulan dos preguntas que Jesús va a contestar. La primera dice: "Estando Él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas?". Pregunta número uno. ¿Cuáles cosas? La destrucción del templo. Sí. Entonces, creen en su mente dos categorías, dos preguntas diferentes. Número uno: ¿cuándo será destruido el templo? Número dos: "¿Y qué señal habrá de Tu venida, y del fin del siglo?". Entonces, esa es la pregunta número dos. Número uno es: ¿cuándo será destruido el templo? Número dos: ¿cuándo regresarás? Ahora, ¿cuánto espacio hay entre esas dos cosas? Sabemos que hay por lo menos dos mil años de separación entre esos dos eventos —un poquito menos hasta ahorita, pero sí es más o menos ese periodo—.
Jesús responde primero la segunda pregunta
Entonces, Jesús empieza respondiendo la pregunta número dos; no la uno, sino la dos. Jesús les dijo… Ahora, no se confundan demasiado; ahí va brincando, pregunta uno, pregunta dos. Pero lo que quiero que vean simplemente es que está haciendo eso, y hay cosas que son parecidas, que suceden en la uno y en la dos. Entonces, a veces es difícil distinguir cuál de las dos preguntas está contestando, pero a veces es más fácil. Dice: "Jesús les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores". O sea, dice Jesús: solo se va a poner peor.
"Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, este será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin". Entonces, parece ser que aquí Jesús está contestando la pregunta número dos, diciendo: esto es lo que pasa justo antes de que Yo regrese nuevamente a reinar. Viene más sobre esto.
La abominación desoladora y el año 70
Pero ahora, en el versículo 15, creo que regresa Jesús a la pregunta número uno, que es: ¿cuándo se va a destruir el templo? Dice: "Por tanto…". Es muy confuso, no es fácil de verlo, pero si entendemos estas dos preguntas es más fácil. "Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda)…". Entonces, aquí Jesús está haciendo una conexión directa con Daniel 12; por eso vamos a ir en un momento ahí, por eso quiero leer esto primero, porque esto es una clarificación de lo que estamos leyendo en Daniel 12. Y lo que está diciendo Jesús es: cuando sucede esta abominación desoladora, "entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa. Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo".
Ahora, esta parte sabemos que está hablando de la destrucción del templo de Jerusalén en el año 70, porque hay un paralelo muy, muy, muy claro de estos versículos con Lucas 21:20 al 24, en el que dice que está profetizando la destrucción de Jerusalén. Así que esto sí se cumplió ya; estos versículos ya se cumplieron. Ya fue así, y de hecho los judíos tuvieron que huir; fueron atacados por Tito, y los poquitos que pudieron sobrevivir, bueno, sobrevivieron.
Otro salto hacia el final
Ahora, pregunta número dos: "Porque habrá entonces gran tribulación". Hacemos un salto olímpico hacia el final. Pero vemos ahora que está cambiando el panorama, porque dice: "Habrá gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá". Entonces ya está arrancando una tribulación todavía futura, que es la peor de todas. "Y si aquellos días no fueran acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados. Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuera posible, aun a los escogidos. Ya os lo he dicho antes. Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no os lo creáis. Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así también será la venida del Hijo del Hombre. Porque dondequiera que estuviera el cuerpo muerto, ahí se juntarán las águilas".
"E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días" —o sea, aquí esto nuevamente está empujándolo hasta el final— "el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará Sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a Sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro". Creo que esto es una descripción de lo que viene en Apocalipsis 14, en Apocalipsis 19, en Apocalipsis 20: las naciones se juntan para hacer guerra contra Jesús y son juzgadas de una manera final.
"De la higuera aprended la parábola". Esto podría ser pregunta uno o pregunta dos. Pero dice: "Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas". Pero aquí sí, versículo 34, que es pregunta uno: "De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca". ¿Cómo sé que es la pregunta número uno? Porque dice "no pasará esta generación". La manera más literal de entender eso es: todos los que estaban vivos en ese tiempo, esa generación, vería estas cosas suceder. Solo era una cuestión de 40 años antes de que fuera destruido el templo. Entonces, efectivamente, esa generación vio eso. No vio a Jesús regresar en Su gloria, pero sí vieron la destrucción del templo.
¿Les ayuda a entender un poquito Mateo 24? Espero; a mí me ayuda esto. "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán". Nuevamente, pregunta número dos: "Pero el día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre. Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre". Entonces, ahora otra vez tenemos que pasar a la segunda venida. Sí, bueno, ahí está. ¿Vieron cómo esto es difícil? Pero es la mejor manera de hacer sentido de qué es lo que está pasando en Daniel. Les voy a decir por qué: porque en Daniel nuevamente creo que está haciendo estos brincos entre Antíoco Epífanes, Tito en el año 70, el anticristo escatológico en el versículo 7 al 9, y bueno, el Mesías en Su segunda venida, en Su primera venida, en Su segunda venida. Entonces, todo esto creo que está ahí, muy escondido a veces, pero ahí está.
Ahora sí, la parte difícil: los periodos de tiempo
Y voy a empezar ya a hablar de la parte difícil del pasaje. Ahora sí lo difícil; eso era lo fácil. Lo difícil: le da unos periodos de tiempo aquí. Ahorita vamos a ir a lo de "tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo", porque creo que eso se refiere al anticristo escatológico. Pero creo que cuando dice aquí: "Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán", creo que está regresando. Recuerden nuevamente: aquí son dos preguntas que se le hacen a Daniel. De la misma manera que Jesús contesta dos preguntas en Mateo 24, a Daniel se le contestan dos preguntas. Ahora, las preguntas suenan muy similares, pero entendemos que las respuestas son diferentes, lo cual significa que, aunque suenan iguales las preguntas, como la respuesta es diferente, probablemente tienen que ver con diferentes aspectos de la profecía.
Y entonces, cuando ya leímos en el capítulo 11, versículo 35, dice: "También algunos de los sabios caerán para ser depurados y limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado". Ahí estábamos leyendo acerca de Antíoco, lo cual me hace pensar que cuando leemos aquí "muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados", nuevamente está regresando a la profecía de Antíoco, cuando se terminara el reinado de Antíoco: "Los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán". Antíoco Cuarto, Antíoco Epífanes.
Los 1290 días y el testimonio de Josefo
Y luego: "Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora". Eso corresponde al capítulo 9, versículo 27, ¿se acuerdan?: "Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador". Esta es la abominación desoladora. Y cuando estábamos viendo el capítulo 9, ¿de quién estábamos hablando? De Tito, en el año 70. Entonces, Antíoco Epífanes, y luego está Tito; parece ser que esas son las conexiones. Porque dice: "Habrá 1290 días. Bienaventurado el que espere, y llegue a 1335 días". Entonces, ¿cómo sabes que…? Entonces, ¿es Antíoco aquí? Perdón, es Tito. Ya yo también me hago bolas; es normal, no se sientan mal. Es Tito, año 70.
¿Cómo sabemos que estos números están conectados? Bueno, estaba leyendo a Josefo, y hay una conexión muy interesante de Josefo, que es un historiador judío que narra lo que sucedió con Tito. Él dijo: "El primer ataque de las huestes romanas, bajo el mando de un tal Cestio, tuvo lugar en el mes que corresponde a nuestro noviembre, cuando corría el año 66 después de Cristo". 66. "El sacrificio continuo dejó de celebrarse en el mes de Panemos, equivalente del hebreo Tamuz, y que corresponde a nuestro mes de julio; esto ocurriría en el año 70 después de Cristo. Así, la medida de tiempo entre los dos acontecimientos es exactamente la de tres años y una parte del cuarto año", o sea, 1290 días. Tito, desde el momento en que invadió Jerusalén hasta el momento en que quitó el continuo sacrificio.
Aquí está invertido del orden que tiene Daniel, pero no es cronológico, creo, el versículo 11, sino nada más describe que los dos eventos están separados por 1290 días. Josefo describe la abominación desoladora, y luego es quitado el continuo sacrificio. "1290 días es exactamente lo que corresponde a 43 meses completos del calendario hebreo, en el que cada mes tenía 30 días. Y dado que la práctica común entonces era contar por semanas, meses y años, vemos el cumplimiento de esta parte de la profecía en el hecho de que sean 43 meses los que median entre los dos acontecimientos".
En conexión con esto, tenemos el relato histórico de que el asedio —aquí está lo interesante—, el asedio se detuvo alrededor de un mes y medio después de que el sacrificio cesara. Un mes y medio se detuvo, lo cual explicaría la diferencia entre 1290 días y 1335 días: el mes y medio. Esto es Josefo; dice: "Tito había conseguido repentinamente la ciudad alta, la última fortaleza de los sitiados. Esta última acción guerrera aconteció el séptimo día del mes hebreo de Elul, que corresponde a nuestro septiembre, de modo que la duración del asedio después que cesara el sacrificio continuo fue aproximadamente de un mes y medio".
Esto, hermanos, que les estoy leyendo ahorita es de Josefo, un historiador judío que narra lo que pasó con Tito. Esto encaja perfectamente con la profecía de Daniel. He leído comentarios que dicen que este no es Tito, sino que es el anticristo futuro, y que la tribulación futura es la que dura 1290 días, que son tres años y medio, lo cual es posible. El problema es esta diferencia con 2335 días, dicen. Y entonces eso, ¿cómo?, ¿por qué está esa diferencia? Y entonces muchos comentaristas dispensacionalistas dicen que ese mes y medio es el tiempo que le toma a Jesús inaugurar Su reino. Entonces llega después de 1290 días, que es el periodo de la tribulación final, tres años y medio, y entonces inaugura Su reino y necesita 45 días para acomodarse y organizar. Esa es su explicación. Claro, yo no… puede ser, pero a mí me parece que encaja mejor con Tito y la narración histórica de Josefo de cómo se cumplieron exactamente estos periodos de tiempo de que habla Daniel.
Nuevamente, no somos muy dogmáticos sobre esto, porque hay muchísimas interpretaciones sobre estos días. Así que mejor me voy, y quiero terminar con los principios más claros y más seguros. Nada más les estoy dando un panorama aquí de lo que creo que está sucediendo. Por eso creo que son estos brincos: todas las profecías de Daniel están juntas, están aplastadas ahí juntas en el capítulo 12 de alguna manera, entre todos los versículos; tratan de contestar muchas cosas acerca de lo que Daniel todavía tiene por delante. Entonces, ahí no se está cambiando. Ahora, ¿cómo se sienten sobre esto? Yo creo que se sienten como Daniel, ¿no?, versículo 8: "Y yo oí, mas no entendí". Es difícil.
Honestamente, la literatura apocalíptica es difícil, muy complicada de entender. Lo que tenemos que tratar de hacer es entender lo más que podamos. Y se han creado toda clase de estructuras y diagramas y dibujos y maneras de ayudarnos a entender, pero es difícil, y no podemos saber de seguro cómo se cumplirán estas cosas hasta que suceda, porque así es la naturaleza de la literatura apocalíptica. Si es futuro, no sabemos exactamente cómo va a ser todavía, y tenemos que estar abiertos a la posibilidad de que no entendemos exactamente todos los detalles de lo que está aquí.
Lo que sí está claro: una creciente guerra contra los santos
Pero quiero mostrarles un patrón que hay aquí, y quiero que vean: está la primera venida, la segunda venida, y nosotros, ¿dónde estamos? En medio; de la primera en medio del fin, o sea, la era presente. La primera característica —y eso sí está claro, hermanos; o sea, yo todavía, lo que les dije ahorita, está difícil de entender. Les di la mejor explicación posible de todos los comentarios que he leído y de todos los libros que he podido consultar sobre el tema; me parece que es lo más claro. De todo lo que les dije, puede estar equivocado. Bueno, no importa—. Hay unas cosas que están muy claras en el pasaje. La primera es que hay una creciente guerra contra los santos. Y esto lo van a ver desde el capítulo 7, versículo 21, porque creo que ese sí es un énfasis muy claro de todos estos pasajes.
Vean lo que dice acerca del anticristo final —entonces, todo es futuro—. Dice: "Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía". Entonces, Satanás es desatado, se le permite una guerra mundial contra los santos, a escala global, y los vence. O sea, este es ese periodo final, final, final de la historia, que es descrito en Mateo 24:9. Mateo 24:9, que ya leímos, dice: "Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre". Hechos 14:22: "Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos al reino de los cielos", dice Pablo. 2 Tesalonicenses 2:1 al 12 es una narración acerca del anticristo, una advertencia para la iglesia acerca del anticristo y de cómo estar preparados para enfrentar al anticristo.
El siete y el tres y medio
Y Apocalipsis 13. Quiero que vean en Apocalipsis 13, porque aquí empezamos a encontrar un patrón de este número, este número tres y medio: tiempo, tiempos y medio tiempo. No es la única vez que aparece aquí en Daniel, y en Apocalipsis tenemos varios paralelos con lo que nos está narrando el libro de Daniel y esta persecución de los santos especialmente. Y quiero que piensen: a lo largo del libro de Daniel, el siete, si se acuerdan, es usado como un número perfecto de juicio, o es usado como un número que representa un juicio perfecto de parte de Dios. Entonces tenemos, por ejemplo, que Nabucodonosor fue juzgado por Dios para actuar como un animal, ¿por cuánto tiempo? Les dice Daniel 4: siete tiempos. No sabemos cuánto representa, pero sí, siete tiempos; es interesante: siete del juicio contra Nabucodonosor. Después tenemos: ¿cuántos años estuvo en exilio Israel? 70 años. Y después, en el capítulo 9, leemos sobre las 70 semanas.
Entonces tenemos un patrón aquí: todo tiene que ver con un siete y múltiplos de siete, que es un periodo perfecto de juicio de Dios. Entonces, ahora estamos empezando a leer que, por alguna razón, hay narraciones en Daniel, como también en Apocalipsis, como también creo que en Mateo 24, donde se explican juicios parciales, o momentos parciales de tribulación hacia los santos específicamente. Entonces, no es un juicio de Dios, pero sí es una persecución que Dios permite hacia los santos, que siempre es representada no por siete, sino ¿por cuánto? Por tres y medio. Entonces, cuando hablamos del juicio perfecto de Dios, es representado por siete; pero cuando hablamos de la persecución hacia los santos y la opresión hacia los santos, siempre tiene que ver con tres y medio, o algún equivalente de tres y medio. Entonces, no entendemos bien por qué, pero solo les estoy diciendo lo que encuentro aquí.
Vean en Apocalipsis 13, versículo 5: "También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias". ¿A quién? Al anticristo. "Y se le dio autoridad para actuar", ¿cuánto tiempo? "Cuarenta y dos meses". ¿Cuánto son cuarenta y dos meses? Tres años y medio. Sí, ese es el equivalente. "Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de Su nombre, de Su tabernáculo" —esto ya lo hemos leído en Daniel— "y de los que moran en el cielo. Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos". Eso ya lo leímos; lo leímos en Daniel 12, versículo 7. "También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. Si alguno tiene oído, oiga. Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos".
Perseveren: es poquito
Ese es el ánimo que nos da: ustedes perseveren. Porque sí van a sufrir, van a ser matados a espada, pero aquí es donde el ánimo del Nuevo Testamento entra a decirnos: perseveren hasta el final. Ánimo, no se den por vencidos; el que persevera hasta el fin, ese será salvo. Esas son las exhortaciones y la fuerza de estos pasajes. Y después, en el capítulo 20, leemos esta guerra final que se da entre Dios y las naciones. Apocalipsis 20, versículo 7: tenemos la misma guerra, creo yo, del capítulo 19, versículos 17 al 21. Pero aquí dice: "Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos". Aquí, creo que aquí va a salir a engañar a las naciones, y el engaño es el hacer guerra contra los santos. Ese es el engaño: "Ahora vamos a hacer guerra contra los santos a escala mundial". Ya no va a ser local; ya no hace nada más en países musulmanes, no nada más va a ser en ciertas regiones comunistas o socialistas del mundo, sino en todo el mundo va a haber un imperio político que hará guerra contra la iglesia de Dios.
Pero cuando eso termine —tres años y medio; no sé si son literales o simbólicos, puede ser que sí sean literales tres años y medio—, cuando termine este periodo de persecución intensa contra la iglesia, entonces regresará Cristo. Entonces es temporal, hermanos. O sea, lo que quiero que vean es que todo esto del tres y medio está diseñado para apuntarnos hacia el hecho de que es poquito: aguanten. Así como lo que sucede con Tito en el año 70, dice: "Aguanten. Sí, los van a perseguir, sí los van a querer matar, pero aguanten, aguanten. Algunos de ustedes sobrevivirán. Yo sigo estando en control; Yo estoy diseñando el plan y el camino de la historia y cómo se va a desarrollar".
Tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo en otras partes de la Biblia
Así que quiero que vean que esto de "tiempo, tiempos y medio tiempo" es algo que ya encontramos en otras partes de la Biblia. Y esto es muy significativo, porque les va a ayudar a entender qué es lo que está pasando con "tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo". Lucas 4:25 nos cuenta la historia de Elías. Y Elías oró para que no lloviera, y no llovió, ¿por cuánto tiempo? Tres años y medio. En el Antiguo Testamento, tres años y medio es el juicio de Dios contra los que se oponen a Dios. Y habla de cómo había unas viudas que sufrieron en Jerusalén, pero Elías tenía en mente una viuda, y atendió a una viuda; y esa es la que representa la protección de Dios sobre Sus santos. Entonces, a pesar de que está el juicio de Dios sobre todos, Dios está sustentando a Sus santos.
Hay otro paralelo que es interesante —esto lo estaba leyendo en los comentarios—, y a ver, piensen: ¿cuántos años estuvo Israel en el desierto dando vueltas? 40 años. Pero ¿saben cuánto tiempo ya llevaban en el desierto cuando Dios les dio ese juicio de dar vueltas por 40 años? ¿Cuánto tiempo llevaban en el desierto? Dos años. Lo cual significa que Israel estuvo en el desierto 42 años. El juicio se dio después de dos años, y dijo: "40 años estarán todavía en el desierto"; pero realmente estuvieron 42 años. Pero es interesante, porque este número 42 está diseñado para recordarnos estas historias. ¿Y qué hizo Dios con Israel? ¿Tuvo tribulación en el desierto? Sí, tuvo tribulación en el desierto. ¿Sufrió Israel en el desierto? Sí, porque ahí está la tierra prometida, y no podemos ir, y todavía no podemos ir, y no podemos decir… Pero ¿lo sustentó Dios? Sí.
Entonces, esto de tres años y medio está diseñado simbólicamente a lo largo de la Biblia para mostrarnos el sustento de Dios de Su pueblo en medio de la tribulación. "Sí van a sufrir, pero aquí estoy Yo sustentándolos a través de lo que sea; aunque los maten, Yo estoy con ustedes y los sustento". En Daniel 7:25 leemos este número: "Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará" —esto es el anticristo; a los santos del Altísimo quebrantará—, "y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y será entregado en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo". Entonces, este periodo en el que se le permitió quebrantar a los santos es tiempo, tiempos y medio tiempo.
Tres años y medio en la vida de Jesús y de la iglesia
Después leemos en el capítulo 9, versículo 27, acerca de esto nuevamente: "A la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda". Y cuando estudiamos eso, ¿se acuerdan qué es lo que habíamos visto acerca de qué pasó a la mitad de la semana? Ahora, se los dije cuando vimos el capítulo 9, pero se los voy a recordar. ¿Cuánto tiempo duró el ministerio de Jesús? Tres años y medio, aproximadamente. ¿Y cuánto tiempo pasó desde que Jesús resucitó y ascendió al cielo hasta que se desató la persecución contra los cristianos de Jerusalén? Tres años y medio, que fue en Hechos 8. ¿Qué pasó en Hechos 8? Acababan de matar, ¿a quién? A Esteban. Y dice que en ese momento en que mataron a Esteban, en ese momento se desató una persecución que esparció a los cristianos por todo el mundo conocido. Y es en ese momento de la historia que la persecución se desata contra la iglesia, que es justamente tres años y medio después de la resurrección y la ascensión de Cristo.
Entonces, es interesante que la misma vida de Jesús y el primer periodo de la iglesia están divididos por periodos de tres años y medio que son literales. Así que no sé si son literales o simbólicos cuando estamos leyendo a veces aquí en Daniel, pero parece ser que sí: los literales tres años y medio hacia el principio del fin, y tres años y medio hacia el final del fin. Parece ser que es lo que nos está mostrando que va a suceder: que son los periodos intensificados de tribulación para la iglesia de Cristo.
Los dos testigos y la mujer en el desierto
Y vemos, por último, en Hechos —perdón—, en Apocalipsis 11, versículo 3. Dice —esto es en cuanto a los dos testigos, y yo creo que los dos testigos representan a la iglesia; vamos a llegar a eso en unos meses, en uno o dos meses—, pero vean cómo es que se explica de la misma manera. Dice: "Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa", ¿cuánto? "Cuarenta y dos meses. Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio". Mil doscientos sesenta días también es tres años y medio. Y ese es el periodo de tiempo que Dios le otorga a la iglesia para ser de testimonio entre la primera y la segunda venida, que concluye con otros tres años y medio.
Por eso dice que los dos testigos son asesinados. Esto representa el periodo en el que la iglesia es perseguida por el anticristo y efectivamente mata a muchos cristianos. Y por eso es que dice en el versículo 9: "Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres", ¿por cuánto? "Por tres días y medio". Ahora, no creo que esto está diseñado para ser literal aquí. Creo que esos tres días y medio son representativos de los tres y medio del periodo final de tribulación, en el que es desatado Satanás, hace guerra contra los santos y se le da autoridad para matarlos: los tres días y medio. ¿Y al final qué? Resucitarán. Esa es una clave de que probablemente se está hablando de la iglesia, porque al final, justamente de este periodo de tribulación, es que resucitaremos. Bueno, eso es lo de los dos testigos; ya vamos a llegar a eso.
Pero vean luego, en el capítulo 12, versículo 14. Dice: "Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada", ¿por cuánto? "Por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo". Entonces, la mujer, o su descendencia —que creo yo es la iglesia—, es sustentada por Dios por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo, que representa el tiempo en el que estamos viviendo ahorita: Dios nos está sustentando. ¿Al final qué es lo que viene? Del versículo 5 al 9 del capítulo 13, que ya leímos: el anticristo hace guerra contra nosotros, que también es representado por tres años y medio.
Dos cosas que quedan claras
Bueno, son muchas cosas; vamos a estudiar Apocalipsis. Entonces, estos pasajes que ya les estoy mostrando, quiero que vean que se conectan con Daniel de una manera muy significativa. ¿Por qué? Porque usan los mismos números, usan el mismo lenguaje, usan las mismas descripciones de lo que va a suceder. Y creo que lo que sí queda claro, estas son nuestras dos cosas. Número uno: que habrá una creciente guerra contra los santos. Y número dos: que "tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo" está diseñado para mostrarnos un tiempo en que los santos son sustentados antes de que haya una guerra contra ellos, o en medio de la guerra contra ellos también.
Entonces, pero el tiempo en el que estamos predicando el Evangelio y está creciendo por todo el mundo es este, ahorita, en el que Dios nos está dando una cierta libertad política y religiosa para hacer esto. No es en todo el mundo, pero en general el Evangelio está creciendo, está siendo expandido, y no hay una oposición global todavía en contra de nosotros. Entonces, esto es un tiempo limitado en el que los santos son perseguidos y sostenidos simultáneamente. Toma ambos periodos de juicio parcial de Dios para cumplir el propósito final de Dios. Entonces, tres años y medio representan un juicio, o una etapa parcial del plan final que tiene Dios. Creo que es lo significativo de tres años y medio, que es representado ya sea en tres años y medio, o en tiempo, tiempos y medio tiempo, o en cuarenta y dos meses, o en 1260 días. La literatura apocalíptica toma tiempo, pero vale la pena, porque empiezas a conectar cosas.
"Anda, Daniel": sigue tu camino
Voy a terminar con esto. Daniel 12 termina con el versículo 13, y esta es la parte más hermosa para nosotros hoy, en medio de todo esto. No quiero dejarlos abrumados por números y simbolismos; quiero dejarlos con lo que Dios le dejó a Daniel. Dijo: "No entiendo". Y el ángel, ¿se acuerdan?, le dice: "No te preocupes, tampoco es para ti. Sella esta visión; es para el futuro". El versículo 9: "Anda, Daniel; anda, Daniel, estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin". Sigue tu vida. ¿Qué tenemos que hacer como cristianos? Seguir viviendo nuestras vidas normales que tenemos: vamos a trabajar, vamos a la escuela, vamos a lo que sea que tengan que hacer. Anda, Iglesia de Cuajimalpa, sigue tu camino. Ya escuchaste todo esto; no vayas y vendas tus cosas y renuncies al trabajo porque ya se va a acabar el mundo. Porque eso es lo que han hecho algunos: empiezan a especular demasiado sobre estas cosas. Sino ustedes siguen firmes, sigan sirviendo; la iglesia sigue, Dios la está sustentando, la misión sigue clara: debemos de predicar el Evangelio. No se desanimen.
Irás hasta el fin y reposarás
Y aquí está la parte, aquí es lo que quiero que vean, que es tan hermoso. Dice el versículo 13: "Y tú irás hasta el fin". ¿El fin de qué? De tu vida. O sea, un día te mueres: "Tú irás hasta el fin de tu vida, Daniel". Ahora ya no está hablando del fin ni de Tito, ni de Antíoco, ni del anticristo; está hablando del fin de Daniel. Tú irás hasta el fin de tu vida; tú vas a morir, un hombre anciano. Pero ¿qué dice? "Y reposarás". Descansarás. Cuando llegue ese momento podrás decir: "Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia". 2 Corintios 5:6 al 8 dice que el estar ausentes en el cuerpo es estar presentes con el Señor.
El miércoles pasado les dimos todos estos pasajes de Apocalipsis que nos explican cómo es que, cuando estemos en la presencia del Señor, descansaremos de nuestras obras, porque las primeras cosas han pasado. Esta vida pasará, llegaremos a la presencia del Señor y descansaremos. Todavía no es el fin, pero descansaremos: descansaremos de nuestras obras, descansaremos de todo lo que hemos vivido en esta tierra. Y es lo que está siendo descrito en Apocalipsis 6:9, en Apocalipsis 7:14, en Apocalipsis 14:13, Apocalipsis 20:6. Está lleno de pasajes que nos dan la esperanza de un reposo después de esta vida. Muchos morirán en la tribulación por causa de Cristo, pero descansarán. Muchos han muerto hoy por causa de Cristo, y ahora han descansado.
Y te levantarás
Y número dos: "Y te levantarás". Ahora, este "levantarás", ¿a qué se refiere? A ver: llegarás hasta el fin, reposarás, y luego te levantarás. Y ya hemos leído varios pasajes que hablan acerca de esto: Daniel 12, 25, 28, 29; 1 Tesalonicenses 4:13 al 17; 1 Corintios 15:52. Jesús regresará con voz de mando, la trompeta de Dios sonará, y los muertos en Cristo resucitarán primero, y entonces todos estaremos con Él para siempre. Esa es nuestra esperanza. En un abrir y cerrar de ojos, entonces, seremos transformados, y entonces la muerte será vencida de una manera final y absoluta, de tal manera que digamos: "¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?". Eso es 1 Corintios 15.
Recibirás tu heredad
Y número tres: ¿qué es lo que le promete a Daniel después de la resurrección? Dice: "Recibirás tu heredad al final de los días". Ahora sí se fue hasta el final. Dice: final de tu vida, reposarás; después resucitarás, y después recibirás tu herencia. Mis papás me dejaron cosas cuando fallecieron, pero nada de lo que me dejaron aquí, físico, es eterno. Y he pensado en esto; para mí, este tema de la herencia ha sido más significativo ahora, porque, pienso, he estado viviendo eso: qué es lo que dejaron atrás mis papás, y ahora cuáles son las cosas de las que soy responsable. Pero he estado pensando en el gran contraste que hay aquí en la Palabra de Dios con la herencia eterna, con la herencia futura que Dios tiene preparada para nosotros.
Lo que dice Romanos 4:13: "Porque la promesa a Abraham o a su descendencia, de que él sería heredero del mundo…". ¿Heredero de qué? Del mundo. Esa es nuestra herencia: el mundo. "…no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe". El mundo lo heredarán todos aquellos que crean en Jesús por la fe. Esos son los verdaderos judíos, de acuerdo a Romanos, y esos son los que reciben la herencia final y eterna de Dios, entre los cuales está Daniel.
1 Pedro 1:3 dice: "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según Su gran misericordia nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, para obtener una herencia incorruptible, inmaculada, y que no se marchitará, reservada en los cielos para vosotros, que sois protegidos por el poder de Dios mediante la fe, para la salvación que está preparada para ser revelada en el último tiempo". Esa es la esperanza. Esto es lo que Daniel no entendía completamente en ese momento, pero que a través de la manifestación de Jesucristo ahora vemos de una manera más perfecta. Así es como se cumple: a través de Jesucristo recibimos la herencia eterna, que será revelada en el último tiempo.
Conclusión: un reino eterno nos espera
Apocalipsis 21:7 dice: "El vencedor heredará estas cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo". La herencia final y eterna y perfecta es que seremos hijos de Dios por toda la eternidad, y nunca se acabará. Contemplaremos Su gloria, disfrutaremos Su presencia por siempre y para siempre, por los siglos de los siglos. Así que, hermanos, sigan sirviendo fielmente en su vida, viviendo para Su gloria. Porque cuando mueran, descansarán; y después de que descansen, serán levantados; y después de que sean levantados, recibiremos nuestra herencia. El Dios que nos salvó nos salvará: pasado, futuro. Dios, que nos salvó, nos salvará. Nuestro presente y nuestro futuro están en Sus manos. Porque Él vive, sabemos que tenemos un reino eterno que nos espera. Pónganse de pie.
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