Iglesia Evangélicade Cuajimalpa

Hebreos 2:5-13HebreosNathan Díaz

¿Por qué la encarnación?

Si Jesús es superior a los ángeles, ¿por qué la encarnación? Hebreos 2:5-13 muestra que Cristo se hizo hombre para recuperar, como segundo Adán, lo que perdimos; para morir por sus hermanos; y para hacernos parte de una familia eterna. Un estudio sobre todo lo que su humanidad compró para nosotros.

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Transcripción

Una salvación tan grande

Hebreos capítulo 2. Hemos estado viendo en esta carta la profundidad teológica y doctrinal que tiene, cómo es que el autor quiere que entendamos estas verdades, y sabe que son cruciales para la vida cristiana. Estas verdades no son secundarias, ¿no? Quién es Jesús, cuál es la naturaleza de Jesús, es una verdad central, fundamental de la fe cristiana. No es algo que puedas tener diferentes opiniones acerca de esa verdad. Eso es lo que él estuvo desarrollando en el capítulo 1, hablando acerca de Jesús, de Su deidad, de Su majestad y de Su superioridad a los ángeles.

Entonces dice el autor de Hebreos: los ángeles son bastante impresionantes. Dios ha hecho muchas cosas a través de los ángeles, como Sus mensajeros, como aquellos que ejecutan la voluntad de Dios a lo largo de todos los estratos. Sin embargo, Jesús no es solo un ángel, no es un mensajero más: es el mismo Hijo de Dios, y ahí es donde radica el gran peso de Su gloria, de Su majestad, de Su supremacía. Y entonces todo el capítulo 1 ha estado desarrollando esa verdad; ya la vimos.

Y en el capítulo 2 entonces dice: a la luz de la verdad de la supremacía de Jesús y de Su superioridad sobre los ángeles, quienes forman parte del desarrollo del plan de Dios en el Antiguo Testamento a través de la ley —cómo Dios entregó la ley, y de esa manera hacía responsable a la gente de cumplirla y de seguirla de acuerdo a los diferentes mandamientos que dio; fallaron, por supuesto, pero es a través de los ángeles que pone la ley y nos hace culpables del quebrantamiento de esa ley—... dice: si tú piensas eso, dice el autor de Hebreos, entonces cuánto más hay responsabilidad una vez que el mismo Hijo de Dios se ha manifestado a nosotros.

Entonces, esto lo desarrollamos el domingo pasado: hay mayor responsabilidad y culpabilidad delante de Dios cuando hay mayor revelación y conocimiento de Dios. Y nosotros estamos en esa posición, donde tenemos una mayor revelación, conocemos de una manera más clara cuál es el plan de Dios, porque el Hijo ha sido manifestado. Entonces la condenación es aún mayor, la responsabilidad es aún mayor, por rechazar esa salvación que ha sido ofrecida y desplegada a través de Cristo Jesús de una manera tan clara. Esa es la idea de lo que leímos en el versículo 3: "¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?".

No podemos escapar, porque tenemos una responsabilidad enorme. Una vez que el Hijo ha sido manifestado, tenemos una responsabilidad aún mayor que aquellos en el Antiguo Testamento que no veían todavía claramente todos los detalles, cómo iban a darse, cómo se iban a desarrollar. Nosotros lo hemos visto; no tenemos excusa. No hay excusa que valga delante de Dios; no hay manera de debatir el justo juicio y condenación de parte de Dios a aquellos que rechacen a Su Hijo. Si tú rechazas al Hijo, estás en graves problemas.

Un tren de argumentos

Desde el punto del capítulo 2, el autor de Hebreos quiere motivarnos y mostrarnos por qué es tan importante que no descuidemos una salvación tan grande. ¿Cuáles son los elementos que, cuando tú meditas en ellos, te hacen no descuidar tu salvación, la salvación que te ha sido ofrecida a través de Cristo Jesús? Todo el libro de Hebreos va a ser realmente mucho ese tema: "Ten cuidado, ten cuidado, ten cuidado. Esto es serio, esto es grave, esto es de suma importancia". Ese va a ser el tema central de este libro, y lo vamos a ver de muchos ángulos y de muchas maneras.

Sabemos que las cosas que son más enfatizadas en la Biblia son las más importantes. Sabemos cuáles son las cosas que le preocupan más a Dios, porque habla más de esas cosas. Cosas que son de menor importancia aparecen menos; las que son de más importancia aparecen más. Está fácil ese principio, ¿no? Se lo puede aprender: si te lo repito muchas veces, es importante.

Ahora, los versículos 5 al 13, y de hecho hasta el 18, que va a ser el próximo domingo, el final, con la conclusión de este capítulo... pero realmente todo esto que viene sigue siendo la razón por la cual no debemos descuidar una salvación tan grande. El autor de Hebreos sigue con este tema en mente: no descuides una salvación tan grande. Y la clave está en que el versículo 5 empieza con esto: "Porque". Entonces, ¿por qué no descuidar una salvación tan grande? Porque nos va a dar otra razón; nos va a plantear más cosas que nos deberían tener alerta, poniendo atención, no descuidando lo que nos ha sido presentado en el Evangelio.

Nos va a desarrollar unos puntos. Hoy vamos a ver tres cosas que aparecen desde el versículo 5 hasta el versículo... acerca de la realidad de nuestra salvación. Y claro, va a aterrizar todas estas verdades en la misma encarnación de Cristo Jesús. ¿Qué es lo que la encarnación logró por nosotros? ¿Qué es lo que se logró en el plan de Dios cuando Jesús fue hecho hombre, y habitó entre nosotros, y dio Su vida por nosotros? ¿Qué cosas obtuvo por nosotros? Eso va a ser el argumento a lo largo de este capítulo.

Entonces véanlo como un trenecito que tiene todos estos vagones, y un vagón se engancha con el otro y lo jala, y ese vagón se engancha con el otro y lo jala, y ese vagón se engancha con el otro y lo jala. Y entonces tenemos una serie de vagones y una serie de ganchos entre esos vagones. Esos ganchos son las palabras "porque": versículo 5, "porque"; versículo 8, "porque"; versículo 10, "porque"; después, más adelante, versículo 14 —lo vamos a ver el próximo domingo—, "así que"; versículo 17, "por lo cual". Entonces todos esos son ganchos que nos están formulando un argumento. Están tratando de desarrollar todo un argumento desde diferentes ángulos, para que al final estés convencido de lo que está diciendo aquí el autor de Hebreos.

Entonces, hemos estado viendo la realidad del Hijo, la realidad de nuestra salvación, la realidad de la revelación a través del Hijo, la responsabilidad que eso significa. Y hoy vamos a estar viendo el testimonio, la esperanza, la gloria, la salvación y la familia que ha sido comprada a través de Cristo Jesús.

El mundo venidero no es para los ángeles

Número 1. Dice el versículo 5... ¿por qué no descuidar una salvación tan grande? "Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando". Parecería que, como los ángeles son tan gloriosos y tan majestuosos dentro de la creación de Dios, y como hace muchas cosas a través de ellos, son Sus mensajeros —como leíamos en el versículo 2: "la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme"—, Dios está trabajando a través de ellos. Y entonces parecería que el propósito es que ellos son los recipientes de todo lo que Dios está haciendo. Parecería que este es el caso: que Dios está diciendo: "Los ángeles son muy especiales para mí, así que tengo algo muy especial para ellos: el mundo venidero, la creación del final de los tiempos, es para los ángeles".

¿Sí? Dice el autor de Hebreos: "Alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para que le visites? Le hiciste un poco menor que los ángeles, le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos; todo lo sujetaste bajo sus pies". Entonces, la primera razón de la encarnación es para sujetar el mundo venidero... ¿a quién? Es la pregunta.

El Salmo 8

Queremos entender aquí de dónde viene lo que el autor de Hebreos está citando y hacia dónde va. Entonces acompáñenme: el Salmo 8 es de donde está citando esto, y quiero que se regresen un poco en el Salmo 8 para que vean dónde está el énfasis del salmista. Versículo 1 del Salmo 8: "Oh Jehová, Señor nuestro, ¡cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos. De la boca de los niños y de los que maman fundaste la fortaleza, a causa de tus enemigos, para hacer callar al enemigo y al vengativo. Cuando veo a tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho un poco menor que los ángeles, lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: ovejas y bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo, las aves de los cielos y los peces del mar; todo cuanto pasa por los senderos del mar. Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra!".

¿Ven qué es lo que está en la mente del salmista, no? ¿De quién está hablando cuando habla acerca de que todas las cosas están sujetas? ¿A quién? Al ser humano, a nosotros, los hombres. Dios puso todo debajo de nosotros; nosotros somos la creación suprema de este mundo. Es la misma idea que está siendo desarrollada desde el principio, Génesis 1:26 y 28. ¿Qué le dijo Jesús...? ¿Qué le dijo Dios a Adán y Eva? "Todo esto... yo les doy autoridad sobre las aves del cielo, sobre los peces del mar, sobre toda la creación, y ustedes tienen la autoridad; yo se las doy. Este mundo es para ustedes".

Entonces, de acuerdo a la idea del Salmo 8, lo que el autor de Hebreos está tratando de decir es que Dios quiere sujetar el mundo venidero en un reino que es para el hombre, o con el hombre como autoridad suprema de esa creación; está puesto en autoridad suprema sobre toda la creación. Y claro, se dan cuenta dónde está la lucha del salmista. El problema que el salmista tiene es: "Señor, la verdad no somos gran cosa, si lo vemos". A ver, ¿has volteado hacia arriba, a ver el cielo, qué tan grande es? ¿Alguna vez se han parado delante de un paisaje donde ustedes ni siquiera alcanzan a ver...? A lo más lejos que alcanzan a ver es un área enorme, y dicen: "Yo soy como una hormiguita aquí". Hay una perspectiva acerca de quiénes somos nosotros realmente en comparación a toda la creación de Dios, que nos hace maravillarnos de que Dios nos haya puesto con ese nivel de autoridad.

Qué tan pequeños somos

Quiero que vean esto, nada más un recordatorio de qué tan pequeños somos. Ya les he enseñado esto antes, pero se los voy a enseñar otra vez. Entonces, esto les da una idea de cómo es nuestro propio sistema solar, y luego saliendo de nuestro sistema solar, más o menos cómo es que no se compara. Este es Mercurio, está Marte, ahí está Venus, 12 mil 104 km; y la Tierra, y está 1012... de 12 mil 700 km la circunferencia; Neptuno, luego Saturno, 108 mil 142; Júpiter. Y es más o menos, en relación al Sol, cómo se compara. Y luego hay otra estrella que se llama Sirius, y luego hay otra estrella que se llama Pollux, luego hay otra estrella que se llama Arcturus, y luego esa es Rigel. Ya no alcanzo a ver los números, pero les da una idea. Es una gráfica que les da una idea de... Antares, y esta es... Bueno.

Me gusta esto porque pone un poquito en perspectiva qué tan grandes realmente somos, qué tan significativos somos dentro del universo. ¿El ser humano, tú y yo, se sienten grandes? Esto es lo que sorprende al salmista: "Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?". Realmente no entendemos por qué es que Dios ha presentado este plan de tal manera que nos muestra que la idea es sujetar las cosas a nosotros.

Todavía no vemos que todo le sea sujeto

En Hebreos 12 ahora nos dice cuál es el problema. Dice el versículo 8: "Todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él", al hombre; "pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas". ¿Cuál es el problema? Es que el hombre ha sujetado las cosas a sí mismo a través de la intimidación y el poder, y lo poco que podemos sujetar... La verdad es que no nos va muy bien en cuanto a sujetar a la creación; si no, no tendríamos problema con el coronavirus. ¿Sabemos sujetar la creación a nosotros? ¿Podemos sujetar la creación a nosotros? Algo no funciona exactamente como debería de ser. Hemos pecado, la creación se ha quebrantado, está sujeta a vanidad, como dice en Romanos 8, por lo cual las cosas no funcionan; no están realmente sujetas al ser humano como deberían.

El ser humano no es el tipo de autoridad y de administrador que debería de ser de la creación. El ser humano apenas se puede gobernar a sí mismo; ¿cómo va a gobernar todas las demás cosas que hay aquí? Chesterton ya lo dijo: lo que sea que sea verdad acerca del ser humano, lo que sí sabemos es esto: el hombre no es lo que se supone que tiene que ser. Es lo único que sabemos con toda la seguridad. Y eso es lo que dice el pasaje. Dice: no, no vemos que todo funcione como debería de ser. Se supone que Dios sujetó todas las cosas al ser humano como administrador de la creación, pero no vemos que las cosas realmente estén sujetas al ser humano.

Pero vemos a Jesús

Así que aquí es donde el Salmo 8 entra con una nueva dimensión, una nueva capa que se va a abrir en Hebreos, porque dice el versículo 9: "Pero vemos a Aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles". Ahora nos empieza a cambiar la perspectiva del ser humano; nos muestra a otro ser humano. O sea, el ser humano en general, como la humanidad... ahora nos lleva a una nueva perspectiva, que es: hay otro, que se llama Jesús. La primera vez que aparece el nombre de Jesús en el libro de Hebreos; antes lo ha llamado el Hijo, ahora lo llama Jesús, para enfatizar Su encarnación. "Vemos a Aquel que fue hecho por un poco de tiempo un poco menor que los ángeles, Jesús" —se hizo hombre—, "coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos".

Entonces, ¿cuál es el énfasis ahora del autor de Hebreos? Dice: Dios originalmente sujetó todas las cosas a Adán, pero las cosas no funcionaron como tenían que funcionar. Ahora ha sujetado las cosas al segundo Adán, y Cristo Jesús logra todo aquello que era la intención original de Dios para el hombre. Entonces, "lo coronaste de gloria y de honra": al hombre, sí, pero pecó, pero falló; pero ahora está condenado en su pecado y separado de Dios, y la humanidad y la creación están quebrantadas. Ahora tenemos al segundo Adán, que realmente es coronado de gloria y de honra de una manera que el hombre nunca ha podido tener.

Las cosas no están en el presente sujetas al hombre, pero en la exaltación de Cristo todo ha sido sujeto a Él, y eso hace que nuestro propósito, de que todas las cosas sean sujetas a nosotros, sea posible. La glorificación de Cristo pone todas las cosas debajo de nuestros pies, si estamos en Cristo. ¿Entienden esa dinámica? Esa es una idea teológica: estamos en Cristo. A lo largo de todo el Nuevo Testamento van a leer esa frase: "en Cristo", "en Cristo", "en Cristo". ¿Qué significa? Significa que, si tú estás conectado a Cristo, todo lo que es de Él es tuyo.

Y eso es lo que Pablo desarrolla en Efesios 2:6, y cuando él dice: "Y con Él nos resucitó, y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús" —en Cristo Jesús—, "a fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de su gracia por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús". Entonces, quiere sujetar el mundo venidero a nosotros. No funciona si solamente se trata de nosotros, y bajo nuestros propios méritos. Pero... y me encanta, porque habla del Hijo del Hombre. Y claro, este es un término que se usa en general para referirse al ser humano, pero cuando viene el Hijo del Hombre, que es el título que Jesús se adjudica a sí mismo a lo largo de los evangelios, entendemos que Él funciona como nuestro representante; ahora, representante para toda la humanidad que esté conectada a Él. Es a través del Hijo del Hombre que Dios sujetará el mundo venidero a nosotros, a nosotros. Por lo tanto, no descuides una salvación tan grande. ¿Se dan cuenta de lo que se está logrando en esta salvación? El mundo venidero no es para los ángeles; es para ustedes, si están en Cristo.

¿Te sientes insignificante? No eres, pero si empiezas a entender estas verdades y empiezas a entender lo que es tuyo en Cristo Jesús. No hay ningún emperador romano... Lo piensan: la audiencia original de esta carta está leyendo esta carta, y están sufriendo aflicción, están sufriendo tribulación y persecución por parte de las autoridades. Parece que Roma tiene tanto, tanto poder. Pero la esperanza es: no hay ningún emperador humano, no hay ningún rey, no hay ningún presidente del mundo hoy que haya experimentado la clase del reino glorioso que será nuestro en Cristo; ninguno. Lo que será nuestro es más que lo que cualquier persona, político, monarca ha tenido hasta el día de hoy. ¿Descuidarás una salvación tan grande? ¿Ven cómo funciona el argumento? Espero que estén viendo por qué esto es tan valioso, por qué esto es tan importante.

Para morir por todos

Número 2. Versículo 9: "Pero vemos a Aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte". Entonces Él murió: "a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos". Entonces, ¿por qué la encarnación? Número 1: para sujetar todas las cosas. Número 2: para morir por todos. Por eso es necesaria la encarnación, porque es la única manera de morir por todos. Ahora, nada más me detengo un momento para ayudarles a pensar; vamos a meditar un poquito sobre esto, porque esto es súper importante. ¿Pero a quién se refiere "todos"?

Y, por cierto, está esta palabra, "gustase". No quiero que piensen que es como probar. No quiero que piensen que es como cuando voy a Sam's y me dicen: "¿Quiere una probada?", para que se me antoje más, y ya compré todo el paquete de 50; entonces voy, pruebo. Eso no es lo que significa, que Jesús probó la muerte, una probadita de la muerte nada más. Esta es una metáfora hebrea que habla de experimentar completamente. Cuando pruebas algo es porque lo estás experimentando en toda su plenitud; a eso es a lo que se refiere. Probó la muerte: experimentó la muerte por todos.

¿Quiénes son todos? ¿Todo el mundo, todo ser humano que ha vivido? Esto es muy importante, hermanos, porque tenemos que entender que cuando la Biblia dice "todos", a veces está usando una palabra que se refiere a un grupo muy específico: todos de un cierto grupo. Jesús no experimentó la muerte por todo ser humano. Fue suficiente para todo ser humano, pero no murió por todo ser humano, porque no todo ser humano se beneficia de la muerte de Cristo Jesús. ¿Entienden? Quiero mostrárselos en el texto. "¿Estás inventando eso? Yo creo que todos significa todos". No: todos son los del versículo 10, "habiendo de llevar muchos hijos a la gloria"; esos son los todos, todos los hijos que van a la gloria.

O son los hermanos del versículo 11: "El que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos". Esos son todos: todos los hermanos de Cristo. O los del versículo 13: "He aquí, yo y los hijos que Dios me dio"; los que Dios le dio, el Padre le dio a Jesús, como elegidos, salvos a través de Su sacrificio. Esos son todos los de los que está hablando. Y también el próximo domingo vamos a ver más sobre esta categoría de gente, en el versículo 14 al 18. Entonces, ¿quiénes son todos? Son muchos hijos, son los hermanos, son todos aquellos que reciben en fe lo que Cristo ha hecho por ellos.

Por la gracia de Dios

Entonces, la primera cosa a la que nos apunta aquí el 9 es: iniciativa de Dios. Por eso es que dice "para que por la gracia de Dios". Entonces, cuando usa la palabra "gracia", nos está apuntando hacia algo que es iniciativa de Dios. ¿Por qué? Porque, si fuera iniciativa de nosotros, no sería gracia. Si depende de ti, y de cómo tú respondes enteramente, entonces te lo mereces. Pero si no es en base a tu propia iniciativa hacia Dios, sino la iniciativa de Dios hacia ti, y es un regalo, entonces es lo que llamamos gracia, porque es inmerecido. Entonces significa que es la iniciativa de Dios.

Y cuando dice: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito", significa que para el mundo es suficiente el sacrificio de Cristo, para todo el mundo; pero no es para todo el mundo, porque no todo el mundo cree: "para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna". Solo los que creen son salvos; solo los que creen reciben el pago por su condena, para ser justificados; solo los que creen reciben el beneficio de lo que significa el sacrificio de Cristo. Romanos... Juan 11:52: "No solo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que están esparcidos". Aquellos que el Padre le dio al Hijo son por los cuales Él murió.

Esto es lo que llamamos expiación limitada: está limitada a una categoría. La expiación de Cristo, la expiación, el pago efectivo para salvación, es para aquellos que pertenecen a una sola categoría: los escogidos de Dios, los hijos de Dios que ponen su fe en Él. Entonces, iniciativa de Dios, número 1.

Convenía: el poder de Dios

Número 2 está en el versículo 10, y quiero que vean aquí por qué: "convenía"; era apropiado, es la idea, era muy apropiado esto. "Porque convenía a Aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos". Entonces ahora nos muestra que es para morir por todos, no solamente como una iniciativa de Dios, sino a través del poder de Dios. Y la manera en que lo ilustra el autor de Hebreos es diciéndonos: esto es muy apropiado, porque de hecho, ¿quién es de quien se originan todas las cosas, todo el universo? ¿De quién viene? De Dios. Él tiene la capacidad para crear todas las cosas; por eso dice "por cuya causa son todas las cosas, por quien todas las cosas subsisten". Ese es el tipo de poder de Dios.

Entonces es apropiado que ese mismo poder sea el que se ha manifestado a través de nuestra salvación: que Él, al ser el originador del universo, también sea el originador de nuestra salvación. Eso es lo que dice el autor de Hebreos: solo un Dios tan poderoso puede salvarnos. Solo un Dios tan poderoso como alguien que puede crear el universo solamente con la palabra de Su boca puede ser un Dios que nos redime. ¿Y cómo lo hace? A través de Su Hijo y a través de Su sacrificio: una acción que Él hace por nosotros, en donde Él hace todo lo que es necesario. Tú no tienes que hacer nada; Dios ya hizo todo por ti. Y ese es el tipo de fe que nos salva: el tipo de fe como la de un niño, que es completamente dependiente, que dice: "Yo no tengo la capacidad, yo necesito que alguien me ayude".

Desde la creación hasta la cruz, Dios desplegó Su poder y Su carácter. En la creación nos mostró Su poder y Su carácter; en la cruz nos mostró Su poder y Su carácter. Es apropiado porque Él, vamos a ver en un momento, es el hermano que ha compartido en nuestra naturaleza y en nuestras aflicciones. Es apropiado porque magnifica la gloria de Dios, y todas las cosas son de Él, y para Él. Entonces dice Jesús: "Si es para mí, entonces será a través de mí". ¿Lo entienden? Ese es el razonamiento: Dios se llevará la gloria, porque todo es para Él. Y si todo es para Él, significa que todo será a través de Él, para que sea para Él, para que Él sea el que se lleve la gloria, y no nosotros. Todo esto es apropiado. Jesucristo es Aquel que obtiene la salvación por nosotros. Él es... y aquí está la expresión: "por aflicciones al autor de la salvación de ellos". "El autor de la salvación de ellos" es una manera de mostrarnos que Él es el que va adelante, que Él es el capitán, que Él es el campeón, que Él es el pionero de todas las cosas que son nuestras en Cristo Jesús.

Y dice Isaías 9:6, manifestando este mismo atributo de Cristo Jesús, Su poder glorioso: "Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz". Es poderoso; Él es Jesús, Dios poderoso. Es el único que puede lograr nuestra salvación, y es a través de Su muerte que lo hace.

Perfeccionado por aflicciones

Lo cual me lleva a este punto que está aquí. Esto tenemos que aclararlo, porque se puede malinterpretar; esto va a aparecer más adelante otra vez, esta misma idea: Jesús fue perfeccionado por aflicciones, dice el versículo 10. Entonces esto se puede prestar para malos entendidos acerca de cómo se dio el ministerio de Jesús, y cómo se dio la meta que Dios quería lograr a través del sacrificio de Cristo. Porque algunos podrían pensar: "Bueno, entonces, si fue perfeccionado, ¿qué significa? ¿Que antes no era perfecto y tuvo que llegar a ser perfecto? ¿Eso significa este versículo?". Viene más adelante; sabemos que eso no es verdad. Y se los aclaro de una vez, para que se quiten esa idea de que Jesús no era perfecto y tuvo que llegar a ser perfecto. Hay que tratar de entender a qué se refiere.

Pero nomás para que vean que el mismo autor de Hebreos no tiene eso en mente, vean lo que dice el capítulo 4, versículo 15: "No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado". No es que tuviera pecado y después ya no; Él es perfecto, ha sido perfecto siempre. Y si van un poquito más adelante, al capítulo 7, versículo 26, van a encontrar otra vez la misma idea: "Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, hecho más sublime que los cielos". 7:26. 9:14: "¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios...?". Sin mancha.

Entonces, ¿entienden cómo es que siempre ha sido perfecto Jesús? No es que llegó a ser perfecto. ¿A qué se refiere cuando habla de ser perfeccionado? Significa que no había sido probado aún, y que cuando fue probado estaba perfectamente equipado para lograr todo aquello que necesitaba hacer. A eso se refiere "perfeccionado". Significa Jesús en Su prueba como ser humano, cuando fue probado en la tentación, en Su vida, en Su ministerio, sin pecado, para llegar a la cruz y ser sacrificio perfecto por nosotros. El ser perfeccionado se refiere a una obra perfecta que Él logró, y que Él tenía toda la capacidad para hacer.

Esa es la idea que está siendo desarrollada en el libro de Hebreos. Lo vamos a estar encontrando; esta idea de "perfeccionado" va a aparecer otra vez. No me voy a preocupar demasiado de explicarla ahorita, pero solamente les adelanto que hacia allá vamos. Esa es la idea que está enfocada en el momento de la encarnación de Cristo Jesús, como el momento de Su prueba, bajo la cual fue perfeccionado; es decir, tenía toda la capacidad para pasar la prueba, y lo hizo.

La imagen de Dios y el segundo Adán

Tenemos la idea de que el ser humano está hecho a imagen y semejanza de Dios, en Génesis 1 y 2. Y esto es increíble: el ser humano es hecho a imagen y semejanza de Dios, y luego Dios se hace hombre, hecho a imagen y semejanza de Dios. Pero Él es la imagen perfecta de Dios. Entonces no es a imagen y semejanza de Dios que Jesús es, sino que Él es la imagen de Dios, tomando forma de alguien que es imagen y semejanza de Dios. A ver, repitan todo eso. Nosotros somos imagen y semejanza de Dios; se hace como nosotros, pero Él es Dios. No es una imagen y semejanza; Él es la imagen de Dios, pero toma la forma de imagen y semejanza de Dios, al ser Él mismo Dios. Y de esa manera logra por nosotros aquello que nosotros no podíamos hacer en nuestra imagen y semejanza.

Entonces, Él fue pionero perfecto y Salvador a través de la encarnación, y por esta razón es que es tan importante, como vamos a verlo en un momento. Pero el punto es que, si el hombre perdió todo aquello que era para él a través del pecado, por haber pecado, entonces solamente Dios, al ser hombre, podría obtener otra vez aquello que el hombre había perdido, como representante del hombre. ¿Entienden? Por eso se llama el segundo Adán. Porque Adán nos representa a nosotros, porque a través de Adán vino el pecado. Pero ahora el segundo Adán nos representa a nosotros, logrando obtener todo aquello que el primer Adán perdió. Y si tú estás conectado a Él, entonces vuelves a obtener todo aquello que era originalmente para Adán.

Bueno, por eso tienen que poner atención y no dormirse, porque esto es muy profundo, y esas son las verdades teológicas que están siendo desarrolladas en la Biblia para nosotros. La realidad de la encarnación significa que Dios, que Jesucristo, se ha convertido en el pionero por nosotros, para obtener todo aquello que nosotros no podíamos obtener por nosotros mismos.

Para formar una familia

Número 3. Versículo 11: "Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos". Por eso... es otra vez la idea de "uno". ¿Por qué es importante que Jesús encarnara? Porque entonces participa de la misma naturaleza en Adán, de la cual participamos nosotros, que es: somos humanos. Y entonces Jesús, al hacerse hombre, dice: "De uno somos todos". Genera una misma categoría para nosotros: "Yo me hago como uno de ustedes". Y eso nos vuelve ¿qué? Una familia; es una familia.

Y me encanta, porque dice en el versículo 10: "que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria". Esa es una familia enorme que está haciendo Dios para sí mismo. No es una familia pequeña, es una familia enorme: muchos hijos. Como dice Apocalipsis 7:9, de toda tribu, nación, lengua; de todas las categorías que existen, de todas las variedades que existen en el mundo hoy, de todo está tomando Dios gente para formar una nueva familia. Y ya, de aquí y de acá: "Quiero uno... un negrito, quiero uno blanco, quiero uno alto, quiero uno gordito, quiero uno que sea así, que hable chino, quiero uno que hable español, quiero un...". Y entonces empieza a formar toda una familia, y les está agrupando, Él está juntando. ¿Y cómo lo está haciendo? Diciendo: "Aquí está su hermano mayor". Sí, a Él lo siguen; Él se convierte en su hermano.

No se avergüenza de llamarnos hermanos

¿No los sorprende lo que dice aquí el versículo 11? Consideren todo lo que ya se ha dicho sobre Jesús: Jesús, superior a los ángeles, más grande que todos los ángeles, infinitamente más grande que los ángeles, pero se humilla y condesciende para bajar a ser menor que los ángeles. Entonces Dios baja a tal grado que Su grado más bajo es hacerse como lo máximo que somos nosotros: se hace como un poco menor que los ángeles. Y este es Dios mismo, el Creador del universo. Y dice el versículo 11: "no se avergüenza de llamarlos hermanos". ¿No le sorprende esa frase? Está orgulloso de que seamos Su familia. Está contento de decir: "Mira, en mi familia, estos son mis hermanos, estas son mis hermanas. Yo he comprado ese título para ellos, yo he obtenido ese título para ellos a través de mi encarnación". Esto es lo que les dará otra vez la gloria que perdieron en el Edén: "lo coronaste de gloria y de honra". ¿Ven esta idea de "coronaste de gloria y de honra" al hombre? El hombre la perdió, no la posee; pero Cristo, coronado de gloria y de honra, la obtiene por nosotros. Por eso dice el versículo 10: "habiendo de llevar muchos hijos a la gloria". ¿Cuál gloria? La gloria que perdimos en el Edén, pero que Jesús recuperó por nosotros al morir por nosotros, al convertirse en nuestro sustituto, y al comprar esta herencia de esta familia.

Nuestro líder de adoración

Dice el versículo 12, y aquí está todo el rol que juega Jesús como nuestro hermano mayor. Número 1: no se avergüenza de llamarlos hermanos, diciendo: "Anunciaré a mis hermanos tu nombre, en medio de la congregación te alabaré". Súper interesante, porque esto es algo que está citando el autor de Hebreos del Salmo 22. Salmo 22, y ese es un salmo mesiánico. Vayan al Salmo 22, porque quiero que vean de dónde viene esta idea. Es uno de estos salmos citados constantemente en el Nuevo Testamento para mostrarnos que está hablando de Cristo. "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?". ¿Cuándo sucedió eso? En la cruz. Las aflicciones de David estaban apuntando hacia la aflicción del heredero del trono de David, Cristo Jesús: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?".

Versículo 6: "Mas yo soy gusano, y no hombre; oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo. Todos los que me ven me escarnecen; estiran la boca, menean la cabeza, diciendo: Se encomendó a Jehová; líbrele él; sálvele, puesto que en él se complacía". ¿Cuándo se cumplió? En la cruz. Versículo 14: "He sido derramado como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron; mi corazón fue como cera, derritiéndose en medio de mis entrañas. Como un tiesto se secó mi vigor, y mi lengua se pegó a mi paladar, y me has puesto en el polvo de la muerte. Porque perros me han rodeado; me ha cercado cuadrilla de malignos; horadaron mis manos y mis pies. Contar puedo todos mis huesos; entre tanto, ellos me miran y me observan. Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes". ¿Cuándo se cumplió eso?

Sabemos, el Nuevo Testamento nos dice, que eso se cumplió de una manera más profunda y más perfecta en Cristo Jesús, no en la experiencia de David. Aunque David experimentó estas cosas en un cierto grado, en Jesús se cumplieron de una manera mucho más significativa y profunda. Es a la luz de esa realidad que llegamos al versículo 22. Y esto es súper interesante, porque nos está diciendo el autor de Hebreos que esto es justamente lo que se logró con todas estas experiencias de Cristo. ¿Qué es lo que logró? "Anunciaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la congregación te alabaré". ¿Qué logró la cruz? Obtener una nueva familia. ¿Y qué es lo que hace con esta familia? La primera cosa que dice que hace es guiarlos en la adoración.

¿Saben que Jesús canta? ¿Quieren escuchar a Jesús cantar? Mateo 26:30. ¿Se acuerdan? Después de la institución de la Santa Cena, cuando ya van hacia el huerto de Getsemaní, dice que cantaron un himno. Me hubiera encantado escuchar eso. Pero cantan un himno que es parte de la tradición de la Pascua, de cómo la celebran los judíos, cantando un himno al final, probablemente un salmo. Y Jesús los guía en canto a Sus discípulos antes de ir a la cruz. Y normalmente no pensamos sobre esto, pero este es uno de los roles que Jesús cumple para nosotros a través de Su muerte: es nuestro líder de adoración. Es el que nos guía en cómo debemos alabar al Padre. Dice: "Miren, así como yo alabo al Padre, ustedes alaben al Padre. Yo los guío, yo los dirijo".

Cada vez que participamos aquí de la adoración, y está el grupo de alabanza, realmente, ¿no hay alguien que está dirigiendo la alabanza? ¿Quién es el que la dirige? Jesús es el que la está dirigiendo. Él es el que está entre nosotros diciéndonos cómo adorar al Padre, porque es a través de Él, es a través de Su sacrificio, que tenemos esa capacidad para entender cómo adorar. Sin Él no podemos adorar al Padre. Es mentira que alguien que no tiene a Cristo pueda adorar a Dios. No puede adorar a Dios; no correctamente, no de una manera que cuente.

Nuestro ejemplo de fe

Número 2, versículo 13: "Y otra vez...". Y ahora de aquí va a citar, y dice: "Yo confiaré en Él". Vayan a Isaías 8, porque quiero que vean qué dice Isaías. Esto es interesante: en el Salmo 22 es David, y en Isaías 8, ¿quién creen que es el que está hablando? Isaías. Es su experiencia la que está tratando de comunicar. Versículo 17: "Esperaré, pues, a Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y en él confiaré". Esto lo está diciendo Isaías acerca de sí mismo: "Yo voy a confiar en Dios". Pero ahora el autor de Hebreos está tomando esa experiencia de Isaías y está diciendo: así como Isaías experimentó poner su fe en Dios, y dependencia en Dios, de la misma manera Jesús nos está apuntando hacia cómo debemos de confiar en el Padre, cómo debemos de poner nuestra fe en el Padre.

En Su humanidad, Jesús puso Su fe en el Padre y dependió del Padre, y nos puso el ejemplo de cómo es que se debería de ver esta dependencia. Cristo comparte en solidaridad con nuestra humanidad, en dependencia del Padre. ¿Cómo? Compartiendo en nuestra debilidad y en nuestro sufrimiento, nuestra fe. Muestra: "Señor, esto es difícil. Si fuera posible, que pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como Tú quieres". ¿Qué está haciendo Jesús? Está guiándonos en Su ejemplo de fe: cómo se ve depender del Padre, cómo se ve depender de Dios para todo lo que necesitamos y todo lo que sufrimos.

Esta iglesia que está leyendo esta carta, de estos hebreos, de estos judíos, está sufriendo tribulación, persecución, angustia. La tentación es ignorar una salvación tan grande, decir: "Híjole, a lo mejor no es tan grande como pensamos". Y el autor de Hebreos está diciendo: Jesús se ha convertido en su ejemplo de cómo, en medio de la tribulación, ustedes tienen que depender aún más de Dios. No se desanimen si las cosas se van a poner difíciles; pero ustedes pueden mostrar fe como Jesús mostró fe en el Padre, y confiar que Él tiene todo bajo Su control. ¿Lo hacen? ¿Les cuesta trabajo? Sí. Pues vayan a Jesús, vean a Jesús y digan: "Señor, ayúdame a ser como Jesús fue, ayúdame a seguir Su ejemplo. Él es mi hermano mayor; ayúdame a depender de Ti como Él dependió de Ti".

Yo y los hijos que Dios me dio

Y por último, otra cita, y viene aquí inmediatamente, también en Isaías capítulo 8: "Y de nuevo: He aquí, yo y los hijos que Dios me dio". Entonces, en el versículo 3 encontramos la primera cita, Isaías 8:17, la fe que necesitamos; y en Isaías 8:18 encontramos la esperanza que necesitamos. Ahora quiero que vean de dónde viene esta cita. Esto es súper interesante; cuando lo estudié y lo vi, dije... Por eso les decía: el autor de Hebreos está asumiendo que conocemos bien nuestro Antiguo Testamento. Si ustedes no conocen bien el Antiguo Testamento, les va a costar trabajo entender el libro de Hebreos. ¿La solución cuál es? En el Antiguo Testamento. Y es lo que vamos a estar haciendo a lo largo de este libro: vamos a estar yendo, cada vez que surja algo que queremos entender, delante nuestro, vamos a ir y lo vamos a ver.

En el versículo 18 dice: "He aquí, yo y los hijos que me dio Jehová somos por señales y presagios en Israel, de parte de Jehová de los ejércitos, que mora en el monte de Sion". ¿Y de quién está hablando? ¿Hijos de quién? De Isaías. Isaías tenía hijos, y Isaías está hablando de ¿cuáles hijos? De sus hijos. Los hijos que Dios le dio a Isaías fueron dados como una señal, como una muestra. ¿De qué? Versículo 1: Maher-salal-hasbaz.

Ese es uno de sus hijos. ¿Qué significa Maher-salal-hasbaz? Hay una idea para futuros niños de la iglesia: Maher-salal-hasbaz significa "el despojo se apresura, la presa se precipita". El nombre de este hijo fue dado como una profecía de una pronta victoria de los enemigos de Judá. Versículo 4: "Antes que sepa el niño decir padre mío y madre mía, será quitada la riqueza de Damasco y los despojos de Samaria delante del rey de Asiria". El otro hijo de Isaías está en el capítulo 7, versículo 3: se llama Sear-jasub. Ese es el otro hijo de Isaías. ¿Y qué significa Sear-jasub? Significa "un remanente volverá".

Y me encanta, porque Isaías 8 está en medio de Isaías 7 y de Isaías 9, ¿verdad? Espero haberles revelado algo que no sabían. Pero ¿por qué es significativo eso? Isaías 7 dice, en el versículo 14: "Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel". Ya sabemos cómo se cumple eso, ¿verdad? E Isaías 9:6, ya lo citamos: "Un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y justicia desde ahora y para siempre".

Y ahora, en medio, tenemos esta experiencia de Isaías en el capítulo 8, diciendo: "He aquí, yo y los hijos que me dio Jehová somos por señales y presagios en Israel, de parte de Jehová de los ejércitos". ¿Se dan cuenta de lo que está diciendo el autor de Hebreos? Está diciendo que de hecho los hijos de Isaías también tenían un significado más profundo, que apuntaba hacia el Mesías, que eran los hijos de Dios. Y que, así como Isaías tomaba a sus hijos y decía: "Mira, esto es lo que significan sus nombres", de la misma manera Jesús, como nuestro hermano mayor, iba a decir: "Mira, esto es lo que significa mi sacrificio por ellos".

Significa que ustedes pueden confiar, porque van a ser derrotados sus enemigos, como significa Maher-salal-hasbaz; y significa que un remanente volverá, un remanente será mío, como significa Sear-jasub. "Y eso es lo que mi sacrificio en la cruz compra para ustedes": estas dos realidades, victoria y seguridad. "Mi familia, mi remanente, va a sobrevivir, no importa qué suceda". Es la promesa que Dios estaba haciendo a través de Isaías con sus hijos; ahora la hace a través de Jesús. ¿No es mucho más interesante Hebreos 2:13 a la luz de Isaías 8, leyendo esa gran... y qué es lo que estaba pasando?

Mucho más que el perdón

Hermanos, esto es todo lo que Dios ha obtenido por nosotros en Cristo Jesús. Estas son todas las realidades que están siendo representadas en nuestra salvación. ¿Se dan cuenta? Cada vez que preguntan: "¿Eres salvo?"... Qué cortos nos quedamos cuando pensamos que solamente "salvo" significa "mis pecados son perdonados". Es una partecita de lo que significa salvo: tus pecados son perdonados, y la creación será sujeta a ti y será tuya, y Jesús es tu hermano mayor, y Él asegura que un remanente permanecerá allí, Él asegura que tú tendrás la victoria hasta el final. No es nada más que tus pecados son perdonados; esto es mucho más grande que eso.

Él es el pionero de nuestra salvación. Él es Aquel que murió por nosotros para obtener por nosotros un título, una herencia, que significa: somos parte de una nueva y gran familia en la fe, que es eterna y que es gloriosa, y nada en este mundo se compara a esas realidades. Así que no descuides una salvación tan grande, porque es mucho más grande de lo que creías, dice el autor de Hebreos. ¿Tú creías que era especial? Entonces, aún más especial. Él garantiza nuestra herencia, nuestra adoración, nuestra fe y nuestra victoria final.

Y hasta se me olvida cuántas cosas hay en estos capítulos; me cuesta trabajo enlistarlas, porque son tantas. Y me abruma el pensar en todas estas realidades, porque me doy cuenta de que pasan los días y pasan las cosas en mi vida, y no pienso en esto. No me estoy acordando constantemente de estas verdades, no estoy aprendiendo a valorar y atesorar aquello que Cristo es por mí. ¿Qué significa "estoy en Cristo"? Podríamos escribir libros y libros acerca de lo que significa estar en Cristo, porque la Biblia está llena de verdades de lo que eso significa. Y vamos a continuar viendo eso el próximo domingo, los versículos 14 al 18.

Oración final

Padre, te damos gracias porque hoy podemos contemplar estas verdades, y podemos dejar que estas verdades nos muevan a la adoración, que nos muevan a la santidad, que nos muevan a todo aquello que Tú has hecho posible a través de Cristo Jesús. Te pedimos, Señor, que no se nos olvide qué tan glorioso es que has muerto por nosotros; que no se nos olvide qué glorioso es el futuro que tenemos en Ti. Señor, ayúdanos a seguir Su ejemplo; ayúdanos a ver Tu vida como nuestro hermano mayor, como aquello que hace posible que seamos santificados, como Aquel que hace posible que sigamos el camino que va hasta la gloria. Así que, Señor, en Tus manos encomendamos nuestra iglesia, y nuestros corazones, para que esto se vuelva un tesoro cada vez más valioso. En el nombre de Cristo Jesús.

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