1 Timoteo 21 TimoteoRoberto Reyes
Timoteo, ejemplo de Oración y de buen testimonio
Transcripción
Introducción: quién es Timoteo
(La grabación comienza con el mensaje ya iniciado.)
…breve estudio que tenemos de la segunda carta del apóstol Pablo a Timoteo, su discípulo amado, Timoteo. Y bueno, pues agradecemos el favor de nuestro Señor, que nos permita estar como cada semana aquí reunidos en el nombre de Él, y también orando por las diferentes necesidades que hay. Hermanos, pues ya tuvimos una introducción la semana pasada del primer capítulo de esta carta, primera carta de Pablo a Timoteo. Es el pasaje que vamos a estar estudiando, meditando en él. Y voy a ser breve, hermanos, no se preocupen; espero no aburrirlos mucho. Pero he orado al Señor para que, a través de Su poderoso Espíritu Santo —gracias—, los mantenga atentos y receptivos a Su Palabra. Primero Dios.
Entonces, pues como un recordatorio de quién es Timoteo, hermanos: 1 Timoteo, en el capítulo primero; solo vamos a leer los versículos 1 y 2, que dice: "Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra esperanza, a Timoteo, verdadero hijo en la fe: gracia, misericordia y paz de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús, nuestro Señor". Antes de comenzar, hermanos, y entrar de lleno en el pasaje que me corresponde, el capítulo 2, quiero que veamos algunos aspectos muy importantes —considero muy importantes— respecto de la vida, obra y testimonio de Timoteo, a quien le dirige Pablo esta carta, y posteriormente una segunda carta a Timoteo.
Estaba Pablo en Macedonia cuando escribe esta carta, en esa provincia de Galacia, en esas ciudades antiguas, Iconio, Derbe, Listra, y otras provincias ahí cercanas que están como vecinas. Y es donde le escribe a Timoteo esta primera carta. Esto ocurre en el año 64 aproximadamente, a 65 tal vez, bajo el imperio de Nerón. Hemos escuchado de Nerón, ¿verdad?, en diferentes aspectos de la vida de Nerón, ese gobierno romano. Y es famoso por ser de los más despiadados gobernadores que haya tenido Roma en la antigüedad, Nerón. En manos de Nerón murieron infinidad de cristianos, incluido el apóstol Pablo. Y bueno, pues para imaginarnos la furia de este personaje, Nerón. Y fue precisamente en ese tiempo donde escribe Pablo esta primera carta a Timoteo.
Oración inicial
Pero acompáñenme nuevamente a orar, hermanos, por favor. Quiero pedir la dirección de nuestro Señor. Padre eterno, agradezco, Señor, la bendición que nos permites de estar reunidos, de haber hecho memoria de Ti a través de los símbolos del pan y el vino, Señor, siendo esa la principal reunión que tenemos, el motivo principal, Señor, que a través de las ordenanzas que dejaste establecidas nos diste el deber de reunirnos, Señor, haciendo memoria de Ti a través de los símbolos, Padre. Te agradecemos, Señor, porque, como algo adicional, nos permites estudiar juntos Tu Palabra y seguir creciendo, edificándonos a través de las verdades que ella contiene, Señor, y te agradecemos por ello. Bendice a todos nuestros hermanos que hoy no están con nosotros, y a todos mis hermanos que hoy están aquí también. Que seamos todos bendecidos. Te pedimos todo esto en el nombre de Tu Hijo amado, Cristo Jesús, nuestro Señor y Salvador. Amén.
Una carta pastoral
Bien, hermanos, esta primera carta que escribe a Timoteo es una carta de la categoría pastoral. Hay cartas pastorales, y esta es una de ellas. Es decir, que Pablo tuvo toda la intención de preparar a su discípulo amado, Timoteo, para una encomienda muy importante en el ministerio, que era la de pastorear la iglesia de Éfeso. Entonces, Éfeso era una ciudad importante, como ya nos comentaba Alfredo la semana pasada. Pues era una ciudad de comercio, de mucha gente, de mucha comunicación, una serie de personas que estaban ubicadas en este lugar; pero esta era una ciudad muy complicada, además. Y en ese lugar es donde finalmente Pablo quería que Timoteo se estableciera como pastor.
Y fue precisamente a Timoteo a quien Pablo pues le depositó su confianza. Y al estar estudiando, hermanos, acerca de Timoteo, su vida y obra: no hubo otra relación tan fuerte como la que tuvieron Pablo y Timoteo. Sabemos que el primer contacto que tuvo Pablo después de su conversión camino a Damasco, como nos narran los Hechos de los Apóstoles, fue con Bernabé, ¿verdad?, el hermano de consolación. Sin embargo, no fue tan estrecha la relación que haya tenido con Bernabé como lo fue con Timoteo; ni siquiera con Silas tampoco, con quien tuvo algunos de sus viajes misioneros y muchas experiencias y situaciones complicadas. Aun así, Timoteo fue el predilecto, el elegido de parte de Dios para trabajar de manera muy cercana, por mucho tiempo, con el apóstol Pablo.
Mentores que marcan nuestra vida
Y pensaba, hermanos, en que muchos de nosotros tal vez hemos tenido alguna persona muy cercana a nosotros, un mentor de gran influencia. Hemos escuchado varias veces a nuestro pastor Nathan, que ha dicho acerca de John Piper —¿no?—, aunque no camina de la mano de él, pero sí de sus enseñanzas; y él ha dicho: "Él ha sido de mucha influencia para mí, para todo lo que yo estudio, lo que yo creo". Y bueno, gracias a Dios por eso. Pero yo creo que hemos tenido personas que han marcado nuestra vida, tanto en el área personal como en el área ministerial, y nos han permitido este crecimiento que es necesario, que todo cristiano debe tener, principalmente para servir al Señor.
Y de igual manera, pues nosotros hemos servido algunas veces como mentores, como guías, como consejeros, ¿verdad?, de aquellas personas que en algún momento complicado de sus vidas pues no encuentran dirección o rumbo, y ahí es donde el Señor nos usa de alguna manera para poder brindarles un consejo, un apoyo, lo que sea necesario. En el Nuevo Testamento encontramos realmente muy pocos ejemplos de alguna otra relación de mentoría tan fiel y comprometida como la de Pablo con Timoteo. No hay otra, hermanos.
Pablo en Listra
La historia nos dice que aproximadamente una década antes de escribir esta primera carta, Pablo llegó a Listra, de donde era Timoteo precisamente, donde encontró a Timoteo, quien a su corta edad ya era reconocido y altamente recomendado por sus hermanos creyentes. La historia nos dice, hermanos, que en su primer viaje misionero el apóstol Pablo fue precisamente a esta ciudad. Primero fue a Iconio y luego a Listra. Y entre estas dos ciudades hay una distancia como de 30 km. Estaba viendo más o menos una distancia exacta: como de aquí a Lerma. Lo digo así porque pues nos podrán conocer por aquí, pero en Lerma, pues, ¿quién nos conoce?, o en alguna otra ciudad a una distancia de 30 km.
Recordemos que en ese tiempo pues no era tan fácil realmente poderse trasladar de un lugar a otro. Era caminando; eran días de caminata, 30 km. Pues no sé en cuánto tiempo pudo haberlo recorrido el apóstol Pablo junto con Bernabé en ese momento. Sin embargo, para ese momento, para ese primer viaje misionero de Pablo con Bernabé, llegaron a Iconio; no los quisieron escuchar, los amenazaron. Salen a Listra, de donde era Timoteo, y allí hacen un milagro muy importante, que fue levantar a un cojo de nacimiento. Le dijo: "Levántate". Y las personas que estaban en ese lugar creyeron que eran dioses, ¿verdad?, que se habían humanizado en Pablo y en Bernabé, en Júpiter y Mercurio. Decían: "Nuestros dioses se han hecho humanos", decían estas personas.
Sin embargo, como ya les venían siguiendo el rastro, por así decirlo, los de Iconio y de otras ciudades cercanas a Pablo y a Bernabé —los odiaban realmente porque hablaban de Jesús, que era el único Señor y Salvador—, llegaron a este lugar, a Listra. Y después de que los estaban alabando y casi adorando —motivo por el cual Pablo se molestó mucho y los reprendió; les dijo: "Soy humano igual que ustedes, no hagan tal cosa"—, llegaron estos otros judíos y otras personas, incitaron a todos los que estaban allí y golpearon a Pablo y a Bernabé. Los apedrearon, principalmente a Pablo, al grado de creer que estaba muerto; lo arrastraron a las afueras de la ciudad y ahí lo dejaron tirado.
Pero, no obstante todo esto, hermanos, se piensa que Timoteo era un joven, un adolescente en ese momento —tal vez 15 años, 14 años—, y que estaba presenciando toda esta situación del apóstol Pablo. Pero hablaba Pablo como quien tiene autoridad, dice Jesús... No, hablaban de Jesús. Entonces, se piensa que desde ese momento la elocuencia, la veracidad del apóstol Pablo, cuando Timoteo lo escuchó en esa primera visita, impactó su vida.
Desde entonces, Timoteo se dedicó a predicar el evangelio de Cristo en su ciudad, Listra, y en Iconio. Por eso es que en Hechos de los Apóstoles... y vamos, hermanos, a ese pasaje de Hechos 16:1 y 2. Dice la Palabra de Dios, en Hechos 16:1 y 2, en uno de los siguientes viajes misioneros de Pablo —recuerden que Pablo hizo sus viajes misioneros y recorría nuevamente las ciudades donde había establecido una iglesia—; en este momento, en Hechos 16:1 y 2, dice: "Después Pablo llegó a Derbe y a Listra". ¿De dónde era Timoteo? De Listra. "Y había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego. Y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio", que era la otra ciudad donde originalmente no los habían aceptado, ni a Pablo ni a Bernabé.
El buen testimonio de Timoteo
Y daban buen testimonio de Timoteo. Es decir, llega Pablo, regresa Pablo algunos años después —varios años después—, empieza a ver a los hermanos que había dejado en su primer viaje en Listra, y todos hacían referencia a Timoteo: un excelente hermano, un excelente pues pastor, por así decirlo, porque hasta ese momento Timoteo ni se imaginaba la encomienda tan grande que le iba a dar su maestro Pablo.
Se dice de Timoteo también que él era muy tímido, porque no era 100% griego, como su padre, ni 100% judío, como su madre. Entonces era realmente rechazado de un lugar a otro, porque no era legítimo; además de que ellos, como familia, no eran de ese lugar, de Listra; eran de otros lugares. Entonces les hacían el feo en ese lugar. Y Pablo pues realmente creció con estos... perdón, Timoteo, con estos complejos, tal vez, de rechazo, de no poder encajar en una cultura y en otra; y estaba dividida ahí realmente su familia en ese sentido.
Entonces, hermanos, pues esta iglesia de Éfeso, a donde posteriormente enviarían a Timoteo, fue fundada por el apóstol Pablo, como sabemos, durante su tercer viaje misionero, y estuvo allí por espacio de 3 años, pues echando a andar la iglesia, fortaleciéndola con los hermanos. Sin embargo, era muy complicado, como ya les dije. Posteriormente, Pablo fue mentor de Timoteo, siendo su compañero inseparable a partir de ese momento en sus viajes misioneros. Y Timoteo ya estaba cerca de Pablo, caminando con él, cuando establece las iglesias de Filipos, Tesalónica, Corinto y Éfeso, que era el lugar donde finalmente se establecería Timoteo.
Como un hijo sirve a su padre
Entonces, hermanos, lo interesante de la historia de Timoteo es que con el tiempo se convirtió prácticamente en el representante apostólico principal del apóstol Pablo, de toda su confianza. Por ello, él escribe en su carta a los Filipenses —vamos a Filipenses, hermanos, capítulo 2, versículo 22—... Pablo ya tenía un buen tiempo caminando con su discípulo Timoteo, y dice en el versículo 22 de Filipenses 2: "Pero ustedes conocen los probados méritos de Timoteo, que sirvió conmigo en la propagación del evangelio". ¿Como quién? "Como un hijo sirve a su padre". Esa es la opinión que tenía Pablo acerca de este discípulo: como un hijo sirve a su padre.
Y hermanos, pues ¿qué mayor recomendación y halago, verdad? Todos conocían a Pablo. Fue un fariseo, sí, es cierto, pero era importante; era un hombre notable, al menos antes, hasta que se convirtió al cristianismo. Sin embargo, sabían de la capacidad y la preparación del apóstol Pablo. Y era él quien decía: "Ya conocen a Timoteo, los probados méritos de él, que sirvió conmigo en la propagación del evangelio, como un hijo sirve a su padre". Este era el concepto que Pablo tenía acerca de su hijo espiritual, Timoteo.
Timoteo en Éfeso: nadie lo menosprecie
En la primera carta a los Corintios... Hermanos, antes de llegar a nuestro pasaje de hoy vamos a estar viendo estos pasajes. Vamos ahora a 1 Corintios. Lo interesante de toda la historia, hermanos, de la iglesia primitiva, es que Hechos y las cartas apostólicas de Pablo pues narran exactamente los eventos, los sucesos, la cronología de todos los acontecimientos que se iban dando a lo largo del ministerio de Pablo. Y es bien interesante cómo todos coinciden; las coincidencias que hay ahí, de lo que narra a un hermano y a otro, y lo que narra Lucas cuando escribe Hechos de los Apóstoles. Todo encaja perfectamente bien.
Y precisamente en su primera carta a los Corintios, capítulo 16 —y esta carta la estudiamos hace no mucho con Nathan—, Pablo le dice a los hermanos de Jerusalén que quiere visitarlos, y no solo de paso. Dice: "Yo quiero pasar un tiempo con ustedes, un buen tiempo de calidad con ustedes, para ver todos los asuntos que hay aquí en la iglesia en Corinto". Y les dice: "Pero primero iré a Éfeso. Quiero ir a Éfeso". Y dice el versículo 8 de la primera carta a los Corintios, capítulo 16 —16:8 de 1 Corintios—: "Pero me quedaré en Éfeso hasta Pentecostés". Versículo 9: "Porque se me ha abierto una puerta grande para el servicio eficaz, aunque también hay muchos adversarios". Había muchos adversarios en ese lugar, en Éfeso.
Versículo 10: "Si llega Timoteo", les dice, "vean que esté entre ustedes sin temor, pues él hace la obra del Señor lo mismo que yo". Igual que yo, dice Pablo; es como yo. "Me están viendo a mí de alguna manera": es lo que les hace saber Pablo. "Él hace la obra del Señor lo mismo que yo". Versículo 11: "Por tanto, nadie lo menosprecie; más bien, envíenlo en paz para que venga a mí, porque lo espero con los hermanos". Ya advirtió aquí Pablo que ahí, en la iglesia en Éfeso, hay muchos adversarios, tanto de fuera como dentro de la propia iglesia. Vemos que aun entre los hermanos había esa hostilidad hacia Timoteo. Por eso hace estas recomendaciones Pablo: "Sí, vean que vaya entre ustedes sin temor", ¿verdad? Y les dice: "Nadie lo menosprecie" también.
¿Por qué, hermanos, existía tal vez ese rechazo hacia Timoteo? Pues seguramente por celos o envidias, ¿no?, hacia él, por la obra que todos habían visto que Dios había hecho en la vida de Timoteo, y en consecuencia por la cercanía tan estrecha con el apóstol Pablo, su compañero de más alta confianza, ¿verdad? Había esta situación en contra de Timoteo.
Falsos maestros y falsos siervos
Y fíjense, hermanos, que una preocupación existente en las iglesias del Señor de todo el mundo, yo creo, del pueblo de Dios, es que es muy común que en las iglesias no solo haya falsos profetas, ¿verdad? El tema aquí de las iglesias que estableció Pablo es que se infiltraban constantemente los falsos maestros, con apariencia de hermanos cristianos tal vez, pero querían tergiversar o confundir las enseñanzas dadas por el apóstol Pablo. Pero no solo había falsos maestros, sino que había falsos siervos, que también causaban muchos problemas y mucha oposición y obstáculo al evangelio.
Es decir, aquellos que evidentemente servían y se esforzaban, pero principalmente porque querían alcanzar algún reconocimiento, alcanzar alguna posición de liderazgo, o de pastoreo incluso; pero de esta forma llegar al púlpito y lograr la tan anhelada jerarquía eclesiástica en la iglesia. Nosotros hemos padecido algo así también como iglesia en algún tiempo. Dios nos aleje de estas personas.
¿Por qué nuestras iglesias están llenas de predicadores inconversos?
Y quiero hacer otro paréntesis, hermanos, al respecto de este tema tan delicado, porque encontré un artículo que considero importante compartir con ustedes, pues es un tema grave y riesgoso en la iglesia. ¿Conocen a Ray Comfort? ¿No han escuchado de Aguas Vivientes, del Ministerio Aguas Vivientes? Estuvo aquí Luis Ángeles hace poquito, que él trabaja para este ministerio directamente, pero en español. Bueno, pues a finales del año 2022 el pastor Ray Comfort escribe un artículo, y lo publica desde su página del Ministerio Aguas Vivientes en español, titulado —lo pueden buscar—: "¿Por qué nuestras iglesias están llenas de predicadores inconversos?". Imagínense, hermanos. O sea, ni siquiera de falsos predicadores, pues son seguramente inconversos. Pero, ¿por qué nuestras iglesias están llenas de predicadores inconversos?
Ray habla de lo que ocurre en el país donde él vive, donde se hace ese estudio, en Estados Unidos, mencionando que se ha caído en una depravación moral como nunca antes se había visto en la iglesia moderna. Ya vimos que desde la antigüedad, ¿verdad?, se han dado este tipo de situaciones, pero en la iglesia moderna, dice. Ray Comfort expone algunos puntos que han analizado, y menciona que el apóstol Pablo en sus diferentes cartas pues realmente advirtió al respecto. Y menciona una porción de la carta a los Romanos, por ejemplo, donde dice, Romanos 3:1 al 12: "No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios.
Todos se han desviado; juntos se han vuelto inútiles. No hay quien haga el bien, no hay ni aun uno". Ahora toma más sentido el hecho de haber realizado estos estudios y analizar las vidas de los congregantes de las diferentes iglesias, ¿verdad? Comfort dice que los predicadores modernos han fallado, y ha resultado en una iglesia que no tiene temor de Dios, siendo este el actual estado de la iglesia moderna, principalmente en Estados Unidos. Pero se ha contaminado y esparcido este mal en muchos otros lugares, ciudades y países. Entonces, hermanos, Ray Comfort termina este artículo diciendo, en una oración: "Que Dios levante pastores fieles, que prediquen justicia fielmente y sin miedo en la gran congregación". Amén.
A nadie más tengo del mismo sentir
Entonces vemos por qué Pablo valoraba en gran manera a su discípulo Timoteo: fiel, dispuesto a morir y dar su vida si fuera necesario. Ya leímos Filipenses 2:22, ¿verdad? Regrésense dos versículos, hermanos. El 2:22 dice: "Pero ustedes conocen los probados méritos de Timoteo, que sirvió conmigo en la propagación del evangelio como un hijo sirve a su padre". Y en el 2:20, ¿qué dice? "A nadie más tengo del mismo sentir, y que esté sinceramente interesado en el bienestar de ustedes".
Hermanos, cuando estuve estudiando este versículo: ¿cómo que "a nadie más tengo"? Pues estaba rodeado de gente siempre Pablo: de hermanos predicadores, de siervos, de discípulos. Pero en este momento dice: "A nadie más tengo del mismo sentir". Es decir: "Sí tengo a muchos, pero no de este mismo sentir". ¿De quién? Del apóstol Pablo. Él se está refiriendo en primera persona; "de mi mismo sentir", pudo haber dicho. "A nadie más tengo de mi mismo sentir, y que esté sinceramente —sinceramente— interesado en el bienestar de ustedes".
Es fuerte este versículo, hermanos, porque estaban en algún momento Apolos, Silas, Bernabé, pues todos los que nos acordemos que caminaron con Pablo en sus viajes misioneros, y muchos discípulos y predicadores. Recuerden que cada vez que llegaba y establecía una iglesia, o plantaba una iglesia, establecía ancianos que se encargaran del gobierno de la iglesia. Sin embargo, a los filipenses les dice: "A nadie más tengo del mismo sentir como yo, y que esté sinceramente interesado en el bienestar de ustedes, hermanos".
Y esto era, hermanos, porque estos supuestos pastores y líderes, si bien no lo hacían mal —lo hacían bien—, no tenían ese mismo sentir que Pablo, de dar su vida por las ovejas como el Señor Jesús. Solo Timoteo. Dice: "A nadie más tengo; solo a él. Por eso se los voy a enviar. Él va en mi representación; es como si fuera yo", decía Pablo.
El púlpito, un lugar santo
Y es que estos líderes pues olvidaban que el púlpito no es para autoexaltarse, o autoproclamarse, o promocionarse, ni para sacar quejas ni frustraciones o amarguras. Este mueble, hermanos, que está aquí, que nos hizo el pastor Marcus, de allá de Orizaba, y este lugar es un lugar santo, ¿no? Santo, que es apartado para... ¿verdad? No es que sea bendito; eso es otra cosa, que en la Iglesia católica todo es bendito, y en otras sectas. Pero este es un lugar santo, este es un lugar respetable: el púlpito, el estrado, el lugar santo apartado para alabanza de nuestro Señor.
Entonces, el Salmo 12:2 dice que "hablan con labios lisonjeros". Ya habíamos escuchado esa palabra seguramente en la Biblia, porque no es muy común. Lisonjas son palabras dulces y persuasivas. Y también Proverbios 7:21 y 26:24, donde se describe el peligro de las palabras dulces o persuasivas, que pueden ser engañosas y con fines de beneficio personal. De todo esto nos advierte aquí la Palabra de Dios, y Pablo lo estaba experimentando; y Timoteo, llegando a Éfeso, pues lo vivió, lo sufrió, lo padeció.
Entonces, hermanos, este púlpito, y todo lugar —en sus hogares, en cualquier lugar donde se proclama la Palabra de Dios—, es para alimentar a la iglesia del Señor, para dar a conocer y exaltar el nombre de Cristo Jesús, y para proclamar las verdades de Su Palabra, para que juntos glorifiquemos al Señor en todo lugar. Amén, hermanos.
La elección idónea para Éfeso
Bueno, pues con características similares padecían las iglesias del primer siglo, como ya dije. Y todo esto hacía de Timoteo la elección idónea para el difícil nombramiento que le esperaba como pastor en la iglesia de Éfeso. No había otro del cual Pablo pudiera pensar: "¿Quién va a ir a corregir esas conductas y ese desorden que ya tiene Éfeso, la iglesia de Éfeso?". Entonces Pablo lo encomienda así; pero Dios es el que escogió a Timoteo, porque "muchos son llamados, y pocos escogidos", ¿verdad?, como dijo el Señor en Mateo 22:14.
Y de la misma manera, hermanos, en donde la mayor preocupación del apóstol era evitar la infiltración de estos falsos testigos, y que tergiversaran o confundieran la enseñanza dada por el apóstol, de la misma manera como lo hizo con Tito, ¿verdad? ¿A dónde envió a Tito? A Creta: "Ve y pon orden allá; establece ancianos", le dijo a Tito. Bueno, ahora a Timoteo le hacía esta encomienda de quedarse en ese lugar, muy complicado también. Pero Dios estuvo con él en todo momento, sustentándolo, guiándolo y bendiciéndolo, haciéndolo instrumento para Sus propósitos.
Timoteo circuncidado por amor al evangelio
Entonces, hermanos, retomando el texto que habíamos leído —Hechos 16:1 y 2 leímos, ¿verdad?—, pues vamos a retomar el versículo 3, para conocer completo esto de su viaje misionero, de Pablo, cuando regresa a Listra, conoce a Timoteo y le hablan muy bien de él. Y el versículo 3 de Hechos 16 dice: "Pablo quiso que este fuera con él". ¿Por qué? Porque en el versículo 2, del cual hablaban elogiosamente los hermanos que estaban en Listra y en la otra ciudad cercana, Iconio. "Pablo quiso que este fuera con él, y lo tomó y lo circuncidó por causa de los judíos". Recuerden que él era mitad griego, mitad judío; por tanto, no era circuncidado.
Y dice: "Lo circuncidó por causa de los judíos que había en aquellas regiones, porque todos sabían que su padre era griego. Según pasaban por las ciudades, entregaban los acuerdos tomados por los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén". Es decir, traían todos estos tratados y toda la información, y el evangelio de salvación que tenían que dar a conocer, "para que los observaran". Versículo 5: "Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y diariamente crecían en número". Diariamente crecían en número.
Lo circuncidó. Hermanos, para este tiempo se piensa que ya el apóstol Pablo... ya Timoteo, perdón, el discípulo, tenía aproximadamente unos 25, 28 años, cerca de los 30, y a esa edad fue circuncidado, hermanos. Imagínense el dolor y la humillación que tuvo que soportar; pero lo aceptó por amor al evangelio. "Era necesario", dijo Pablo. Yo no sé cómo lo haya convencido, pero lo hizo por amor a Cristo Jesús, por seguir ese camino.
Recuerden, hermanos, que en el primer viaje ya había observado Timoteo cómo había sido casi muerto Pablo. Y dice la Palabra de Dios en ese pasaje que se levantó Pablo, entró nuevamente a la ciudad, y al siguiente día se fue, pero seguía predicando. Fue de gran impacto, en verdad, ese escenario que vio Timoteo, y dijo: "En verdad es un enviado de Dios". Y por eso es que siguió al apóstol Pablo con esa determinación, como escogido, Timoteo, de nuestro Señor.
Lectura de 1 Timoteo 2:1-7
Entonces, vamos al pasaje, el capítulo 2, hermanos, de Timoteo. Primera carta a Timoteo, capítulo 2, versículos 1 al 7. Vamos a leer. Dice: "Exhorto ante todo a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres". Versículo 2: "Por los reyes" —perdón— "y por todos los que están en eminencia o autoridad, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Señor".
Y si se preguntan cuál es el versículo clave de este segundo capítulo de 1 Timoteo, aquí está, versículos 4 y 5: "El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad". ¿Por qué? "Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo. Para esto yo fui constituido predicador y apóstol —digo verdad en Cristo, no miento—, y maestro de los gentiles en fe y en verdad". Ahí está: 1 Timoteo 2:1 al 7. Hasta este momento, pues Pablo ya se había mantenido en recomendaciones firmes acerca de defender la verdad doctrinal, de la cual había falsos maestros.
Ahora comienza también con la propia iglesia, y esa fue la encomienda de Pablo: "Trabaja con la iglesia en Éfeso". Comienza con los exhortos y temas particulares, y principalmente con relación a la oración y la conducta.
Exhorto ante todo: oren por todos
Ese énfasis que hace, hermanos, en este primer versículo: "Exhorto". Sabemos que es un exhorto, ¿verdad? Es un llamado enfático, fuerte. "Exhorto ante todo". Dice que se hagan rogativas —es decir, rueguen por todos—, oraciones —oren por ellos—, peticiones —pidan al Señor por ellos— y acciones de gracias. ¿Por quiénes? Por todos, dice ahí; por todos los hombres. Y también dice: en especial por los reyes y por los constituidos en eminencia o autoridad; por las autoridades, reyes, y por todos, en general, los hombres.
La razón de esta instrucción especial, hermanos, es que quiere advertirles que los hermanos cristianos, ante una mala conducta o un mal testimonio, pues implicaban graves consecuencias para el bienestar de ellos mismos y de toda la iglesia. ¿Por qué esto, hermanos? ¿Por qué les dice esto? Como ya les comenté, en el año 64, que es cuando se escribe esta primera carta, gobernaba, ¿quién? Nerón, el Imperio romano. Y fue de los más despiadados, en verdad, y sanguinarios gobernantes que Roma haya tenido. Nerón tuvo lugar en el gran incendio de Roma. ¿Han escuchado de esa historia? Casi se consumió en su totalidad Roma, la antigua Roma, en ese mismo año 64.
Y esta situación, hermanos, tan tensa, originó un brutal hostigamiento y una violenta persecución en contra de los cristianos. Es la época también en donde más cristianos murieron. Pero aun con todo esto, hermanos... por eso toma también mucho sentido que Pablo enfatice: "Les exhorto a que hagan oraciones por todos los gobernantes". ¿A quién le iban a dar ganas de orar por Nerón, hermanos? ¿A quién? Seguramente pues lo odiaban, ¿no? Le tenían pavor a Nerón, y así en escala de autoridades que servían al emperador. Pero él les dice que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por las autoridades, los que están en eminencia, "para que podamos vivir un poquito en paz, porque la persecución está muy fuerte", decía.
Oración y honestidad hoy
¿Ustedes oran por sus autoridades, hermanos? ¿Por sus pastores, les caigan bien o no? ¿O por la presidenta que tenemos, no?, si votamos o no por ella; por nuestras cámaras, por nuestros alcaldes aquí en la Ciudad de México. ¿O solo oramos cuando llega la beca, no? ¿Verdad, hermanos? Y aquí está hablando de una conducta correcta; viene hablando Pablo en esta carta, y esto es para nosotros. Recuerden que las cartas están escritas para nosotros como cristianos, y tenemos que mantener una línea de honestidad, principalmente al reclamar una beca de las que da el gobierno, por ejemplo. No inventen historias de que "soy madre soltera", y tienen a su esposo; de que "no tengo trabajo", pues nunca has trabajado, hermana o hermano. Pero pues la cosa es reclamar la beca, ¿no? Entonces, que seamos honestos en todas estas áreas, hermanos, les dice el Señor.
Pablo enfatiza esta recomendación en particular, y añade que esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, ¿verdad? "Hagan esto, porque es agradable delante de Dios". Finalmente, el versículo 3. Y la razón de que se haga así es porque Dios quiere que todos los hombres se salven —que todos se salven— y vengan al conocimiento de la verdad, a través del evangelio que Pablo está predicando, y en este caso Timoteo, del versículo 4. Por tanto, hermanos, el poder de la oración y la importancia de hacerlo de manera habitual es una acción que agrada a Dios, y se constituye en obediencia. Dice el Señor: "Exhorto a que todos hagan oraciones"; es voluntad de Él.
Entonces vemos que lo que aquí se está tratando, estos aspectos que Pablo está tocando en este capítulo 2, son instrucciones de los roles de hombres y mujeres, ¿no?, dentro de la iglesia. Y les exhorta a mantener un buen comportamiento para que no nos vaya mal —dice—, para que no les vaya mal a ustedes: "Ya vieron la persecución cómo está"; y a orar, sobre todo, por todos, especialmente por las autoridades, por muy malas que sean. Y créanme que en ese tiempo eran de lo peor, hermanos, de lo peor. No había ganas seguramente de orar por ellos, y los exhorta el apóstol Pablo a hacerlo.
Lectura de 1 Timoteo 2:8-15
Ahora vamos a leer la otra parte de este pasaje del capítulo 2, versículos 8 al 15. Y dice: "¿Cómo vamos a hacer todo esto?". Bueno, les dice Pablo: "Para que hagan todo esto, para que atiendan a mi exhorto" —dice—, "quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda". Un solo versículo, hermanos, el 8, para los hombres.
Y vienen las mujeres: "Asimismo, las mujeres, que se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos", versículo 10, "sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad". Y dice, de las mujeres... ¿cuáles son las características de mujeres que profesan piedad? Bueno: "La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción". El 12: "Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio". ¿Por qué? Pues "porque Adán fue tomado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión. Pero se salvará engendrando hijos y permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia". Un poco confuso este último versículo, el 15, de este segundo capítulo.
Los hombres: manos santas, sin ira ni contienda
Pero vamos primero al versículo 8. Hermanos, les dije que es un solo versículo dado a los hombres. Dice: "Quiero que oren en todo lugar" los hombres, ¿verdad?; que lo hagan levantando manos limpias, puras, sin ira, ni discusiones, ni contienda, ni hipocresía, ni chismes, ni todo lo que se da en un entorno de iglesia —y fuera de la iglesia, aún peor—. Y dice Pablo que se trata de que se hagan oraciones, sí, públicas, en todo lugar; pero no literalmente en las calles, dada la persecución tan fuerte y el asesinato del cristiano, sino que se haga esto en todo lugar donde se reúnan para aprender y glorificar el nombre de Jesús.
Pues la costumbre de orar con las manos levantadas era característica de los judíos, y Pablo quería que se mantuviera esa misma actitud, pero que se hiciera con manos puras —pureza moral, porque había mucha inmoralidad en ese tiempo—, "y sin ira ni discusiones entre ustedes", les dice Pablo. Es decir, plenamente dispuestos sus corazones y mentes para la oración. Sí, hermanos.
Entonces, la idea que Pablo tenía en mente es que no existieran obstáculos que impidieran las oraciones de los hombres, de los santos, que pues no pasaran del techo de las sinagogas o de los lugares donde se reunían a orar, a estudiar la Palabra de Dios. Que nada obstaculizara esa comunión o comunicación directa con nuestro Señor, dice Pablo, como dice en el... ¿Y por qué decía esto? ¿Qué dice el versículo 5, hermanos? "Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre". Él es nuestro mediador.
Ahorita que está de moda todo este... híjole, pues, ¿cómo le llamamos? Proceso —iba a decir argüende, pero se oye muy feo—, todo este proceso del cambio del Papa, y todo lo que se está haciendo, hermanos. Bueno, Pablo tenía en mente que no hubiera obstáculos. No hay otro mediador, no hay otro intercesor que Jesús. Por eso lo hacemos, y oramos en el nombre de Cristo Jesús.
Las mujeres: buenas obras como corresponde a la piedad
Ahora bien, en cuanto a las mujeres, versículos 9 al 15 —ya lo leímos—, habla de un tema de lo exterior de las mujeres, ¿verdad? Es muy claro eso. Dice Pablo, de alguna manera, que no vayan a la oración las hermanas priorizando u ocupándose desmedidamente de lo exterior, sino en la sencillez de mujeres cristianas y piadosas, principalmente con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan, hablan y enseñan acerca de la piedad. Es lo que aprendemos aquí en la iglesia, hermanos.
Pareciera un tema en contra de las mujeres, porque este ha sido un tema controversial, como si existiera machismo, misoginia, ¿no? ¿Verdad? No lo vemos así, hermanas. No hay un tema feminista aquí. Las feministas obviamente estarían muy en contra de esto. Pero el apóstol Pablo, quien conoce muy bien la debilidad humana, tanto de hombres como de mujeres —como en este caso—, sabe de la tentación que puede sentir la mujer al ir a las reuniones buscando llamar la atención en su apariencia, con sus vestimentas, con su peinado, sus joyas; e incluso, y más grave aún, en su habilidad para hablar, e incluso enseñar, ¿verdad?
Gracias a Dios por las hermanas que tienen estos dones; pero ahí están los espacios para enseñar: a las mujeres, a los niños, en sus casas, con las vecinas, etcétera, mas no en la iglesia del Señor. Y Pablo añade: "Tampoco traten de enseñar, o peor aún, liderar a los hombres, pues ese papel lo tienen precisamente los hombres. Y la mujer en la reunión debe permanecer en silencio", es decir, sujeta al Señor en obediencia; y en el caso de las casadas, sujetas a sus maridos, también en obediencia a Dios nuestro Señor.
Por eso hay pastoras, hermanos. Aquí no existe la palabra "pastora", más que de rebaños. Pero las pastoras hoy en día en las iglesias son las que toman la iniciativa, las que tienen las decisiones, la fuerza, la predicación, y todo lo que se les permite en una iglesia fuera del contexto bíblico.
Pablo se sustenta en Génesis
Entonces Pablo, inmediatamente y sin afán de generar controversia por esto que acaba de decir, sustenta sus palabras yéndose al Antiguo Testamento, que conocían muy bien, el Pentateuco. Y recurre Pablo a la narración de Génesis 2:7 al 22, todos estos versículos que hablan acerca de la creación, y ahí incluido Adán y después Eva, donde claramente aparece la prioridad del hombre, siendo la mujer la que vino después, como ya les había dicho en su carta. Y en Génesis 3:2 al 6 les refiere también la causa de la caída humana por el pecado de desobediencia, en la que incurre primeramente Eva, y su esposo también comió del fruto del que les dijo Dios: "No comeréis de él".
Se salvará engendrando hijos
Y dice al final el versículo 15 de este pasaje que estamos leyendo: "Pero se salvarán engendrando hijos y permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia". Como que está empeorando las cosas Pablo, ¿no? ¿Qué significa esto, hermanos? ¿Acaso dice que las mujeres que no experimenten la maternidad no se salvarán? No, ¿verdad? No está diciendo ni tratando de decir eso, sino que las mujeres muestren sus propias virtudes femeninas. Y Pablo destaca en particular el tema de la maternidad, con todo lo que implica, hermanos. Ya hizo referencia al Antiguo Testamento, al Génesis. Allí es donde, después de la caída humana por el pecado, pues les da ahí los juicios, ¿verdad?, a hombres y mujeres. ¿Qué le dijo a la mujer? "Con dolor darás a luz" tu preñez, ¿no?
Entonces Pablo hace referencia a la antigüedad, al Pentateuco, a Génesis. Pero sí es un tema que implica sacrificio, un sacrificio natural, pero también milagroso, ¿no?: lleno de dolor, resultado del pecado original, pero también una experiencia de gozo al dar a luz a un nuevo ser, siendo esto un don y regalo dado por Dios también. Y atendiendo a la instrucción original, hermanos, de Génesis 1:28, ¿qué dijo Dios? "Y los bendijo Dios, y les dijo: 'Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread'" sobre toda Mi creación, dijo el Señor.
Entonces, se piensa también que Pablo de alguna manera hace mención de esta frase porque, recuerden, en las iglesias estaban ahí mismo aquellos falsos maestros, incluso de otras sectas, que siempre estaban escuchando lo que se decía. Y respecto a este versículo 15, "pero se salvarán engendrando hijos", dice acerca de esto que muy probablemente, como medio de santificación en las mujeres, Pablo tenía la intención de señalar a aquellos falsos maestros de ese tiempo que incluso prohibían el matrimonio y la fertilidad. Recuerden que a estas sectas pues se les ocurría cualquier cosa; tergiversaban la Palabra de Dios, las enseñanzas bíblicas que Pablo les había dejado. Y Pablo de alguna manera también quiere mandarles un mensaje a estos falsos maestros.
¿Cómo estamos educando a nuestros hijos?
Entonces, hermanos, lo que sí añade Pablo es que esa maternidad y crianza de los hijos debe estar siempre acompañada de, ¿qué? De fe, amor y santificación, con modestia. Estos elementos son importantes, sin los cuales —dice Pablo, o piensa Pablo— poco valor tendrían delante de Dios. Hace 8 días nuestra hermana Patti nos mostró un video —fue hace 8 días, ¿verdad?—, el video para invitar y sensibilizarlos a ustedes, hermanos y hermanas, para ser maestros de escuela dominical. Y muy bonito: vimos ahí las imágenes de los salones, con los 18, 20, 22 niños que se juntan en este saloncito chiquito de los niños más pequeñitos. Y es muy cierto lo que dijo Patti: seguramente ahí están los próximos líderes, los próximos diáconos, pastores, misioneros, incluso, en nuestras aulas, hermanos.
Pero una pregunta importante —ya vimos que aquí añade Pablo, al tema de la maternidad, de la crianza de los hijos, que debe estar siempre acompañada de fe, amor y santificación, con modestia, con sencillez—: ¿cómo están, o estamos, educando a nuestros hijos? Esa es la pregunta, hermanos. Vemos, y nos da mucha ternura ver a nuestros niños; amamos a nuestros niños. Pero es la pregunta: ¿cómo los estamos educando hoy en día? Su maestro principal es el teléfono. No queremos que nos haga ruido, que nos moleste. Les damos el teléfono, y "mírenlo", 2, 3 horas, o hasta que se queda dormido, o hasta que se acaba la pila, o lo primero que suceda. Y esa es su principal influencia.
Esto lo vemos en todos lados: en el transporte, en todos lados, en las familias incluso. ¿Cómo estamos educando a nuestros hijos? ¿Vamos a padecer posteriormente aquí, como familias primero y como iglesia, las consecuencias de no ocuparnos de ellos, hermanos, verdad? Que todo esto nos sensibilice, porque Pablo viene hablando en esta carta a Timoteo de esa conducta que debemos tener: con modestia, con sencillez, con integridad, con honestidad, pero con fe, amor y santificación.
Y finalmente... bueno, el próximo capítulo, el 3 de esta carta, hermanos, que sigue, pues ahora nos toca a los líderes: pastores, obispos, ancianos. Les da las recomendaciones ahora para establecerlos a ellos, y también habla de manera muy específica acerca del cuidado y crianza de los hijos. ¿Quién puede aspirar a ser un pastor, un anciano, un sobreveedor? Entonces, lo vamos a ver la próxima semana.
Pedro: para que nuestras oraciones no tengan estorbo
Y finalmente, pues Pedro, el apóstol Pedro, coincide perfectamente con esta enseñanza acerca de la maternidad, y de la eficacia y necesidad de la oración. Vamos a la primera carta de Pedro, capítulo 3, versículos 7 al 9: 1 Pedro 3:7 al 9. Y vamos a complementar este "exhorto ante todo que todos los hombres levanten manos santas". Y dice a los hombres, versículo 7 de 1 Pedro 3: "Ustedes, maridos, igualmente, vivir con ellas sabiamente". ¿Y cuál es el principio de la sabiduría, hermanos varones? El temor a nuestro Señor, ¿verdad? Entonces, vivan con ella sabiamente, con ese temor que el Señor nos da, de cuidado, "dando honor a la mujer como", ¿qué? "Como vaso más frágil".
Decía el hermano Paco: no "más débil", porque se confunden esos términos —"el sexo débil"—, y por eso tenemos esos destrozos en nuestra ciudad. Ahora no: como vaso frágil —"manéjese con cuidado, manéjese con precauciones, frágil"—, "dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida". Coherederas de la gracia de la vida. ¿Para qué, hermanos varones? "Para que nuestras oraciones no tengan estorbo". Si nos salimos enojados y nos vamos al trabajo peleados con nuestra esposa, y creemos que en el camino vayamos orando, o que en el trabajo oremos, pues ahí se quedó nomás, aquí en nuestra boca, la oración.
Hermanos, no estamos bien con nuestra esposa: nuestras oraciones ya no llegaron a su destino. Considérenlo, hermanos varones casados. Tenemos esta gran responsabilidad de vivir igualmente sabiamente con ellas, dándole honor a la mujer como vaso más frágil y como a coherederas de la gracia de la vida, para que realmente mis oraciones lleguen al Padre y no tengamos obstáculo. Pedro pues confirma esto que ya decía Pablo a Timoteo.
El buen pastor da su vida por las ovejas
Y hermanos, pues toda esta enseñanza que vamos a estar viendo las próximas semanas de esta primera carta, pues tendría que recibirla Timoteo, tendría que analizarla, recibirla, replicarla, ponerla por obra, pastoreando finalmente la iglesia de Éfeso. ¡Qué gran trabajo, hermanos, muy complicado! Y reflexionemos en eso que dijo a los filipenses, 2:20, respecto de Timoteo: "A nadie más tengo del mismo sentir". "Quisiera enviar... quisiera ir yo mismo —dice Pablo—, pero no puedo". Entonces: "A nadie más tengo del mismo sentir, y que esté sinceramente interesado en el bienestar de ustedes", iglesia.
Tenemos una gran responsabilidad, hermanos. Y Juan 10:11 dice: "Yo soy el buen pastor". Y esta es la enseñanza que tomó Pablo, y también Timoteo, su discípulo, de Jesús: "Yo soy el buen pastor". ¿Qué dice? "El buen pastor su vida da por las ovejas". Hermanos, Jesús lo dijo. A Cristo Jesús damos toda la gloria por lo que hizo con Sus siervos, y sigue haciendo con Sus siervos, y por la forma en cómo nos bendicen Sus enseñanzas. Amén. Que Dios nos ayude, hermanos. Y vamos a cantar nuevamente puestos de pie, levantando y exaltando el nombre de Jesús: "Tu nombre levantaré". Y que Dios nos siga ayudando y bendiciendo como familias e iglesias. Que Dios les bendiga. Gracias.
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