Celebrando la Gracia De Dios
¿Por qué cantamos a Dios cuando experimentamos su gracia? Isaías 12 es un canto breve que muestra una gracia que destruye el temor, porque Dios ya no está airado contra nosotros, que sacia el alma como aguas de las fuentes de la salvación, y que nos lleva de la salvación individual a la adoración de todos los pueblos.
Transcripción
Un canto de acción de gracias
Continuamos en nuestro estudio de Isaías, que hoy corresponde al capítulo 12. Y me pregunta mi hijo, me decía si lo había planeado así intencionalmente, porque el jueves acabamos de tener nuestra cena de acción de gracias, y muchos de ustedes van a ver que en sus Biblias el subtítulo en algunas Biblias aparece: "Canto de acción de gracias". Entonces, no fue planeado por mí, fue planeado por Dios; fue providencial que estuviéramos ahorita en el libro de Isaías.
"En aquel día dirás: Cantaré a ti, oh Jehová; pues aunque te enojaste contra mí, tu indignación se apartó, y me has consolado. He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré, porque mi fortaleza y mi canción es Jehová, quien ha sido salvación para mí. Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación. Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido. Cantad salmos a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra. Regocíjate y canta, oh moradora de Sion, porque grande es en medio de ti el Santo de Israel".
Señor, gracias, gracias porque eres el Dios que nos ha salvado, y tú te has convertido en nuestro canto, tú te has convertido en nuestro refugio, en nuestra fortaleza, en nuestra esperanza final. Este canto, Señor, refleja lo que has hecho en cada una de nuestras vidas; ayúdanos a meditar hoy en estas verdades, que nos transformen de acuerdo a tu misericordia. En el nombre de Cristo Jesús.
La gracia de Dios en todo Isaías
El tema de este canto realmente es la gracia de Dios. Y ya hemos visto la gracia de Dios manifestada en el libro de Isaías. Vean lo que dice Isaías 1:18: "Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana". Más adelante, cuando Isaías tuvo su encuentro con Dios, leemos en el capítulo 6, versículo 6: "Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado".
Vimos su gracia siendo manifestada en el capítulo 8, en el capítulo 10 también, que vimos hace poquito, la manera en la cual hay esperanza; por ejemplo, capítulo 10, versículo 20: "Acontecerá en aquel tiempo que los que hayan quedado de Israel y los que hayan quedado de la casa de Jacob nunca más se apoyarán en el que los hirió, sino que se apoyarán con verdad en Jehová, el Santo de Israel. El remanente volverá, el remanente de Jacob volverá al Dios fuerte".
Y empezamos a ver estas muestras de que Dios tiene un plan para mostrar su gracia, cuando en el capítulo 7 dijo, versículo 14: "Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel". Capítulo 9, versículo 6: "Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto".
Y ahora hemos estado viendo, en el capítulo 11, claramente la manera en la cual la gracia de Dios está siendo mostrada también en relación al Mesías, cuando habla de su reino. Y eso es lo que vimos el domingo pasado: el reino de este Mesías, cómo se iba a ver; iba a ser un reino con el poder del Espíritu Santo, con el consejo, con la sabiduría, con la inteligencia, con el temor de Dios; y además con una justicia perfecta, además con una paz perfecta, en el cual toda la creación será restaurada y toda la amenaza que podría existir en la creación desaparece, al grado que un lobo y un cordero, un leopardo y un cabrito, un becerro, un león, todos pueden convivir perfectamente. Y especialmente, de todas las cosas que más representan la amenaza que surgió a raíz de la caída, la serpiente ya no representa una amenaza en la creación: "No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte, porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar".
Dios será nuestra bandera; Él será el pendón a través del cual todas las naciones se reunirán, a través del cual habrá una nueva unidad que no había existido antes, una nueva identidad, un nuevo propósito para toda la humanidad, puesta en un solo personaje: la raíz de Isaí. Eso es lo que nos estaba mostrando Isaías hasta ahorita.
Les digo esto porque esto es lo que nos lleva justamente al capítulo 12: "En aquel día dirás…". Entonces, ¿qué está pasando? Es que hemos llegado a un clímax en el libro, hemos llegado a un punto en el cual la profecía de Isaías nos ha llevado a una afirmación acerca de la realidad que estamos experimentando, de cómo se va a manifestar esa realidad en nuestras vidas. Pablo llega a esa misma conclusión cuántas veces en el libro de Romanos: "¿Qué diremos entonces?". A la luz de todo lo que hemos estado meditando acerca de la grandeza y de la gracia de Dios y de la manera en que se está manifestando entre nosotros, ¿qué diremos entonces?
Y esa es la afirmación que está haciendo Isaías. Está diciendo: estas son nuestras voces, estas son tus voces, Iglesia Evangélica de Cuajimalpa, ahora y para siempre. Si son parte del remanente, esto es lo que proclamarán de ahora en adelante, por toda la eternidad, acerca de Dios.
La gracia que destruye el temor
¿Qué vamos a proclamar? Bueno, tres cosas que están en este pasaje acerca de la gracia de Dios. La primera cosa que vamos a proclamar es la gracia que destruye el temor: "Cantaré a ti, oh Jehová; pues aunque te enojaste contra mí, tu indignación se apartó, y me has consolado".
¿Cuál dirían ustedes que es su mayor temor? ¿Qué es de lo que más tienen miedo? Uno puede imaginarse muchas cosas de las cuales tienen miedo; pero hay algo en lo que quizá Isaías ha estado trabajando muy duro en tratar de mostrarnos a través de su profecía, y eso es la realidad de que la mayor causa de temor en nuestras vidas debería de ser la ira de Dios contra nosotros. Eso debería de ser lo que más nos debería de preocupar, de todas las cosas que pueden amenazarnos. "Tengo miedo de que me asalten al rato cuando vaya a comer, o en la semana mientras voy en el metro". "Tengo miedo de que están despidiendo personas en mi trabajo, y a lo mejor yo voy a ser una de esas personas que están despidiendo". "Tengo miedo de que la vacuna no funcione muy bien en mí y me dé COVID". "Tengo miedo de que…". Cuántas cosas podríamos pensar que nos llenan de temor todos los días, de las realidades, de las circunstancias que nos rodean.
Y la realidad con la cual nos ha estado confrontando Isaías es: Dios está enojado con pecadores. Es la principal realidad que nos ha estado mostrando una y otra vez: el juicio de Dios viene, y viene contra los pecadores. Por lo tanto, la cosa más asombrosa acerca de ser cristianos… ¿Qué es lo más asombroso de lo que significa ser cristiano? Esto, exactamente esto: "Aunque te enojaste contra mí, tu indignación se apartó, y me has consolado".
Escuchamos hoy en la mañana ese pasaje, ¿no?, Romanos 1:18: la ira de Dios se manifiesta contra todos aquellos que restringen la verdad; que conocen la verdad pero la restringen, que justifican su pecado, que no quieren rendir cuentas delante de Dios. La ira de Dios justamente se revela contra toda la humanidad. Y entonces nos encontramos aquí con la gracia que destruye el temor, porque ha venido a ser, de enemigo, consolador.
Y estábamos meditando acerca de esto la noche de nuestro grupo de discipulado. Vean lo que decía el capítulo 11, versículo 3, acerca de la raíz, lo que manifiesta la raíz de Isaí. Dice: "Y le hará entender diligente en el temor de Jehová". Y si tienen otra versión, por ejemplo La Biblia de las Américas, la Nueva Biblia de las Américas, van a encontrar que dice: "y se deleitará en el temor de Jehová". Se deleitará en el temor de Jehová, o se gozará en el temor de Jehová.
Y entonces estábamos preguntándonos: ¿cómo es esto?, ¿cómo funciona eso?, ¿cómo puedes hablar de gozo y de temor en la misma oración?, ¿cómo puedes tener los dos conceptos en perfecta armonía? Nunca pensamos en el temor como sinónimo de gozo; pero en este versículo está diciendo que eso es lo que implica el temor del Señor. Lo cual significa, entonces, que hay temor y hay temor: pasamos de un tipo de temor a otro tipo de temor. Pasamos de un temor de miedo, porque Dios es nuestro enemigo, porque está airado contra nosotros; pasamos de ese temor a un temor de reverencia y de asombro que produce gozo en nuestros corazones. Es otro tipo de temor, el temor del Señor que está siendo expresado a través del capítulo 11.
Y eso viene de la transformación que ya leímos en el capítulo 6, que experimentó Isaías. En Isaías capítulo 6 él ya había experimentado esta clase de transformación de temor: "¡Ay de mí, que soy muerto!, porque siendo hombre inmundo de labios y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos". Y ahora experimenta la gracia, y se convierte en otro tipo de temor cuando dice: "Heme aquí, envíame a mí". Es ese tipo de transformación, el ir de un lado a otro, cuando experimentamos la manera en que Dios nos redime y la manera en que Dios ya no es nuestro enemigo, sino nuestro aliado.
Y entonces tenemos el versículo 2: "He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré, porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí". Esta palabra, "aseguraré" o "confiaré", ¿de qué está hablando? Está hablando de la fe. Sí, yo he puesto mi fe en Dios para mi salvación; por eso es que ya no tengo temor. La fe que ha surgido dentro de mí es la fe que me da el consuelo para saber que Dios ahora es mi amigo. Y esa es la realidad que está siendo expresada en este canto de alabanza al Señor.
Fe. ¿Cómo es la fe cristiana? Fe en el pasado, viendo toda la obra que Dios ya ha hecho en el pasado, y especialmente para nosotros en la cruz, lo que Cristo hizo por nosotros; en el presente, sabiendo que nos ha redimido ahora y nos sigue recibiendo hoy, y hoy otra vez es nueva mi fe. No nada más pienso "sí, algún día yo puse mi fe en Jesús": no, hoy puse mi fe en Jesús, hoy es un nuevo día para poner mi fe en Jesús y saber que Él es mi salvación. No piensen en su salvación en términos pasados solamente; piensen en su salvación en tiempo pasado, en tiempo presente y en tiempo futuro, porque también sé que Dios sabe hacia dónde voy, y si yo muero hoy sé dónde estaré.
Nos sentimos seguros en Dios, y solo en Dios: no necesitamos otras cosas para sentirnos seguros. Cualquier cosa que nos ayuda a sentirnos superiores o más dignos, normalmente son cosas en las cuales buscamos consuelo y seguridad. Entonces pensamos en nuestras habilidades, todas las cosas que yo sé hacer que nadie más sabe hacer, las características que yo tengo, los dones que Dios me ha dado a mí; y empezamos a recaer sobre esas cosas, porque esas cosas nos dan seguridad. Y empezamos a sentir que, entonces, mientras yo tenga estas capacidades estoy bien, y mientras la gente reconozca quién soy yo, y mientras pueda ver que hay reconocimiento de la gente que está a mi alrededor, entonces me siento seguro, porque ellos afirman mi valor. Estamos buscando constantemente aceptación de otros: cómo me percibe la gente, qué piensan acerca de mí; y entonces realmente estamos encontrando seguridad en esas cosas, no en Dios.
Aquí el canto está diciendo: no, tú solo eres lo que da la seguridad de mi vida, tú solo eres en quien encuentro la fortaleza para mi existencia; por eso no tengo temor, porque tú estás conmigo y tú eres todo lo que necesito para sentirme seguro. "Dios, está bien: quítame mi salud, quítame mi dinero, quítame mis habilidades, quítame a mi familia, quítame a mis amigos, quítame lo que sea; mientras te tenga a ti, estoy seguro". Hermanos, se dice más fácil de lo que es experimentar esa verdad, pero es la realidad que está siendo expresada en este canto.
La vida cristiana es un musical
"Mi fortaleza y mi canción": esta palabra aquí aparece, por lo menos en Reina-Valera, varias veces, la idea de canción, ¿verdad? "Cantaré", versículo 1; "canción", versículo 2; luego el gozo es expresado en el versículo 3, lo cual se expresa en canción: versículo 4, "cantad"; versículo 5, "cantad"; versículo 6, "canta".
Y estaba pensando acerca de esto, porque decía: es chistoso, cuando meditaba sobre esto decía: no me gustan mucho los musicales. Cuando veo musicales en la televisión, o una película que es musical, siento que no es muy realista; o sea, están en una historia y de repente empiezan a cantar, y dices: eso no lo hacemos nosotros normalmente. No, si yo estoy platicando con uno de ustedes y de repente empiezo a cantar en medio de nuestra conversación, ustedes probablemente no sabrían qué hacer. Pero cuando estaba meditando sobre lo que implica este texto, estaba pensando: la vida cristiana de hecho sí es un musical. La vida cristiana está constantemente siendo interrumpida por música: estamos viviendo nuestras vidas y de repente llegamos a un momento en el cual decimos: ahora tenemos que cantar. Y cuando hacemos eso, cada vez que nos reunimos, decimos: "¿Sabes qué? Ya hemos estado viviendo suficiente durante esta semana; ahora es momento de poner esto con música. Estas realidades que estamos experimentando acerca de Dios, vamos a cantarlas".
Y Dios lo ha diseñado así: hay algo muy especial y poderoso acerca de la música expresando estos sentimientos que surgen dentro de nosotros acerca de las experiencias de gracia que tenemos con Dios, y que cuando lo cantamos podemos hacerlo todos juntos. En un momento vamos a llegar a más sobre esto, pero es la idea de lo que está siendo expresado en el versículo 2. Pero especialmente durante todos los versículos, aquí en el versículo 2 especialmente, me hace pensar en lo que leemos en Apocalipsis capítulo 14, versículo 2: "Y oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas, y como el sonido de un gran trueno; y la voz que oí era como el sonido de arpistas tocando sus arpas. Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico, sino los ciento cuarenta y cuatro mil que habían sido rescatados de la tierra". No sé cómo va a sonar eso, pero va a sonar mejor que nuestro programa de Navidad; el programa de Navidad es una anticipación nada más.
"Mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová": ahí tienen esta doble afirmación de Dios, dos palabras que básicamente son la misma; una es una contracción, una abreviación de la misma palabra, Jehová, que usaban los judíos como una especie de diminutivo de cariño, que expresa esta idea de cercanía con Dios. Y creo que esta manera doble de hablar de Dios, "JAH Jehová", manifiesta la gracia que magnifica nuestra cercanía con Dios y nuestra posición en Dios. Es decir, quiere enfatizar de quién está hablando, y está buscando diferentes expresiones acerca de Dios para decir: esto es quien llena mi corazón, esto es en quién está mi confianza.
"Jehová ha sido salvación para mí". Y obviamente hay una alusión aquí al canto de Moisés, después de que salieron de Egipto, en Éxodo 15, en donde ellos dijeron: "Jehová es nuestra salvación", ¿no?, "nos ha rescatado de nuestros enemigos, así que nos gozamos en Él". Y allá los estaba rescatando de sus enemigos, de Faraón y los egipcios; en este pasaje Dios era su enemigo, y los ha rescatado de ese enemigo, del mismo.
La gracia que produce gozo
Número uno, la gracia que destruye el temor; número dos, la gracia que produce gozo, versículo 3: "Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación". Hay una mentira. ¿Cuál es la mentira que todos nosotros creemos cuando pecamos? ¿Saben cuál es la razón, la razón por la que pecamos, la razón por la que nos atrae tanto el pecado, la razón por la cual es una tentación tan grande el pecado, no nada más en nuestras vidas, sino en la vida de todas las personas que nos rodean? Es la mentira de que el pecado traerá gozo en nuestras vidas. Esa es la mentira, eso es lo que nos ofrece: "Si tú haces eso, tú serás feliz, eso va a traer un cierto grado de satisfacción a tu vida". Y es verdad, a lo mejor nos trae un grado de gozo y de satisfacción; pero es un tipo de gozo y satisfacción tan temporal, porque en la perspectiva más amplia, cuando pasa el tiempo, nos damos cuenta, viendo hacia atrás, y decimos: ahora estoy más vacío de lo que estaba antes, cuando he cedido ante la tentación del gozo que nos ofrece el pecado.
Y entonces encontramos en Isaías —y aquí me voy a adelantar, porque quiero mostrarles cómo Isaías va a retomar este mismo concepto, este concepto del agua—, Isaías 41, vean el versículo 17: "Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; seca está de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé. En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca".
O vean este otro pasaje, probablemente lo conocen mejor, Isaías 55, versículo 10: "Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié".
Entonces, ¿cuáles son las fuentes? Es plural, ¿no?: "Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación". Hay tantas diferentes fuentes que Dios nos está ofreciendo: su Palabra, su amor, su deleite, su sanidad, su gracia, su favor, su esperanza, su perdón; tantas cosas están siendo manifestadas aquí. Son todos los diferentes lugares donde podemos saciarnos, saciar nuestra alma, encontrar refugio, encontrar consuelo. De insatisfacción a satisfacción; de pozos secos a fuentes.
No hay nada en este mundo que te dará satisfacción y felicidad permanente, nada; tienes que buscar tu satisfacción en otro lugar. Y C. S. Lewis lo dijo en Mero cristianismo; dijo algo que me encanta, dice: "Si tengo una sed que nada en este mundo puede saciar, lo más probable es que fui creado para otro mundo". Y eso es exactamente lo que Jesús afirmó en Juan 7:37: "Si alguien tiene sed, que venga a mí y beba; el que cree en mí, como ha dicho la Escritura, de lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva".
Y uno de mis pasajes favoritos en todo Apocalipsis está en el capítulo 7, cuando describe lo que creo que es la realidad que ya están experimentando los santos que han muerto en Él, cuando dice: "Ya no tendrán hambre ni sed, ni el sol les hará daño, ni ningún calor abrasador; pues el Cordero que está en medio del trono los pastoreará y los guiará a manantiales de aguas de vida, y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos". Eso es lo que representa encontrar nuestra satisfacción en Dios: que Él se convierte en nuestro consuelo final.
Gracia para todo el mundo
Último punto: gracia para todo el mundo. "Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová" —"dad gracias al Señor", en otras versiones—, "aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido. Dad gracias a Dios, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra. Regocíjate y canta, oh moradora de Sion, porque grande es en medio de ti el Santo de Israel".
Algo está pasando aquí que quiero mostrarles, y es que en los versículos 1 y 2 no se nota tan claramente —aunque en español tenemos algo de eso, pero no se nota tan claramente—: en los versículos 1 y 2, cuando dice "en aquel día dirás", está hablando en singular, una sola persona a la vez; y por eso es que tienen estos pronombres que aparecen aquí: "mi", "me has consolado", "me". Y entonces todo eso está indicando que está en singular; en el original así está, en singular. En el versículo 3 cambia a plural: "Sacaréis", ustedes, "sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación". De repente cambió, ¿no?, a plural; y los versículos 4, 5 y 6 manifiestan ahora todo en plural.
Hubo un cambio en este canto que nos muestra que fuimos salvados individualmente para adorar universalmente y colectivamente. Entonces, no fuimos salvados para nuestro beneficio personal solamente, sino para ser parte de un testimonio más grande que incluye a muchos más. Y es lo que está siendo expresado aquí, la misma profecía que encontramos en Zacarías 2:10: "Canta de júbilo y alégrate, oh hija de Sion, porque voy a venir y habitar en medio de ti, declara el Señor. Y muchas naciones se unirán al Señor aquel día, y serán mi pueblo; entonces habitaré en medio de ti, y sabrás que el Señor de los ejércitos me ha enviado a ti".
Entonces, desde Israel hasta toda la tierra, está siendo manifestado que Dios es un Dios de gracia; y cómo se expresa: todas las naciones cantan, todos los pueblos proclaman juntos las maravillas de Dios, las obras de Dios, todo lo que Él ha hecho. Entonces va de salvación individual a adoración universal, y ese es el llamado al cual nosotros hemos sido llamados: proclamar, junto con todas las naciones, la gracia de Dios.
Entonces, el pecado arruinó nuestro gozo; la salvación en Cristo Jesús lo ha restaurado. Juan 17:13 dice: "Pero ahora voy a ti, y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo completo en sí mismos". "Yo quiero que mi gozo esté en ustedes", dice Jesús. Y ahora tenemos esta misión: proclamar la gracia que hemos experimentado; y la gracia que nos hace cantar, la proclamamos a todo el mundo.
¿Cuál es esta gracia? La gracia de un Dios que ha hecho algo en nosotros que no merecíamos; la gracia de un Dios que no nos ha tratado conforme a nuestro pecado, sino conforme a su misericordia; la gracia de un Dios que no tenía ninguna obligación para con nosotros. Dios no tiene ninguna obligación para ti ni para mí, y sin embargo, aquí estamos hoy: somos parte del remanente. Y eso nos hace…
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