Colosenses 1:15-17ColosensesAlfredo Carrillo
Cristo señor de la creación
Transcripción
Recordar quién es Cristo
¿Me oyen? Sí. Nuevamente, gracias a Dios que podemos reunirnos un domingo más. Aunque veo pocos: algunos, sé que están enfermos; algunos no están, de visita en otros lugares, con familia también. Y que todo ello, que todo lo que estén haciendo, y lo que estemos haciendo aquí, que todo siempre glorifique a Dios. Hemos visto durante estas últimas semanas cómo las filosofías que hay en el mundo han estado permeando dentro de la iglesia. Somos muy bombardeados por tantos pensamientos que son de acuerdo con lo que es el mundo, con lo que es la carne, contrarios a Dios, y todas esas cosas han ido permeando aun dentro de la iglesia. Pareciera que no, pero sí permean en la iglesia.
Hemos visto iglesias también que han adoptado filosofías en donde cambian toda su teología, y están enseñando un evangelio que no es el verdadero evangelio de Cristo. Y esta mañana, pues, el Señor me puso en mi corazón, cuando Nathan me pidió que compartiera la Palabra del Señor, y estuve en oración, y dije: "Bueno, Señor, ¿qué necesita Tu iglesia también? ¿Qué necesitamos como iglesia? ¿Qué necesitamos recordar?". Cada domingo también venimos a celebrar la Cena del Señor, a celebrar Su muerte, a celebrar Su resurrección, a celebrar la vida de Cristo. Y lo hacemos cada ocho días porque se nos olvida quién es.
Hace ocho días nos compartía nuestro hermano Nicolás, ¿y quién puede contestar…? Iba a decirlo, pero, a ver, ¿de qué se predicó? Vino el hermano Abraham. Sí: "Quiénes somos". Quiénes somos. Pero si no sabemos quién es Cristo, no sabemos quiénes somos. ¿No fue una buena predicación de nuestro hermano? Gracias a Dios por la vida de él, que lo usa. Pero necesitamos saber, necesitamos recordar también. Si ya lo sabes, pues te lo voy a recordar; si no lo sabes, pues hoy vas a aprender quién es Cristo.
Y cada domingo, los hermanos que nos comparten en la Cena del Señor, el Señor los usa para que nos recuerde quién es Cristo, quién es Cristo en nuestra vida, y para que nos recordemos, y nos recuerde a través de la Palabra, que todo se debe a Él, que Él es el fin, Él es el propósito.
Contexto de la carta
Y vamos a leer la carta a los Colosenses, en el capítulo 1. Y solamente quiero hacer un contexto de la carta; no voy a leer los primeros versículos. Nuestro pasaje central para este estudio es a partir del versículo 15, del versículo 15 al versículo 17, y después vamos a ver hasta el versículo 23, pero eso va a ser el domingo que viene. Solamente es una mini, mini miniserie, dos domingos, para ver este pasaje del 15 al 23.
Y Pablo, cuando escribe esta carta, precisamente se la escribe a los colosenses porque, aunque era una iglesia bien fundada, bien cimentada en el evangelio, en la doctrina de Cristo, parecía que habían permeado ciertas filosofías, o estaban luchando un poco con estas filosofías, entre ellas los gnósticos. Y Pablo da gracias primero por la iglesia en Colosas, y después él reconoce que escucharon el evangelio, que aprendieron el evangelio bien y que están proclamando a Cristo. Y más adelante, a partir del versículo 13 y 14, nos da un giro en la carta, en lo que está escribiendo Pablo: primeramente, en una oración de agradecimiento y reconocimiento de la iglesia, de los hermanos que están ahí —dice: "a los santos que están ahí"—, nos da un preámbulo para entrar en esta porción de Colosenses.
Un himno a Cristo
A mí, en lo personal, me gusta mucho la música. Por eso participo en la alabanza; he participado en la alabanza por años. La razón es porque me gusta alabar a Dios, me gusta cantarle. Y esta porción de Colosenses, algunos eruditos, y en un consenso que se hizo por otros teólogos, coinciden en que es una alabanza. Entonces, vamos a ver, y vamos a analizar, la supremacía de Cristo. El título de nuestro estudio de esta mañana se llama "Cristo, Señor de la creación", y vamos a ver los primeros, digamos, tres versículos, del 15 hasta el 17. Pero quiero que leamos toda esta porción de Colosenses, y vamos a leer desde el 13, por favor, y ya después nos centralizamos en nuestro pasaje a estudiar.
Lectura: Colosenses 1:13-23
Dice: "Porque Él nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de Su Hijo amado, en quien tenemos redención: el perdón de pecados. Él es la imagen del Dios viviente, el primogénito de toda creación. Porque en Él fueron creadas todas las cosas, tanto los cielos como la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de Él y para Él. Él es antes de todas las cosas, y en Él todas las cosas permanecen. Él es también la cabeza del cuerpo, que es la iglesia; Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que Él tenga en todo la primacía.
"Porque agradó al Padre que en Él habitara toda plenitud, y por medio de Él reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de Su cruz, por medio de Él, repito, ya sea las que están en la tierra o las que están en los cielos. Y aunque ustedes antes estaban alejados y eran de ánimo hostil, ocupados en malas obras, sin embargo, ahora Dios los ha reconciliado en Cristo, en Su cuerpo de carne, mediante Su muerte, a fin de presentarlos santos, sin mancha, irreprensibles delante de Él. Esto Él hará si en verdad permanecen en la fe cimentados y constantes, sin volverse de la esperanza del evangelio que han oído, que fue proclamado a toda la creación debajo del cielo, del cual yo, Pablo, fui hecho ministro".
Vamos a orar. Señor santo, te queremos rogar esta mañana que Tú nos des entendimiento, que abras nuestro corazón, Padre, que podamos recibir, Señor, lo que proviene de Ti. Bendice Tu Palabra, Señor. Y quiero rogarte, Señor, porque soy torpe de labios: ayúdame, Señor. Que Tu Espíritu Santo sea el que hable; que pueda honrarte, glorificarte y exaltar Tu nombre, Señor, porque Tú lo mereces, Señor. Gracias, Padre. A Ti la honra, a Ti la gloria. En Tu nombre, amén.
Tres verdades sobre Cristo
Vamos a ver esta primera parte, nada más del 15 al 17, que se titula "Cristo, Señor de la creación". Y encontramos, o podemos encontrar, tres ideas principales en estos tres versículos, del 15 al 17, y nos revelan quién es Cristo. Y siempre es bueno estar recordándonos quién es Cristo. Y como decía, si es la primera vez que vienes, o tienes poco escuchando de la Palabra, pues es de importancia que tú conozcas acerca de la persona de Cristo. Tenemos tres cosas importantes que podemos ver en estos versículos. Número uno: que Cristo es la imagen del Dios invisible. Número dos: Él es el primogénito de la creación. Número tres: Él es el sustentador de la creación.
La imagen del Dios invisible
Entonces, en el versículo 15, en la primera parte, digamos, en la parte A, inicia diciendo: "Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación". Él es la imagen del Dios invisible. Entonces, si hacemos un recordatorio de nuestro conocimiento en la Biblia, ¿en dónde se menciona la primera vez que algo se hizo a la imagen de Dios? En Génesis 1. Génesis 1:26 y 27, dice… se habla por primera vez de que algo se hizo imagen de Dios: "Y dijo Dios: 'Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra'. Dios creó al hombre a imagen Suya; a imagen de Dios lo creó".
Pero ¿qué pasó? Dios creó a Adán a imagen Suya; ciertamente, él pecó, él falló. Fue creado a imagen y semejanza, pero solamente… quiero que entendamos: cuando dice que fue creado a Su imagen, no lo creó, digamos, idéntico a Él, con todos Sus atributos que corresponden a Dios.
Y por eso dice "semejanza". Es como cuando tú compras un iPhone en Temu: y sí se parece, pero no tiene lo que tiene un iPhone. Quizás es un ejemplo muy burdo, pero lo mismo sucedía con Adán: solamente era semejanza de Dios, y solamente tenía algunos atributos compartidos de Dios. Adán falló como portador de la imagen de Dios, de la perfección de Dios, de Su santidad, de Su autoridad, de Su dominio. Cuando el hombre fue creado, fue creado para que pudiera ejercer dominio sobre la creación; le dio esa autoridad Dios. Pero Adán falló; falló como portador de Su imagen a causa de su desobediencia.
Ya entró el pecado. Le hizo caso a la serpiente; se le olvidó por un momento la teología correcta y creyó la teología de la serpiente. Él falló; falló como la imagen de Dios. Dios le había otorgado autoridad sobre la creación; él era Su representante sobre la tierra. Pero falló, y perdió esa autoridad, junto con la comunión perfecta que había entre Dios, el Creador, y la criatura.
En Cristo, lo invisible se hizo visible
"Él es la imagen del Dios invisible". Además, en Cristo, la imagen del Dios invisible se hizo ahora visible. Cristo es la imagen perfecta de Dios. Cuando Adán pecó, en Génesis 3:15 hubo una promesa: que iba a descender de él el Mesías. Y luego, con Abraham, se dijo que en él iban a ser bendecidas todas las naciones, y que del rey David iba a nacer el Mesías, el esperado. Y en Cristo se cumple todo esto; en Cristo se cumple la verdadera imagen del Dios invisible. Ahora se hizo visible; se hizo posible en Cristo. Cristo es la imagen perfecta de Dios. Él sí comparte todos los atributos, porque es hombre y es Dios en todos los sentidos.
Cristo es Dios mismo, con todas Sus cualidades y atributos divinos. Adán solamente tenía una semejanza a Dios; Cristo es perfecto y exactamente igual a Dios. Dice en Hebreos 1, del 3 al 4: "Él es el resplandor de Su gloria y la expresión exacta de Su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de Su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, el Hijo se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, siendo mucho mejor que los ángeles, por cuanto ha heredado un nombre más excelente que ellos".
Algo que es invisible se hizo visible. En Cristo vemos quién es Dios: es Dios y Creador. Adán fue hecho a la semejanza de Dios; Cristo no fue creado, Él es Creador. Él es la única semejanza satisfactoria de Dios. Dice: "primogénito de toda la creación". Cristo nos enseña lo que quería que fuéramos. 1 Corintios 15:45: "El primer Adán fue hecho alma viviente; el segundo Adán, espíritu que da vida". "En Él estaba la vida", leemos en Juan, en el evangelio de Juan. Por el primer Adán, el Edén fue corrompido, y perdió toda autoridad; por el segundo Adán, el Edén fue restaurado, y recuperó toda autoridad, restaurando la imagen de Dios en el hombre por medio de Su muerte en la cruz.
Portadores de Su imagen
Ahora, nosotros, en Cristo, somos portadores nuevamente de la imagen de Dios. ¿Habías considerado eso? No solamente eres hijo de Dios; no solamente fuiste rescatado, redimido, perdonado, justificado, sino que dondequiera que nos movemos, dondequiera que estamos —no solamente dentro de la iglesia, sino fuera de ella—, somos portadores de la imagen de Dios. Eso es para que nos pongamos a meditar en ello: adondequiera que vayamos, ¿cómo nos conducimos? ¿Qué es lo que hablamos? ¿Cómo predicamos el evangelio? ¿Predicamos el evangelio y hablamos con los demás con esa investidura, o recordando que traemos esa investidura, que somos portadores de la imagen de Dios?
Entonces, ahora somos portadores también de la imagen de Dios por medio de Cristo; somos ahora revestidos en Él. Por el segundo Adán, el Edén fue restaurado, y recuperó toda autoridad. Y esa es la autoridad con la que ahora predicamos el evangelio también. La perdimos, pero ahora en Cristo tenemos autoridad para predicar el evangelio, para hablar de Él y delante de Él. La Biblia comienza con Dios y el hombre, y termina con Dios y el hombre, y lo podemos ver en Apocalipsis 21, del 1 al 2. Entonces, Cristo es la imagen del Dios invisible, y se hizo posible con Su nacimiento: el Mesías esperado tomó forma humana, y ahora le podemos ver.
El primogénito de toda creación
Número dos. Dice en el mismo versículo, en la parte… dice que Él es "la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación". Y primero hay que entender a qué se refiere la palabra "primogénito". Esta palabra, en el Antiguo Testamento, aparece 133 veces. Entonces, siempre se está mencionando la primogenitura, porque es importante para Dios. Adán es el primogénito de toda la creación humana, hablando carnalmente, pero él fue creado; Adán no existía, él fue creado. Cristo, dice aquí, es el primogénito de toda creación. Bueno, ¿qué quiere decir esto? ¿Que Cristo fue creado? Porque dice: "Él fue el primogénito de toda creación".
Entonces, el término que se está usando aquí, que Pablo ocupa para hablar de Cristo como primogénito, para describir Su primogenitura, no es el mismo que se usa para Adán. Para Adán se usa el término "primogénito" como creado, como el nacido. Pero para Cristo, el término que se usa como "primogénito" implica un término de posición, de estatus; posición de autoridad y soberanía. Es el término que se usa para Cristo como primogénito, porque Cristo no fue creado; Él es el Creador. Él está por encima de la creación.
Ahora vayamos al evangelio de Juan —y este versículo todos lo conocemos, y ahora los miércoles se empezó a estudiar Juan—, y dice Juan 1: "En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio con Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho". Entonces, aquí vemos claramente que Cristo no fue creado. Cristo ya existía, desde la eternidad y hasta la eternidad. En Génesis 1 dice: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra", y empieza a hacer toda la creación. Y cuando llega a Adán, a la creación del hombre, dice: "Hagamos". Hay un plural, y ahí se encuentra Cristo.
Cristo, la meta de la creación
Por lo tanto, Cristo no fue creado; Cristo ya existía. Entonces, la primogenitura que tiene Cristo es que Él es el primogénito, la primicia de la creación. Cristo no solo estaba asistiendo en la creación; Él es la meta de la creación. Alguien preguntaba cuál era la meta por la que el hombre fue creado, y cuál es la meta por la que Cristo murió en la cruz. La meta de la salvación no solamente es el hombre; la meta de la salvación es la gloria de Cristo. Y de eso se trata todo: se trata de Cristo. Cristo es la meta, la meta de la creación. Él creó todas las cosas; por medio de Él y para Él.
Eso lo vemos en Romanos 11:36, que dice: "Porque de Él, y por Él, y para Él son todas las cosas. A Él sea la gloria para siempre. Amén". Cristo es anterior a todas las cosas, y Él es supremo en todas las cosas. Y es importante que entendamos cómo Cristo está sobre toda la creación, y no está dentro de ella; que podamos ver que, en lo creado, aun cuando falla, Dios ya tenía previsto eso. Tenía un plan, y Cristo iba a restaurar todo eso. Cristo, como soberano de la creación, vino a restaurar Su creación, y ahora en Cristo somos una nueva creación. Su muerte nos dio vida. Él es el Señor de la creación.
Él es el Dios visible del Dios que era invisible. En Él fueron creadas todas las cosas. Y este versículo me gusta, porque "de Él, por Él y para Él", todo. Todo lo que hacemos, hermanos… Cuando veíamos el video de las cajitas, ¿qué pensaba cuando usted estaba donando los artículos? Que era para Él, porque se trataba de Él; se trataba de que estos pueblos, a donde se llevaron las cajas, conocieran de Cristo, porque es Su creación también, y es creación que necesita ser redimida. ¿Y qué estamos haciendo en relación con eso? ¿Estamos compartiendo esto con los de afuera? ¿Cómo estamos siendo portadores de Su imagen? ¿Cómo estamos entendiendo al Creador de la creación?
Entonces, si estoy entendiendo mi identidad en Cristo, estoy reconociendo y alabando a Cristo por lo que Él es: Creador y Señor de todas las cosas. Y Cristo siempre es nuestra esperanza.
Lo visible y lo invisible
El versículo 17 dice así… Bueno, desde el versículo 16 dice: "Porque en Él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por Él y para Él". Aun las cosas malas: Él es dueño de eso. Y a veces no entendemos, o… "Bueno, ¿por qué Dios creó el mal?". Porque en todo ello se iba a manifestar Su gloria, aun en esas cosas. Porque dice aquí que creó las cosas visibles e invisibles, y está hablando no solamente de lo material; está hablando también de lo espiritual.
Cuando se escribe esta carta, tenían muy presente que existían las cosas espirituales. Ahora ya no lo vemos; ahora lo pasamos por alto. Pero están presentes estas cosas espirituales, ya sean ángeles, o los principados, las potestades de Satanás. Pero aun en ello Cristo es Señor, porque al final de los tiempos Él va a vencer, Él va a terminar Su obra, Él va a restaurar completamente. Ha empezado la restauración con la muerte de Cristo, pero todavía no hay una restauración completa, sino hasta cuando estemos con Él, en el final de los tiempos.
El sustentador de la creación
Dice: "Él es antes de todas las cosas, y en Él todas las cosas permanecen". Él es el sustentador de la creación. Y esto es bien interesante, porque a veces pareciera que Cristo es un Dios indiferente, ¿verdad? Pablo hace un gran énfasis en la supremacía de Jesús sobre toda la creación: cielo, tierra, lo invisible, lo visible, tronos, dominios y poderes. Dios no creó el universo… Dios no hizo una máquina a la que se le da cuerda, y la echa a andar, y dice: "A ver qué pasa". No es así. Cristo creó todo, pero Dios es un Dios personal; no es un Dios impersonal. Dice que Él es el sustentador de toda la creación, porque en Él antes estaban todas las cosas, y en Él todas las cosas permanecen.
¿Te has preguntado por qué despiertas cada mañana? ¿Te has preguntado por qué hay sol todavía? Aun en los desastres, Dios permite eso, y no está fuera de Su control, aunque pareciera. Vemos los incendios de California, y podemos decir que se le fue de las manos a Dios. Pero no: Él está en control. Él está cuidando de las cosas aun en eso. Y sabemos que también todo esto es en relación con la humanidad caída, con el pecado. Pero Cristo, con Su poder, mantiene todas las cosas unidas.
Y estaba escuchando, cuando estaba entendiendo esta parte —que Él, como sustentador, Cristo, mantiene todas las cosas unidas y en su lugar—, y hablaba un locutor de radio, y estaba dando, pues, dentro de su filosofía… Y hablaba hasta de las partículas más pequeñas de la creación. Y decía… hablaba de energías, de cómo cada partícula se mantenía unida, para que, cuando estuvieran todas juntas, aun cuando pareciera que hay una separación entre ellas que no podemos ver, cuando se vuelven muchas, todo es visible. Porque hablaba un poco de la relatividad, y de la realidad verdadera y la realidad no verdadera; está medio confuso eso.
Pero la única energía que mantiene todas las moléculas unidas, de nuestro cuerpo y de todas las cosas que percibimos, vemos u olemos, es por medio de Cristo. Él es el que las sustenta; Él es el que las une. Sin Su poder, eso no podría ser posible. Y he estado viendo últimamente estos videos de la creación del universo. Vemos cómo… no sé, dicen que por ondas de infrarrojo pueden tomar fotos de las galaxias, incluida la de nosotros, ¿no?, como si Dios les hubiera pasado las fotos que Él tomó. Y muestran la Vía Láctea, y muestran otras galaxias, dentro de otras galaxias. Y es cuando dices: "Bueno, Dios, ¿cómo puede sustentar todo eso? ¿Cómo puede permanecer todo eso, que funcione?".
Gracia común y providencia
Y a veces no lo comprendemos, pero sí podemos saber que, en Su poder, Él sustenta todas las cosas. Y en este sustento, a lo que voy es que Él refleja Su amor, refleja Su bondad, refleja Su gracia y refleja Su misericordia. Aun los que no conocen de Cristo, aun los malvados, pueden disfrutar de una gracia que se llama gracia común. Aun ellos pueden respirar por la gracia de Dios, ¿no? Refleja Su amor, y bondad, y Su gracia, y Su misericordia, porque Él es el sustentador.
Salmo 145, del 15 al 20, dice así: "A Ti miran los ojos de todos, y a su tiempo Tú les das su alimento. Abres Tu mano y sacias el deseo de todo ser viviente. Justo es el Señor en todos Sus caminos, y bondadoso en todos Sus hechos. El Señor está cerca de todos los que lo invocan, de todos los que lo invocan en verdad. Cumplirá el deseo de los que le temen; también escuchará su clamor y los salvará. El Señor guarda a todos los que lo aman, pero a todos los impíos destruirá. Mi boca proclamará la alabanza del Señor, y toda carne bendecirá Su santo nombre eternamente y para siempre".
Y hay algo que me gusta aquí acerca de Su sustento, y dentro de esto entra la iglesia, no solamente la creación. Porque vemos aquí Su providencia. Él, como sustentador… vemos, en este mismo sentido, que Su providencia es manifestada en el hecho mismo de cómo Dios está escogiendo a Su pueblo: un pueblo para Sí mismo, un pueblo que reconozca Su soberanía y le dé gloria, un pueblo al que escogió antes de la fundación del mundo, porque Él es el Creador. Efesios 1:4 al 6 dice: "Porque Dios nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él. En amor nos predestinó para adopción como hijos para Sí mediante Jesucristo, conforme a la buena intención de Su voluntad, para alabanza de la gloria de Su gracia que gratuitamente ha compartido sobre nosotros en el Amado". Efesios 1, del 4 al 6.
Todo se trata de Él
Él es el Creador del universo. Entonces, Él es el Creador de todas las cosas; Él es soberano sobre ello. Él es el primogénito de la creación, no porque fue creado, sino porque Él está fuera de la creación; Él es el propósito, Él es el fin. Y eso tenemos que recordarlo siempre: que Él es el sustentador de todas las cosas, y Su providencia está en todo ello, y que en Su providencia mantiene a la iglesia. Él tenía un plan maravilloso, a través de Cristo, para los que… sino que podamos ser Sus hijos, Su pueblo, Su iglesia, con el único propósito de darle toda la gloria a Él y exaltarle.
Sería bueno hacer un himno con estas frases —ya hay muchos—, pero que tú, cuando leas estos versículos, pienses en que es una alabanza a Cristo; pienses en cómo le exaltas a Él, y que todo lo que hacemos se trata de Él, y que Él es el fin. Yo podría hablar del hombre, de lo que necesitamos como cristianos, o de cómo deberíamos ser nosotros, y está bien, pero a veces es bueno recordar la persona de Cristo, quién es Él, porque todo se trata de Él. Y eso siempre lo recordamos cuando están las participaciones acerca de la Cena del Señor: habla de Cristo.
Eres portador de la imagen de Dios. Y recuerda que, cuando tú eres portador de la imagen de Dios, es porque tú has sido creación de Él y porque Él te sostiene. Por lo tanto, el único propósito final de toda la creación es que, al ser redimida, Cristo se lleve toda la gloria y toda la honra. Y podemos decir muchas cosas, pero yo creo que todo se encierra en únicamente glorificarle a Él, exaltarle a Él: en lo que hacemos como iglesia, en lo que hacemos individualmente, en todos los ministerios, en todas las conferencias, en nuestros trabajos, en nuestra vida como matrimonio, en nuestra vida como hijos, en nuestras relaciones interpersonales, en el trabajo, en nuestras relaciones como iglesia. Estamos exaltando a Cristo, porque estamos recordando que Él es nuestro Creador y que todo se lo debemos a Él. Y a veces nos distraen tantas cosas, como filosofías, pero aun dentro de la iglesia hay cosas que nos distraen, ¿no? A veces los problemas mismos de la iglesia nos distraen de la mirada de Cristo, y tenemos que siempre voltear hacia la cruz, y que nuestro propósito siempre sea exaltarlo a Él, hablar de Él, porque se trata de Él.
Y si entendemos quién es Él, como nuestro Creador, que Él tiene la supremacía sobre toda la creación, podemos entender nuestra identidad como cristianos, y podemos caminar como hijos de Dios, hablar como hijos de Dios, amar como hijos de Dios y trabajar como hijos de Dios, porque todo se lo debemos a Él, a nuestro Creador.
Salmo 145
Y para terminar, quiero leer un salmo que es por todos conocido —a mí me encanta también; es de mis salmos favoritos—, que es el Salmo 145; leímos una parte. Y dice: "Te exaltaré, mi Dios, oh Rey, y bendeciré Tu nombre eternamente y para siempre. Todos los días te bendeciré, y alabaré Tu nombre eternamente y para siempre. Grande es el Señor, y digno de ser alabado en gran manera, y Su grandeza es inescrutable. Una generación alabará… alabarán… anunciará Tus hechos poderosos. En el glorioso esplendor de Tu majestad, y en Tus obras maravillosas, meditaré. Los hombres hablarán del poder de Tus hechos portentosos, y yo contaré Tu grandeza.
"Ellos proclamarán con entusiasmo la memoria de Tu mucha bondad, y cantarán con gozo Tu justicia. Clemente y compasivo es el Señor, lento para la ira y grande en misericordia. El Señor es bueno para con todos, y Su compasión, sobre todas Sus obras. Señor, Tus obras todas te darán gracias, y Tus santos te bendecirán. La gloria de Tu reino dirán, y hablarán de Tu poder".
Cristo es el Señor de la creación. Es lo único que debemos de saber para exaltarle, bendecirle, y que en todo lo que hacemos, dentro y fuera de la iglesia, es Él el centro de todo. Él es el fin.
Oración
Gracias, Señor, porque se nos olvida que Tú eres el Creador de todas las cosas. Se nos olvida que portamos Tu imagen, Señor, la imagen que Tú restauraste; que Tú eres la imagen perfecta de Dios, y que ahora podemos ser, a través de Ti, portadores de esa imagen, la imagen del Dios invisible, Señor. Y que podamos entender que Tú eres sustentador también de Tu creación, que Tú eres el sustentador de Tu iglesia, que Tú vas a cuidar de Tu esposa, que Tú vas a proveer para Tu esposa. Ayúdanos a poder honrarte, glorificarte y exaltar Tu nombre, y que todo lo que se hable de Ti siempre sea para darte la gloria. Aunque suene repetitivo: a Ti sea la gloria, a Ti sea la honra. En Cristo Jesús, amén.
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