Iglesia Evangélicade Cuajimalpa

Isaías 7IsaíasNathan Díaz

La señal de Emanuel

¿Qué significa la profecía de la virgen que concebirá y dará a luz un hijo llamado Emanuel? El rey Acaz, aterrado ante la amenaza de Siria y Efraín, rechazó la señal que Dios le ofrecía y prefirió confiar en Asiria. Frente a esa incredulidad, Dios da una señal mayor: Dios con nosotros, cumplida en Cristo.

Transcripción

El libro del mes y el mes de la Reforma

Bien. Creo que este es el libro que tienen en el boletín, ¿no?, para el mes. Entonces, este libro, Vuelta a Cristo, es un libro en el cual cada capítulo es escrito por un autor diferente, y tiene que ver con los 500 años de la Reforma; salió en el 2017, originalmente, para conmemorar los 500 años de cuando Lutero clavó las 95 tesis. Y yo escribí un capítulo en este libro sobre Calvino, sobre la herencia de la Reforma a través de Juan Calvino. Y este libro, este año, se está volviendo a sacar con una nueva editorial, así que va a haber una nueva versión, una nueva portada; pero este es el libro que originalmente salió, y lo pueden conseguir en la librería si quieren leer más acerca de la Reforma protestante.

Y es el mes de octubre, en el que hemos estado buscando, como iglesia, recordar cómo es que llegamos hasta aquí a lo largo de la historia de la iglesia, cuáles son los eventos que Dios ha usado para traer el avivamiento necesario; creemos que Lutero y otros fueron usados grandemente por Dios para lograr ese propósito.

El contexto histórico de Isaías 7

Y vamos a estar viendo hoy Isaías capítulo 7, en donde, si recuerdan, cuando comenzó el libro de Isaías, él explicó cuándo fue su ministerio profético, específicamente al reino del sur, a Judá. Entonces, en el capítulo 1, versículo 1, leemos que es en los días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá. En el capítulo 6, que vimos el domingo pasado, Uzías murió: es el año de la visión que recibió Isaías; el capítulo 6 es el año en el que el rey Uzías muere. Jotam es alguien que pasa un poquito rápido, por lo tanto no lo menciona; parece ser que hubo un momento en el que estaba reinando junto con Acaz, pero ahora es Acaz el que es mencionado en el capítulo 7.

"Aconteció en los días de Acaz hijo de Jotam, hijo de Uzías, rey de Judá, que Rezín rey de Siria y Peka hijo de Remalías, rey de Israel, subieron contra Jerusalén para combatirla; pero no la pudieron tomar". Ese es el contexto histórico.

Y aquí es siempre un poquito confuso, cuando leemos la historia del Antiguo Testamento, tener claro cómo se dieron las cosas, los diferentes reyes y los diferentes reinos, del norte, del sur. Y recuerden: una vez que murió Salomón, el reino se dividió en dos. Estaba el reino del norte, con las diez tribus del norte, que se separaron y se independizaron, y con Samaria como su capital; y estaban dos tribus del sur, con su capital, Jerusalén, y con Judá, como le llamamos, la tribu del sur, el reino del sur, el reino de Judá. Entonces, esto que estamos leyendo en el capítulo 7 sucedió en el año 735 antes de Cristo, unos 200 años ya después de la división de los dos reinos.

La primera señal: un remanente volverá

Entonces, en medio de este contexto es que vamos a ver cuál es la señal que va a mandar Dios, a través de dos diferentes personas realmente. La primera señal es la señal de un remanente. Dice el versículo 2: "y vino la nueva a la casa de David, diciendo: Siria se ha confederado con Efraín. Y se le estremeció el corazón, y el corazón de su pueblo, como se estremecen los árboles del monte a causa del viento. Entonces dijo Jehová a Isaías: sal ahora al encuentro de Acaz, tú y Sear-jasub tu hijo, al extremo del acueducto del estanque de arriba, en el camino de la heredad del Lavador".

Entonces, aquí está la idea: Sear-jasub es el nombre del hijo de Isaías, y Sear-jasub significa "un remanente volverá". Entonces, la señal, la razón por la cual Dios le pide a Isaías que vaya con su hijo, es porque quiere que su hijo sea simbólico de lo que Dios quiere hacer con Israel. ¿Qué es? A pesar del juicio de Dios —y el libro de Isaías está lleno de este tema, del juicio de Dios—, a pesar del juicio de Dios, sí hay un remanente, y ese remanente volverá. ¿Qué quiere decir "que volverá"? Que fue expulsado en algún momento el pueblo de Israel; o sea, que van a ser exiliados, pero que hay esperanza, que Dios no olvidará sus promesas: Él sí traerá un remanente nuevamente a Jerusalén. Es la idea de lo que está aquí.

Por qué Acaz está temblando

Así que, ¿qué está pasando? Es un poquito extraño cuando lo leemos: tenemos a Rezín de Siria y a Peka hijo de Remalías. ¿Qué está pasando?, ¿por qué habla sobre esto, de que suben contra Jerusalén para combatirla y no la pueden tomar?, "Siria se ha confederado con Efraín", ¿qué pasó?

Bueno, lo que tenemos aquí es así: el reino de Asiria está creciendo en poder y en dominio en el mundo conocido. El reino de Asiria está al sur, entonces hay todas estas naciones en la zona de Palestina que son pequeñas, que se ven amenazadas al paso de Asiria, porque van a ser conquistadas por los asirios cuando pasen por ahí. Entonces hay muchas naciones que están preocupadas por su seguridad, y entonces hacen alianzas. Y la alianza a la que se está refiriendo este pasaje es una alianza entre el reino del norte —con Samaria como su capital, como veíamos— y Siria. Y entonces ellos habían querido que el reino del sur también formara parte de esta alianza, para protegerse contra los asirios.

Pero Acaz no quiso ceder a eso. Él está pensando: "¿con quién tengo más probabilidades de salir bien: si hago alianza con estas otras naciones pequeñas, con el reino del norte de Israel y con los sirios, o si hago alianza con Asiria?". Entonces Acaz tiene esta tentación de decir: "no, no voy a hacer alianza con el norte, porque quiero quedar bien con los asirios; si ellos ven que yo no estoy tratando de aliarme con las naciones que van en contra de ellos, entonces a lo mejor les voy a caer bien y ya no me van a hacer nada".

Bueno, eso no les gustó a los sirios y al reino del norte, y entonces ellos invadieron Jerusalén e invadieron Judá, para tratar de obligarlos a formar alianza con ellos. Y más abajo, si ven lo que dice en el versículo 5: "ha acordado maligno consejo contra ti el sirio, con Efraín" —Efraín representa aquí al reino del norte— "y con el hijo de Remalías, diciendo: vamos contra Judá y aterroricémosla, y repartámosla entre nosotros, y pongamos en medio de ella por rey al hijo de Tabeel".

Entonces, lo que ellos quieren hacer es invadirlos. Intentan hacerlo, no lo logran; pero lo habían hecho por separado, ahora lo quieren hacer juntos. Y lo que quieren hacer es acabar con el reino del sur, o dominar completamente el reino del sur y poner a su propio rey: quitar a Acaz y poner a uno que sea una especie de rey títere que ellos puedan controlar, que en este caso es el hijo de Tabeel.

Entonces, lo que están tratando de… Y recuerden dónde está la línea del reinado davídico, de la promesa: en el sur. Entonces, lo que quieren hacer en realidad es terminar con el reinado davídico; eso es lo que está implicado aquí.

Entonces, aquí está el rey Acaz, que es el personaje central aquí en este capítulo, en donde se va a enfocar la profecía hacia él. ¿Cuál es la diferencia entre Isaías y Acaz? Que leímos el domingo pasado acerca de Isaías: tiene un sentido de la gloria de Dios, y Acaz no. Y esto va a quedar claro en lo que se va a desarrollar en este capítulo. E Isaías quiere afirmar la confianza que Acaz debe de tener en las promesas de Dios; quiere hacerle ver que Dios está con ellos y que Dios no va a dejar que la línea de David sea destruida en este momento de la historia.

Y leemos, entonces, que Sear-jasub representa —el hijo de Isaías— la manera en la cual Dios será fiel a través del remanente para mantener el reino davídico en el reino del sur. Y entonces leemos 2 Samuel 7; este es el contexto de dónde viene esta promesa, de esta confianza: "cuando tus días se cumplan y reposes con tus padres, levantaré a tu descendiente después de ti, el cual saldrá de tus entrañas, y estableceré su reino. Él edificará casa a mi nombre, y yo estableceré el trono de su reino para siempre. Yo seré padre para él, y él será hijo para mí".

Entonces, aquí está: Dios va a mantener la línea de los reyes que vienen como descendientes de David. Pero vean lo que dice aquí: "cuando cometa iniquidad, lo castigaré con vara de hombres y con azotes de hijos de hombres; pero mi misericordia no se apartará de él, como la aparté de Saúl, a quien quité delante de ti. Tu casa y tu reino permanecerán para siempre delante de mí; tu trono será establecido para siempre".

¿Qué significa eso? Significa entonces que, cuando haya un rey malo dentro de la línea de David, Dios lo juzgará, y Dios establecerá su juicio claramente sobre aquellos reyes que no ponen su confianza en Dios. Muchos reyes a lo largo de la historia del reino del norte, y también del sur, dudaron y no creyeron en Dios, y fueron juzgados por Dios. ¿Acaz va a ser uno de estos reyes?

Dios trae la crisis para mostrarnos dónde está nuestra confianza

¿Dónde está Acaz en este momento? Bueno, él se ha ido a un lugar que es el lavadero, el Lavador, donde parece ser que ahí van a lavar la ropa, porque era la fuente del agua para la ciudad. Y ese es uno de los primeros lugares que van a ser cortados cuando sean invadidos. Está preocupado Acaz, está yendo a checar cómo está esa situación de la fuente de agua para la ciudad y para la nación. Y él está temeroso; dice que su corazón se estremeció como se estremecen los árboles cuando hay viento. Así es como se siente: está temblando, está preocupado, está nervioso, está estresado.

Isaías viene a consolarlo en medio de la crisis. Va a encontrarlo donde él está, en este lugar que es el lugar de mayor debilidad para la ciudad, que es el lugar donde entra el agua, que es un lugar donde probablemente los van a atacar, que es lo que más le preocupa a Acaz. Se encuentra con él ahí para darle una palabra especial de parte de Dios, que es el versículo 4: "guarda, repósate; no temas, ni se turbe tu corazón a causa de estos dos cabos de tizón que humean, por el ardor de la ira de Rezín y de Siria, y del hijo de Remalías". "No tengas miedo". Tú: "¿No voy a tener miedo en la situación? Yo ya he visto lo que ellos pueden hacer por separado, yo sé que pueden hacernos mucho daño".

Dios ha traído a Acaz a un punto de crisis en su vida. ¿Quién trae la crisis a nuestras vidas? Dios trae las crisis a nuestra vida, porque las crisis nos obligan a mostrar con nuestras acciones dónde está nuestra confianza realmente. Si no fuera por las crisis, no tendríamos la oportunidad de mostrar que nuestra confianza realmente está en Dios. Si las cosas siempre estuvieran bien, si las cosas siempre salieran como quisiéramos que salieran, entonces no tendríamos la oportunidad de mostrarle al mundo en dónde está realmente nuestra confianza. ¿Cuál es la diferencia entre ser cristiano y no ser cristiano? Cómo lidiamos cuando las cosas se salen de control, cuando las cosas realmente van mal y no nos gusta cómo van. Entonces es cuando nosotros tenemos la oportunidad de escuchar el mandamiento de Dios: "guarda, descansa, no temas, y no se turbe tu corazón".

"Si no creyereis, no permaneceréis"

¿Qué vamos a hacer? Vean lo que dice el versículo 7: "por tanto, Jehová el Señor dice así: no subsistirá ni será". Yo digo que ellos no van a lograr lo que quieren hacer; yo te lo estoy diciendo, yo, Dios, te estoy diciendo: ellos no van a subsistir. "Porque la cabeza de Siria es Damasco, y la cabeza de Damasco, Rezín; y dentro de 65 años Efraín será quebrantado hasta dejar de ser pueblo. Y la cabeza de Efraín es Samaria, y la cabeza de Samaria el hijo de Remalías". En un periodo muy corto de tiempo, ambas naciones ya ni van a estar ahí, básicamente: serán destruidas. Dentro de tres años, de hecho, Siria fue aplastada; Israel, el reino del norte, cayó diez años después de esta profecía.

Entonces, Dios está invitando a Acaz a ser parte del pequeño, fiel remanente que Dios va a establecer para sí mismo. Por eso es Sear-jasub, por eso está ahí, viene con su hijo Isaías: "te presento a mi hijo, se llama Sear-jasub" —si quieren ideas para sus hijos—. ¿Qué significa? Porque Dios me mandó llamarlo así, porque siempre va a haber un remanente que Dios traerá de vuelta a su tierra. Por eso: "y tú, Acaz, puedes ser parte de esto; tú, Acaz, puedes poner tu confianza realmente en el Señor y decir: sí, yo confío en el Señor".

Y aquí, en el versículo 9, le dice… Aquí está una frase que es un juego de palabras que no se ve en español: "si vosotros no creyereis, de cierto no permaneceréis". Hay un juego de palabras aquí en el original, que hay varios autores que tratan de comunicarlo de diferentes maneras, o hacer una paráfrasis de cómo sonaría si lo dijéramos en español, este juego de palabras: algo así como "duda de Dios y sin duda caerás", o algo así como "vive por fe o no vivirás". Es un juego de palabras ahí para mostrar: ¿le vas a creer a Dios, sí o no? Aquí está la prueba de tu fe; aquí está, tú puedes poner tu confianza enteramente en Dios y decir: "sí, Señor, yo estoy en tus manos, no me voy a preocupar por esto; tú sabes cómo lo vas a hacer, pero yo no tengo que preocuparme, porque tú eres soberano".

Y entonces la pregunta es… Llega este momento, este es el momento crucial: cuando hay crisis, la prueba está en la pregunta: ¿en qué estás confiando?

Qué es la fe

La fe —¿qué es fe?— está conectada con lo que vimos el domingo pasado en el capítulo 6, la visión que tuvo Isaías de Dios. La fe es conocimiento de Dios, estar de acuerdo con ese Dios y, en consecuencia, estar motivados a abrazar a ese Dios. ¿Lo ven? Tienes que saber algo acerca de Dios, y una vez que sabes esto acerca de Dios, tienes que estar de acuerdo con ese Dios, y en consecuencia tienes que abrazar a ese Dios y atesorar a ese Dios. Eso es fe, así se ve la fe; es el proceso, la cadena que se desarrolla en cada uno de los que somos hijos de Dios.

Entonces la pregunta es, para Acaz: ¿qué es lo más real para ti? Isaías ya tuvo una visión de Dios, y esta visión le mostró la realidad: ¿quién está sentado en el trono? Dios. Eso ya lo vio Isaías; para Isaías le queda bien claro. Ahora está retando a Acaz a creer eso también, a ver que Dios es el que está en el trono. Pero es tan fácil que las circunstancias y la crisis que nos rodea nos abrumen, de tal manera que eso sea lo real —no Dios, sino nuestra realidad—: "si yo no puedo palpar a Dios, yo no puedo ver a Dios, yo no puedo sentir a Dios; pero esto sí lo veo, sí veo mi enfermedad, sí veo que la gente se muere de COVID, eso sí lo veo con mis ojos, eso sí es real". "¿No crees? Dios está en el trono". "Pero la gente está muriendo; me acaban de despedir de mi trabajo, eso es real; ya no tengo cómo comprar comida para mi familia, eso es real".

¿Qué es real para ti? ¿Cuál es la realidad máxima?, ¿cuál es la realidad final que gobierna tu vida: las circunstancias, o el Dios soberano que está en el trono? Es la pregunta con la cual está siendo confrontado.

Porque nosotros fuimos hechos para depender del Creador; así fuimos diseñados, para depender de nuestro Creador. Nosotros no somos Dios, nosotros no estamos en control; nosotros fuimos hechos para poner nuestra confianza en alguien más y depender de alguien más. Y tú y yo ni siquiera tenemos idea de cuántos días de vida nos quedan, y no tenemos ningún control sobre cuántos días de vida nos quedan. ¿Quién tiene ese control? Somos seres completamente dependientes, nada está en nuestras manos; pero actuamos como que sí estamos en control.

Las rueditas de la bicicleta

Yo me acuerdo cuando mi hermana aprendió a andar en bici, y le ponen sus rueditas atrás para que no se vaya la bici de lado. Y esas rueditas son como un apoyo que se hace mientras no tienes el equilibrio correcto. Pero llega el momento en el que tienes que quitar esas rueditas, porque si no, nunca va a aprender a andar en bici ningún niño. Me acuerdo perfectamente el temor que generaba para mi hermana que le fueran a quitar esas rueditas a su bici, porque sentía que entonces luego luego se iba a ir de lado.

Es el tipo de apoyo que estamos normalmente buscando en nuestras vidas: queremos tener esas rueditas siempre. ¿Qué es? Un ingreso fijo, o la salud, o una relación romántica. Entonces, ¿qué hace Dios? Nos va a quitar esas rueditas tarde o temprano, para hacernos ver en dónde está realmente nuestra dependencia, en dónde realmente nos estamos apoyando.

"El justo por la fe vivirá". Ahí, después, en varios pasajes, pero especialmente Romanos 1:17, donde vemos que la pregunta final y la más importante para los que son los hijos de Dios es: ¿cuál es la base de tu vida?, ¿está basada realmente en la fe, o está basada en las circunstancias? ¿Cuál de los dos? Dios nos está invitando, y especialmente nos está invitando a voltear hacia Él cuando nos damos cuenta de que nuestras obras y nuestras vidas y nuestro esfuerzo no pueden lograr nada; así que tenemos que depender de alguien más, tenemos que voltear hacia alguien más y decir: "no, mi fe está aquí, tiene que estar aquí, porque aquí no puede estar; porque yo, ¿quién soy?, ¿qué puedo hacer?, ¿qué clase de mérito puede haber delante de un Dios perfectamente santo y glorioso, cuando yo me presento delante de Él y le digo: aquí están, Señor, mis migajas que te presento?". Y dice Dios: "eso no te va a ayudar; tú tienes que depender absoluta y enteramente de mí, y solo de mí".

El cheque en blanco que Acaz rechaza

¿Qué pasa entonces? Versículo 10: "habló también Jehová a Acaz, diciendo: pide para ti señal de Jehová tu Dios, demandándola ya sea de abajo en lo profundo, o de arriba en lo alto". ¿Qué le dijo Dios a Acaz?, ¿qué le está diciendo? "Pídeme lo que quieras como señal, y lo voy a hacer".

Lo ha hecho con muchos otros personajes Dios, a lo largo de todo el Antiguo Testamento: lo hizo con Moisés, lo hizo con Gedeón, lo hizo con muchos otros que tenían duda, que decían: "híjole, Señor, sí, pero… No, sí quiero obedecerte, pero ya viste su ejército, ya viste el tamaño de la capacidad de Faraón y de Egipto". Y entonces Dios se complace en decirle: "está bien, estás dudando; déjame darte algunas evidencias de que estoy contigo; tú dime qué quieres". Gedeón: "que esté mojado el piso pero la toalla esté seca". "Ahí está". "Señor, ahora que la toalla esté mojada y el piso esté seco". "Está bien".

Entonces, ¿es nuestra fe una fe ciega?, ¿no tenemos evidencias? Sí, Dios se complace en darnos evidencias. Este libro es un libro de evidencias; este libro explica la realidad que nos rodea de la manera más increíble que ustedes van a poder encontrar. No hay ningún otro lugar donde ustedes puedan encontrar más evidencias históricas, arqueológicas y filosóficas con respecto a la existencia, al ser humano y a este universo; no hay ningún otro lugar como este libro.

Y Dios se ha complacido en dárnoslas, es decir, no nada más voy a estar como un dios ambiguo ahí afuera —que es la idea que muchos tienen acerca de Dios: "ahí está Dios, quién sabe quién es, o cómo es, o qué piensa; lo que dice ahí, debe de haber alguien más grande que nosotros allá afuera"—. Dios pudo haber mantenido en un misterio ambiguo la realidad de quién es Él; pero se complació en desarrollar la historia de tal manera que fueron sucediendo eventos donde Él está actuando en la historia. Y no nada más eso, sino que se asegura de que queden registrados, para que tú y yo podamos leerlos hoy y sepamos qué es lo que pasó en la historia, y digamos: "ah, sí, Dios está actuando en la historia". Evidentemente: aquí estamos 2000 años después de la vida de Jesús, que es el personaje de la antigüedad con más validez histórica de todas; no hay nadie que sea corroborado con mayor fidelidad a través del registro histórico que la misma vida del Hijo de Dios. Los que están dudando: ¿qué es lo que te está costando trabajo creer, con todas las evidencias que Dios está dando?

Entonces, imagínense si alguien les da un cheque en blanco y les dice: "a ver, escribe el número que quieras". Esto supone el lugar. ¿Qué hace Acaz? Increíble. Yo estoy sorprendido sobre esto, cuando lo estaba leyendo: ¿qué hace Acaz? "No pediré, y no tentaré a Jehová". Está citando aquí de Deuteronomio 6:16: "no tentarás al Señor tu Dios"; lo cual, por cierto, Jesús también usa cuando está siendo tentado por Satanás.

Pero, ¿cuál es la diferencia aquí con Acaz? No estás tentando a Dios, y Dios te está ordenando que hagas algo. Pero, ¿cuál es el punto? El punto es que Acaz no quiere creer, no importa cuánta evidencia pueda haber delante de él. La fe puede ser rehusada sin importar qué tan fuerte sea la evidencia: el que no quiere creer, no va a creer. "Es que si se me apareciera un ángel, entonces sí creería". No, no creerías. La Biblia dice que no creerían si alguien regresara de los muertos y te contara qué pasa después de la muerte; no creerías. Porque todos nosotros podemos racionalizar nuestra incredulidad. ¿No es increíble? Todos podemos justificar de alguna manera por qué no queremos creerle a Dios, y lo hacemos constantemente. Tenemos una manera de sonar piadosos cuando lo hacemos; hasta citamos las Escrituras para defender nuestra incredulidad. Eso es exactamente lo que está haciendo Acaz aquí: está usando la Biblia para desobedecer a Dios, eso es lo que está haciendo.

¿Y qué le ofrece Dios? Tal como lo pone aquí, el versículo dice: "pide para ti señal de Jehová tu Dios". "Tu Dios": Acaz, Dios está ofreciéndole ser su Dios. Acaz se rehúsa y dice: "no, yo prefiero confiar en los asirios". Que de hecho es lo que va a hacer, y Dios ya sabe que esto es lo que va a hacer: él va a hacer una alianza con el… Tiglat-pileser III de Asiria, y va a buscar cómo usarlo a él para protegerse en contra de Siria y Efraín. Y eso lo va a terminar llevando a la idolatría, y eso lo va a terminar llevando a ser juzgado por Dios. La falta de fe siempre lleva a la idolatría, porque tu fe siempre va a estar en algo, siempre; la pregunta es: ¿en qué?

La señal que Dios da de todos modos

Y aquí viene… Ahora, esto es increíble, porque estamos familiarizados con lo que viene a continuación, pero pocas veces estamos familiarizados con todo este contexto. Y en este contexto es en el que encontramos el versículo 13: "dijo entonces Isaías: oíd ahora, casa de David" —ahora cambia su enfoque: de Acaz cambia el enfoque a toda la casa de David, al linaje de David—, y les dice: "¿os es poco el ser molestos a los hombres, sino que también lo seáis a mi Dios?".

Ahora, el enfoque: ¿vieron cómo cambió? En el versículo 11 decía "pide para ti señal de Jehová tu Dios"; le dice "tu Dios" a Acaz. Ahora él ha rechazado a ese Dios, e Isaías cambia el enfoque, ahora dice "mi Dios": tú lo has rechazado. Ahora, Dios te dijo: "pídeme una señal, la que tú quieras, yo la voy a hacer". Eso es lo que Dios le había dicho a Acaz, y Acaz dijo: "no, no, no, yo no quiero ninguna señal". Él ya tenía un plan en su cabeza de lo que él quería hacer, él ya tenía una idea de dónde tenía él su confianza realmente.

Entonces Dios le dice: "me rechazas; ahora, pueblo de Israel, para todos ustedes, para toda la casa de David: yo les daré una señal. Yo les voy a dar una señal, yo decido cómo es esta señal, y esta será…". Recuerden, ¿cuál es el punto de la señal? Mostrar, primeramente, que un remanente permanecerá; pero ahora la señal es mostrar que de hecho Dios está con este remanente, y Dios sí va a permanecer fiel a este remanente, a través de la fe, como dice el versículo 9. Ese es el propósito de la señal.

Y entonces dice, aquí está la señal, versículo 14: "el Señor mismo os dará señal" —está en plural: para todos, esta señal no nada más para Acaz, sino para todos—. "La señal es esta: he aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel". Qué señal tan extraña, ¿no? Una virgen dará a luz un hijo y llamará su nombre Emanuel.

Una profecía muy conocida y muy discutida

Bueno, aquí nos hemos metido en uno de esos pasajes muy conocidos pero muy controversiales, porque de aquí surgen muchas cosas. Número 1: ¿a quién está hablando Dios a través de Isaías? A Acaz; o sea, está teniendo esta conversación con la casa de David, aunque ahora ya ha cambiado el enfoque. Pero para muchos esto es algo muy complicado, porque claro, todos nosotros ya nos fuimos a Mateo, ¿verdad?: "ya sé de qué se trata esto". Pero aquí no está tan claro de qué se trata, para muchos.

Dicen: "no, no, pero es que, a ver, ¿virgen? La palabra 'virgen' es la palabra 'almá' en hebreo, pero simplemente se refiere a una joven; ese es el único significado que realmente tiene, que es joven, no está el enfoque en su virginidad en sí; simplemente es una dama, una doncella, una jovencita". Y entonces dicen: "entonces Mateo está medio confundido cuando usa este pasaje, porque eso no es a lo que se refiere este texto". Y entonces hay muchas maneras en las cuales —y especialmente los teólogos liberales— han tratado de desacreditar a Mateo por esa razón, y de decir que Mateo no sabe cómo interpretar el Antiguo Testamento.

Pero vamos a ver cuáles son los elementos que están aquí: "he aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel". Entonces tenemos una especie de profecía, y la profecía puede tener diferentes tipos de matices o diferentes naturalezas. Entonces existe lo que conocemos como profecía tipológica, que en muchos casos encuentra un cumplimiento inmediato y también encuentra un cumplimiento más profundo y futuro. Por ejemplo: "llamé a mi hijo de Egipto" —¿no?, Oseas, creo—: "llamé a mi hijo de Egipto". ¿Quién es el hijo de Dios? Se está refiriendo al pueblo de Israel, y claro, está haciendo referencia a cuando salieron de Egipto; ahí está el cumplimiento, y eso es viendo en retrospectiva para el profeta Oseas. Pero encuentra un cumplimiento más profundo en Jesús, que es representante del pueblo de Dios y representa de una manera perfecta al hijo de Dios, Israel. Y de la misma manera en que Israel salió de Egipto, Jesús, cuando sus padres fueron a Egipto y huyeron, entonces son tomados de Egipto para regresar de ahí; y entonces tiene un cumplimiento más profundo esa profecía. Y es la misma razón por la que Israel pasó 40 años en el desierto y Jesús pasa 40 días en el desierto; y entonces empiezas a ver todas estas comparaciones de cómo Él logra lo que Israel no pudo lograr, como el pueblo de Dios, como el hijo de Dios.

En fin, todo esto nos muestra que hay un tipo de profecía que es tipológica. Y también hay profecía predictiva. Entonces, la profecía predictiva habla de "esto va a pasar", y un día pasa. Por ejemplo: "mañana va a temblar". Digo, no soy profeta…; pero si yo digo "mañana va a temblar" y mañana tiembla, dirían: "eso fue profecía predictiva, lo dijiste y sucedió". También hay ese tipo de profecía en la Biblia.

Así que la pregunta que los teólogos se hacen con respecto a este versículo es: ¿qué tipo de profecía es esta?, ¿es profecía tipológica o es profecía predictiva? Es decir, ¿encontró su cumplimiento el versículo 14 en algo que sucedió durante el tiempo de Acaz, que encuentra un cumplimiento más profundo en Jesús? ¿O es esta directamente una profecía acerca de Jesús, punto, no hay más? Está hablando de una virgen que concebirá y dará a luz un hijo y llamará su nombre Emanuel: nunca sucedió esto durante el tiempo de Acaz, y entonces hay algunos que dicen que eso no tiene un doble cumplimiento, simplemente está apuntando hacia Jesús.

Las tres posibilidades

Entonces, ¿cómo podemos determinar esto? Algunos dirían, entonces, que si es profecía tipológica, ¿de quién está hablando este versículo? Algunos dicen —es lo que vamos a ver el próximo domingo, en el capítulo 8— Maher-salal-hasbaz, que es el otro hijo de Isaías; que se va a cumplir en el otro hijo de Isaías, que también tiene un significado profético, que simboliza la victoria de Dios sobre estas dos naciones, sobre Siria y sobre Efraín. Entonces, esa es una posibilidad: que el primer cumplimiento de la profecía —"la virgen dará a luz un hijo y llamará su nombre Emanuel"— se cumple en el hijo de Isaías.

La otra posibilidad que algunos ven también es que a lo mejor se cumple esta profecía en el hijo de Acaz; el mismo hijo de Acaz, que es Ezequías. Y Ezequías fue un buen rey, y es a través de él que viene esta restauración para Israel; por eso dice… Entonces, sí hay un tipo de cumplimiento que se da en el hijo de Acaz, Ezequías, más adelante, aunque ya había nacido en este punto. No me quiero adelantar a decirles qué pienso yo.

Pero la otra posibilidad es: pues había una mujer que ellos saben quién es —nosotros no sabemos— que tuvo un bebé y le puso Emanuel, y que simbólicamente representaba la presencia de Dios con su pueblo. Son tres posibilidades, si es que fuera profecía tipológica, de cómo se habría podido cumplir en primera instancia esa profecía.

Bueno, ¿es profecía tipológica o es profecía predictiva? Yo creo que es profecía predictiva. Es mi opinión; voy en contra de comentaristas que pueden decir otras cosas, está bien. Al final, sabemos que su cumplimiento final es en Jesús. Pero la razón por la cual quiero decir que es profecía predictiva, y que no tuvo un cumplimiento dentro del tiempo de Acaz, es por lo siguiente.

Uno: porque la profecía… hay un cambio entre una profecía dada a Acaz y una profecía dada a la casa de David, versículo 13. Entonces es una profecía para la casa de David, es decir, para todo el linaje que viene de la sucesión de reyes de David, del trono de David; ya leímos lo que dice 2 Samuel. Entonces, no creo que esté dirigida a que suceda dentro del tiempo de Acaz necesariamente.

Y lo que es significativo: entonces, el hijo de Acaz, Ezequías, ya había nacido cuando se da esta profecía; así que no creo que sea el hijo de Acaz. No creo que sea el otro hijo de Isaías, Maher-salal-hasbaz, en el capítulo 8, versículo 1, porque, qué raro que no le puso Emanuel, ¿no?, si es el cumplimiento de la profecía; ¿por qué le puso ese nombre tan raro? Y no sabemos, no hay ningún registro de otra mujer, joven, virgen, lo que sea, que haya tenido un hijo y que le haya puesto Emanuel; no hay nada que sepamos sobre cómo se cumplió esta profecía. Lo cual me lleva a pensar que probablemente Dios simplemente estaba hablando a través de Isaías acerca de alguien más.

Y vean el énfasis que les da: "he aquí que la virgen concebirá". "He aquí" es esta expresión de "pon atención, te estoy diciendo algo muy importante ahora": "he aquí, su presidente"; "he aquí el regalo que les he comprado". "He aquí" es esa expresión de "pon atención", enfoca tu mirada en algo que es importante, algo que tiene valor. Así que sería muy extraño que, con una profecía de tanto peso, Isaías parece ser que la ignora: cómo se cumple, parece ser que no hay ningún lugar en todo el libro en donde realmente se cumple esta profecía.

"Almá" y la Septuaginta

Ahora, esta palabra "almá" que les decía, en hebreo, que significa "mujer joven". Dicen: "¿por qué no usó la palabra 'betulá', que es la palabra más específica acerca de una virgen?". Pero lo que es importante notar es que la palabra "almá" en hebreo, aunque sí puede significar simplemente una mujer joven, prácticamente siempre es usada en todo el Antiguo Testamento para expresar la idea de una mujer que no está casada; ese es el enfoque central de la palabra "almá". Y está al grado de que esto es lo que se habría entendido, que cuando los traductores de la Septuaginta, que tradujeron el Antiguo Testamento que estaba en hebreo al griego, hicieron su traducción, adivinen qué palabra usaron en el griego para decir "virgen": "parthenos", que es de hecho un enfoque en que sí, efectivamente, es virgen, nunca ha tenido relaciones sexuales, nunca se ha casado.

Entonces, por eso no puede ser ni Ezequías ni Maher-salal-hasbaz —un día me lo voy a aprender; es el nombre que ahorita tengo que estar buscando cada vez que quiero hacer referencia—, porque ninguno de estos dos cumple con ese requisito, si realmente el enfoque es que es una mujer que no está casada, que es una mujer que es virgen.

La mantequilla y la miel

Tenemos una complicación pequeña, que es el versículo 15: "comerá mantequilla y miel, hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno; porque antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes que tú temes será abandonada". Otra vez, estos dos versículos son los que hacen que la gente diga: "tiene que ser tipológica la profecía, porque tiene que haber un cumplimiento que permita que estos versículos 15 y 16 sucedan", que es que antes de que llegue a una cierta edad ya van a haber sido derrotadas estas dos naciones, tanto Siria como el reino del norte.

Pero creo que hay una explicación muy sencilla sobre esto, que creo que es que la profecía del versículo 16 es una profecía atemporal. Es decir, creo que el peso de la profecía es: hay un periodo de tiempo, y se puede comparar con la vida de este niño; que si tú pensaras en los primeros años de su vida —que no sé cuántos son para escoger entre lo bueno y lo malo; no sé, 12 años, digamos, si queremos extenderlo mucho—, es un periodo corto de tiempo, relativamente, en el cual estas naciones van a ser derrotadas. Por lo tanto, no es que este niño ya tenga que haber nacido para que se cumpla la profecía; es que, cuando este niño nazca, este periodo de tiempo que está representado en su vida es el periodo de tiempo en el cual las naciones serán derrotadas, Siria y Efraín. ¿Entienden? Entonces hay un sentido atemporal de la profecía, de simplemente, en relación a su vida, podemos entender estos periodos de años que demuestran qué tan pronto es que Dios va a derrotar a tus enemigos.

Ahora, ¿qué hay de esto de comer mantequilla y miel hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno? Bueno, sigan leyendo, porque creo que la clave está en lo que viene al final de este capítulo: "Jehová hará venir sobre ti…" —perdón, versículo 16—: "porque antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes que tú temes será abandonada. Jehová hará venir sobre ti, y sobre tu pueblo, y sobre la casa de tu padre, días cuales nunca vinieron desde el día que Efraín se apartó de Judá, esto es, al rey de Asiria. Y acontecerá que en aquel día silbará Jehová a la mosca que está en el fin de los ríos de Egipto, y a la abeja que está en la tierra de Asiria; y vendrán y acamparán todos en los valles desiertos, y en las cavernas de las piedras, y en todos los zarzales, y en todas las matas".

Entonces, aquí está usando esta imagen de abejas para hablar de una invasión, ¿de quién? Pues de Asiria; los asirios son los que van a invadir. "En aquel día el Señor raerá con navaja alquilada, con los que habitan al otro lado del río, esto es, con el rey de Asiria, la cabeza y el pelo de los pies, y aun la barba también quitará". Entonces van a acabar con todo. Estas son expresiones del nivel de devastación que va a causar esta invasión de los asirios.

Y dice: "acontecerá en aquel tiempo…" —aquí está, creo que la clave para interpretar el versículo— "acontecerá en aquel tiempo que criará un hombre una vaca y dos ovejas; y a causa de la abundancia de leche que darán, comerá mantequilla; ciertamente mantequilla y miel comerá el que quede en medio de la tierra". Pues aquí está, regresa esta idea de comer mantequilla y miel.

Y dice el versículo 23, donde termina el capítulo: "acontecerá también en aquel tiempo, que el lugar donde había mil vides que valían mil siclos de plata, será para espinos y cardos". Versículo 24: "con saetas y arco irán allá, porque toda la tierra será espinos y cardos". Y otra vez: "y a todos los montes que se cavaban con azada, no llegarán allá por el temor de los espinos y de los cardos, sino que serán para pasto de bueyes y para ser hollados de los ganados".

Entonces, la imagen es devastación total; por eso usa esta imagen de espinos y cardos, que son la imagen del juicio de Dios sobre una creación caída: espinos y cardos crecerán como consecuencia del pecado. Pero el punto aquí es que la comida que está explicando aquí —leche y miel— es la comida que es representativa del remanente postexílico, de este remanente que va a regresar. Esto es lo que van a comer; representa esta nueva era en la historia de Israel, después de que sean deportados y después de que regresen. Van a experimentar una especie de sequía como nación, porque ya han sido invadidos, y aunque son restaurados a la tierra, ya la línea davídica de reyes desaparecerá. Lo que es muy interesante: y va a perder fuerza y va a perder peso la nación de Israel, que efectivamente sucedió, porque vemos que estaba Babilonia, los medopersas, los griegos, y luego los romanos; y hasta que llegan los romanos, todavía está Israel en esta condición de post exilio, de ruina, donde están siendo dominados una y otra vez por naciones externas, y no pueden nada más tener el tipo de independencia que ellos quisieran tener.

Lo cual nos muestra que la profecía de la virgen dando a luz un hijo es una profecía que se cumple en el tiempo post exilio. Por eso dice: "comerá mantequilla y miel hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno". ¿Está hablando eso de Jesús? Sí, creo que sí.

El que aprendió obediencia

Vean lo que dice Hebreos capítulo 2, versículo 8. Dice: "porque convenía que aquel para quien son todas las cosas, y por quien son todas las cosas, llevando muchos hijos a la gloria, perfeccionara por medio de los padecimientos al autor de la salvación de ellos. Porque tanto el que santifica como los que son santificados son todos de un Padre, por lo cual él no se avergüenza de llamarlos hermanos, cuando dice: anunciaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la congregación te cantaré himnos. Y otra vez: yo en él confiaré. Y otra vez: aquí estoy yo y los hijos que Dios me ha dado. Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, también Jesús participó de lo mismo, para anular, mediante la muerte, el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el… y librar a los que por el temor a la muerte estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida. Porque ciertamente no ayuda a los ángeles, sino que ayuda a la descendencia de Abraham" —el remanente—; "por tanto, tenía que ser hecho semejante a sus hermanos en todo, a fin de que llegara a ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel en las cosas que a Dios atañen, para ser propiciación por los pecados; pues por cuanto él mismo fue tentado en el sufrimiento, es poderoso para socorrer a los que son tentados".

Y si están estudiando Hebreos, van al capítulo 5, el versículo 8, y leen esto, dice: "aunque era Hijo, aprendió obediencia por lo que padeció; y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen". Eso es, creo, lo que significa "hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno": es decir, comerá mantequilla y miel para comprobar su obediencia, para comprobar que de hecho sí escoge lo bueno y desecha lo malo. Por eso va a vivir en este periodo postexílico de Israel, para dar esperanza a Israel, y va a vivir una vida de obediencia perfecta a Dios. Eso es lo que creo que significa este texto.

El significado de Emanuel

Pero, ¿cuál es el significado de Emanuel? Quiero terminar aquí. ¿Qué significa "Emanuel"? "Dios con nosotros". Por eso es que sabemos que el cumplimiento final de esta profecía se cumple en Jesús. No se preocupen demasiado por este tema de si es profecía tipológica o profecía predictiva; sabemos todos que el cumplimiento final y más grande es Jesús. ¿Por qué? Porque la manifestación de Dios entre nosotros finalmente se dio cuando Jesús apareció en esta tierra como el Hijo de Dios.

Y entonces, algo muy interesante está pasando aquí, y esta es otra de las razones por las cuales creo que es profecía predictiva: el nombre que tiene, "Emanuel". El "el" es la palabra en hebreo de Dios, ¿verdad?: El, Elohim; muchos nombres de Dios tienen esas dos letras. Este nombre solo lo puede tener Dios mismo, solo le corresponde a Dios mismo, porque el nombre significa Dios.

Pero, ¿cómo le pusieron a Jesús? Jesús. ¿Por qué no le pusieron…? Bueno, Isaías nos está mostrando los títulos que Él tiene. Su nombre conocido para los judíos es "Jehová salva" —ese es un nombre para los judíos: Jesús—, pero su título es "Dios con nosotros". Y vamos a leer más títulos que Él tiene en dos semanas, cuando veamos el capítulo 9, versículo 6: "porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre…". ¿Qué? "Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz". Son títulos; estos son títulos que le corresponden a Él, y solamente a Él: nadie más puede decir "yo soy de la misma esencia del Padre eterno", "yo soy Dios fuerte".

Y por eso sabemos que esto está conectado: Isaías 7 empieza esta profecía sobre Emanuel; y, como vamos a ver el próximo domingo, es el camino de Emanuel; y, como vamos a ver en dos semanas, es el reino de Emanuel. Así que Emanuel es este tema de alguien que vendrá, que Isaías nos empieza a dar estas pistas de todo lo que Él representa y todo lo que Él es.

Y entonces encontramos en Mateo 1:21: "y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había hablado por medio del profeta, diciendo: he aquí, la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emanuel, que traducido significa: Dios con nosotros". Mateo quiere que sepamos que este nombre, Emanuel, no es cualquier nombre: tiene un significado profundo y eterno. Dios con nosotros. Dios con nosotros.

Si Dios es por nosotros

Eso es lo que representa la esperanza de aquellos que hemos puesto nuestra fe en Cristo Jesús: Dios está con nosotros. "¿Qué diremos a esto?", dice Pablo. "Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?". Esa debería haber sido la reacción de Acaz, ¿no? "¿Tú me estás diciendo que estás conmigo? Está bien, entonces no me voy a preocupar". Y Dios nos está diciendo hoy: pon tu fe en Cristo Jesús, pon tu esperanza en Él y solamente en Él; nada podrá hacerte daño, ni el peor enemigo, que es la muerte, te podrá derrotar, porque Cristo venció sobre ese enemigo.

Y es increíble: toda esta profecía está dirigida a mostrar que entonces el juicio de Dios es real, y Emanuel también representa el juicio de Dios para aquellos que lo rechazan. La presencia de Emanuel, "Dios con nosotros", también es: si tú lo rechazas a Él, Dios no está contigo. Esa promesa es solamente para el remanente, para aquellos que realmente han puesto su confianza en Él y dicen: "sí, yo soy de este Dios".

¿En qué estás confiando, que no es Dios? Porque todo aquello en lo cual nosotros confiamos que no es Dios, finalmente nos va a terminar destruyendo. Porque ese fue el final de Acaz: también puso su confianza en los asirios, y le fue terriblemente mal al poner su confianza en los asirios; demostraron ser no confiables. Y si tu confianza está en otro lugar que no es la obra que Dios ha hecho por ti, esa es la confianza que terminará condenándote y destruyéndote eternamente.

La amenaza de Siria y de Efraín no es nada comparada con la crisis que enfrentamos en la amenaza de la muerte eterna. ¿Cuál es la señal para nosotros hoy? ¿Nos está dando una señal Dios? Sí, Él se ha complacido en darnos una señal, y esa señal se llama Cristo Jesús. No importa qué pecado o qué situación me amenace: Jesús será mi más poderoso aliado, y conquistaremos al final.

Puestos de pie.

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