Iglesia Evangélicade Cuajimalpa

Apocalipsis 6:1-8ApocalipsisNathan Díaz

Los cuatro jinetes

Transcripción

Dios está en el trono

Vimos el capítulo 4 y vimos el capítulo 5, ya que estábamos diciendo, cuando vimos los capítulos, que realmente encierran el tema central de Apocalipsis, que es: Dios está en el trono y Dios está en control de todas las cosas que suceden. Esta es la manera en que Juan es introducido a esta serie de visiones que van a venir. El libro de Apocalipsis no se pone más fácil; se pone más difícil a lo largo que vamos avanzando, y lo van a ver hoy. Hoy es un ejemplo de algunas de las secciones difíciles de Apocalipsis. Pero quiero que entiendan cómo es que ya hemos establecido el fundamento en los capítulos 4 y 5, y el fundamento es: Dios está en el trono, el Cordero está en el trono.

Vimos la manera en que toda la creación rinde adoración a Dios: los cuatro seres vivientes, los 24 ancianos y toda la creación, que está incluida en el versículo 13 del capítulo: "Todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, todas las cosas que en ellos hay", todos están diciendo "al que está sentado en el trono, y al Cordero". Y ahí establecimos la deidad de Jesús, el Cordero, como Dios mismo, que es adorado; porque solo Dios debe de ser adorado, y Él recibe la misma adoración que recibe Dios Padre aquí. Y dice: "sea la alabanza, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos".

Y eso nos dio el panorama que nos va a introducir a lo que viene, porque ahí tenemos la esperanza que necesitamos y lo que tenemos que saber para enfrentar lo que viene. Y esto es justo como está estructurado el libro de Apocalipsis: ¿cómo vas a enfrentar la tribulación? Ya vimos en los capítulos 2 y 3 que las siete iglesias están enfrentando tribulación. A ellos está escrito el libro de Apocalipsis, a la iglesia.

La iglesia enfrentará tribulación

Entonces hemos hablado acerca de cómo hay gente que dice, y esa es una doctrina común que existe en las iglesias cristianas, que la iglesia es raptada para no sufrir tribulación y no estar durante la tribulación final, y que en el capítulo 4 la iglesia ya no está; y en esto que vamos a ver, que la iglesia ya no está. Yo no creo eso. Yo creo que la iglesia está ahí, porque ustedes van a ver que a la iglesia y a los santos les están siendo prometidas promesas bien específicas de Dios del Antiguo Testamento durante todo el libro.

El libro de Apocalipsis está dirigido a la iglesia. Es para la iglesia; no es para un grupo extraño de gente que se quedó atrás y que ahora dice: "¿Y ahora dónde están los cristianos?", y la única guía que tienen es el libro de Apocalipsis. No, es para nosotros hoy. Tú y yo somos los recipientes de esta carta, y tú y yo somos los que tenemos que entender cómo vamos a enfrentar tribulación. La Biblia dice: vas a enfrentar tribulación. Vamos a enfrentar persecución, va a ser difícil, pero Dios está en el trono. Ese es el punto de los capítulos 4 y 5: Dios está en el trono. No se preocupen, Él sabe por qué, y Él sabe hacia dónde va todo. Pero Él no permitirá que nada suceda a Sus hijos que no sea para su bien, como dice Romanos 8:28.

Hemos establecido esas realidades. Hemos visto cómo es que los capítulos 4 y 5 son el clímax, creo yo, en cierto sentido, de la realidad de Apocalipsis, y todo está girando en torno a los planes y el propósito de Dios, y la adoración de Dios. Todo va hacia allá. ¿Por qué es que tú y yo somos cristianos? Para la alabanza de Dios, para la gloria de Dios. ¿Por qué existe la iglesia? Para la gloria de Dios. ¿Por qué predicamos el Evangelio? Para la gloria de Dios. ¿Por qué hace Dios todo lo que hace? Para Su gloria. Y hoy vamos a ver cómo es que los juicios de Dios también sirven al mismo propósito.

El libro sellado

Vamos a leerlos: son los primeros ocho versículos, y estos primeros 8 versículos establecen lo que llamamos la primera serie de juicios, que se llaman los sellos; son los primeros sellos. Y si recuerdan, vimos en el capítulo 5 que hay un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. Eso lo vimos el domingo pasado, y la pregunta era: ¿quién es digno de abrir el libro y de desatar sus sellos? Jesucristo es el único digno de abrir los sellos de este libro. Y realmente este libro no es el libro de la vida, del que vamos a ver en otras partes de Apocalipsis; es el libro del plan de Dios para la humanidad, es cómo Dios quiere desarrollar los eventos que se van a ver a lo largo de todo el libro.

Y cuando Jesús es digno de abrir este libro, desata una serie de eventos. Lo que hemos estado viendo, lo vamos a repasar ahorita al final de este mensaje, pero lo que hemos estado viendo es que realmente el libro de Apocalipsis no es un libro exclusivamente futuro. Y creo que ahí es donde está mucho del error cuando llegamos al libro de Apocalipsis: pensar que son cosas que van a pasar algún día. Creo, y especialmente por la misma audiencia que recibe esta carta, que son las siete iglesias del primer siglo, a las cuales está dirigido este libro en los capítulos 2 y 3, creo que este libro realmente está cubriendo toda la era de la iglesia, desde la primera venida de Jesús hasta la segunda venida de Jesús.

Y vamos a estar viendo todo este panorama, que aplica a todos los cristianos de todos los tiempos, desde las siete iglesias hasta la última iglesia que esté antes de la segunda venida. Entonces no es nada más futuro; no es nada más "a ver un día lo que va a pasar". Es lo que está pasando ya hoy, y es lo que estamos experimentando ya hoy como cristianos. No es nada más algo futuro; también incluye cosas futuras, pero son cosas reales del presente.

Lectura de Apocalipsis 6:1-8

Entonces vamos a leer estos 8 versículos, que establecen los primeros cuatro sellos, y los primeros cuatro sellos tienen que ver con los cuatro jinetes; ahorita vamos a hablar sobre eso. Dice: "Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer. Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: Ven y mira. Y salió otro caballo, bermejo; y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada.

Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano. Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite. Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira. Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra".

Ahí está. Y de hecho, los cuatro jinetes son famosos; normalmente hemos escuchado sobre los cuatro jinetes. El otro día estaba en la tienda y vi que había una marca de cervezas que se llama Los cuatro jinetes del Apocalipsis. No sé qué tenga que ver, pero suena padre, ¿no? Yo creo que por eso. Y queremos tratar de entender qué son, quiénes son y de qué está hablando esto.

Los números en Apocalipsis

Y la primera cosa que quiero que recuerden, y esto lo vimos cuando empezamos a estudiar el libro, es que cada uno de los números que aparecen en Apocalipsis no son coincidencia, no son nada más casualidad que da la casualidad que son cuatro jinetes. ¿Qué significa, qué simboliza el número 4, no nada más en el libro de Apocalipsis, sino en toda la Biblia? Si recuerdan, lo vimos cuando empezamos a estudiar el libro: ¿qué significa 4? Algo global, algo universal, algo que se da en toda la tierra. Por eso es que tenemos los cuatro puntos de la orientación: norte, sur, este, oeste. Y habla la Biblia de los cuatro vientos, y siempre que usa este tipo de lenguaje está hablando de algo global, que cubre toda la tierra y tiene un sentido que se extiende en todo el mundo. Entonces creo que eso es lo que es significativo de estos 4 jinetes y estos cuatro primeros sellos. Hay siete sellos, pero los primeros cuatro son agrupados en esta categoría de jinetes y caballos.

"Le fue dado": todo bajo la autoridad del trono

Ahora, no suena muy divertido lo que cuenta aquí acerca de estos cuatro jinetes. Así que quiero que tengan bien en mente cómo es que se conecta esto con los capítulos 4 y 5. ¿Cómo se conecta? Recuerden, ¿cuál es la palabra probablemente más mencionada de los capítulos 4 y 5? Ya se los dije: trono, trono, trono, trono. "Al que está sentado en el trono". Esa es la palabra más mencionada en los capítulos 4 y 5, y en general una de las palabras más usadas en todo el libro de Apocalipsis, que está diseñada para simbolizar la soberanía absoluta de Dios sobre todas las cosas.

Y cuando llegamos al capítulo 6, y se desatan estos sellos, o se abren estos sellos, y se ven estos cuatro jinetes, tenemos cada vez algo muy interesante, que es: a cada uno de estos caballos le fue dado, se le otorga, esta autoridad para hacer las cosas que van a hacer. ¿Y quién le da la autoridad a estos caballos, o a los jinetes? El que está en el trono. Él tiene esa autoridad para dar este tipo de poder. Y quiero que piensen eso; o sea, quiero que piensen en la manera en la cual el capítulo 6 se conecta con los capítulos 4 y 5, para mostrarnos primero la esperanza de que todo está bajo el control de Dios.

Y después, para mostrarnos que las cosas sí se van a poner bastante mal, y va a haber tribulación, y va a haber persecución, y va a haber sangre, y va a haber hambre, y va a haber toda clase de cosas. Pero siguen estando bajo el dominio de la autoridad de Dios; Su soberanía aún sigue siendo sobre esas cosas. Solo quiero establecer eso. Quiero que vean, marquen ahí si quieren, "le fue dado", porque eso es muy importante dentro de cada uno de estos sellos: que Dios es el que abre los sellos y Dios es el que da autoridad para que se hagan estas cosas en la tierra. Nada sucede sin la voluntad y el permiso de Dios.

Mirar hacia atrás: el Nuevo Testamento

Entonces, suena raro, es extraño: caballos de colores, jinetes con objetos. Pero recuerden que muy poco de Apocalipsis es único en Apocalipsis; muy poco de Apocalipsis es único de Apocalipsis. Ya lo mencioné antes, pero solo lo recuerdo otra vez: no hay ningún libro del Nuevo Testamento que haga más alusiones al Antiguo Testamento que Apocalipsis. Es el libro que más toma prestados conceptos y visiones y símbolos del Antiguo Testamento. ¿Qué creen ustedes que tendríamos que hacer para entender qué está pasando aquí? Ver de dónde sacó estas visiones. ¿De dónde sacó estas visiones? Dios le está dando estas visiones a Juan, todas las visiones; por eso dicen: "Mira", "Ven y mira". No entiende todas las implicaciones, pues, de lo que está viendo, pero claramente se están retomando cosas que otros han visto antes.

Nos vamos a ir exactamente al revés, en reversa, para ver dónde han aparecido estos conceptos. Y vamos a empezar por el Nuevo Testamento, porque también aparecen en el Nuevo Testamento cuatro caballos, cuatro juicios; esta idea. No necesariamente son narradas como cuatro caballos o cuatro juicios, pero el concepto, lo que vamos a estar leyendo aquí, ya ha venido antes. Y vamos en reversa. Así que vamos a ver primeramente qué es lo que dijo Jesús, y eso está en Mateo 24. En Mateo 24, versículos 6 al 8 —no vamos a leer todos los versículos—, pero ahí Jesús está hablando acerca del fin, y está hablando, bueno, está hablando de la destrucción del templo en el año 70, y está hablando del fin. Está cubriendo todo un panorama de lo que consideramos los últimos tiempos.

Y ya hemos visto que los últimos tiempos no son algo futuro; es algo que se inauguró en la primera venida de Cristo. Los últimos tiempos empezaron cuando Jesús murió y resucitó y la iglesia fue establecida; ahí empiezan los últimos tiempos. Y Mateo 24 nos muestra el tipo de señales que se van a ir intensificando. Versículo 6, esto es La Biblia de las Américas: "Y habréis de oír de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado! No os alarméis, porque es necesario que todo esto suceda", dice Jesús, "pero todavía no es el fin". Entonces dice: guerras. Van a ver que vienen antes de que sea la segunda venida. "Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; en diferentes lugares".

Dolores de parto

Y ahora vean dónde se está empezando a conectar esto. Es el caballo… el segundo caballo, de guerra, ¿qué es? El caballo rojo, bermejo; aquí, rojo. Es un caballo rojo, es un caballo que desata guerra. El tercer caballo, que es el negro, desata hambre. Y dice: "Habrá hambre y terremotos. Pero todo esto es solo el comienzo de dolores". Entonces, ¿ven cómo hay una intensificación? Dolores. ¿De qué clase de dolores está hablando? En varios lugares del Nuevo Testamento, la tribulación final, o lo que va a desencadenar o llevar hasta la segunda venida, es descrita como dolores de parto.

Y eso les da una idea; especialmente las que han tenido bebés saben un poquito qué es eso, ¿verdad? ¿Cómo se dan los dolores de parto? ¿Cómo empiezan los dolores de parto? Exacto: empiezan más leves, más leves, pero se van intensificando. Y no nada más se van intensificando, sino que se van juntando más, ¿no? Y se van haciendo más intensos, se van juntando más, se van haciendo más seguidos, ¿y terminan en qué? En que nace el bebé. Y obviamente eso… eso es hacia donde tienes que ver todo el tiempo para poder enfrentar esa clase de dolor: saber "ya viene, ya viene, ya viene el bebé, ya viene el bebé; esto no va a ser para siempre, esto nada más es un ratito, ya viene".

Y es la misma idea de lo que nos está planteando todo el Nuevo Testamento: va a venir tribulación, va a haber sufrimiento, va a venir persecución, y se va a intensificar, pero al final hay esperanza. Entonces esa es la idea detrás de este pasaje.

Zacarías 6: los cuatro carros

La segunda parte que quiero que vean, ahora sí, en el Antiguo Testamento, donde se profetiza lo mismo, está en el libro de Zacarías. Y en Zacarías 6, Zacarías 6, encontramos… Lo importante aquí, véanlo como está descrito aquí, versículos 1 al 8. Lo que estoy tratando de que vean es que estos conceptos no surgen dentro de Apocalipsis; surgen desde el Antiguo Testamento. Y vamos a irnos viendo hacia atrás, hacia atrás, y van a ver que son recurrentes.

Dice: "De nuevo alcé mis ojos y miré, y he aquí cuatro carros que salían de entre dos montes; y aquellos montes eran de bronce. En el primer carro había caballos alazanes, en el segundo carro caballos negros, en el tercer carro caballos blancos, y en el cuarto carro caballos overos rucios rodados. Respondí entonces y dije al ángel que hablaba conmigo: Señor mío, ¿qué es esto? Y el ángel me respondió y me dijo: Estos son los cuatro vientos de los cielos", aquí tienen la misma idea, como que cubre toda la tierra, "que salen después de presentarse delante del Señor de toda la tierra. El carro con los caballos negros salía hacia la tierra del norte, y los blancos salieron tras ellos, y los overos salieron hacia la tierra del sur. Y los alazanes salieron y se afanaron por ir a recorrer la tierra. Y dijo: Id, recorred la tierra. Y recorrieron la tierra. Luego me llamó, y me habló diciendo: Mira, los que salieron hacia la tierra del norte hicieron reposar mi Espíritu en la tierra del norte".

Entonces, ¿ven? Están cubriendo todo: norte, sur, este, oeste. Y hay una similitud importante aquí, pero esa va a ser más clara conforme vamos regresándonos más.

Ezequiel 14: los cuatro juicios terribles

Vean el libro de Ezequiel. En el libro de Ezequiel encontramos el capítulo 14, empezando en el versículo 12: "Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, cuando la tierra pecare contra mí rebelándose pérfidamente, y extendiere yo mi mano sobre ella, y le quebrantare el sustento del pan, y enviare en ella hambre, y cortare de ella hombres y bestias, si estuviesen en medio de ella estos tres varones, Noé, Daniel y Job, ellos por su justicia librarían únicamente sus propias vidas, dice Jehová el Señor. Y si hiciere pasar bestias feroces por la tierra y la asolaren, y quedare desolada de modo que no haya quien pase a causa de las fieras, y estos tres varones estuviesen en medio de ella, vivo yo, dice Jehová el Señor, ni a sus hijos ni a sus hijas librarían; ellos solos serían librados, y la tierra quedaría desolada.

O si yo trajere espada sobre la tierra, y dijere: Espada", ahora noten, este es el primer símbolo que aparece aquí, espada, "pasa por la tierra; e hiciere cortar de ella hombres y bestias, y estos tres varones estuviesen en medio de ella, vivo yo, dice Jehová el Señor, no librarían a sus hijos ni a sus hijas; ellos solos serían librados. O si enviare pestilencia sobre esa tierra", y miren, es el segundo: esta pestilencia; primero espada, luego pestilencia, "sobre esa tierra, y derramare mi ira sobre ella en sangre para cortar de ella hombres y bestias, y estuviesen en medio de ella Noé, Daniel y Job, vivo yo, dice Jehová el Señor, no librarían a hijo ni a hija; ellos por su justicia librarían solamente sus propias vidas.

Por lo cual así ha dicho Jehová el Señor: ¿Cuánto más cuando yo enviare contra Jerusalén mis cuatro juicios terribles", aquí están los cuatro juicios, "espada, hambre, fieras y pestilencia", esos son los cuatro, "para cortar de ella hombres y bestias? Sin embargo, he aquí quedará en ella un remanente". Es por eso que sigue haciendo referencia a Noé, a Daniel y a Job: este es el remanente, representantes del remanente. "Hijos e hijas, que serán llevados fuera; he aquí que ellos vendrán a vosotros, y veréis su camino y sus hechos, y seréis consolados del mal que hice venir sobre Jerusalén, de todas las cosas que traje sobre ella. Y os consolarán cuando viereis su camino y sus hechos, y conoceréis que no sin causa", y aquí está la clave, no es sin causa, "hice todo lo que he hecho en ella, dice Jehová el Señor".

Hay un propósito por el cual están estas cosas, que es juicio. Esa es la idea: Dios está juzgando la tierra. En Zacarías, esos juicios que estamos leyendo, estos caballos, estaban dirigidos hacia los enemigos de Dios, a quienes se quiere… Nuevamente, hay un remanente; Dios protege a Su gente, y está ejerciendo juicio sobre la tierra, y específicamente sobre la idolatría.

Levítico 26: siete veces más

Por último, quiero que vean otro pasaje; esto ya se regresa más, y eso está en Levítico 26. En Levítico 26 leemos algo también muy interesante, el versículo 18: también juicios de Dios. Y nuevamente la idea es la idolatría: no buscar a Dios, el apartarse de Dios; hay un juicio que viene por esa razón. Versículo 18 dice: "Y si aun con estas cosas no me oyereis, yo volveré a castigaros siete veces más por vuestros pecados". Siete veces más; noten este número. "Y quebrantaré la soberbia de vuestro orgullo, y haré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como bronce. Vuestra fuerza se consumirá en vano, porque vuestra tierra no dará su producto, y los árboles de la tierra no darán su fruto.

Si anduviereis conmigo en oposición, y no me quisiereis oír, yo añadiré sobre vosotros siete veces más plagas según vuestros pecados. Enviaré también contra vosotros", y aquí están, "bestias fieras que os arrebaten vuestros hijos, y destruyan vuestro ganado, y os reduzcan en número, y vuestros caminos sean desiertos. Y si con estas cosas no fuereis corregidos, sino que anduviereis conmigo en oposición, yo también procederé en contra de vosotros, y os heriré aún siete veces", está otra vez el número siete, "por vuestros pecados. Traeré sobre vosotros", ¿cuál es la segunda cosa?, "espada vengadora, en vindicación del pacto; y si buscareis refugio en vuestras ciudades, yo enviaré", y aquí está la tercera, bestias, espada, "pestilencia entre vosotros, y seréis entregados en mano del enemigo. Cuando yo os quebrante el sustento del pan", aquí hay hambre, "cocerán diez mujeres vuestro pan en un horno, y os devolverán vuestro pan por peso; y comeréis, y no os saciaréis. Si aun con esto no me oyereis, sino que procediereis conmigo en oposición, yo procederé en contra de vosotros con ira, y os castigaré aún siete veces por vuestros pecados".

El doble propósito de los juicios

Hay algo aquí del juicio de Dios. Y quiero que vean que hay un doble propósito también en los juicios. Los juicios están dirigidos, de acuerdo a lo que vimos en Zacarías y en Ezequiel especialmente, en contra de los enemigos de Dios. Pero creo que eso es lo que tenemos que entender, de acuerdo a todo el Nuevo Testamento: los juicios de Dios también están diseñados para purificar al pueblo de Dios. Entonces no es nada más que Dios está castigando a Sus enemigos, sino que está purificando a Sus hijos al mismo tiempo. Ahí hay un doble propósito en estos juicios.

Y algo muy interesante: esto es juicio por idolatría. Recuerden, la idolatría va a ser el tema central de Apocalipsis y del problema que se está viendo en el libro de Apocalipsis. La esencia de lo que significa rebelarse contra Dios es la idolatría.

Cuatro series de siete juicios

Y algo que se me hace muy interesante, que yo nomás les estoy apuntando, son cosas que aparecen aquí; son símbolos, recuerden. En Apocalipsis tenemos… cuántos de ellos van a ver. Bueno, estamos viendo los primeros cuatro, pero en total hay siete. Después van a seguir siete trompetas, que también son juicios, y después van a seguir siete copas, que también son juicios. Y aquí en Levítico, cuatro veces. Eso es donde a lo mejor dicen: "Pero en Apocalipsis son tres series de siete juicios, y aquí en Levítico se mencionan cuatro series de siete juicios", que incluyen estas categorías: bestias, espada, pestilencia y hambre.

Pero algo que es interesante, esto apenas lo noté cuando estaba estudiando esto: que de hecho no son tres series de juicios en Apocalipsis, son cuatro también, cuatro series de siete juicios. Lo que pasa es que hay una serie de siete juicios que no se explica en el libro de Apocalipsis, es decir, que no se especifica qué involucra cada uno de los juicios; simplemente se dice que hubo siete. Y está en el capítulo 10; vean desde el versículo 2: "Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra; y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces. Cuando los siete truenos hubieron emitido sus voces, yo iba a escribir", o sea, iba a decir qué era cada uno de estos truenos, "pero oí una voz del cielo que me decía: Sella las cosas que los siete truenos han dicho, y no las escribas".

Parece ser que hay este grupo de juicios, que son siete truenos, que acompañan a los siete sellos, las siete trompetas y las siete copas; pero que en estos siete truenos no se revela cuáles son los juicios que involucran. Solo los sellos, las trompetas y las copas se describen. Entonces, yo no sé qué significa todo eso exactamente, pero solo les estoy apuntando en esa dirección, de demostrarles que en Levítico 26 existen cuatro series de siete juicios sobre la idolatría, que involucran guerra, hambre, y enfermedad o pestilencia, y bestias, que van a ser mencionadas también en el cuarto jinete.

Entonces, si ustedes creen que el libro de Apocalipsis es raro, es porque no han leído otros libros; por eso se les hace raro. Porque todo lo que acabamos de leer también suena raro, ¿no?, igualmente. Pero yo espero que vean que realmente lo que estamos leyendo ya ha sido revelado antes, y que, al estar viendo cada una de estas series de juicios, hemos estado a lo largo de toda la Biblia viendo cómo Dios juzga el pecado y tiene un propósito en juzgar el pecado. Tiene un propósito en juzgar la idolatría, tiene un propósito en juzgar a Sus enemigos, y es Dios el que lo hace.

El caballo blanco: conquista

Entonces ahora vamos a ver cada uno de los caballos, qué es lo que creo que representa cada una de las cosas que pasan aquí, empezando con el caballo blanco. Vamos a recorrerlos; vamos a ver qué dice aquí sobre cada uno. Caballo blanco: el primero es revelado como un caballo blanco, que el jinete que está sobre el caballo blanco tiene un arco, y le es dada una corona, y sale venciendo, y para vencer. Es decir, el caballo blanco representa conquista. Esa es la idea del caballo blanco: va a salir a conquistar, sale a vencer.

Ahora ya nos estamos metiendo en esta categoría de controversia y de especulación que existe en torno a estas cosas, porque no hay un consenso sobre qué significa el caballo blanco, y especialmente no hay un consenso, y no sabemos específicamente, quién es el que está sentado sobre el caballo. Quiero que noten que hay unas diferencias entre el caballo blanco y el caballo rojo y el caballo negro y el caballo pálido, o el caballo amarillo, y es que el caballo blanco realmente no tiene características negativas en sí. El vencer, el conquistar… decimos: "Pues bueno, ¿es algo malo?". No sabemos. Y parece ser que es algo malo, porque desata muchas cosas malas el caballo blanco.

O sea, parece ser que el caballo blanco establece el fundamento para que haya guerra, y establece el fundamento para que haya hambre, y establece el fundamento para que haya muerte. Yo les voy a pintar el panorama de quién podría ser, o qué podría ser, el caballo blanco. No soy dogmático aquí. Yo les voy a dar mi opinión al final, pero no quiero ser demasiado dogmático, porque me parece que hay buenos argumentos sobre diferentes maneras de ver este caballo blanco que representa conquista.

Primera interpretación: Cristo

El primer argumento, la primera interpretación, es que el que está en el caballo blanco es Cristo. Ahora, ¿por qué dicen que podría ser Cristo? Bueno, porque en el capítulo 19 de Apocalipsis van a encontrar, en los versículos 11 al 16, exactamente cómo viene Jesús en Su segunda venida. Dice: "Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: El Verbo de Dios. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos.

De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores". Aquí es obvio que el que está sentado sobre el caballo blanco es Jesús; Él es el que está sentado sobre el caballo blanco.

Entonces, si ustedes quisieran ver, en gran parte de Apocalipsis el blanco significa pureza, y la razón por la que podría ser blanco el caballo es por la pureza de Cristo. Aunque en ese tiempo, y hasta el día de hoy, el blanco representa la conquista: es cuando alguien vence, cuando alguien gana. Y ese sería el simbolismo del color dentro de la terminología de la guerra, y hasta la fecha existe esa relación del blanco con conquista. Cuando sacas tu banderita blanca, ¿qué estás diciendo? "Ya, no, ya me conquistaste". Básicamente es lo que está diciendo; eso es lo que simboliza esa bandera blanca. Y entonces eso creo que es el símbolo central del color blanco, no necesariamente pureza. Tengo ahí el Salmo 45:3 al 5, que tiene descripciones parecidas en cuanto al arco y las flechas, refiriéndose a Dios.

El problema con esa interpretación, y la razón por la que algunos no consideran que pueda ser Cristo, es, uno, porque se le da la autoridad; y se le da la autoridad de la misma manera que se le da a los otros jinetes y a los otros caballos. Y entonces, quien da la autoridad es Dios, y quien desató los sellos, o quien abrió el libro, es Jesús. Entonces es un poquito extraño que Jesús se dé una autoridad a sí mismo. Y no parece ser como que el que está sentado en el caballo realmente es el que posee la autoridad; es más bien que recibe la autoridad, alguien más se la da. Y además encontramos que hay diferencias de descripción entre el capítulo 6 y el capítulo 19.

Segunda interpretación: una imitación satánica

Por lo cual hay una segunda interpretación acerca de quién podría ser; claro que es muy diferente la interpretación, y es que es Satanás el que está sentado sobre el caballo, o alguien que representa a Satanás, a quien Satanás le da poder. Es decir, podría ser el anticristo; algunos dicen que es el anticristo, algunos dicen que es una fuerza política futura que está conquistando el mundo y que está dominando el mundo. Pero en general es Satanás el que está detrás.

Y la razón por la que podemos también deducir eso es porque, si ustedes ven en los capítulos 12 y 13, que vamos a ver algún día, van a encontrar que las características del dragón, y de todo lo que representa Satanás, y la bestia, y el falso profeta, y estos personajes que van a aparecer en Apocalipsis… lo que ellos representan se describe como una imitación de Jesús. Están imitando a Jesús, están imitando características de Jesús y de Dios para poder engañar a las naciones. Esa es justo la estrategia que tienen: que parezca como Jesús y parezca como el Mesías, para que los sigan.

Y si ustedes leen, por ejemplo, Mateo 24, y en todos los Evangelios sinópticos que describen estos eventos escatológicos, siempre, acompañado de estas cosas de guerra y hambre y rumores de guerra, se describe el engaño que se da en la tierra. Mateo 24, ¿qué dice? Mateo 24:4, y ahí van a encontrar claramente dónde está esta conexión entre los eventos y lo que está sucediendo. Dice: "Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán".

Entonces, el hecho de que sea un caballo blanco, el hecho de que tenga una corona, el hecho de que tenga un arco, el hecho de que tenga ciertas características, puede simplemente representar cómo está imitando a Cristo, y que con esa capacidad de imitar características de Cristo —vamos a verlas en más detalle en los capítulos 12 y 13—, esas características engañan a muchos, como dice Mateo. La manera en que Satanás va a engañar es a base de imitar, imitar la verdad tan cerca como pueda, para que la gente sea engañada.

Y el capítulo 9, versículo 7, describe algo también interesante en cuanto a las coronas, por si piensan que las coronas solamente representan algo bueno, o algo que tiene Dios, o sea, Dios o los santos, como los 24 ancianos, que también tienen coronas. Pero también van a leer, por ejemplo, en el capítulo 9, versículo 7, que hay langostas que representan poderes demoníacos, satánicos: "El aspecto de las langostas era semejante a caballos preparados para la guerra; en las cabezas tenían como coronas de oro; sus caras eran como caras humanas". Bueno, vamos a ver eso después, pero ven cómo estos seres satánicos, seres a los que se les da el poder de Satanás, tienen coronas. Entonces el hecho de que el jinete tenga una corona no significa necesariamente que sea Dios, que sea algo bueno; puede ser también poder satánico.

Tercera opción: los cuatro seres vivientes y los cuatro jinetes

Sí, y hay una tercera opción. Y otra cosa también les voy a mostrar: hay un paralelo entre los cuatro seres vivientes. Los cuatro seres vivientes, en los capítulos 4 y 5, representan a toda la creación redimida de todo el mundo, la creación redimida. Y hay un paralelo entre cuatro seres vivientes que están dando la adoración a Dios como redimidos, y cuatro jinetes que tienen este aspecto negativo en general. Como les decía, el caballo blanco no necesariamente es algo explícitamente negativo, pero lo que acompaña al caballo blanco sí es muy negativo: sí tiene que ver con el pecado, sí tiene que ver con cosas terribles que están sucediendo. Entonces están agrupados juntos los cuatro caballos y los cuatro jinetes; están en una sola categoría. Entonces parece ser un poco extraño que el caballo blanco sea bueno y los otros tres sean malos. No entendemos bien esa dinámica, pero parece ser que funciona mejor como un paralelo: los cuatro seres vivientes representan la creación redimida, y los cuatro caballos y jinetes representan el juicio de Dios, y la manera en que Dios también es adorado a través de Sus juicios sobre los enemigos de Dios. Eso parece ser paralelo.

Tercera interpretación: el Evangelio que conquista

Pero vamos a ver la tercera opción, y a ver si ahora los convenzo de esa. Ya espero que, ya cuando sienten que los convencí de una, dicen: "Ah, no, esta está mejor". Y ya cuando los convenzo de esa: "Ah, no, este también". Y es la tercera: algunos creen que el caballo blanco representa el Evangelio. Ahora, hay un muy buen argumento para esto, para pensar que la conquista de la que está hablando el caballo blanco no es directamente Cristo, sino es la autoridad que Cristo le da a Su iglesia para proclamar el Evangelio.

Y la razón por la que podríamos pensar eso es porque, de hecho, en el libro de Apocalipsis van a encontrar a la iglesia venciendo, al principio, y la manera en que la iglesia de Cristo es invencible para expandir el Reino de Dios a través del Evangelio en toda la tierra. Eso empezó en el libro de Hechos; o sea, cuando Jesús murió y resucitó, ahí empezó el triunfo de Cristo sobre Satanás y sobre las huestes celestiales de tinieblas, y ahí empezó el avance del Reino de Dios y el avance de la iglesia, de tal manera que no puede ser detenida. No hay ningún poder que pueda vencer a la iglesia de Dios, aunque al final hay una temporada en la cual la iglesia por lo menos parezca estar vencida, o sea vencida por un momento; y vamos a ver eso en un momento.

Pero quiero que vean cómo en el libro de Apocalipsis, capítulo 7, capítulo 7, versículo 3, encuentran este tipo de descripción: "No hagáis daño". Esos son los 144,000; vamos a llegar a eso en dos domingos, creo, que vamos a llegar a ese pasaje. Pero quiero que vean que hay una clave aquí, que dice: "No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios". Cuando lleguemos a los 144,000 les voy a explicar por qué creo que los 144,000 son la iglesia de Cristo, y cómo es que tienen una protección especial de Dios para avanzar el Reino de Dios, para proclamar el Evangelio. Que, aunque haya persecución, aunque haya tribulación, el Evangelio sigue avanzando, desde la primera venida hasta Su segunda venida; avanza en toda la tierra y es proclamado en toda la tierra.

Pues hay una especie de victoria que Dios le da a Su iglesia. También en el capítulo 11, versículo 5, encontramos a los dos testigos, que también creo que representan a la iglesia; nuevamente, vamos a llegar a eso algún día. Y dice: "Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera". Entonces hay una especie de protección para asegurarse de que la iglesia venza contra sus enemigos, de alguna manera, por lo menos por un tiempo; porque van a ver también que es descrita la persecución y la tribulación de los santos. Lo vamos a ver con más detalle próximamente.

También en el capítulo 12, versículo 11, encontramos lo mismo: "Y ellos le han vencido". Eso es el dragón y la mujer; no quiero confundirlos, vamos a llegar, pero nada más quiero que lo vean. Capítulo 12, versículo 11: nuevamente, la descendencia de la mujer también representa a la iglesia. Ellos le han vencido, ¿a quién? Al dragón. "Le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte". Entonces ellos han vencido contra Satanás; tienen victoria de parte de Dios.

Y nuevamente encontramos en Mateo, que es el capítulo, el libro, que es paralelo a estas descripciones, en Mateo 24, versículo 14, una clave aquí muy importante sobre cómo se van a dar los últimos tiempos. Dice: "Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin". Entonces, ¿cómo es que se da el avance en el mundo? A través de la victoria de Su iglesia. Dios protege a Su iglesia para que el Evangelio siga expandiéndose en todas las naciones.

¿Cuál de las tres?

Entonces, ¿cuál es? ¿Es Cristo, es Satanás, o es la iglesia? ¿Hacemos votación? Miren, el pasaje no nos dice. Entonces no les puedo asegurar ninguno de los tres. Yo solo les puedo apuntar en la dirección de lo que podría ser. Lo que está siendo descrito aquí, que es importante del caballo blanco y el jinete, es que la autoridad de conquistar le es dada por Dios. Toda autoridad es dada por Dios: sea de la iglesia, sea de Satanás, sea lo que sea que esté pasando, la autoridad es dada por Dios, cualquier tipo de conquista.

Así que las tres cosas que están aquí son ciertas. No sé cuál de estos es el caballo blanco, pero tanto Cristo conquista, como a Satanás le ha dado oportunidad de conquistar, como la iglesia también va a conquistar. Entonces las tres son verdades del libro de Apocalipsis. ¿Cuál de ellas está representada en el caballo blanco? No sabemos. Pero quiero que vayan entendiendo que existen estos tres panoramas dentro del libro, y lo van a ver: vamos a ir repitiendo estos temas una y otra vez desde diferentes ángulos.

El caballo rojo: guerra

Después tenemos al caballo rojo. El caballo rojo es el caballo de guerra. Vamos a ir un poco más rápido con estos, porque estos no son tan controversiales; pues no es tan difícil entender lo que está siendo representado aquí. Caballo blanco, conquista; caballo rojo representa guerra. Y van a encontrar aquí que "al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada". Hay dos aspectos en que creo que se manifiesta la guerra: uno es a nivel político y otro es a nivel espiritual.

A nivel político, esto lo hemos estado viendo en toda la historia de la iglesia. No es nuevo; guerras no es nuevo. Y leemos en Mateo 24: "Y ahora escucharéis sobre guerras y rumores de guerras". Solo quiero que sepan, además, como un dato interesante: el siglo 20 ha sido el siglo más sangriento de todos los 20 siglos. Y hay aún más muertes por guerra en el siglo 20 que en los 19 siglos que hubo antes, juntos. Murió más gente en un solo periodo de tiempo tan corto que en todo lo que se había visto. Imagínense la Edad Media, o sea, no nada más todo lo que viene del Imperio romano y lo que leemos de las persecuciones del Imperio romano, sino todo lo que se desarrolla en la Edad Media, y a través de mil… mil novecientos años de historia.

Y de pronto, de 1900 al día de hoy, han muerto muchas más personas que en todos esos años juntos. Primera Guerra Mundial: 30 millones de muertes a causa de la Primera Guerra Mundial. Y la Segunda Guerra Mundial, aún más. En 1994, 500 mil murieron en Ruanda en 100 días. ¿Se dan cuenta del nivel de tragedia que está causando la guerra hoy? Hoy es cuando más estamos viendo el cumplimiento del segundo caballo. Pero, además de ser a nivel político, estas son intrigas que se dan entre gobiernos: guerras civiles, genocidios; todo este tipo de cosas son las que causan este tipo de guerras.

Pero también a un nivel espiritual. Y cuando dice "y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada", parece ser que también nos está apuntando hacia el martirio de los santos; es decir, se le da autoridad para matar a los santos, especialmente hacia el final. Vamos a ver que ese es el caso en el libro de Apocalipsis: los santos empiezan a morir de una manera acelerada hacia el final. Y por eso es que… y esto lo vamos a ver el próximo domingo; el versículo 9 dice: "Cuando abrió el quinto sello…". El quinto sello se trata acerca de las almas de los que habían sido, y es la misma palabra, "muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían".

Entonces hay una conexión entre los que están siendo muertos por el segundo caballo, el caballo rojo, y los muertos del quinto sello, que son los santos que han muerto durante la tribulación por causa de su testimonio. Mateo 10:36 dice: "No penséis que vine a traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sino espada. Porque vine a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su misma casa". Es lo que hace el Evangelio: causa división, causa guerra dentro de la misma familia.

Y en 2 Timoteo 3:12 se dice: "Y en verdad, todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús serán perseguidos". ¿Qué pueden esperar? Tribulación, es lo que pueden esperar. Bienvenidos a la vida cristiana. Y eso es lo que vamos a encontrar en el libro de Apocalipsis; es la realidad que se va a ir desarrollando. Daniel 7:21 habla acerca de cómo se le da la autoridad para hacer guerra contra los santos. Bueno, este tema va a seguir apareciendo.

El caballo negro: hambre e injusticia

Ahora, el caballo negro. El caballo negro es el tercero. Dice: "Miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano". Algo está sucediendo aquí con esta balanza, que tiene que ver con injusticia, básicamente. Es la idea: que se está pesando las cosas, y que las cosas no están siendo muy justas, y tiene que ver con la manera en que funciona la economía. Dice: "Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes", y probablemente es la voz de Cristo, porque ya fue descrito en el capítulo 5, versículo 6, que Jesús es el que está en medio de los cuatro seres vivientes, y es el que dice: "Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino".

¿Qué está pasando aquí? Bueno, un denario era el equivalente de un día, el salario de un día de trabajo normal: lo que ganas en un día. Parece ser que las cosas… la inflación ha llegado a niveles estratosféricos, por lo menos para el nivel de vida normal, lo que se necesita para sobrevivir. Entonces, el problema de esta situación que está planteando es que un denario alcanza solamente para dos libras de trigo, lo cual sería solo suficiente para una sola persona para comer. Lo cual significaría que, si tú tienes una familia, no te alcanza para alimentar a tu familia con el salario de un día.

Eso es lo que parece ser que está mostrando: que ha habido una inflación de precios dramática para comprar trigo. ¿Y qué de la cebada? Que es más barata, y que es ya lo que normalmente hasta se le da a los animales, que no es tan nutritiva. No tiene gluten… es nutritivo el gluten, pero bueno, si eres alérgico, te va bien. Porque la cebada sí es un poquito más accesible: 6 libras de cebada por un denario. Entonces aquí parece ser que un día de trabajo alcanza para tres días de comida, más o menos, si compras algo todavía más económico.

Pero esto muestra un panorama en donde la comida ha alcanzado niveles muy caros, en donde es muy difícil sobrevivir. Sí hay comida, pero no es fácil que te alcance. Hay una especie de… no de hambre en torno a que falta comida; es más bien hambre en torno a que la comida se ha vuelto muy cara. Y luego dice: "Pero no dañes el aceite ni el vino", lo cual también es un poquito extraño. No entendemos exactamente a qué se refiere, pero hay dos posibilidades en cuanto al aceite y el vino.

Una es que hay una injusticia social, en términos de que el aceite y el vino son comida un poquito más sofisticada, más cara, que parece ser que es lo que consume la gente rica; eso no se ve dañado. Es lo que consume la gente pobre lo que está sufriendo la inflación. Entonces ellos siguen viviendo como si nada; son los pobres los que realmente están sufriendo aquí. O, lo que es también raro, es que cuando lo analizamos en su contexto cultural e histórico, de hecho el aceite y el vino sí eran ingredientes comunes de los judíos del primer siglo, lo cual hace que sea un poco extraño.

Así que tenemos dos posibilidades aquí: o es una injusticia social en torno a los ricos y a los pobres que se está viendo cuando habla de no dañar el aceite y el vino, o es un hambre limitada; es decir, está delimitada a ciertas categorías de comida nada más, pero otras categorías de comida se mantienen normales. Entonces hay accesibilidad dentro de otras categorías, lo cual mostraría nuevamente la mano de la soberanía de Dios sobre lo que está sucediendo en el mundo, donde es tan limitado como se está viendo el problema: el hambre está así, pero en ciertas áreas solamente. El punto es ver que Dios está en control. Él establece los límites; Él dice: "No dañes el aceite ni el vino". Él puede decir hasta dónde llega el problema.

En el año 92, el emperador Domiciano ordenó que los sembradíos, supongo que se les dice, de olivos, y que los viñedos, fueran quitados para poder plantar más granos de semilla para la gente. Pero la gente rica, que eran los que poseían estas tierras, protestaron para que no quitaran la producción de aceite y de vino en el año 92, lo cual hizo que ya no se hiciera, y mantuvieron sus tierras. Así como cuando es para una carretera: no lo hicieron en ese tiempo. "Bueno, no nos van a quitar nuestras tierras para producir aceite y vino". No sabemos cuál podría ser la conexión entre ese evento histórico y lo que están narrando aquí, pero eso es algo también interesante.

Hay inflación, lo cual vemos en el capítulo 2, versículo 9, en torno a la iglesia de Esmirna: que los de Esmirna son pobres. Y evidentemente las cosas… nos está diciendo Dios, recuerden, a ellos está escrita esta carta, a todas estas siete iglesias, y está diciendo: son pobres, y no necesariamente les va a mejorar. Puede ser que hasta sea más difícil conseguir comida y que su pobreza sea más evidente.

Y además, si vamos al capítulo 13, vamos a encontrar que existe en torno a estos eventos una cierta discriminación que se da hacia los cristianos, y eso puede ser parte de lo que está siendo descrito aquí. Capítulo 13, versículos 16 y 17, dice: "Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre". Eso es simplemente una manera de describir discriminación hacia los hijos de Dios, hacia la iglesia, hacia los cristianos. Y tiene consecuencias económicas: no puedes comprar ni vender; están poniendo restricciones sobre cómo puedes participar en el comercio general. Vamos a ver más sobre eso más adelante.

El caballo amarillo: muerte

Último caballo; ya me estoy quedando sin aliento. El último caballo es descrito como un caballo amarillo, pero también otra manera de traducirlo simplemente es un caballo pálido, enfermizo; medio verde, a lo mejor, también se puede traducir, como un color medio verde, amarillo pálido; no se ve bien. Esa es la idea. El caballo pálido aquí representa la muerte. Y solo quiero que vean que está claro aquí que la muerte y el Hades, o sea, tiene que ver con esta capacidad de poder generar muerte en todo el mundo a través de diferentes cosas: espada, hambre y mortandad, y con las fieras de la tierra. Ahí está la conexión con Ezequiel, cuando veíamos Ezequiel 14: ahí están esas mismas características, incluyendo las fieras de la tierra.

Pero el punto es que se le da autoridad, se le da autoridad a este caballo para generar muerte. ¿Y muerte que tiene que ver con cuánto? Una cuarta parte de toda la tierra. Es mucho, mucho el daño que está causando. No sabemos en cuánto tiempo, no sabemos en qué regiones; simplemente sabemos que hay autoridad para generar este tipo de muerte en toda la tierra, por diferentes razones: ya sea por guerras, ya sea por hambre, ya sea por enfermedades, o estas fieras. Que también, en el libro de Apocalipsis, "fieras" aparece 34 veces, y siempre representan agentes del enemigo; son agentes de Satanás, las fieras. Entonces no es necesariamente que hay leones agarrando a la gente; estas fieras parecen ser agentes demoníacos que están causando muerte, y se les da autoridad.

Jesús tiene las llaves de la muerte

Vean, esto está claro en el capítulo 1, versículo 8: Jesús es el que tiene las llaves de la muerte y del Hades. Él tiene el poder para dar autoridad al caballo amarillo, al caballo pálido, darle autoridad para la muerte. Y el Hades simplemente es el lugar de los muertos, lo que pasa con aquellos que mueren, tanto cristianos como no cristianos. Simplemente es la muerte física la que es representada aquí a través de esta palabra, y tiene la autoridad dada por Dios.

Que también van a encontrar en el capítulo 20 —algún día llegaremos ahí, no sé en qué año—, pero el capítulo 20, versículos 13 y 14, dice: "Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras". Queda claro que es Dios el que tiene el poder sobre la muerte y el Hades; tiene el poder para llamar a la gente de la muerte y el Hades para juzgarlos, y eso más adelante va a suceder. Pero esa espada, hambre, enfermedad y bestias, que es lo que describe Ezequiel 14, tiene que ver con la idolatría, el juicio de Dios sobre la idolatría. Recuerden: también es la purificación de los santos.

El ciclo apocalíptico de la historia de la iglesia

Entonces, ahora sí, para terminar, quiero nada más mostrarles que hay un ciclo apocalíptico de la historia de la iglesia dentro del libro de Apocalipsis. Tengan esto en mente; es más un recordatorio para todo lo que viene, que vamos a encontrar este ciclo de eventos en el libro. Y esto es para nosotros, la iglesia, porque Dios es glorificado a través de la redención de Su creación, y también a través del juicio y condenación de los pecadores rebeldes. Dios es glorificado en ambas cosas. Y ese es uno de los temas centrales de Apocalipsis: que el juicio de Dios, y Su protección y Su salvación, ambos son Sus propósitos para que Él sea glorificado.

Y ustedes van a ver una combinación de estas dos cosas a lo largo de todo el libro: va a haber juicio, ira, sangre, y también va a haber protección y recompensa, salvación para Sus hijos. Y estas dos cosas están sucediendo muchas veces simultáneamente. Entonces vean nada más, o sea, esto yo espero que les ayude a entender todo el libro: que hay todos estos ciclos, y estos ciclos representan la esperanza para nosotros como cristianos.

Número 1: la iglesia vence. Ese es el argumento que les di para que el caballo blanco fuera representante de la iglesia, pero básicamente la iglesia vence. Eso lo van a encontrar en el capítulo 11, por ejemplo; estos nada más son ejemplos: 11, versículo 5, que ya lo vimos: nadie puede hacerles daño. Y más adelante… perdón, y antes, en el capítulo 7, encontramos a los sellados de Israel, que son los 144 mil, también protegidos por Dios. Entonces la iglesia vence. Hay un aspecto acerca de la victoria de la iglesia, en donde el propósito de Dios de expandir Su reino a través de la predicación del Evangelio se logra a través de la iglesia.

Pero también vamos a encontrar que la iglesia es vencida. Sí, hay algo del otro lado que es muy interesante. Eso está descrito nuevamente en Daniel 7:21; ya lo estudiamos en el libro de Daniel. Pero la iglesia también es vencida, y en el capítulo 11, versículo 7, lo van a encontrar representado en los dos testigos: "Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará". Entonces, sí hay protección, sí hay victoria, pero también se le otorga poder a Satanás para derrotarlos. Y en el capítulo 13 es descrito muy claramente: "Se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos".

Y al final del capítulo 20 van a encontrar que dice que, cuando fueron cumplidos los mil años, que tomamos como representativos de la era de la iglesia y de la predicación del Evangelio a través de la iglesia, después de eso debe ser desatado por un poco de tiempo Satanás. Este es el periodo en el que puede vencer a la iglesia; se le da permiso para vencer a la iglesia y matar a los santos, a muchos de ellos por lo menos. Y al final, la iglesia es vindicada. Entonces encontramos eso en el capítulo 11, versículo 11, con los dos testigos también, nuevamente: "Después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron".

Eso creo que es simbólico de la resurrección de los santos. Y vamos a ser vindicados al final, cuando Jesús regrese, a través de la resurrección, nuestra reunión con Él. Y en el capítulo 19 también leemos acerca de la victoria de Cristo sobre Sus enemigos.

Conclusión: un llamado al arrepentimiento

Así que, como conclusión sobre estos cuatro jinetes, podemos ver que hay ira; ira en el cielo hacia el pecado y la rebelión que hay en la tierra. Eso está claro: el juicio de Dios es parte de lo que Dios quiere expresarnos acerca de cómo va a ser glorificado en Su ira contra la tierra. Y estas son las características de nuestro mundo occidental: se están intensificando. Estas señales que estamos viendo en Apocalipsis 6 se están intensificando, y cada vez las vamos a ver más claras y más evidentes. ¿Pero para qué las está permitiendo Dios? Para llamarnos al arrepentimiento.

Cuando tú veas calamidades, cuando veas terremotos, cuando veas tsunamis, cuando veas cáncer, cuando veas toda clase de cosas en las que dices: "A ver, así no es como debería funcionar el mundo", Dios está quitando Su restricción aquí, en estos cuatro juicios, sobre las consecuencias del pecado. Es el pecado el que destruye a la gente aquí. La guerra es pecado, la injusticia social es pecado; todas las cosas que se manifiestan en el cuarto jinete y el cuarto caballo también son pecados, son consecuencias del pecado. Es Dios nomás quitando Su restricción, diciendo: "A ver, estoy permitiendo que vean de una manera más evidente qué es lo que causa el pecado en la tierra. Y cuando yo haga eso, quiero que eso los apunte hacia mí. Quiero que ustedes me vean a mí como su esperanza".

Como dijo Jesús en Lucas 11: "Señor, ¿por qué cayó esa torre sobre los que estaban en la torre de Siloé?"; solo sobre los que estaban ahí, en la piscina de Siloé. "¿Por qué los mató?". Y dice Jesús: "Es cierto, les digo: si ustedes no se arrepienten, también perecerán igualmente". Eso es todo lo que Dios hace: todos Sus juicios, todas las calamidades, toda la consecuencia del pecado, está diseñada para apuntarnos hacia el arrepentimiento, a creer en Cristo Jesús como nuestra única esperanza.

Él quiere que entendamos cómo todo esto sirve a un propósito bueno: nos purifica a nosotros como Sus hijos, y al mismo tiempo juzga a Sus enemigos y a los que se rebelan contra Él. Y en el proceso está avanzando el Reino de Dios; en el proceso está avanzando Su iglesia con la predicación del Evangelio. Hermanos, no tengan miedo. No tengan miedo: Dios está en control. Se va a poner difícil, y cada vez más este mundo está empeorando, pero todo eso son principios de dolores de parto. Terminará con la victoria final y absoluta de Cristo sobre la muerte y sobre el pecado. Y vamos a ver el próximo domingo el quinto y el sexto sello. Pues, de pie…

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