Apocalipsis 6:9-17ApocalipsisNathan Díaz
La iglesia perseguida
¿Qué pasa cuando muere un cristiano antes de la segunda venida? El quinto sello de Apocalipsis 6 muestra a los mártires vivos delante del trono, con ropas blancas, preguntando hasta cuándo hará Dios justicia. El sexto sello describe el juicio final y deja la pregunta que responde el capítulo 7: quién podrá sostenerse en pie.
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Transcripción
Repaso: los cuatro jinetes
Estamos viendo el libro de Apocalipsis, y el domingo pasado vimos estos cuatro jinetes, los cuatro jinetes del Apocalipsis: el caballo blanco, el caballo rojo, el caballo negro, el caballo pálido, y tratamos de entender qué es lo que está sucediendo ahí. Alguien me preguntó… Es que les di varias opciones sobre el caballo blanco, quién podría ser el jinete del caballo blanco. No dice el pasaje quién es; dice que sale a conquistar. Vimos varios panoramas, y creo que no dejé claro qué es lo que pensaba yo sobre el caballo. Entonces me preguntaban cuál de esas opciones era la que yo creía.
Nuevamente, no lo dice el pasaje, estamos especulando un poco, pero con base en lo que vamos a estar viendo más adelante en el libro de Apocalipsis, creo que el caballo blanco representa la iglesia y el Evangelio conquistando. Porque estamos viendo que Apocalipsis está pintando un panorama desde la primera venida de Jesús hasta Su segunda venida; no es nada más lo que está pasando al final de los tiempos, es lo que está pasando a lo largo de toda la historia de la iglesia. Y esa es la manera en que estamos llegando al libro de Apocalipsis: no desde un punto de vista de futuro solamente, sino que todo lo que está pasando aún hoy está siendo narrado en el libro. ¿Queda claro?
Porque hemos visto que, aunque hay una intensificación de las señales de los cuatro caballos, de todas maneras hemos estado viendo a lo largo de toda la historia características de persecución, características de hambre, características de la injusticia social. Todas las cosas que están siendo narradas en el libro, de hecho, ya las vemos en muchos sentidos en la sociedad. Entonces no son exclusivas solamente del futuro, aunque se van a intensificar hacia el futuro.
La estructura de los sellos y las trompetas
Entonces hoy vamos a ver dos sellos más que hay en este capítulo, que son el quinto sello y el sexto sello. Vimos los primeros cuatro sellos, y la razón por la que los estamos agrupando así es porque, o sea, ustedes vieron: aquí están cuatro jinetes, cuatro caballos, cuatro sellos. Después vamos a tener quinto y sexto sello; es otra categoría aquí de lo que revelan estos sellos de la historia. Y después va a haber un paréntesis en el que aparecen los 144,000 y los redimidos en el cielo nuevamente; ese va a ser el capítulo 7. Y después ya llegamos al séptimo sello.
Entonces, en los primeros seis sellos: los primeros cuatro sellos, luego quinto y sexto, paréntesis, séptimo sello. Así está estructurado. Lo que quiero es que pongan atención, porque esto va a ser importante: no es, creo, accidente o casualidad cómo están estructurados los sellos y las trompetas en particular, porque tienen la misma estructura. Nuevamente, con las trompetas van a ver lo mismo: van a ver cuatro, luego dos, luego un paréntesis, luego la séptima de las trompetas. Entonces van a ver la misma estructura con las trompetas que con los sellos, y hay un paralelo entre ambas series de juicios.
Lectura de Apocalipsis 6:9-17
Entonces vamos a ver qué dice el quinto sello. Se abre, versículo 9: "Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dio vestiduras blancas, y se les dijo que descansen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos".
Miren, y aquí está el sexto sello: "Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar. Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?".
Es lo que vamos a meditar hoy. Señor, gracias por este tiempo juntos, y gracias por Tu Palabra y por este libro de Apocalipsis, que nos revela tantas realidades acerca de Tus atributos, de quién eres, y de lo que podemos esperar, Señor, que viene; de lo que está sucediendo hoy, y la manera en que podemos seguir siendo fieles hasta la muerte. En el nombre de Cristo Jesús.
El quinto sello y el sexto sello: un panorama
Muy rápido, porque hay mucho aquí, obviamente, y realmente estoy dividiendo nuestro mensaje en dos partes: quinto sello, sexto sello. ¿Qué es el quinto sello? El quinto sello es acerca de lo que vamos a llamar el estado intermedio. Y esto es muy importante, este concepto del estado intermedio, porque el estado intermedio va a aparecer muchas veces a lo largo del libro de Apocalipsis. El estado intermedio es lo que llamamos morir en Cristo antes de Su segunda venida. Es lo que llamamos… yo creo firmemente que mis papás están viviendo esto, en la realidad del estado intermedio.
Aquí tenemos una de las descripciones más vívidas, y en el libro de Apocalipsis en general tenemos algunas de las descripciones más vívidas de cómo se ve el estado intermedio, qué significa el estado intermedio. Vamos a ver cuáles son las características de este estado intermedio y de los santos, que creo yo es la realidad de la iglesia. Esta es la iglesia de Cristo: ¿qué pasa cuando alguien que es perteneciente a la iglesia de Cristo muere? Esto está siendo descrito aquí. Y número 2, vamos a ver el juicio, el juicio de Dios sobre los enemigos de la iglesia, ahora en el sexto sello.
Entonces, el quinto sello está describiendo toda la era de la iglesia, desde la primera venida hasta la segunda venida: a todos los que mueren en Cristo, qué está pasando con ellos en la presencia de Dios. El sexto sello describe, y esto es lo que vamos a ver, se los adelanto, el juicio de Dios sobre los enemigos de la iglesia, el juicio final de Dios, el juicio final que va a ser sobre la tierra antes de Su reinar sobre la tierra, antes de restaurar todas las cosas. Entonces, sexto sello es el final de los tiempos, juicio final; quinto sello, toda la era de la iglesia, y la iglesia en la presencia de los santos delante de Dios.
Aunque mueran, están vivos
¿Qué es lo que leemos? Leemos que aquí están las descripciones. Bien, a Juan se le abre el quinto sello; es lo que revela. Recuerden, en cada sello se está revelando una realidad del plan de la historia de Dios, cómo Dios va a desarrollar la historia. Entonces se abre el sello y dice Juan: "Vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían". Entonces, todo lo que es revelado a Juan: las almas de los que han sido muertos por causa de la Palabra de Dios.
Esto es… recuerden a quién fue escrito el libro de Apocalipsis: a las siete iglesias, que estaban enfrentando, las siete iglesias, persecución, tribulación, discriminación dentro del Imperio romano. La primera cosa que encontramos es que este quinto sello está revelando a los que han muerto en Jesús, pero que realmente, aunque han muerto, están vivos. Esa es la realidad que quiere mostrarle Dios a Juan: aunque tú mueras, estás vivo con Cristo. Eso es el estado intermedio.
Es algo aparte de esta realidad que nos describe el libro de Apocalipsis desde el capítulo 2. ¿Se acuerdan? Capítulo 2, versículo 10, esta promesa: "No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida". Entonces, este es el cumplimiento de esta promesa a la iglesia de Esmirna: es la corona de la vida. Sé fiel hasta la muerte, y esta es tu recompensa: estarás delante de Dios para siempre. Después, en el versículo 13, encuentran esta tribulación, y este caso específico que se da con Antipas: "Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás". ¿Qué es lo que está mostrando ahora a estas iglesias el capítulo 6? Le está mostrando: aquí es donde está Antipas. Él fue muerto por causa del nombre de Cristo, y él estaba en la presencia de Dios.
La muerte no es más que una sombra
Es la realidad para todo cristiano: la muerte no es más que una sombra. "Aunque ande en valle de sombra de muerte". A pensar lo que eso significa. ¿Es el equivalente de ser atropellado por un tráiler, o que pase la sombra del tráiler sobre de ti? ¿Cuál prefiere? O sea, algo hay acerca de la sombra de muerte, que solo es una sombra para nosotros; no nos afecta directamente, porque la realidad de la vida está presente en Cristo Jesús. La realidad del cristiano no es entrar a la muerte, sino pasar a través de la muerte. Esa es la realidad para el cristiano, y esta realidad va a ser descrita como la segunda muerte en el capítulo 20; vamos a ver eso más adelante.
Pablo lo describe en 2 Corintios 5:8 como estar ausente del cuerpo, es estar presente con el Señor. Esta es la realidad que nos está tratando de mostrar, y es la realidad también del martirio. Entonces, estos son los mártires. ¿Y qué significa mártir? Esta palabra en griego es la palabra testigo. Eso es lo que… por eso leemos: "Antipas, mi testigo"; es mártir. Pero mártir significa simplemente ser testigo de Cristo. Y, ¿saben?, hay más cristianos que han muerto por causa de su fe en este siglo pasado, el siglo 20, que en los diecinueve siglos combinados, y más cristianos muriendo hoy en día de los que ha habido en toda la historia de la humanidad.
El testimonio de John Chau
Y estaba leyendo esta historia de un misionero que se llama John Chau. A lo mejor han leído sobre él, porque esto acaba de suceder en noviembre; creo que el 18 de noviembre fue que él estaba tratando de ir a un grupo no alcanzado que está en una de estas islas cerca de la India, y está protegida por la India, porque vive un grupo indígena que es uno de estos pocos grupos que existen en la tierra y que no ha sido alcanzado por la civilización. Están completamente aislados de las civilizaciones del mundo, y se conocen por ser hostiles hacia la gente de afuera, por rechazar cualquier visitante de afuera. Y Dios puso una carga en el corazón de John Chau de ir y compartirles el Evangelio.
No tengo aquí todos los datos, no los apunté, pero creo, me parece que fue… nació en 1991. Así que, ¿cuántos años tendría? Veintisiete años, si estoy bien; 27 años. Y él fue con un equipo de misioneros, y fue enviado por una iglesia, y fue con un equipo de misioneros, pero él decidió, para no poner en riesgo a algunos de sus compañeros, y tratando de tener acercamiento, y para no espantar tanto al grupo, él empezó a tratar de hacer contacto con ellos solo, primero en algunas ocasiones, si no me equivoco. Pero el punto es que se llaman los sentineleses; creo que ese es el nombre, el gentilicio: sentineleses.
Y entonces él trató de hacer contacto con ellos y lo mataron. O sea, él llegó diciendo… no me acuerdo cuál era su frase, pero algo así como: "Vengo a hablarles acerca de Jesús". Y les empezó a decir desde afuera, pero ya después de haber hecho contacto con ellos, encontraron que lo habían matado. Y esta historia está dando vueltas ahorita porque es reciente. Y en sus diarios, si no me equivoco, él estaba consciente del riesgo que representaba ir a compartir el Evangelio; él estaba consciente de lo que significaba acercarse a esta gente. En su diario escribió: "Yo no sé si esta sea la última vez que escribo en mi diario, pero si es así, que a Dios sea la gloria". Murió.
El martirio: una realidad para todo cristiano
Es la realidad en muchas personas alrededor del mundo, y entendemos que estamos viviendo esta realidad como cristianos y como iglesia, en la cual siempre va a existir algún nivel de persecución, algún nivel de discriminación. Entonces tenemos esta realidad del martirio para todo el pueblo de Dios, que tiene esta realidad física, tiene esta realidad metafórica, tiene esta realidad espiritual. Porque, claro, Jesús dijo: "El que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, ese la salvará". O sea, Jesús estaba diciendo: existe una especie de muerte para todo cristiano, que es morir al mundo.
Y el morir al mundo significa nuevas prioridades, un nuevo tesoro en tu vida, en el cual ahora hay cosas más importantes que las cosas que este mundo tiene. Y esa es la clase de prioridades que establece el Reino de Dios, y es una muerte a ti mismo. Y en ese sentido también entendemos que el martirio es una realidad para todo cristiano. Pablo habla acerca de esto en Romanos 8:36: "Tal como está escrito: Por causa tuya somos puestos a muerte todo el día; somos considerados como ovejas para el matadero". Es la realidad que describe Pablo.
Hay discriminación hacia los cristianos; vamos a ver esto. Esta es una especie de testimonio de Dios también, la discriminación. Y, por supuesto, todos los cristianos van a experimentar estas cosas en diferentes grados. Obviamente, aquí en México, en Cuajimalpa, no experimentamos el mismo tipo de discriminación y el mismo nivel de discriminación que experimentan en países musulmanes. Pero estoy seguro de que muchos de ustedes han experimentado el rechazo de otros porque hablas del Evangelio. Entonces sí hay un sentido real aquí cuando estamos describiendo el testimonio de ser rechazados, y de ser inclusive atacados por otros. Entendemos esa dinámica, que se ve en diferentes niveles para diferentes personas.
Y en el capítulo 13 vamos a estar viendo eso, con la marca de la bestia. La marca de la bestia, donde no pueden comprar ni vender sin la marca, es simbólico de la discriminación hacia los cristianos por causa de su fe. Eso va a venir más adelante. Y entendemos que somos atacados por Satanás todo el tiempo, como dice 1 Pedro 5:8: Satanás anda como león rugiente, buscando a quién devorar.
Sentir el peso de los hermanos
Pero quiero que tengan este panorama, porque aquí se le está pintando a Juan un panorama de la iglesia como un cuerpo, sintiendo el peso unos de otros, de lo que nos está pasando, y no siendo indiferentes ante lo que está pasando con los que son parte del cuerpo de Cristo. Entonces estaba pensando sobre Ester, que estamos viendo los miércoles: ¿cuál fue el dilema para Ester? "Mi pueblo está enfrentando una crisis, ¿y qué estoy haciendo yo aquí, sentada cómodamente? ¿Cómo puedo yo involucrarme para ser parte de lo que mi gente está experimentando?". Esa es la pregunta que nos tenemos que hacer como iglesia.
Y por eso es que hablamos de misiones todos los miércoles, por eso es que apoyamos a misioneros: porque queremos ser parte de lo que Dios está haciendo. Si no, nada más queremos pensar en Cuajimalpa, en nuestra iglesia, y en lo que está pasando en mi vida ahí, y ahí, mientras yo esté bien, está todo bien, y mientras yo esté cómodo, todo estará bien, no tengo nada de qué preocuparme. Sino tener una visión acerca de los hermanos y hermanas en Cristo que están allá afuera y en otras partes del mundo. Como dice Hebreos 13:3: "Acordaos de los presos, como si estuvierais presos con ellos; y de los maltratados, puesto que también vosotros estáis en el cuerpo".
Dice el autor de Hebreos: ustedes son parte, tienen que sentir la realidad de lo que sus hermanos y hermanas en Cristo están pasando. Y lo vemos; eso es raro, eso es extraño para nosotros entender, pero la dinámica que nos está pintando aquí Juan es que en el cielo, los que están en la presencia de Dios, aunque están en un estado de perfección, ya están conscientes de la realidad de lo que está pasando con el cuerpo de Cristo, con la iglesia. No sabemos a qué grado están conscientes las personas que están en la presencia de Dios sobre lo que está pasando en la tierra. Creo que es limitado, pero por lo menos sabemos que están conscientes del plan de Dios que tiene que ver con la iglesia; eso sí, están conscientes aquí en este pasaje.
Los santos oran por justicia
Entonces, ¿cuáles son las descripciones? Y vean cómo lo explica aquí. Número uno, dice que están orando; están haciendo esta oración: "¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?". Esa es la primera realidad que encontramos. Y quiero que vean el Salmo 94, por ejemplo. Esta es una oración que encontramos; esto está tomado de partes del Antiguo Testamento. Esta oración, Salmo 94:1 al 7, dice: "Oh Señor, Dios de las venganzas; oh Dios de las venganzas, resplandece. Levántate, Juez de la tierra; da su merecido a los soberbios. ¿Hasta cuándo los impíos, Señor, hasta cuándo los impíos se regocijarán? Charlan, hablan con arrogancia; todos los que hacen iniquidad se vanaglorian. Aplastan a Tu pueblo, Señor, y afligen a Tu heredad. Matan a la viuda y al extranjero, asesinan a los huérfanos, y dicen: El Señor no lo ve, ni hace caso el Dios de Jacob".
¿Entienden el sentir aquí? El salmista tiene el mismo sentir que los santos que están en el cielo en un estado de perfección. Así que no es pecaminoso orar así. Es un sentido de pensar: "A ver, queremos que Dios sea glorificado". Es lo que queremos, y la gloria de Dios demanda que la justicia prevalezca. Si la justicia no prevalece hasta el final, entonces Dios no es glorioso. Y ahí hay un sentido en el que están conectando aquí la justicia de Dios como la manera en que Dios sea glorificado, para mostrar Su supremacía sobre la tierra, y ver la gran injusticia que es lo que los impíos están haciendo en la tierra. Y anhelan justicia, no venganza propia.
Es la explicación que es requerida aquí: no es una oración para venganza. No es una oración de: "Señor, yo quiero vengarme; dame oportunidad de ver que pague". Es una oración para que la justicia sea de Dios, y Dios sea glorificado a través de mostrar Su justicia. Como dice Romanos 12… perdón, sí, como dice Romanos 12:19: "Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor". Por lo tanto, tú ama a tus enemigos. ¿Por qué? Porque de Dios es la justicia; Él sabe. Pero podemos anhelar la justicia de Dios: "Señor, hágalos, Señor, que sean perdonados por Tu sangre, como yo he sido perdonado; pero si no se arrepienten, que Tu justicia sea manifestada claramente a través de su condenación". Esa es la oración del creyente.
Bajo el altar
El altar, de hecho, que están bajo el altar, representa la protección de Dios sobre los santos, y representa la manera en la cual la sangre del Cordero es la que los cubre y los protege; ahora están ya en la presencia de Dios. Representa la manera en que ellos han entregado sus propias vidas como sacrificio vivo delante de Dios en el altar, como dice Romanos 12:1 y 2: presenten sus cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios; este es su culto racional. Esta es la manera en que deben de vivir sus vidas, ofreciendo sus vidas como sacrificio a Dios, y eso está simbolizado por el altar y la oración que está siendo hecha.
Y aquí es donde está el altar; creo que es donde tenemos un panorama más completo acerca del altar. Vean el capítulo 5, ya lo llevamos: capítulo 5, versículo 8, dice: "Todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso". ¿Y qué son las copas llenas? Son las oraciones de los santos. Más adelante, en el capítulo…, vean lo que dice: "Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos. Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto".
Entonces vemos que este altar después fue simbolizado en el templo, cuando en el templo había un altar delante del Lugar Santísimo, y allí es donde se esparcía el incienso, y ahí también se derramaba la sangre en el día de expiación por el pueblo. Entonces esto es muy simbólico: el incienso son las oraciones de los santos, que son hechas posibles por medio de la sangre del Cordero, que cubre a Su pueblo para tener acceso delante de Dios. Tengan eso en mente, porque esta es una pregunta que se contesta al final del capítulo con lo que les estoy diciendo ahí.
Las ropas blancas
Y las ropas blancas. Las ropas blancas también simbolizan la perfección. Recuerden, las ropas blancas fueron prometidas en el capítulo 3, versículo 5, a la iglesia de Sardis: "El que venciera será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida". Y después, en el capítulo 7, versículo 14, encontramos lo mismo; vamos a estudiar eso en dos domingos: "Señor", él dice. "Él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero".
Que quede claro que no es el martirio el que hace que sean dignos de estar delante de la presencia de Dios. No es como que el martirio es el acto que te pone en favor delante de Dios. ¿Qué es lo que hace que puedan estar delante de Dios en ropas blancas? La sangre del Cordero. Eso es lo que nos hace puros. El blanco aquí simboliza justicia, pureza y victoria; las tres cosas son simbolizadas con el blanco, porque las tres cosas son una realidad para todos los santos, para todos los cristianos que están en Cristo Jesús.
Entonces quiero que vayan viendo este panorama, y esta justicia. Recuerden: son justos ya, haciendo esta oración a Dios: "Señor, venga a Tus santos, haz justicia en la tierra". Así como en Génesis 4:10 estaba la sangre de Abel que clamaba desde la tierra por justicia, de la misma manera ellos están pidiendo a Dios que se haga justicia por la sangre de los santos que son parte de la iglesia.
Bueno, tengo muchos pasajes, no voy a leer todos, pero ahí se los estoy poniendo para que ustedes puedan también buscarlos. Quiero que vean cómo en Hebreos capítulo 2 se describe esta realidad de las ropas blancas, o de la razón por la cual tenemos ropas blancas delante de la presencia de… "Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sion y a la ciudad del Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles, a la asamblea general e iglesia de los primogénitos que están inscritos", ¿en dónde?, "en los cielos, y a Dios, el Juez de todos, y a los espíritus de los justos hechos ya perfectos". Aquí está: por eso son ropas blancas, son hechos ya perfectos. "Y a Jesús, el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la sangre de Abel".
¿Sí ven esa conexión? La verdadera sangre inocente es la de Cristo. A veces solamente era una sombra de la sangre inocente que habría de ser derramada por el Hijo de Dios.
El descanso de los santos
Y la otra descripción que está aquí es que dice el versículo 11: "Se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansen todavía un poco de tiempo". Y este descanso, vean nuevamente… No me voy a quedar aquí mucho tiempo más, pero quiero que lo vean, porque esto lo vamos a ver más adelante. En el capítulo 7, versículo 16, es descrito de una manera más clara; en estos versículos dice: "Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos". Y en el capítulo 14 está descrito otra vez, nuevamente. Estas son descripciones del estado intermedio; están en todo el libro de Apocalipsis. Pero vean en Apocalipsis 14, versículo 13, dice: "Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen".
¿No es hermoso este panorama que nos está pintando Apocalipsis, de la realidad de todo creyente en Cristo Jesús que muere antes de que Él regrese nuevamente? Es la realidad que está pintando aquí. Tú y yo tenemos estas promesas para nosotros, y todos los que han muerto en Cristo Jesús antes que nosotros ya están experimentando estas realidades. Me encanta. No hay cosas más gloriosas en toda la Biblia que estas, y esta es la esperanza de la promesa, la seguridad que tenemos en Cristo Jesús.
Un poco de tiempo
Ahora vean cómo termina aquí, porque esta pregunta que le hacen los santos a Jesús y al que está sentado en el trono es: "¿Hasta cuándo, Señor, vengarás la sangre de Tus hijos? ¿Hasta cuándo vas a hacer verdadera justicia en la tierra sobre la iniquidad?". Es la pregunta, y la pregunta, de hecho, es contestada por Dios. Dice: "Se les dijo que descansen todavía un poco de tiempo". Un poco de tiempo, ¿cuánto es? Uy, ya han pasado dos mil años. Pero recuerden lo que dice 2 Pedro 3, porque es la respuesta que se les da: "hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos".
"El Señor no se tarda en cumplir Su promesa, según algunos entienden la tardanza". Dos mil años: "Señor, sí te tardaste". "Sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá como ladrón, en el cual los cielos pasarán con gran estruendo, y los elementos serán destruidos con fuego intenso, y la tierra y las obras que hay en ella serán quemadas". Vamos a leer sobre eso en el sexto sello.
"Puesto que todas estas cosas han de ser destruidas de esta manera, ¡qué clase de personas no debéis ser vosotros en santa conducta y en piedad, esperando y apresurando la venida del día de Dios, en el cual los cielos serán destruidos por fuego y los elementos se fundirán con intenso calor! Pero, según Su promesa, nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia. Por tanto, amados, puesto que aguardáis estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por Él en paz, sin mancha e irreprensibles; y considerad la paciencia de nuestro Señor como salvación, tal como os escribió también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le fue dada".
Entonces, ¿ven aquí el panorama que pinta Pedro? Pero además también dice, en ese mismo contexto: "Para el Señor un día es como mil años, y mil años es como un día". ¿Por qué dice eso? Porque el panorama para nosotros es uno, y el panorama desde el cielo y para el Señor es otro. El tiempo no es igual para nosotros, y nuestra perspectiva de lo que es tardado es diferente. Y entonces, cuando están en el cielo diciendo: "Señor, ¿hasta cuándo?", y les dice: "Un poco de tiempo más". ¿Por qué? Porque todavía hay más santos que tienen que ser redimidos. Por eso, porque la iglesia todavía no llega a su número completo.
La iglesia de Cristo todavía no está completa; por eso Jesús no ha regresado. El día que la iglesia de Cristo esté completa, ese día regresará Jesús, y ese día juzgará a los impíos, y ese día la tierra será destruida. Y eso es lo que vamos a leer ahorita en el sexto sello.
Apocalipsis 20: el mismo escenario
Pero quiero que vean, entonces, los voy a apuntar hacia un lugar en Apocalipsis que quiero que tengan muy presente a lo largo de todo el libro, porque este es el pasaje más controversial de todo el libro, donde hay más diferencias de opiniones: Apocalipsis 20. Ahora quiero que vean todos: Apocalipsis 20 nos presenta el mismo escenario de Apocalipsis 6. Es lo mismo lo que está pasando; son pasajes paralelos. ¿Por qué? Vean el versículo 4: "Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas", las almas, "de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes y en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años".
No es en la tierra; estos están reinando con Cristo en el cielo. Por eso dice: las almas de los que han sido decapitados. Es la misma descripción, es la misma situación que está habiendo en Apocalipsis 20 y en Apocalipsis 6: son los que están en la presencia de Dios, que han muerto en Cristo Jesús, están reinando juntamente con Él. ¿Por cuánto tiempo? Por mil años. Entonces, cuando se les dice a los santos "todavía un poco de tiempo", ¿cuánto es un poco de tiempo? Mil años. Mil años que, vamos a ver, no son mil años para nosotros; son mil años en el tiempo de Dios, lo cual simplemente representa el tiempo perfecto de Dios entre Su primera y Su segunda venida.
Creo, honestamente creo, que los que toman esos mil años como mil años literales en la tierra están perdiendo de vista el punto de lo que significan mil años en la Biblia, que es el tiempo perfecto de Dios, no de nosotros. Nosotros no medimos el tiempo de Dios; no podemos saber cómo contar el tiempo de Dios, es imposible. Dios solo sabe cómo juntar Su tiempo, y lo describe como mil años en Apocalipsis. Entonces, paciencia. Si hay algo a lo que nos está apuntando el pasaje, es…
La secadora y la justicia de Dios
¿Ustedes ven injusticia en este mundo? Sí, hay injusticia en este mundo. Hace casi dos semanas mandé a reparar mi secadora, y les hablé a un número que encontré ahí que parecía confiable. Entonces les hablé, pero claramente es toda una estafa, porque vinieron, dijeron que tenía que cambiar, y cuando lo cambiaron me dijeron: "Espere dos horas para prender su secadora, si no, va a explotar". Yo no sé qué hago. "Está bien, no la prendo". Y ya se fueron. Ya cuando la prendimos, no servía. Y entonces, sí, tengo casi dos semanas hablándoles y no vienen, y supuestamente hay garantía, pero evidentemente me estafaron.
Y estaba un poco estresado con ese tema. De pronto llegué a este pasaje y dije: "No creo que no… va a llevar la secadora al cielo también". No sé, ¿preocupado por qué? Porque Dios es el que hace justicia. Espero que se arrepientan, espero que un día conozcan la misericordia de Dios y sean salvos; pero si no lo hacen, yo también sé que Dios tiene una justicia perfecta, y es en Su tiempo y a Su manera que la va a ejecutar. Yo no tengo que preocuparme de eso. Yo tengo toda la libertad para amarlos, porque no está en mí el hacer justicia. Y es la realidad de lo que Pablo nos trata de mostrar en Romanos 2.
El sexto sello: el juicio sobre la tierra
Ahora sí, versículo 12, sexto sello. Ahora quiero que vean esta estructura, porque esta estructura que estamos viendo aquí se repite a lo largo de todo el libro. Se nos va a mostrar ahorita, y les voy a mostrar por qué Apocalipsis no es un libro cronológico. No debe de leerse como "pasa esto, y luego pasa esto, y luego pasa esto", y van en secuencia todos los eventos. No, son ciclos que se están narrando de lo mismo, y el juicio de Dios sobre las naciones va a aparecer varias veces a lo largo de todo el libro.
Este sexto sello es la primera descripción del juicio de Dios sobre la tierra, el primero de, adivinen, cuántos juicios que van a ver. Y adivinen cuántas veces creen que hay un juicio sobre los habitantes de la tierra. Hay un número que es el que más se repite: el 7. Siete veces va a haber juicios sobre los habitantes de la tierra. Entonces es el mismo juicio. No son siete veces que hay juicios; es el mismo juicio, siendo visto desde diferentes ángulos. Entonces les voy a mostrar ahorita; nos vamos a regresar a este punto de sobre la creación. Miren, no vamos a leer todos los pasajes, pero se los puse porque solo quiero que vean cuánto hay de anticipación sobre estos eventos en la Biblia. Apocalipsis no es el primer libro que nos narra estos eventos; ya han estado siendo narrados en toda la Biblia.
Siete veces el mismo juicio
Y estos juicios sobre los hombres nos los encontramos en el capítulo 6, versículos 12 al 17. Lo vamos a encontrar en el capítulo 11, versículos 15 al 19. Vamos a encontrar el mismo juicio en el capítulo 14, versículos 14 al 16. Vamos a encontrar el mismo juicio en el capítulo 16, versículos 17 al 21. Vamos a encontrar el mismo juicio sobre la gran Babilonia, en el versículo 1 al 24. Lo encontramos, el mismo juicio, sobre los reyes de la tierra en el capítulo 19, versículo 15. Y vamos a encontrar el mismo juicio en el capítulo 20, versículos 11 al 15. Cuéntenlos: hay seis, y el capítulo 6 es el número siete. Siete veces a lo largo de todo el libro se van a describir los juicios de Dios sobre los habitantes de la tierra.
Pero juicios en el sentido del juicio final, o sea, el juicio que lleva justamente a la segunda venida de Cristo, o sea, cuando Jesús ya está viniendo a reinar. Esto es lo que va a pasar justo antes de que Jesús regrese: Él va a juzgar a todas las naciones. Y eso es lo que se está describiendo en el sexto sello: el juicio de Dios sobre todas las naciones, lo mismo que pasa en el capítulo 19. No es cronológico: capítulo 19, capítulo 6, lo mismo. Si no, se hace muy complicado, es muy extraño el libro de Apocalipsis, si quieren verlo cronológicamente.
El juicio sobre la creación
"Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento". Entonces dice: "Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar". Esa parte, hasta el versículo 14, describe la creación en general siendo juzgada por Dios: gran terremoto, el sol, la luna, las estrellas, el cielo, y los montes, todo monte y toda isla. Entonces, considerando "todo monte y toda isla" como un solo concepto, ¿cuántos elementos tenemos?
Y después: los reyes de la tierra, los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, todo siervo y todo libre; "siervo y todo libre" siendo una sola categoría. ¿Cuántos tenemos? Seis: 6 elementos de la creación y 6 elementos de la humanidad que están siendo juzgados por Dios. Recuerden, los números son importantes en Apocalipsis; no son accidentales. ¿Qué representa el número 6 en la Biblia? El número del hombre, el número que no alcanza la perfección de Dios, el número que representa la caída; es lo que representa la rebeldía contra Dios. Eso es lo que está juzgando Dios.
Y quiero que vean algunos pasajes sobre la creación que encontramos ahí. Ya tienen muchas veces en la Biblia que apareció este panorama del sol siendo oscurecido, las estrellas cayendo a la tierra, todo eso. El panorama se describe muchas veces a lo largo del Antiguo Testamento como símbolo del juicio de Dios sobre las naciones. Ahí tienen varios de los pasajes: está en Éxodo, en Ezequiel. En Mateo 21 tienen la descripción de la higuera, que también viene aquí; esa descripción es su juicio sobre Israel, y eso creo que sucedió en el año 70, pero también fue un juicio de Dios siendo descrito de la misma manera. En el capítulo 24, versículos 29 al 32, tienen la descripción también del sol siendo oscurecido, la luna, las estrellas.
Isaías 34: el mismo juicio
Pero quiero que vean… ahí tienen varios pasajes en Isaías, pero solo quiero que vayan conmigo a Isaías 34, porque es para que vean qué tan fuerte es la imagen, o la similitud, entre Isaías y Apocalipsis. Dice, Isaías 34:1 al 4: "Acercaos, naciones, para oír, y escuchad, pueblos. Oiga la tierra y cuanto hay en ella, el mundo y todo lo que de él brota. Porque el enojo del Señor es contra todas las naciones, y Su furor contra todos sus ejércitos; las ha destruido por completo, las ha entregado a la matanza. Sus muertos serán arrojados, y de sus cadáveres subirá el hedor, y las montañas serán empapadas con su sangre. Todo el ejército de los cielos se consumirá, y los cielos se enrollarán como pergamino; también todos sus ejércitos se marchitarán como se marchita la hoja de la vid, o como se marchita la de la higuera".
¿Sí saben y ven de dónde vienen estas imágenes del sexto sello? Del libro de Isaías, que son paralelas. Este es el mismo juicio de Dios sobre todas las naciones de la tierra: eventos cataclísmicos. ¿Y qué tanto es simbólico, qué tanto es literal? No sabemos. No sabemos qué papel juegan en un sentido simbólico, o hasta qué punto hay una descripción literal. Sabemos que las estrellas no pueden caer a la tierra, porque las estrellas destruirían completamente la tierra; pueden ser meteoritos, a lo mejor. Pero hay algo de simbolismo aquí acerca de un evento cataclísmico. Eso sí sabemos: que algo va a pasar con la creación, donde va a ser evidente que Dios está juzgando la creación misma, y va a restaurarla; la va a destruir, la va a restaurar. Lo leyeron en 2 Pedro 3.
Los cielos abiertos en las dos venidas
Y quiero que vean otra descripción; esto es muy interesante. En la primera venida de Jesús hay una descripción sobre el cielo siendo abierto: cuando se abrió el cielo en la primera venida de Jesús, cuando fue bautizado. Y eso es muy interesante, porque entonces también tenemos una descripción de Su segunda venida. En Su segunda venida dice: "Y tú, Señor, en el principio pusiste los cimientos de la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, pero tú permaneces; y todos ellos como una vestidura envejecerán, y como un manto los enrollarás; como una vestidura serán mudados. Pero tú eres el mismo, y tus años no tendrán fin". Entonces, en la primera venida de Jesús se habla de los cielos; en la segunda venida de Jesús también se habla de los cielos, para mostrar que se está realizando todo esto.
El sexto sello es la preparación de la segunda venida de Cristo. Entonces, esto se va a desarrollar más a lo largo de todo el libro. Pero quiero que vean nuevamente, estuviéramos haciendo énfasis aquí: ¿cuál es el número del hombre? 6. ¿Qué número es de los sellos este? El sexto. Y siete veces va a ser juzgada la tierra en el juicio final de Dios, que simboliza el juicio perfecto de Dios.
Nadie escapa del juicio
¿Sobre quién? Los reyes de la tierra, los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, todo siervo y todo libre: todos están siendo juzgados por Dios. No importa qué clase social tengan, no importa cuánto dinero tienes en el banco, no importa cuántas casas tienes, no importa qué nivel político tienes. Si eres presidente, si eres emperador, si eres capitán, lo que sea que seas, vas a ser juzgado por Dios. No hay ninguna distinción de clases aquí; es general para toda la humanidad. Y los moradores de la tierra son descritos en el libro de Apocalipsis como aquellos que están en contra de Dios y que tienen idolatría hacia las cosas de la tierra.
Por eso es que creo que Dios destruye y causa Su juicio sobre la creación primero: porque la creación era el ídolo principal de los moradores de la tierra. Hasta ese punto, lo que ellos tenían físicamente era su vida, y Dios lo primero que hace es quitárselos. Decir: "¿Saben qué? La luna se va a volver como sangre, las estrellas caen sobre la tierra como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento, el cielo se desvanece como un pergamino y se enrolla, todo monte y toda isla se remueve de su lugar". Es la realidad de Dios quitándonos las cosas físicas y materiales que nos dan seguridad, primero.
La ira del Cordero
Y después, ¿no es irónico? Piensen aquí, y vean el temor: "se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero". Es increíble aquí, porque primero el Cordero se presentó como una ofrenda, pero ahora, en Su segunda venida, el Cordero se presenta como un vengador. ¿Y no te imaginas a los reyes de la tierra, a la gente más poderosa, teniéndole miedo a un cordero? ¿No es una figura rara, tener miedo de un cordero? Sí, tienen miedo de un Cordero, porque no hay nada más temible que el rostro del amor perfecto en contra de ti.
¿Qué pasó en el huerto del Edén? Cuando pecaron Adán y Eva, huyeron de Dios. Su pecado los hizo temer a Dios, y corrieron en la dirección contraria: donde sea que esté Dios, nosotros vamos en la otra dirección. Ese es el escenario que está pintando el sexto sello: una situación en la cual el juicio de Dios está cayendo sobre todos los seres de toda la tierra que se han rebelado en contra de Dios. Todos los que decían: "¿Dónde está el cumplimiento de Su promesa? Yo no creo que Dios exista, yo creo que es un mito, porque la Biblia no es verdad". Toda esa gente a la que se le dio oportunidad de escuchar el Evangelio, y lo rechazaron, ahora se encuentran con una nueva realidad: "Sí era cierto. Eso que yo dije que era una mentira, eso que yo dije que no valía la pena, ahora veo que es una realidad delante de mí". Y no hay nada más temible que la realidad de tu pecado siendo expuesta delante de un Dios santo.
Miren, hermanos, yo rindo cuentas delante de Dios, y todos los líderes de esta iglesia, y todos como miembros también lo hacemos; pero especialmente los que enseñamos la Palabra de Dios rendimos cuentas de lo que enseñamos sobre la Palabra de Dios. Y yo no quiero que un día Dios me diga: "¿Por qué no enseñaste sobre la ira del Cordero?". Yo no quiero que esa sea la realidad de nuestra iglesia, una iglesia que solo habla acerca del amor y de la misericordia de Dios y del perdón de Dios, cuando Su ira y Su justicia son tan claras en la Biblia. Tenemos que predicar ambos. Tenemos que decir: la ira del Cordero es real. Ustedes están advertidos. No es conmigo, es con Dios: ustedes necesitan reconciliarse con Dios.
Esta realidad que se describe, acerca del temor, y de hablarle a piedras y hablarle a los montes, del terror, del pánico que está sucediendo en toda la tierra en este momento de la historia, es algo que se ha descrito en otras partes de la Biblia; por ejemplo, en Lucas 23, versículos 28 al 30. Pero estos pasajes están diseñados como una advertencia; una advertencia, porque necesitamos escuchar lo serio que es el pecado y lo serio que es el juicio de Dios hacia el pecado.
¿Quién podrá sostenerse en pie?
Vean cómo termina el pasaje. Los santos del cielo hicieron una pregunta, que era: "¿Hasta cuándo?". Y los santos están protegidos por la sangre del Cordero, debajo del altar; así es como lo describe Juan. Pero, por el otro lado, tenemos a los impíos que están en la tierra, a los moradores de la tierra, que sufren el juicio de Dios. Y ellos temen a Dios, y su pregunta es: "¿Quién podrá sostenerse en pie?". ¿Quién podrá sostenerse? La respuesta a esa pregunta va a venir en el capítulo 7, que ya vamos a ver: quiénes son los que se pueden poner en pie delante del Cordero. Aquellos cuyas ropas han sido lavadas, que han emblanquecido su ropa con la sangre del Cordero; por eso es que están delante del trono de Dios y le sirven día y noche.
Entonces quiero terminar con esta pregunta: ¿quién podrá sostenerse en pie? La única cosa que importa es que tú y yo podamos ver a Dios cara a cara en el día de Su juicio, y que estemos vestidos con las ropas blancas de Su justicia. Lo único que importa. Romanos 5:1 y 2: "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria".
Refugiarse en el Hijo
Entonces hay dos salmos que captan perfectamente la esencia de esta pregunta con la que termina el sexto sello. Salmo 2, versículo 2: "Se levantan los reyes de la tierra, y los gobernantes traman unidos contra el Señor y contra Su Ungido". El Cordero: esa es la referencia a Jesús en el Antiguo Testamento. Pero dice el versículo 9: "Los quebrantarás con vara de hierro; los desmenuzarás como vaso de alfarero". Y la clave está al final del capítulo 2, versículo 12, porque aquí está la gran esperanza para nosotros, los santos, Sus hijos. Dice: "Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; pues puede inflamarse de repente Su ira". ¿Y saben cuándo va a inflamarse de repente Su ira? Al final de la historia, justo antes de Su segunda venida; ahí es cuando Su ira será manifestada.
Y me encanta cómo termina el Salmo 2: "¡Cuán bienaventurados son todos los que en Él se refugian!". ¿No les encanta? No corres de Dios, como estas personas que están pidiendo que las montañas caigan sobre ellos; prefieren morir a enfrentarse al santo y justo juicio de Dios. No huyes de Dios: corres hacia Dios, encuentras tu refugio en Él. Esa es la esperanza a la cual nos está invitando la Palabra de Dios.
La clase de esperanza del Salmo 130 también, versículos 3 y 4. Salmo 130, versículos 3 y 4: "Señor, si Tú tuvieras en cuenta las iniquidades, ¿quién, oh Señor, podría permanecer?". ¿Quién puede sostenerse en pie? Es la pregunta del salmista: si Tú ves nuestro pecado, si Tú ves que hemos transgredido Tu ley, si Tú ves que somos culpables y Tú nos juzgas, nadie puede estar en pie delante de Ti. "Pero en Ti hay perdón, para que seas temido". Para que seas temido. O sea, temido; corre hacia Él. Teme a Dios para correr hacia Él, no para alejarte de Él. Esa es la invitación de este pasaje.
Hoy es el día de salvación
Hermanos, es la realidad del mundo futuro, es la realidad del juicio final de Dios. Siete veces… más va a aparecer en el libro de Apocalipsis; seis veces más aparece en el libro de Apocalipsis. Así que no hemos terminado todavía. Pero hoy termino diciéndoles lo que dice Pablo en 2 Corintios 6:2, pues Él dice: "En el tiempo propicio te escuché, y en el día de salvación te socorrí". He aquí, ahora es el tiempo propicio; he aquí, ahora es el día de salvación. Corre hacia Dios hoy, antes de que sea demasiado tarde. En dos domingos vamos a saber de los 144,000. Pues, de pie…
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