Dos destinos: ira o restauración
¿Qué pasará al final de los tiempos con la humanidad? Isaías 34 y 35 presentan solo dos destinos: la ira de Dios que revierte el orden de la creación, o la restauración donde el desierto florece, los ciegos ven y el gozo es perpetuo. La pregunta que queda es en qué te estás convirtiendo hoy.
Transcripción
Dos caminos, dos destinos
…(La grabación comienza con el mensaje ya empezado.)
…porque lo que vamos a estar viendo hoy es nuestro último domingo en Isaías de este mes. La próxima vez que estemos viendo Isaías será en marzo, el segundo domingo de marzo, así que vamos a tener una pequeña pausa. Pero al final de nuestro estudio el propósito es que todos tengan una perspectiva más clara de qué se trata el libro completo.
Y si hay una cosa que ha sido muy evidente a lo largo de este libro, es esta manera en la que Isaías nos lleva de juicio a salvación, juicio y salvación. Estos dos elementos están a lo largo de todo el libro, siendo mezclados y siendo explicados y ejemplificados en las profecías de Isaías. Y una de las cosas importantes que también deben de recordar es que el libro de Isaías constantemente nos está apuntando hacia algo que está sucediendo en el momento, históricamente, en el tiempo de Isaías —y vamos a estar viendo eso desde el capítulo 36 al 39, cuando veamos en detalle esta historia del rey Ezequías—. Entonces hay ese contexto histórico de lo que está sucediendo en ese momento; pero también el libro de Isaías casi siempre nos está apuntando hacia realidades futuras que van más allá de ese contexto inmediato.
Entonces, mucho de lo que está sucediendo y mucho de lo que Isaías está profetizando cubre el rango de toda la historia de la humanidad, por lo menos hasta el final de esta era y lo que viene después de que Jesús regrese. Un alto porcentaje del libro de Isaías tiene que ver con la restauración de todas las cosas y cómo va a ser cuando estemos viviendo en una creación restaurada por Dios.
Entonces vamos a ver estos dos capítulos, el capítulo 34 y el 35; nomás son dos cosas que vamos a ver. El capítulo 34 está enfocado en la ira final de Dios sobre todas las naciones; el capítulo 35 está enfocado en la restauración final de Dios para todo su pueblo. Entonces vamos a dividirlo de esa manera.
Y bueno, toda la Biblia está dividida de esa manera. Toda la Biblia nos muestra que solo hay dos caminos, solo hay dos categorías de personas que existen en este mundo y que siempre han existido: los que son hijos de Dios y los que son enemigos de Dios; los que recibirán la salvación y la gracia de Dios, y los que recibirán el juicio y la condenación eterna de Dios. Entonces, esas son las únicas dos opciones que hay para toda la humanidad.
¿En qué me estoy convirtiendo hoy?
Y entonces pone en perspectiva muchas cosas cuando empiezan a meditar sobre esto, porque te das cuenta de que el tiempo está pasando. Ahorita ya pasaron diez segundos; pasaron otros cinco segundos. Y así va avanzando el tiempo, y nuestra vida va progresando, y ¿hacia dónde nos estamos acercando? ¿En qué dirección vamos? Va a pasar otro día, va a pasar otra semana, va a pasar otro mes, y de repente te das cuenta de que el tiempo que tú y yo estamos viviendo hoy un día se va a conectar con la eternidad; un día simplemente se va a convertir en eternidad. Y entonces esta es la realidad que vas a experimentar para siempre.
Lo cual tiene que hacernos pensar sobre cómo estamos usando nuestras vidas hoy. Y en particular, la pregunta de cómo estamos usando nuestras vidas hoy tiene que ver con cuál es la salvación que estamos buscando para nuestras vidas hoy. La salvación que tú prefieras ahora —ya sea la salvación de este mundo o la salvación celestial— te está formando, convirtiéndote en alguien que está apuntando hacia la dirección en la cual irás para siempre.
Entonces, el cielo y el infierno, en un sentido, son la extensión externa de la persona más verdadera y profunda en la cual tú te estás convirtiendo en esta vida. Es una extensión de quiénes somos ahora, o de en quién nos estamos convirtiendo ahora, lo que vamos a vivir por toda la eternidad. Estoy tratando de decirlo de diferentes maneras para que les quede claro.
Eso nos lleva a que la pregunta más importante que podemos hacernos es: ¿en qué me estoy convirtiendo hoy? ¿Cuál es este proceso de transformación que estoy experimentando hoy? Y todo eso tiene que ver con dónde estoy buscando la salvación para mi vida, dónde estoy buscando la esperanza, el fundamento para mi vida. Eso revela en quién me estoy convirtiendo, y en quién me estoy convirtiendo revela a dónde voy en la eternidad.
Sí, esta es una introducción a lo que vamos a estar hablando en un momento, y quiero que vean qué tan importante es el contenido de estos capítulos, qué tan relevantes son para nuestras vidas.
El fin del mundo según Hollywood y según Isaías
Entonces, el capítulo 34 es un capítulo que… En nuestras imaginaciones, como seres humanos, hemos imaginado de muchas maneras diferentes cómo será el fin de esta era, cómo será el fin del mundo. Y a Hollywood le encanta ese tema; ese es uno de los temas favoritos para hacer películas, porque nos fascina imaginar estos escenarios. A lo mejor vamos a ser invadidos por extraterrestres, y entonces todo el mundo va a tener que ponerse de acuerdo para poder pelear en contra de estos extraterrestres, ¿y quién ganará esa batalla? O a lo mejor va a haber catástrofes naturales cataclísmicas que destruyan y maten a la mayoría de la población. O a lo mejor va a venir algún virus que no imaginábamos que iba a venir, y va a haber una pandemia mundial, y entonces todos empiezan a morir —y no sé si eso es una película o algo que acabamos de experimentar—.
Pero estos son escenarios en los cuales sabemos que este mundo se va a acabar algún día. La pregunta es: ¿cómo va a ser el final del mundo? ¿Qué va a suceder que ponga un fin a todo lo que conocemos hoy? Bueno, déjenme decirles que lo que vamos a leer ahorita, en el capítulo 34 de Isaías, es peor que todos los escenarios que les acabo de describir. Es un final más dramático y trágico que todo lo que acabo de decir que viene de nuestra imaginación, y que es lo que normalmente vemos siendo representado en las películas apocalípticas.
Lectura de Isaías 34
Lean conmigo: "Acercaos, naciones, juntaos para oír; y vosotros, pueblos, escuchad. Oiga la tierra y cuanto hay en ella, el mundo y todo lo que produce. Porque Jehová está airado contra todas las naciones, e indignado contra todo el ejército de ellas; las destruirá y las entregará al matadero. Y los muertos de ellas serán arrojados, y de sus cadáveres se levantará hedor; y los montes se disolverán por la sangre de ellos. Y todo el ejército de los cielos se disolverá, y se enrollarán los cielos como un libro; y caerá todo su ejército, como se cae la hoja de la parra, y como se cae la de la higuera.
"Porque en los cielos se embriagará mi espada; he aquí que descenderá sobre Edom en juicio, y sobre el pueblo de mi anatema. Llena está de sangre la espada de Jehová, engrasada está de grosura, de sangre de corderos y de machos cabríos, de grosura de riñones de carneros; porque Jehová tiene sacrificios en Bosra, y grande matanza en tierra de Edom. Y con ellos caerán búfalos, y toros con becerros; y su tierra se embriagará de sangre, y su polvo se engrasará de grosura. Porque es día de venganza de Jehová, año de retribuciones en el pleito de Sion.
"Y sus arroyos se convertirán en brea, y su polvo en azufre, y su tierra en brea ardiente. No se apagará de noche ni de día, perpetuamente subirá su humo; de generación en generación será asolada, nunca jamás pasará nadie por ella. Se adueñarán de ella el pelícano y el erizo, la lechuza y el cuervo morarán en ella; y se extenderá sobre ella cordel de destrucción, y niveles de asolamiento. Llamarán a sus príncipes, príncipes sin reino; y todos sus grandes serán nada. En sus alcázares crecerán espinos, y ortigas y cardos en sus fortalezas; y serán morada de chacales, y patio para los pollos de los avestruces. Las fieras del desierto se encontrarán con las hienas, y la cabra salvaje gritará a su compañero; la lechuza también tendrá allí morada, y hallará para sí reposo. Allí anidará el búho, pondrá sus huevos, y sacará sus pollos, y los juntará debajo de sus alas; también se juntarán allí los buitres, cada uno con su compañera. Inquirid en el libro de Jehová, y leed si faltó alguno de ellos; ninguno faltó con su compañera; porque su boca mandó, y los reunió su mismo Espíritu. Y él les echó suertes, y su mano les repartió con cordel; para siempre la tendrán por heredad; de generación en generación morarán allí".
El primer destino: la ira de Dios
Así que, como pueden ver, este capítulo trata con uno de los temas menos populares que se pueden tratar en la iglesia, que es la ira de Dios. Entonces, el primer destino que nos marca este pasaje… El capítulo 34:2 marca que hay un destino posible para toda la humanidad y para todas las naciones si es que se rebelan contra Dios, y ese destino es la ira, el juicio y la venganza de Dios sobre ellos.
Pueden ver que en el versículo 1 está hablando de todas las naciones. Ya habíamos visto que el juicio de Dios era sobre Asiria; ahora se da la vuelta y ve a todas las naciones de la tierra, y todas las naciones de la tierra están siendo juzgadas por Dios, y todos los ejércitos de la tierra. Y no nada más eso; vamos a ver cómo se describe de varias maneras a lo largo del pasaje.
Pero el punto es que hay un conteo regresivo que está llevando hacia ese día. Es el día de venganza de Jehová; es el versículo 8 el que explica que hay un día, un día que es el día de la venganza de Dios, un día en el que culmina su juicio sobre todas las naciones. A lo largo de toda la historia Dios siempre ha juzgado el pecado y siempre ha juzgado el mal de alguna manera u otra en la tierra, pero ha sido un juicio parcial solamente. El juicio final vendrá, y estamos acercándonos: cada día estamos más cerca de ese juicio, un día más cerca de que todas las naciones sean juzgadas, un día más cerca de que todas las personas tengan que rendir cuentas delante de Dios por su rebeldía contra Él.
Entonces está haciendo esta cuenta regresiva hacia ese momento. Es un programa especial, un plan especial en la mente y en la sabiduría de Dios, que nos está llevando hasta ese momento. Y dice Dios: "Tengo un día, un día apartado, un día planeado". Así como Roberto, cuando anuncia las actividades de la iglesia: "Aparten el último fin de semana de febrero para la conferencia de misiones; aparten la fecha, acompáñenos". Ya está. Dios me está diciendo: "Yo ya tengo una fecha programada, yo ya sé cuál es ese día".
Un juicio contra las naciones
Y entonces está mostrando que es un día de venganza, y aquí están las diferentes características. Una es que es contra las naciones. Mateo 12:30 dice: "El que no está a favor mío, está contra mí; y el que no recoge a mi lado, desparrama". ¿Qué está diciendo Dios? Hay una categoría en la cual, en realidad, todos los gobiernos de este mundo caen. ¿Qué gobierno realmente está buscando honrar y glorificar a Dios? No hay ningún gobierno que realmente esté haciendo eso, ni lo ha habido. Siempre el poder corrompe al ser humano de una manera significativa, y lo hemos visto una y otra vez repetido a lo largo de la historia.
Y especialmente cuando se trata de buscar expandir el reino de Dios, los reinos de este mundo se han opuesto; los reinos de este mundo han sido un obstáculo para la expansión del reino de Dios. Un obstáculo que Dios vence al final, pero al final del día sí son un obstáculo, se han opuesto a la iglesia.
Y nosotros, como iglesia, vamos a enfrentar cada vez más oposición de parte de nuestro gobierno. No esperemos que al gobierno le encante ver que nos reunimos y que somos una iglesia cristiana; no esperemos eso, eso no es lo normal. Esperemos que cada vez haya más oposición. ¿Y qué están diciendo acerca del homosexualismo? ¿Qué están diciendo, que ustedes, solo ustedes conocen la verdad y todos los demás están equivocados? Eso no es políticamente correcto, eso no es aceptable en nuestra sociedad; por lo tanto, cada vez va a haber más oposición.
El paralelo en Apocalipsis
Quiero que vean en el libro de Apocalipsis. Vamos a estar viendo varias veces Isaías y Apocalipsis, y quiero que vean en Apocalipsis justamente la manera en que se describen varios de estos escenarios que ya leímos en Isaías 34.
Por ejemplo, Apocalipsis 17 dice, versículos 13 y 14: "Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia". Estos son los diez cuernos, los diez reyes que son descritos, describiendo a la humanidad y la historia de la humanidad. Ya hemos estudiado este pasaje antes, pero básicamente dice: ellos han entregado todo su poder a la bestia. ¿Y quién está detrás de la bestia? Satanás. Y tienen el mismo propósito que Satanás. Y el versículo 14: "Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con Él son llamados y elegidos y fieles".
Y luego vean el capítulo 19, versículo 11: "Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: El Verbo de Dios. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.
"Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios, para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes. Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las…".
¿Por qué Edom?
Entonces, este pasaje es paralelo al pasaje de Isaías 34. Ahora, Isaías 34 tiene una característica particular, y es que en el versículo 5 se pueden dar cuenta de que menciona a Edom, y hace un cambio de las naciones hacia Edom. La pregunta es: ¿por qué está haciendo ese cambio hacia Edom?
Bíblicamente, en la historia del Antiguo Testamento, tenemos que lo más representativo de los que se oponen a Dios… ¿De dónde viene Edom? ¿Quién es el padre de Edom? Esaú. Y entonces tenemos aquí una línea, y se destaca Jacob y Esaú. ¿Y qué dice Dios acerca de Esaú? "A Jacob amé". Es lo que dice Dios. ¿Por qué? Porque eso es representativo de aquellos que se rebelan contra Dios, aquellos que buscan ser el centro de sus propias vidas y no que Dios sea el centro.
Y entonces, Edom en esta historia… Edom tiene una larga historia con Israel, y van a encontrar en Números 20 que hay una historia en particular donde los israelitas tienen que pasar, y Edom no los deja pasar por donde están, y ahí se empieza a surgir un conflicto constante, y se convierte en una nación simbólica de la oposición contra Dios. Y aquí está mencionado como "el pueblo de mi anatema". Eso es representativo de todas las naciones que se oponen contra Dios: no nada más Edom.
Y el punto que tengo aquí, justo antes, es que también es contra los ejércitos de los cielos: los ejércitos de los cielos están siendo juzgados. Eso está en el versículo: "Todo el ejército de los cielos se disolverá, y se enrollarán los cielos como un libro". Entonces, los ejércitos de los cielos —el mundo de Satanás y el mundo demoníaco— están siendo también juzgados por Dios, y toda su influencia y todas sus obras a lo largo de la historia están siendo juzgadas por Dios; y también están siendo juzgadas todas las naciones.
Vean esto de cómo el ejército de los cielos se disuelve y se enrollan los cielos como un libro: eso también está en Apocalipsis, pueden comparar el lenguaje. Entonces es como sabemos que Isaías está apuntándonos hacia el evento final de juicio. Y Apocalipsis 6:14 dice: "Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar". Y entonces, en ese contexto, "los reyes de la tierra, los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?". Es el día de la venganza de Dios de Isaías 34.
Dos categorías: Jacob y Esaú
El juicio contra Edom, como representante de las naciones: Pablo retoma este tema en Romanos 9 para decir "el mayor servirá al menor, tal como está escrito: A Jacob amé, pero a Esaú aborrecí". Y ese es el punto de Pablo en Romanos 9, es decir: miren, toda la humanidad está dividida en dos categorías: o eres descendencia de Esaú, o eres descendencia de Jacob. Son las dos categorías de la humanidad que existen.
¿Pero no merecemos todos un juicio de Dios? Esto no nos debería sorprender. A lo mejor les sorprende, porque vivimos en una era demasiado políticamente correcta, que trata de que todo sea aceptación y tolerancia y amor y paz, y entonces nos brinca mucho leer pasajes como estos. Pero si entendemos las cosas desde la perspectiva de Dios, y vemos la culpabilidad y lo serio y lo grave del pecado en nuestras propias vidas, reconocemos que de hecho estos deberíamos de ser nosotros. Por eso es que Pablo dice en Romanos 9: "Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión del que yo tenga compasión". Porque sí hay esta categoría, y es por la pura voluntad de Dios que es posible que haya una categoría que recibe misericordia; porque a Dios le ha placido que así sea la historia, que de hecho no todos sean destruidos. Ese es el capítulo 35.
Quiero que vean cómo sube el humo, versículo 10. El paralelo está en Apocalipsis 14, versículo 10, que dice: "Él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y su imagen, y nadie que reciba la marca de su nombre".
Y hemos hablado acerca de qué significa la marca de la bestia antes: la marca de la bestia siempre ha existido; es esta categoría de los que se rebelan contra Dios, los que viven para este mundo. Esos son los que tienen la marca de la bestia en el libro de Apocalipsis.
Los animales se adueñan de la tierra
Y el pasaje termina de una manera peculiar, porque ven esta historia… O sea, de repente, en el versículo 11, empieza a describir todos estos animales que ahora habitan la tierra, y cómo están buscando parejas estos animales; pero ahora la tierra está llena de animales silvestres. Y eso solamente es una manera de expresar la manera en que Dios ha destruido el orgullo humano, porque el orgullo humano ahora no es nada: porque ¿quiénes dominan la tierra? Los animales. Nosotros lo captamos, porque nosotros tenemos señorío sobre los animales, nosotros estamos en control; pero en la destrucción y el juicio final Dios muestra a los animales como los principales moradores de la tierra, porque el orgullo humano y todo lo que conocemos como el orden social que nosotros tenemos hoy ha sido completamente devastado, al grado que ahora los animales pueden hacer lo que quieran, porque el ser humano ya no tiene autoridad sobre la tierra y los gobiernos.
Y algo interesante pasa en el versículo 11, porque el versículo 11 dice: "Se extenderá sobre ella cordel de destrucción y niveles de asolamiento". Y algo que no pueden ver claramente ahí es que, de hecho, son las mismas palabras que leemos en Génesis 1:2: "Y la tierra estaba sin forma o desordenada y vacía". Son las mismas palabras en hebreo que aparecen aquí en el versículo 11: se extenderá sobre ella cordel de desorden y nivel de vacío.
Es decir, todo el orden creado está siendo agitado de tal manera que, desde la creación del Edén hasta el día de hoy, no hemos visto nada así, ni siquiera en el diluvio universal que hubo en Génesis 6. Dios está revirtiendo al punto original de partida, en donde todo está otra vez en este estado de "¿qué es esto? ¿Dónde quedó la gente? ¿Dónde quedó el orden de este mundo? ¿Y dónde quedó la hermosura de la creación?". Ya no está ahí, ha desaparecido por completo. Entonces, Dios está deshaciendo la cultura mundial presente.
Y una de las cosas que tienen que ver, en particular de este capítulo, que son señaladas, es lo que dice el versículo 16, que es el libro de Jehová. El libro de Jehová: todo ya está escrito. Esto está apuntándonos hacia la soberanía de Dios. "Leed si faltó alguno de ellos; ninguno faltó con su compañera". Esto que está pasando, de una destrucción completa del orden social, esto es parte del plan de Dios: "porque su boca mandó". Esto es Isaías; se está profetizando lo que Dios va a hacer. "Y los reunió su mismo Espíritu": Dios tiene el control sobre los eventos de la humanidad, y Dios es el que está detrás del desorden que ha llegado a esta tierra. "Él les echó suertes, y su mano les repartió con cordel; para siempre la tendrán por heredad" —ya los animales silvestres— "y de generación en generación morarán ahí". El destino de los impíos será desorden total, una reversión del orden creado.
Capítulo 35: la restauración
Ahora llegamos al capítulo 35, y ya regresamos a este punto de Génesis 1:2: "Y la tierra estaba desordenada y vacía". ¿Qué va a hacer Dios? Capítulo 35: "Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa. Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro.
"Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará. Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad. El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de aguas; en la morada de chacales, en su guarida, será lugar de cañas y juncos.
"Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará. No habrá allí león, ni fiera subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los redimidos. Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido".
¿Sienten ese contraste? Después de todo lo que estás leyendo y todo lo que estaba meditando ahorita, leer esto es abrumador. ¿Por qué? Porque cómo contrasta más la gracia, y la salvación, y la restauración de Dios: solo a la luz del juicio y la condenación, y de la devastación que representa su ira sobre un mundo caído, se vuelve más glorioso, ¿no? Algo está pasando aquí que abre nuestros ojos a esta nueva realidad.
Otra vez, estoy apuntando: hay dos destinos para toda la humanidad. O es el destino de la ira de Dios, o es el destino de la restauración de Dios. Esas son las únicas dos opciones, y estos dos capítulos nos están presentando estas dos opciones.
Primero: la restauración de la creación
Y eso es de lo que habla Pablo en Romanos 8:19. Quiero mostrarles cuatro cosas en este capítulo que están siendo restauradas. Primero, la restauración de la creación. Algo que vean en el versículo 1: si tienen La Biblia de las Américas, van a ver que dice que "florecerá como el azafrán". Y el azafrán, de hecho, es la primera flor de la primavera. Entonces, ha habido este invierno, esta vista de desolación, y ahora la primera flor de la primavera empieza a florecer, y es la esperanza de lo que empieza a surgir: hay una nueva creación surgiendo de donde parecía que solo había muerte y destrucción.
Y entonces Pablo dice: "Porque el anhelo profundo de la creación es aguardar ansiosamente la revelación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sometida a vanidad, no de su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sometió, en la esperanza de que la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación entera gime y sufre hasta ahora dolores de parto; y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, aun nosotros mismos gemimos en nuestro interior, aguardando ansiosamente la adopción como hijos, la redención de nuestro cuerpo".
Este pasaje está describiendo que nosotros estamos en esclavitud a la corrupción por el pecado; pero lo que nosotros arruinamos, Dios renueva. Esa es la esperanza del pasaje: creación restaurada.
Segundo: la restauración de la esperanza
Y en el versículo 3 está mostrándonos que hay una restauración de esperanza, porque vivimos en debilidad. O sea, vivimos en un estado donde sentimos que… ¿Qué podemos hacer realmente por nosotros mismos, como humanidad, como seres humanos, para tener una real y verdadera esperanza? No hay nada que podamos hacer. Nos damos cuenta de que somos débiles, nos damos cuenta de que no somos capaces ni siquiera de solucionar un pequeño virus que de repente invade la humanidad y no sabemos cómo lidiar con eso. Somos tan frágiles, ¿no?
Por eso dice: "Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará". ¿No es esa restauración de nuestra esperanza? O sea, ¿a dónde más vamos a voltear? ¿Qué más vamos a buscar para nuestras vidas? Dios va a fortalecer a los débiles para el camino que tienen por delante; en su presencia, Él nos salvará. De otra manera no tenemos esperanza, porque nosotros no tenemos poder sobre nada. La verdad, no tenemos poder sobre la enfermedad, no tenemos poder sobre la muerte, no tenemos poder sobre nuestro propio corazón y lo que nuestro corazón anhela. Esta pandemia nos ha enseñado eso: el ser humano está tan limitado en la capacidad que tiene de arreglar las cosas.
Pero este pasaje entonces nos está apuntando, cuando dice "Dios mismo vendrá". ¿Qué creen que es? ¿A qué se refiere "Dios mismo vendrá"? Vino Dios. Ya vino Dios, ya vino en la persona de Jesucristo. Dios vino y ha provisto salvación para la humanidad. Dios ya vino, y es lo que encontramos en 2 Corintios 1:20: en Él todas las promesas son sí y amén. Él es el cumplimiento de todas las cosas. Él ya vino, Él ya estableció el camino, Él ya mostró que de hecho sí iba a entrar en el tiempo y en el espacio y en la materia para ser uno de nosotros, y poder sacrificarse como el sacrificio perfecto y sin mancha que necesitábamos para ser reconciliados con Dios, y entonces derramar su sangre.
Y dice: si tú confías en esa sangre perfecta y justa, entonces esa sangre será aplicada a tu vida, y tú podrás recibir la justicia de Dios, y tú podrás ser reconciliado con Dios, y tú podrás disfrutar de los beneficios de lo que significa estar conectado a Jesús, a su Hijo. Pero tienes que verlo a Él, y tienes que reconocerlo a Él, y tienes que arrepentirte y decir: "Sí, esa es mi única esperanza. No hay nada más en esta vida a lo cual yo pueda voltear que pueda darme el tipo de esperanza que necesito para esta vida". Porque no hay nada en esta vida que me pueda asegurar que puede vencer la muerte y el pecado. Pero Dios sí lo hace, y lo hace a través de Jesús.
Tercero: la restauración del cuerpo
Entonces tenemos la primera venida: Dios mismo viene, Dios mismo provee el medio de salvación. Y entonces dice el versículo 5: "Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos". Juan 9: hay una historia sobre un ciego siendo sanado, y justamente acabamos de estudiar el miércoles pasado una historia de Marcos. "Los oídos de los sordos se abrirán; el cojo saltará como un ciervo": Marcos 2. "Y cantará la lengua del mudo". ¿Por qué? Porque esta humanidad caída ahora está recibiendo esperanza. "Aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad": empieza a haber esperanza, viene a haber nueva provisión, una reversión de la caída original.
¿Qué es lo que causa la enfermedad? ¿Qué es lo que causa la ceguera, la sordera, el estar cojo? ¿Qué causa eso? El pecado es lo que ha traído la enfermedad y la condenación a este mundo, de tal manera que eso es lo que estamos experimentando. Y este virus es otra manifestación de una humanidad caída, y de lo que significa una humanidad con pecado que está siendo juzgada por Dios.
Pero en su primera venida, Jesús empieza a hacer todos estos milagros que muestran que tiene un plan para revertir los efectos de la caída original. "Sí, ustedes están enfermos porque hubo pecado en la creación original, pero ¿saben qué? Yo vine para revertir ese proceso. Ahora vamos a regresar al plan original que había, donde todos tenemos salud perfecta y todos tenemos una relación perfecta con Dios".
Entonces hay dos aspectos que están siendo mostrados: está demostrado que hay poder de Dios sobre una creación caída, en un sentido físico, pero también en un sentido espiritual. Y es interesante, porque todas las personas que sanó Jesús en su ministerio se murieron algún día; y esos milagros solo fueron una muestra temporal de lo que había venido a hacer Jesús en un sentido eterno. Entonces esos milagros solo eran señales; no eran la realidad final, solo eran muestras. "Miren, a esto vine: a arreglar las cosas, a arreglar el problema del pecado; y se los voy a mostrar de una manera física, al sanarlos de sus enfermedades, aunque solo sea por un momento. Pero eso también los debe apuntar a que no nada más quiero arreglar sus problemas espirituales, sino que algún día también todas las cosas físicas serán restauradas".
Y entonces las señales apuntan a realidades eternas. Las señales no son la realidad; son solamente un destello del cielo en la tierra, una pequeña probada. Jesús decía: "¿Saben qué? Les voy a dar una probada nada más de cómo va a ser. No es permanente todavía, pero ahí les va: sean sanos". Y eran sanos. Pero dijo: "¿Saben dónde realmente va a empezar el proceso? Voy a empezar con una restauración, y quiero que ustedes me conozcan a través del perdón de pecados. Y esto vendrá a seguir, vendrá la restauración física; pero vamos a empezar por la restauración del corazón".
Y entonces esto puede sonar confuso. De hecho, si les suena confuso un poco, están en buena compañía, porque Juan el Bautista estaba confundido: "Jesús, ¿no ibas a juzgar a los enemigos de tu pueblo? ¿No es ese el trabajo del Mesías? ¿No ibas a venir con una espada, con poder para juzgar a tus enemigos? ¿Eres tú, o tenemos que esperar a alguien más?", dice Juan el Bautista. ¿Y qué contesta Jesús? Esto es Mateo 11. ¿Qué contestó Jesús? "Vayan y díganle a Juan, díganle que los ojos de los ciegos están siendo abiertos, los oídos de los sordos están siendo abiertos, los cojos están caminando". ¿Qué significa eso? Sí, soy el Mesías, porque he venido a restaurar. El juicio vendrá, pero ahorita les estoy mostrando que mi plan tiene que ver con una restauración espiritual; que algún día llegará una restauración física también, y algún día llegará el juicio final también sobre los enemigos.
Entonces tenemos la segunda venida de Cristo, y creo que este pasaje apunta a las dos cosas: "Dios mismo vendrá". Vendrá en la primera venida, para mostrarnos el principio de su plan; y vendrá en su segunda venida, para mostrarnos la conclusión de esta era, la culminación de este plan, de la manera en la cual quiere terminar de mostrar la restauración y quiere terminar de mostrar su juicio sobre sus enemigos.
Entonces, así está la Palabra, y quiero que se animen en esa parte de decir: "A ver, no estoy seguro de que entiendo". Pero los discípulos estaban igual de confundidos sobre esto; entonces yo también estoy confundido, pero veo que en estas profecías Isaías está mezclando estos elementos para mostrarnos un panorama más amplio, que ahora nosotros, viendo hacia atrás, podemos ver cómo se empezó a cumplir en la primera venida, y ahora en fe podemos ver cómo se va a cumplir en la segunda venida algún día.
Cuarto: la restauración de la santidad
La otra cosa que está siendo restaurada en el pasaje es la santidad. Vean el versículo 8, dice: "Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad". Encontramos en 1 Juan 1:5-7 que esto es parte de la restauración de Dios, forma parte del plan de Dios: que ustedes anden en luz. ¿Por qué? Porque Dios es luz, y si ustedes andan en tinieblas no pueden tener comunión con un Dios que es luz. Es así de sencillo. "Sed santos, porque yo soy santo".
Entonces nos presenta este camino: Dios está restaurando un camino por el cual nosotros podemos caminar, que se llama Camino de Santidad. Y que me recuerda, inclusive cuando lo estaba leyendo, las historias del libro de Hechos, donde dice que les decían "los del Camino". ¿Cuál camino? A los cristianos: "los del Camino". Y ese es el camino de la santidad: algo había en ellos, que ellos estaban caminando en un camino diferente al resto de las personas.
Y hay esperanza aquí. ¿No es sutil la esperanza del versículo, verdad? "El que anduviere en este camino, por torpe que sea" —gracias, Señor— "no se extraviará". Señor, no soy yo el que tiene la capacidad de andar este camino. Nos muestra claramente que aun los torpes llegan al final; de hecho, los torpes llegan al final, porque no está basado en capacidad humana el poder caminar en este camino. Eso es a lo que se refiere: es Dios, porque Dios estará ahí. "Él mismo estará con ellos", dice.
Entonces, Dios es el que hace posible que podamos caminar el camino; y no nada más que podamos caminar el camino, sino que dice que no se extraviará, o sea, terminará su carrera. Eso es lo que dice Pablo en Filipenses 1: "Estoy convencido de que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo". Entonces, ánimo, hermanos: somos una bola de torpes, no tenemos la capacidad para caminar el camino de santidad; pero Dios está con nosotros, y Dios nos llevará hasta el final.
Un peregrinaje celestial
Para los judíos existían tres peregrinaciones al año, y este pasaje habla del camino que recorren los redimidos. Versículo 10: "Los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza…". Aquí está hablando de otro tipo de peregrinaje: es un peregrinaje celestial. No es como los judíos, que iban a Jerusalén cada año, tres veces al año, sino que es un peregrinaje en el cual somos invitados a caminar en una dirección. En Hebreos 2 se describe como la Jerusalén celestial. Ese es nuestro destino, hacia allá vamos; este pasaje lo afirma: ustedes van en esa dirección.
Quinto: la restauración del gozo
Lo cual me apunta hacia el último punto, que es una restauración del gozo. Vean el énfasis: "Vendrán a Sion con alegría, y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido". ¿Quieren tener gozo, verdadero gozo? Solo hay un gozo permanente, solo hay un gozo que es verdadero gozo, solo hay un gozo que nos abruma y nos traerá satisfacción perfecta y profunda por los siglos de los siglos.
No hay nada que conozcan ahorita que sea así. Piensen en sus cosas favoritas: chocolate. ¿Te gusta el chocolate? Te puede hartar después de un rato, por mucho que te guste, y te das cuenta de que no es suficiente. ¿Cuáles son las cosas que nos traen gozo? ¿Qué es lo que hace que nuestro corazón brinque de alegría y digamos: "¡Esto! Esto es"? ¿Hay algo que han encontrado así en sus vidas: "A esto me puedo dedicar el resto de mi vida; esto me va a traer felicidad perfecta y completa, y aunque me muera seguirá"? Eso es lo que la Biblia nos está ofreciendo. ¿No es increíble? Eso es lo que está describiendo, está diciendo que sí puedes tener gozo perfecto y permanente.
Porque Dios sabe cómo es el gozo: Él lo inventó, Él lo puso en nuestros corazones para que lo deseáramos, para que quisiéramos ser felices. Y dice: nada más que no te conformes con las tonterías que están delante de ti, que no te van a traer gozo eterno. Ven a mí, el dador de los regalos, el que sabe cómo funciona el gozo en realidad. Ámame a mí, búscame a mí; encuentra tu satisfacción en mí, y serás feliz para siempre. ¿No es eso lo que anhela nuestro corazón?
Y entonces empezamos a ver que el gozo no es solamente ser salvos de nuestros pecados. No es nada más decir: "Ah, ya no hay más pecado, qué felicidad". No: el gozo en este pasaje es cómo vamos a deleitarnos en la gloria y en la majestad de Dios, cómo eso va a ser nuestra nueva realidad, una realidad en la cual siempre hay más por venir. ¿Pensabas que ya habías visto lo mejor? Vas a ver mañana.
Hago nuevas todas las cosas
Entonces, por eso quiero terminar con el mismo pasaje que leí al final del sermón el domingo pasado: "Él enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas han pasado. Y el que está sentado en el trono dijo: Yo hago nuevas todas las cosas. Y añadió: Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas. También me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tiene sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El vencedor heredará estas cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo".
Todos, todos estamos encaminados hacia uno de estos dos destinos. ¿En qué te estás convirtiendo hoy?
Oración final
Gracias, Señor, por tu Palabra, y te pedimos, Señor, que tú sigas usándola para redargüir nuestros corazones, para poner nuestras prioridades en orden y buscarte a ti como nuestra felicidad y gozo eternos. Señor, somos tu esposa, redimida por tu sangre, vestida de lino fino, limpio y resplandeciente, esperando el día en que estaremos juntos con nuestro Esposo, quien nos ha comprado con su sangre para poder tener una relación perfecta. Y sabemos, Señor, que todas las cosas de este mundo pasarán, pero tu Palabra y tu gloria no pasarán. Y vamos a recordar eso hoy y todos los días de nuestra vida.
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