Iglesia Evangélicade Cuajimalpa

Ester 10EsterSergio Márquez

Purim a un Dios fiel.

¿Por qué Dios nunca se menciona en el libro de Ester? El último capítulo cierra la historia mostrando sus huellas en cada aparente casualidad: la caída de Amán, la grandeza de Mardoqueo y la antigua guerra contra Amalec. Purim celebra a un Dios fiel, y apunta al contra decreto definitivo: la victoria de Cristo en la cruz.

Transcripción

Introducción

… todos los hermanos, pero porque ya empieza a dar calor. (La grabación comienza con el saludo ya iniciado). Y para los que no me conocen: suelo sudar un poquito cuando comparto de la Palabra, y creo que ya descubrí por qué es. Una pequeña parte es por esos focos que dan mucho calor; otra pequeña parte, obviamente, son mis nervios; pero la gran mayoría es porque sé que estoy compartiendo de la Palabra de Dios, y sé lo poderosa que es la Palabra de Dios. Pero, bueno, estoy muy agradecido, con mucho gozo de poder estar aquí otra vez compartiendo de esta Palabra. Vamos a orar.

Señor, gracias te doy por la oportunidad que tú me das de estar aquí nuevamente. Gracias por tu iglesia y por cada uno de los integrantes de ella. Te pido que prepares sus corazones para recibir este mensaje. Gracias por tu gracia y misericordia. Gracias te doy nuevamente por la oportunidad que tú me das de estar aquí predicando de tu Palabra, y lo pedimos en nombre de Cristo Jesús. Amén.

Demasiadas casualidades

Pues, bueno, ya está: hoy acabamos con el libro de Ester. Me toca el pequeño y último capítulo 10 de Ester. Sin duda ha sido una historia como una novela, literalmente una novela, llena de giros inesperados, que a lo largo no alcanzamos a comprender. Al principio no comprendemos cómo Dios está operando a través de esta historia. Pero creo que muchos de los que hemos estado aquí arriba compartiendo este libro llegamos al mismo final, y es que, a pesar de que Dios no está explícitamente descrito en este libro, podemos ver, como dijo nuestro hermano Danny, las huellas de Dios: cómo Dios está operando a través de esta historia. A pesar del rechazo, a pesar de la infidelidad del pueblo de Israel, Dios se mantuvo fiel.

Si no me creen, déjenme les doy un resumen rápido de todo este libro, a ver qué me dicen, si les parece una casualidad todo esto. Al principio del libro, Dios dispuso esta gran fiesta. Dios dispuso que la reina Vasti fuera destituida. Dios dispuso que Ester fuera, en un principio, arrancada de su familia, llevada al exilio con el pueblo de Israel. Dios permitió que Ester formara parte de este harén, y que fuera escogida para ser la reina. Dios dispuso esta conexión entre Ester y Mardoqueo. Dios dispuso que un hombre que nunca se nos había mencionado planeara contra el reino... perdón, contra el pueblo de Israel. Dios dispuso que Amán no matara a Mardoqueo, lleno de ira, luego luego. Dios permitió que echaran pur, que echaran suertes, y saliera el doce. Dios dispuso este decreto en contra de los judíos.

Dios dispuso que Ester retrasara todo esto con los dos banquetes que ofreció al rey. Dios dispuso que Asuero tuviera insomnio una noche, y Dios dispuso también que escogiera explícitamente ese libro, con la historia de Mardoqueo cuando le salva la vida. Dios dispuso que la misma horca que había construido Amán para matar a Mardoqueo fuera la misma que lo llevaría a la muerte. Dios dispuso el contradecreto y la victoria de los judíos. Demasiadas casualidades.

La lectura: Ester 10

Y así llegamos a este capítulo 10. Vamos a leer este capítulo, versículo 1: "El rey Asuero impuso tributos sobre la tierra y hasta las costas del mar. Y todos los hechos de su poder y autoridad, y el relato sobre la grandeza de Mardoqueo, con que el rey engrandeció, ¿no está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Media y de Persia? Porque Mardoqueo el judío fue el segundo después del rey Asuero, y grande entre los judíos, y estimado por la multitud de sus hermanos, porque procuró el bienestar de su pueblo y habló paz para todo su linaje".

O sea que realmente el autor, creo, nos trata de decir... Bueno, nos describe en el primer versículo la grandeza del reino del rey Asuero, que llega desde la tierra hasta las costas del mar. Me imagino un gran, gran pedazo de tierra; un hombre poderoso que hizo trabajar a su pueblo fuertemente; incluso les puso un tributo. En el versículo 2 nos dice que fueron escritos todos estos sucesos. Entonces, nos quiere decir que fueron escritas todas las historias de este rey, la grandeza de este rey. Y la mención —y me salto mucho—, la intención de que a Mardoqueo lo presentan como judío; dice: "Porque Mardoqueo el judío". Aquí, para mí, el autor menciona su nacionalidad como muestra de que es extranjero, y triunfó en una tierra que no era la de él.

Se ganó el respeto y la admiración de su pueblo, procurando el bien de su pueblo. Fue un gran líder que gobernó por los demás y no para su vanagloria, hablando paz para todo su linaje; o sea, procuró la tranquilidad de su gente. Pero creo que él alcanzó la grandeza porque conocía a Dios y le servía. Le bendijo; digamos que lo recompensó por medio de Asuero. Pero, aun así, mantuvo un gran testimonio aun cuando había estado en el poder. Muchos, cuando están en el poder, cambian y se trastornan, pero en el caso de Mardoqueo no fue este: él gobernó para todos los demás.

Algo más grande que Mardoqueo

Acabamos con el libro de Ester. Creo que el autor no quiere que nos llevemos esto del libro de Ester; no creo que quiera que veamos nada más la grandeza de Mardoqueo. Creo que es una... pregunta, diciendo: "Si quieren leer del pueblo de Persia, hay unas crónicas que están escritas. Pero si quieren realmente la perspectiva de Dios...". No solo estamos leyendo historia judía; es el plan de salvación de Dios a través de la historia, y por esto, y cómo esto es importante para el mundo y para nosotros: precisamente este plan de salvación de Dios.

Quiero que vean rápido que en este libro, la forma en que está escrito es una forma en que podemos ver capítulos en paralelo. Es decir, empieza con la grandeza y la gloria de Asuero; en los versículos 2 y 3 vemos el contradecreto y la victoria de los judíos; y podríamos ir hasta llegar a un punto central, que es el capítulo 5, en donde vemos un giro inesperado: de las cenizas es exaltado, y formó parte de la exaltación a Mardoqueo. Es la estructura misma del libro, y esta es simplemente que Dios está ahí presente en esta historia, y aunque no se mencione, está presente para llevar a cabo su plan.

La providencia de Dios

Ya que voy con esto, quiero ver rápido... creo que vemos dos puntos en esta historia. El número uno es la providencia de Dios: que Dios utiliza circunstancias alrededor de nuestras vidas para llevar a cabo su propósito. Está en los más pequeños detalles; Él se fija en ellos, y cosas que para nosotros pudieran ser insignificantes, Él las usa para llevar a cabo su plan. El libro trata de esto. El libro de Ester no es solo una historia entre dos naciones, y nos da la respuesta en el mismo libro. Por ejemplo, en el capítulo 3 se nos describe a Amán hijo de Hamedata agagueo. Más adelante, en el mismo capítulo 3, nos describe a Amán hijo de Hamedata agagueo, el enemigo de los judíos. En el capítulo 9 nos describen igual a Amán hijo de Hamedata agagueo, enemigo de los judíos. Al principio yo, cuando lo leí, dije: "Bueno, no sé qué signifique agagueo, o lo que sea". Pero tiene todo que ver.

Amalec: el antiguo enemigo

Esto es lo que el libro está tratando de mostrarnos. Es lo siguiente: en Éxodo, cuando Dios salva al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto, los primeros que les salen a atacarlos, los primeros que se oponen a los planes de Dios, son los amalecitas, el pueblo de Amalec. Y Dios le dice a Moisés: "Escribe esto, recuerda esto, porque no voy a perdonar que se interpusieran en mis planes. Les voy a borrar del mapa". De cierta forma dice: "Voy a iniciar una guerra en contra de ellos". Cuando llegaron a la tierra prometida, en Deuteronomio, nuevamente Dios le dice al pueblo: "Cuando llegues a la tierra y te dé paz de tus enemigos, voy a responder a Amalec, y voy a cumplir mi promesa de borrarlos del mapa por el mal que hicieron cuando ustedes salieron de Egipto".

Entonces, Dios había prometido esta guerra. Y cuando Israel se plantó y se hizo una monarquía, le fue dicho a Saúl, por medio del profeta Samuel: "Ve y borra del mapa a Amalec"; más específico, a Agag, que es descendiente directo de Amán, que vemos en esta historia. ¿Y qué hizo Saúl? Desobedeció. No hizo esto; por decirlo así, lo hizo a la mitad: se quedó con varias de sus propiedades y le salvó la vida a Agag, lo que lleva a esto: a ser un descendiente el que quiere acabar con el pueblo judío. A Saúl, Dios lo reprende, o inclusive lo destituye como rey, por no haber obedecido esta importante instrucción.

Entonces, lo que estamos leyendo en este libro de Ester no es un simple conflicto entre Amán y Mardoqueo: esto es una guerra entre Amalec y el pueblo del pacto. Entonces, todo gira en esto: este pueblo ha sido infiel, está en el exilio, está en el imperio de Persia por causa de su desobediencia. Entonces, ¿será que Dios acabó con esto, quiere acabar con ellos? ¿Dios permitirá que los enemigos a los que Él había prometido acabar ahora lo usen para acabar con ellos? Entonces, el libro nos muestra que Dios dice: "No". Dios siempre fue fiel, a pesar de la infidelidad del pueblo, y acabó con el antiguo enemigo de Israel, y acabó con el mal definitivamente. Este libro está dirigido a una cultura, porque ya... fue en ese tiempo de la historia de la gente de Dios, y por eso este libro apunta a Purim, que era el día en que ellos celebraban. Entonces, imagino a los... diciendo: "¿Claro, te acuerdas cuando estábamos en el exilio, y pensábamos que Dios estaba ausente? Es más, estamos en una crisis: nos iban a destruir por un antiguo enemigo al que Dios había prometido destruir. Ahora resulta que sobrevivió por culpa de Saúl, y nos quiere destruir. Esto significa que, al cabo, todo el pueblo de Israel ya va a ser derrotado, destruido". Y nuevamente el libro de Ester nos dice: "No, Dios fue fiel a pesar de esto".

Confiar cuando Dios parece ausente

Pero, como es la Palabra de Dios, no solo tiene que decir a una cultura, sino este libro nos dice a cada uno de nosotros algo, a cada generación. La providencia de Dios: ¿qué significa esto? Esta historia nos invita a ver lo que Dios puede hacer por medio de la complejidad y los enredos morales de nuestra historia. Inclusive, Dios usa a personas que no son los mejores ejemplos morales para llevar a cabo sus propósitos. Este libro nos invita a confiar en la providencia de Dios: aun cuando parece que Dios está ausente, puedo confiar que Él está obrando, que Él está llevando a cabo su propósito en mi vida.

Y creo que la razón principal por la que no se menciona a Dios es esta: el autor espera que nosotros busquemos y nos demos cuenta de que Dios siempre está ahí, y que no nos olvida. Me imagino... pero no me puedo imaginar, más bien, todo lo que sufrieron los judíos en la Segunda Guerra Mundial, con los campos de concentración del Holocausto. Por eso se volvió tan famoso el libro de Ester en la Segunda Guerra Mundial, porque ellos sabían que Dios siempre se iba a mantener fiel.

Pero, ¿dónde podemos ver algo parecido a esto, a esta maldad? Esto es muy parecido a la historia humana, a cada historia que nos narra la Biblia, en donde los seres humanos definimos lo que está bien y lo que está mal, y hacemos cosas a nuestra propia conveniencia, y nos dejamos impulsar por nuestra ira, que nos lleva a hacer cosas sin sentido. Esta es nuestra historia; esta es nuestra humanidad quebrantada por el pecado, estableciendo lo que nos parece bien y lo que nos parece mal. No es nada nuevo para otros. Bien podríamos estar leyendo una historia de la actualidad, y sería lo mismo. Esta historia es una crisis; definitivamente es una crisis. Pero también en esta historia podemos ver algo más grande obrando que el imperio persa solamente. Hay algo que empieza a actuar, más grande que el imperio persa.

Lo que significa Purim

Aquí es donde quiero hacer énfasis en mi segundo punto, y es mostrarles lo que significa la palabra Purim. No es el significado literario de la palabra Purim, sino lo que significa para nosotros y para todo el mundo la palabra Purim. Los judíos celebraban Purim precisamente por lo sucedido en este libro, y el nombre sale de cuando echan dados, cuando echan pur. Ellos celebraban esta victoria de esta guerra contra el mal. Pero verán: esta guerra no comenzó aquí. Esto más grande que vemos actuar en esta historia ya lleva tiempo atrás. Déjenme ponerlo así: esta guerra contra el pecado no es algo nuevo; esta guerra contra la maldad tampoco es algo nuevo.

El dragón y la bestia: Apocalipsis 13

Quiero ir rápidamente a cómo lo describe Juan en el libro de Apocalipsis, capítulo 13, de los versículos 4 al 10. El versículo 4 dice así: "Y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella? También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo". Versículo 7: "Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. Si alguno tiene oído, oiga. Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos".

El texto nos está describiendo exactamente lo que pasó en esta historia, donde el dragón representa a Satanás, y la bestia, al imperio persa. Juan, en este texto, nos enseña lo que Dios ve sobre los imperios humanos: hay un mal personal que obra a través del egoísmo y del orgullo, y detrás de estos imperios está el dragón, que les da autoridad y se opone a los propósitos de Dios. Pero Dios, al permitir esto, también nos enseña, como dice en el versículo 10: "Aquí está la paciencia y la fe de los santos". Y sé que la palabra paciencia es difícil, porque, como dice la Biblia, paciencia trae pruebas. ¿Qué mejor prueba como la de los judíos?

Dios usa la injusticia para traer redención

Pero, ¿a dónde vamos con esto? Ester y Mardoqueo se encontraban definitivamente en unas situaciones injustas, y en medio del fracaso del pueblo, que había sido infiel, nos damos cuenta de algo: Dios estaba a punto de obrar, o estaba obrando de antemano. Estaba llevando a cabo su obra y su propósito, usando esa injusticia para llevar a cabo su propósito. Esta es la historia de la Biblia: que Dios no solo obra sobre el mal; muchas veces Dios permite estas cosas porque eso lo va a llevar a su propósito. Dios también usa actos de injusticia para traer redención. ¡Qué misterio!, ¿no? Pero este es el Dios que conocemos: el que es capaz de dar un giro inesperado a la historia.

Y lo vemos desde Génesis. Dios crea el mundo bueno y perfecto, y Dios creó al hombre para ser representación de Dios en este mundo. Pero el hombre cae en la mentira, en el engaño, en el pecado, y cae en la serpiente. Dios promete hacer algo; Dios ese día prometió que algún día Él revertiría esto. Dios le dijo a la serpiente que algún día su cabeza iba a ser aplastada por alguien, y ese alguien también iba a ser herido. Pero esta guerra... aquí va a iniciar una guerra entre los descendientes de la mujer y los descendientes de la serpiente. No me refiero a las serpentinas, sino a personas como Amán en esta historia.

Otro parecido lo encuentro en la historia de José. José, al final, en el capítulo 50, les dice a sus hermanos: "Ustedes han planeado mal, pero Dios ha cambiado esto para bien; usó esto para bien". Esta es la historia de la Biblia, donde en medio del pecado Dios obra para su propósito de salvación. Y el gran ejemplo es la historia de Jesús. Jesús vino a este mundo a recibir nuestra injusticia, a sufrir el castigo que nosotros deberíamos sufrir, a cargar con toda la ira de Dios. Pero Jesús, a través de esto... lo que sucedió es que triunfó: vence a la muerte y resucitó.

El Cordero los vencerá

Vamos rápidamente a Apocalipsis 17, versículos 12 al 14. El versículo 12 dice así: "Y los diez cuernos que has visto son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito: entregarán su poder y su autoridad a la bestia contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con Él son llamados y elegidos y fieles". Este es el final de la historia: Dios resolvió el pecado en la cruz.

No somos mejores que Amán nosotros; es nuestra condición. Pero Dios nos ha llamado a su misericordia y nos ha perdonado de nuestros pecados. Dios pide que confiemos en que Él está obrando en nuestra vida; que, a pesar de cualquier situación que pasemos, no es el final: esta victoria que acabamos de leer. Esa es la confianza y la fe de los santos. ¿Y por qué lo sé? Porque Dios no cambia. Nosotros sí cambiamos, es nuestra condición, pero Él no cambia. Él se mantiene; Él es el mismo antes, ahora y por los siglos.

El contradecreto: nuestro Purim

Déjenme acabar con esta idea, que es muy parecida a la de nuestro hermano Alfredo, que nos dijo el miércoles pasado: Dios hizo un decreto contra el pecado, y no lo puede deshacer, porque Dios es justo, y dentro de su justicia nos dice que el pecado es muerte. Pero Dios mismo hizo un contradecreto, y ese contradecreto es Jesús y su victoria en la cruz, y la confianza que tenemos en que algún día Él regresará a imponer su reino. Y es lo que celebramos todos los domingos aquí en la iglesia. Eso debe ser nuestro Purim: esa victoria. ¿Quién diría que una historia así nos pudiera llevar a algo mucho más grande?, ¿no, hermanos? Aprendamos a ver en cada historia de la Biblia a Dios; y aunque no se mencione, aprendamos a ver a lo que apunta. Y apunta a algo más grande: apunta a la salvación que Dios nos da a través de su Hijo en la cruz.

Señor, gracias por esta historia; gracias porque nos recuerda quién eres, y que, a pesar de que no eres mencionado, tú estás en los más mínimos detalles, como echar unos dados. Señor, gracias porque tú ganaste esa victoria, y tenemos la esperanza de que algún día regresará el Señor. Te pido por el corazón de los que aún no te conocen y están pasando por alguna injusticia: que puedan conocerte igual, y que puedan tener la confianza que ahora nosotros tenemos. Gracias porque es la paciencia y la fe de los santos, de un Cordero que vino. Le damos gracias por esto, en nombre de Cristo Jesús. Amén.

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